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El jainismo y sus templos en Rajastán, India

  

Cada vez que sales de viaje descubres algo nuevo. En nuestro caso es mucho más fácil porque no solemos estudiar mucho los itinerarios ni lo que vamos a encontrarnos, se trata de sorprenderse y de dejarse llevar. Tanto es así que, en nuestro viaje a India, conocimos una religión de la que no teníamos noticia –bueno, algo sabíamos de ella, pero no la identificamos por el nombre–. ¿Has oído hablar del jainismo? Puede que no, o puede que sí por alguna de sus ramas más extremistas, pero lo que a nosotros nos dejó con la boca abierta fueron sus templos. Después de conocerlos en Jaisalmer no dejamos escapar la oportunidad de visitar tantos como pudimos en el resto del recorrido por el Rajastán indio.

India Jainismo Rajastan Jaisalmer

Jainismo, una nueva religión

Cuando digo que el jainismo es una nueva religión me refiero para mí, porque su historia se remonta al siglo VI antes de Cristo, o anterior al año 3000 según algunos, lo que la convertiría en una de las religiones más antiguas del mundo. Fue Mahavira, el último tirthankara, los que alcanzan la iluminación, quien propagó la religión en el siglo VI a.C., pero la historia jainista cuenta que ha habido 24 tirthankara, que el primero, Adinath, nació hace 10^224 años y que el próximo lo hará en 81.500 años.

India Jainismo Rajastan Ranakpur

Sus principios se basan en el rechazo de la violencia y en la igualdad de todos los seres vivos. Tanto es así que son vegetarianos estrictos, incluso no arrancan nada de la tierra porque podrían matar a algún animal en el proceso.

En el templo de Mahavira, en Osiyan, nos explicaron que tampoco se pueden desplazar más que caminando y descalzos –algunos incluso llevan una especie de escoba con la que barren el suelo antes de pisar para apartar los insectos, los digámbaras–; no se pueden cortar el pelo con tijeras, sólo arrancarlo con las manos –aunque luego vimos monjes con el pelo corto…–; algunos llevan mascarilla, pero no para no tragar insectos, sino para que su saliva no caiga sobre los libros al rezar o sobre otras personas al hablarles; y sólo beben agua hervida –la idea es evitar matar a los microorganismos, pero hervir el agua los mata…–. Es lo que nos contó el restaurador del templo… que trabajaba allí pero no era jainista.

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Jaisalmer, el primer contacto jainista

Lo más impresionante que habíamos visto hasta el momento en que cruzamos las puertas del primer templo jainista de Jaisalmer se quedó atrás. No estábamos preparados para la visión increíble que nos entró por los ojos. Puede que el hecho de estar en India –donde la limpieza y la relajación no sean marcas de la casa– ayudara. Traspasar aquella puerta fue encontrar un pequeño oasis de calma en el fuerte de arenisca. ¿Limpieza? Allí estaban los monjes limpiando las figuras. Figuras que ocupaban hasta el último centímetro cuadrado de espacio, pero sin agobiar, con una belleza casi etérea de rasgos finos y precisos: bailarinas, guerreros, grecas, salmos… tallado en el mármol.

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Si te preguntas si el exterior está a la altura, la respuesta es sí, pero no. Impresiona ver las cúpulas piramidales, como las de Angkor Wat, puntiagudos que representan al monte Meru, una montaña sagrada para el budismo, el hinduismo y el jainismo. Pero no están a la altura del trabajo del interior, aunque en otras ciudades sí que hay tallas también en el exterior.

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Osiyan, Chandi Ka Mandir, Amba Mata Mandir y Mahavira

En Chadi Ka Mandir y Amba Mata Mandir, los templos de Chadi Ka y de Amba Mata, sí que hay tallas en las cúpulas piramidales en recuerdo al monte Meru. Para llegar hasta allí hay que subir por una escalera que peldaño a peldaño te va purificando –en nuestro caso con el sudor que el calor premonzónico de junio nos provocaba–.

India Jainismo Rajastan Osiyan

El desierto de Thar sigue haciendo de las suyas y la arena da ese aspecto de sueño, de fantasía onírica, a lo que ven tus ojos. Como si un espejismo se hubiera escapado de lo más profundo de las dunas y se hubiera colado en mitad de Osiyan. Algo de arena te llevarás en los pies, que tendrás que descalzar para poder entrar en estos y en todos los templos jainistas del país. En los altares encontrarás comida ofrecida a los dioses.

India Jainismo Rajastan Osiyan

El templo de Mahavira se construyó en el año 775 aunque, como nos dijo su restaurador, mucho de lo que se ve hoy en día es obra suya y de su hijo… ¿será verdad?

India Jainismo Rajastan Osiyan

Ranakpur, como estar fuera de India

De nuevo las circunstancias pudieron tener algo que ver, llegábamos después de dos días sin parar de correr de un lado a otro: trenes, autobuses, carreras… y nos encontramos con un remanso de paz en mitad de todo aquel estrés. Ranakpur es como un parque verde y bien cuidado, en el que los templos son las flores más espectaculares, conectadas por caminos asfaltados. No hay vacas, no hay ruido de claxon, no hay gente pidiendo… es como estar fuera de India.

