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Resumiendo Rajastán, Agra y Delhi

  

Después de estar escribiendo el diario de nuestro viaje a India durante mucho tiempo, tanto que me ha llevado a pensar en el cambio de estilo, será mejor hacer un resumen del recorrido, los monumentos, los alojamientos y los medios de transporte.

Evidentemente toda la información del viaje está en el blog y, espero que después de esto, paséis por alguna de las entradas.

Nuestro itinerario fue casi completamente improvisado. Lo único que teníamos comprado eran dos billetes de tren nocturno para el primer y el segundo día. El destino elegido era Rajastán, exclusivamente Rajastán. De hecho llegamos a sitios que no teníamos pensados, entre ellos Agra. Al final sobró algo de tiempo. Ser turistas con límites de tiempo hace que viajemos muy deprisa, aprovechando el tiempo, lo que nos lleva a perdernos algunas cosas y a no aprenderlo todo, pero…

El avión, Lufthansa, hacía escala en Munich (que también aprovechamos para visitar) antes de llegar a Delhi.

Estamos en India

Una vez en Delhi, sin llegar a salir del aeropuerto cogimos un avión hasta Jodhpur, como la vuelta era otra vez desde Delhi tratamos de alejarnos lo más posible para aprovechar la vuelta visitando el país.

Salto en el Fuerte de Mehrangarh, Jodhpur, India

Jodhpur, la ciudad azul

No te puedes perder el fuerte de Mehrangarh, que nos llevó a empezar el viaje en todo lo alto ¿Taj Mahal? Sigue esperando. Al lado está Jaswant Thada, nuestro primer mausoleo indio (de una larga lista) y la torre del reloj.

Visitamos Jodhpur ese mismo día y por la noche cogimos un tren hasta Jaisalmer. Hay que estar preparado para la estación de tren de Jodhpur, la suciedad, las ratas correteando, la pobreza… Si vas a viajar en tren ten en cuenta que Haveli de Jaisalmer, Indiase llenan con facilidad, es mejor comprar los billetes con un par de días de antelación, si es posible. Nosotros este primer tren y el de la noche siguiente, vuelta desde Jaisalmer hasta Jodhpur, los compramos desde España por internet en ClearTrip.

 

Jaisalmer, la ciudad dorada

Como ha quedado claro, el día siguiente se fue en visitar Jaisalmer. En el interior de su fuerte descubrimos nuestros primeros y nuestros segundos (abren más tarde al público) templos jainistas (qué gran descubrimiento) y  las muchas havelis (unas y otras) de la ciudad de la mano de nuestro “amigo” Rahul.

También con él hicimos una excursión en camello por el desierto de Thar. Y tuvimos que quitárnoslo de encima porque no había manera de que nos dejara ni un minuto. Por la noche, después de cenar, de nuevo en coche cama, volvimos a Jodhpur. El calor en esa ciudad a mediados de Baori casi abandonado de Osiyan, Indiajunio es épico. Estás al lado del desierto, a más de 40 grados, el sudor no se llega a formar porque se evapora antes. Fue lo más cerca de Pakistán que estuvimos.

Osiyan, a tiro de piedra de Jodhpur

El destino de ese día era Ranakpur y sus templos jainistas. Después de ver los templos jainistas de Jaisalmer decidimos que había que ver todo lo posible de esa religión: ¡espectacular! Antes pasamos por Osiyan con sus templos (si vais buscad el baori, Indiana Jones estaría orgulloso), se va en autobús local desde Jodhpur y hay bastantes que hacen el recorrido.

Ranakpur, la ciudad templo

Templo de Ranakpur, India

Para llegar a Ranakpur hay que coger otro autobús. Empieza a prepararte para los viajes largos: éste dura unas cinco horas.

Y merecen la pena todos y cada uno de los minutos y todos y cada uno de los muchos litros de sudor perdidos en el autobús por ver aquella maravilla y seguir viéndola. Parece que no estás en la India que has visto hasta ese momento: silencio, limpieza, jardines… Fue en Ranakpur donde probamos nuestra primera cama del viaje. En el Ranakpur Hill Resort por 1.650 rupias la habitación doble con baño y con la piscina del resort.

Monte Abu, el monte templo

Al día siguiente desde Ranakpur, hasta Udaipur, pasando por Monte Abu. ¡NO TE PUEDES PERDER MONTE ABU SI TIENES POSIBILIDAD DE IR!, y si no la tienes, ¡¡BÚSCALA!! Hubo que correr detrás del autobús para conseguir cogerlo, agradecimiento desde aquí al chico de recepción del Ranakpur Hill Resort y a su conducción agresiva en jeep.

No se puede entrar con cámaras en Monte Abu, pero las imágenes se quedan grabadas en la retina para siempre. Lo más bonito que hemos visto nunca. Eso sí, prepárate, porque desde Monte Abu hasta Udaipur se necesitan unas ¡¡DIEZ HORAS!! de autobús.

Udaipur, la ciudad de los lagos

Udaipur es una maravilla de ciudad: el templo de Jagdish (también jainista), el palacio de la ciudad, el hotel museo y la vista desde lo alto del sunset point… un día entero es justo, pero todo depende de cómo quieras viajar. Nosotros solemos ir todo lo rápido que podemos para abarcar lo más posible, es lo que tiene tener que aprovechar las vacaciones. Bajar desde el sunset point después de la puesta de Sol te permite “disfrutar” de los cientos de murciélagos gigantes que sobrevuelan la zona.

Udaipur desde el Sunset Point, India

En Udaipur nos alojamos en el Hotel Udai Niwas, dos noches por 400 rupias la noche en una habitación doble con baño y ventilador de techo. La recepción te puede llegar a asustar, al menos tirar para atrás, pero en cuanto subes un poco más la cosa mejora.

Ghats en Pushkar, India

Ajmer y Pushkar

Desde Udaipur había que volver al triángulo de oro, en concreto a Jaipur, la capital de Rajastán. Por el camino hicimos noche en Ajmer, para visitar la ciudad. El templo Nasiyan, también jainista es más que curioso con sus maquetas doradas, pero el Dargah de Khwaja Muin al-Din Chishti es imposible, lleno de gente, caótico. Ya habíamos sido centro de atención en algún que otro sitio del país, pero aquello fue exagerado y muy molesto. También pasamos por Pushkar con su lago sagrado, que, para nosotros, fue lo más prescindible del viaje… puede que el calor le quitara el encanto místico que tanto dicen que tiene. Tardamos mucho tiempo en encontrar alguien por la calle dispuesto a soportar la canícula. Tanto calor y el olor más horrible que hemos olido nunca, incluso peor que Jodhpur, nos desencantaron bastante.

Como queríamos salir pronto al día siguiente dormimos en Ajmer, cerca de la estación de tren. Un sitio poco recomendable y bastante caro, pero encontrar alojamiento allí fue más difícil de lo que pensábamos y hubo que acabar aceptando lo que fuera. Ni nos quedamos con el nombre, sólo con las 1.300 rupias por noche con aire acondicionado en un hotel vegano en el que te pedían que no comieras nada.

Jaipur, la ciudad rosa

Jaipur merece un buen par de días de visita: Cine Raj Mandir, Jaipur, Indiael palacio de la ciudad, el Chandra Mahal y el observatorio, templos y fuertes. No dejes pasar la ocasión de visitar el fuerte de Amber (el motivo del viaje principal a Jaipur), ni el fuerte de Jaigarh, ni el fuerte de Nahargarh (del tigre). El templo de los monos no lo visitamos… ya habíamos visto monos suficientes en África. Y, por supuesto, el cine Raj Mandir y sus películas de Bollywood. Parece raro decir que en una ciudad como Jaipur, con todo su patrimonio, un cine esté entre las atracciones que un turista/viajero no se puede perder, pero el ambiente no es comparable con nada.

En Jaipur nos alojamos en el Pearl Palace Hotel un más que recomendable hotel, dos noches por 900 rupias la noche. Cuenta con un estupendo restaurante en la azotea.

Patio interior del Fuerte de Amber, Jaipur, India

Foto del tigre en el parque natural de Ranthambore

Ranthambore Park

Como teníamos tiempo de sobra para este momento, reservamos un safari en Ranthambore para ver el tigre de Bengala. Llegamos hasta allí en tren, después de las diez horas hasta Udaipur no volvimos a montar en autobús. Esto va en gustos, si quieres entrar en la jungla y te llama la atención la posibilidad de ver al tigre, a Shere Kan (¡nosotros lo conseguimos!), adelante. Si no, no hay ningún otro motivo para ir hasta allí.