India Jainismo Rajastan Ranakpur

Mármol tallado como ya estábamos acostumbrados, pero un mármol blanco, sin que la arena del desierto haya hecho mella en él. La compañía de un monje, con el pelo perfectamente cortado lo que nos hizo dudar de aquello de arrancárselo, completó la visita. Detalles como que hay una columna con un fallo hecho a propósito para que la perfección de los dioses no se viera empañada por un humano, o un Ganesh en el interior de un árbol nos habrían pasado desapercibidos.

India Jainismo Rajastan Ranakpur

Aquí sí que hay tallas en el exterior de los templos, pero es el interior lo que abruma. Se dice que el templo principal, dedicado a Adinath, es el templo jainista más bello del todo el país y vaya que nos lo pareció en ese momento. Más de 3.600 metros cuadrados con varias alturas, escaleras, salas, columnas –nada menos que 1.444–, imágenes… y todo tallado.

India Jainismo Rajastan Ranakpur

Monte Abu, el monasterio de Dilwara, no va más

Cuando llegamos Monte Abu ya pensábamos que era imposible encontrar algo más hermoso –y sí, digo hermoso llenándoseme la boca con la palabra–. De nuevo la realidad nos demostraba que está por encima de nuestra imaginación. Si os digo que nada más cruzar la puerta del monasterio de Dilwara tuvimos que sentarnos en el suelo y quedarnos allí más de media hora mirando al techo, a las columnas, a las paredes, al suelo… tratando de memorizarlo todo porque, si a los demás templos no se podía entrar con zapatos ni con agua, a éste tampoco se puede entrar con cámara de fotos.

El monte Abu es, junto con Ranakpur, uno de los centros de peregrinación jainista más importantes: este monte fue refugio de meditación de Mahavira. El complejo cuenta con cinco templos a cual más increíble, siendo los más importantes los dedicados a Adinath y a Neminath.

Cuenta la leyenda que los trabajadores del templo cobraban su sueldo en función de la cantidad de polvo de mármol que levantaban al tallar las figuras. Cuando conseguimos recuperarnos echamos a andar por las 59 salas del templo, llegando a un punto de saturación de belleza que Sthendal no pudo ni imaginar.

Udaipur y el templo de Jagdish

Son 32 peldaños los que hay subir para entrar y, ya es imposible, no es más bonito que los anteriores. Tal vez si el orden hubiera sido diferente, con Ranakpur y Monte Abu después, habríamos alucinado también con el templo de Jagdish, pero por encima de la perfección ya no queda nada.

India Jainismo Rajastan Udaipur Jagdish

Ajmer y el templo Rojo o dorado

El último de los templos jainistas que visitamos en India fue el templo Rojo de Ajmer. Preparados para ver más tallas en mármol, nos sorprendió. Aquí no hay. En lugar de eso, hay figuras doradas que representan el concepto jainista del mundo antiguo. Aquí está el monte Meru, con el continente Yambu Duipa a sus pies. Lo rodean, en círculos concéntricos, otros siete continentes separados por siete mares.

India Jainismo Rajastan Ajmer

Distinto a todo lo que habíamos visto hasta ese momento.

Y tú, ¿conocías la religión jainista y sus templos?

Si después de esto te han entrado ganas de visitar India, no te pierdas nuestro recorrido con qué ver en cada ciudad, forma de moverse y alojamientos.

  

9 comentarios

  1. 18 julio, 2015 en 17:27 — Responder

    Pedazo de fotos! 😉
    Besotes

    • 24 julio, 2015 en 16:29 — Responder

      Las fotos no son tan buenas… son los templos que son increíbles 🙂

  2. 28 agosto, 2015 en 13:28 — Responder

    Viaje a Rajasthan esta lleno de extrano en su arquitectura de la edad media. Eso se ve en su palacio, fuertes y templos maravillosos. Tu blog tiene mucha informacion sobre templo jainista Ranakpur y Udaipur. Podra lleer en detalle en nuestro blog: Rajasthan tierra de los breves rajputas.

    • 7 septiembre, 2015 en 12:57 — Responder

      Hola Chandrahas y bienvenido al blog 🙂
      Nos daremos una vuelta por tu blog para recordar todo lo que vimos en Rajasthan

      Un saludo

  3. Ryal Jam
    1 octubre, 2015 en 18:42 — Responder

    Gracias por compartir la interesante información sobre Rajasthan. Lo leí por completo. Rajasthan es realmente tierra de reyes, es inolvidable para el viajero.

    • 5 octubre, 2015 en 18:24 — Responder

      Hola Ryal, bienvenido al blog y muchas gracias por tus comentarios.

  4. Ryal Jam
    1 octubre, 2015 en 18:42 — Responder

    Rajasthan es realmente tierra de reyes, es inolvidable para el viajero.

  5. jesica
    2 noviembre, 2015 en 17:53 — Responder

    Rajastán es uno de los destinos turísticos más favorable en la India, tiene monumentos populares. Esta es la tierra real de los reyes.

    • 6 noviembre, 2015 en 12:39 — Responder

      ¡Hola Jesica y bienvenida al blog!
      Rajastán es tan espectacular que no nos extraña que sea el destino de India 🙂

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