El hotel en el que nos alojamos era la pensión de Psicosis. En mitad de la nada y a oscuras, cuando llegamos en plena noche se les había ido la luz. Pero es un hotel del gobierno y organiza los safaris más baratos. El RTDC Hotel Vinayak, RTDC (Rajastan Tourism Development Corportation Ltd.) La habitación doble con baño, como todas, por 800 rupias la noche. El safari de tres horas nos costó 950 rupias a los dos en jeep. La cantidad de insectos que había tanto dentro como fuera de la habitación daban para que comieran millones de murciélagos, del tamaño de los de Udaipur. La segunda noche en que tuvimos que montar nuestra mosquitera y alguno incluso consiguió entrar y hubo que “reeducarlo” en mitad de la noche.

El problema era salir de Sawai Madhopur. Habíamos comprado el billete de tren para llegar en una oficina de turismo de Jaipur, pero todos los trenes que salían hacia Agra estaban llenos. No hubo más remedio que comprar un billete de Second General y acabar buscando asiento en otra categoría porque allí no se podía uno ni quitar la mochila. Había gente sentada en los tres niveles de asientos, en el suelo, en las escaleras de los vagones…

Salto en Fatehpur Sikri, India

Fatehpur Sikri, el capricho de Akbar

El tren desde Sawai Madhopur (que es la ciudad más cercana al parque) hasta Agra hace parada en
Fatehpur Sikri: ¡¡FUNDAMENTAL!!
El primer sitio de India en el que nos costó encontrar a alguien que nos hiciera caso para saber cómo llegar a la zona monumental. Por suerte, en cuanto llegas a esa zona ya hay quien te busca y te encuentra un sitio para dejar las mochilas. En nuestro caso en una habitación de un hotel al lado de la mezquita.

La ciudad abandonada de arenisca roja fue uno de los descubrimientos del viaje (junto con los jainistas). La mezquita con sus tenderetes de artesanía, el mausoleo de Salim Chisthti. Cuidado con las ofrendas y el precio que te piden por un hilo rojo. Y el palacio, bueno, todos los edificios que hay en el interior, SUBLIME.

Agra

Salto delante del Taj Mahal, Agra, India

Acabamos llegando a Agra en autobús desde Fatehpur Sikri. Hubo que ir a la estación de fuera del centro porque en aquella no había servicio Poco se puede decir de Agra que no se sepa: Taj Mahal, Baby Taj, fuerte rojo de Agra y el mausoleo de Akbar… una ciudad impresionante, que nos alegramos de que acabara por entrar en el viaje.

Llegamos a última hora y nos quedamos dos noches en el Tourist Rest House. Otro buen hotel con un bonito patio muy recomendable, por 650 rupias la noche, con cooler (una sutil diferencia entre esto, el aire acondicionado y el ventilador de techo…).

Lo último, desde Agra a Delhi en autobús con aire acondicionado (junio es horrible). Cuidado con los conductores de tuctuc y sus amigos vendedores de billetes. Casi seguro que podréis comprar el billete de autobús en la estación poco tiempo antes de que salga para Delhi.

Patio de la mezquita de Jama Masjid, Delhi, India

Delhi

En Delhi sólo estábamos una tarde antes de salir a la mañana siguiente de vuelta. Teníamos el hotel cerca del aeropuerto (reservado por internet el día de antes para evitar atascos mañaneros), el Hotel Eurostar International por 1.300 rupias otra vez. Poco turismo pudimos hacer con las mochilas en la espalda. El mausoleo de Humayun y la mezquita de Jama Masjid, junto con un paseo por delante del fuerte Rojo.

Pero descubrimos el metro de la ciudad. Con su aire acondicionado, su limpieza y, sobre todo, su seguridad. La paranoia de la ciudad de Delhi es comparable a la de Jerusalén. Eso sí, cuidado, la parada de metro junto a nuestro hotel, uno de los motivos por el que lo habíamos reservado, no estaba en funcionamiento a pesar de aparecer en todos los planos.

Un resumen del viaje que espero os sirva para situaros y como índice de las entradas del diario.

  

7 comentarios

  1. Chily
    17 noviembre, 2011 en 15:38 — Responder

    A raiz del otro post en el que acabo de comentar (Y ahora, que?) te daría, como lectora, un par de consejillos…. Hoy me he levantado con ganas de leer poco (:)) por lo que el artículo se me hace un pelín largo. Creo que poner subtitulos o encabezados (h2):

    La salida
    Jasailmer
    Ranakpur
    Udaipur
    Jaipur
    Agra..

    ¿Sabes a lo que me refiero? Da menos sensación de “tocho” como tu dices y hace la lectura más amena, más clasificada… sobre todo para por ejemplo la gente que busque información sobre Udaipur y no el resto de los destinos… Las negritas también ayudan a que la vista no se canse tanto. Y a hacer una lectura rápida en diagonal si no tienes muchas ganas de leertelo todo

    Espero que no te siente mal, solo es un consejo de alguien a quien le encanta viajar y leer sobre los viajes de otros 😉 Y también me apunto tu blog en favoritos, que lo acabo de descubrir 😀

    Un saludo!

  2. JAAC
    17 noviembre, 2011 en 15:52 — Responder

    Hola Chily!
    Las críticas constructivas es imposible tomárselas mal, se puede estar o no de acuerdo, pero pero nunca ofenderse. Encima de que te has tomado la molestia de comentar y ¡no uno!, sino ¡dos entradas! Así que, lo primero, ¡muchas gracias!

    Tienes mucha razón. Traté de hacerlo “más ameno” colocando una foto de cada sitio pero es cierto que no he sacado todo el partido que podría a la edición. Hay enlaces, hay imágenes, alguna cursiva (que utilizo sobre todo para los nombres de hoteles y palabras en extranjero), pero no hay títulos (distintos tamaños de texto) ni negritas.

    Tiendo a escribir como en un libro y pocos libros (que no sean de texto o guías) utilizan este tipo de recursos… pero ¡vaya! Esto no es más que una guía personal.

    Acepto con gusto tu sugerencia y la pondré en práctica esta tarde retocando esta entrada. ¡Ah! y me la apunto para las siguientes. Después de tanto tiempo escribiendo se pierde muchas veces la perspectiva y se dejan de usar las posibilidades que el soporte ofrece… Caramba qué profundo me ha quedado esto 🙂

    Espero estar a la altura para mantenerme en tu lista de favoritos 🙂

  3. JAAC
    17 noviembre, 2011 en 19:33 — Responder

    Bueno Chily, pues algo hemos hecho con la entrada 🙂

    Sigue siendo muy larga porque es el resumen de un viaje entero y porque le he puesto fotos para “animarla”. Podría haberla publicado en dos días… pero ya que está colgada tampoco la voy a dividir, no se vayan a sentir solas las partes.

    ¡Ya me contarás!

  4. 28 noviembre, 2011 en 22:15 — Responder

    Muy buenas recomendaciones, está claro que un país tan amplio como India no se puede visitar por completo en un solo viaje y mucho menos en 2 semanas como hicimos nosotros.

    Por cierto, tu cara me suena un montonazo, debo conocer a alguien que se te parezca o a tu gemelo perdido, pero la verdad que no caigo xDDD

    Pues nada, fantásticos relatos, ahora a ver que nos vas contando 🙂

  5. chily
    1 diciembre, 2011 en 12:23 — Responder

    Hola!!! Está genial, muchísimo mejor!! con decirte que me lo he leído todo todo, todo 😀 Con el texto así se hace mucho más ameno y lo habéis contado de forma muy divertida. Me alegro de que te sirvieran las recomendaciones, realmente es mucho más apetecible de leer ahora, ¿No crees? 😀

  6. JAAC
    12 diciembre, 2011 en 21:12 — Responder

    Como bien dices José Carlos pretender visitar “la India” en un periodo de tiempo limitado (no digo ni dos semanas ni dos meses!) es una misión imposible. Hay que aprovechar el tiempo de que dispones y, según el gusto de cada uno, ver lo más posible casi corriendo o empaparse de unos pocos sitios viviéndolos. Nosotros somos más de correr y viendo el resumen sí que parece que nos dio tiempo a hacer bastantes cosas 🙂

    Jajajaja, ya me contarás si encuentras a mi gemelo perdido algún día 😮 (te diré que en la tele no he salido nunca)

    Muchas gracias por la lectura!

  7. JAAC
    12 diciembre, 2011 en 21:13 — Responder

    Con mucho retraso, pero gracias por la recomendación Chily y, parece que ha surtido efecto, que te lo has leído todo 🙂

    A mí también me gusta más así

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