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Primer contacto con los jainistas

Viernes, 17/06/2011 (2)

Como Mehrangarh, el fuerte está en lo alto de una colina. La ciudad fue fundada por Rao Jaisal y su nombre hace referencia a este hecho, Jaisalmer significa «El fuerte en la colina de Jaisal». El fuerte se construyó en 1156. En su interior hay un palacio y varios templos jainistas e hinduistas. Y es un fuerte vivo, una cuarta parte de la población de la ciudad vive dentro.

Entramos y damos una vuelta orientándonos y buscando los templos jainistas, que es lo primero que ha abierto y que tienen un horario restringido a los turistas. La fortaleza es impresionante y está a la altura de la que vimos ayer. De hecho, los rathores de Jodhpur eran enemigos de los rajputas, la casta de los guerreros (chatría), de Jaisalmer y las batallas y asedios eran habituales.

 

Templos jainistas de Jaisalmer

Los templos jainistas abren durante muchas horas pero sólo hay una o dos, dependiendo del templo, para visitarlos. No habíamos oído hablar nunca de esta religión así que sus templos serán una sorpresa. El exterior nos recuerda a los templos de Angkor Wat, con sus techos puntiagudos, sólo que estos son blancos y están en mitad del desierto.

Resulta que el origen de esta forma, tanto la de los templos tailandeses como la de estos jainistas es la misma. Se trata de una representación del Monte Meru, también llamado Sumeru (Meru Excelente), una montaña sagrada para el budismo, el hinduismo y, evidentemente, el jainismo. Está considerado el centro de todos los universos: físicos, metafísicos y espirituales, además de la morada de Brahmā.

Brahmā, en el hinduismo, es el dios creador del universo y junto con Vishnú, el dios preservador, y Shivá, el dios destructor, forman la Tri-murti, tres formas. Como curiosidad se supone, según la mitología, que tiene una altura de 1.082.000 kilómetros, 85 veces el diámetro de la Tierra. Obviamente se desconoce la ubicación de esta montaña sagrada, pero resulta curioso que exista una ciudad llamada Meru a los pies del Monte Kenia exactamente en el ecuador y una montaña llamada Meru en Tanzania en un sitio cuyo nombre significa Monte Kenia, Kinyan-giri, también en el ecuador.

No estábamos preparados tampoco para esto. Es impresionante lo que encontramos aquí dentro, ¿por qué no habíamos oído hablar nunca de esta gente? El interior del templo está todo esculpido, hasta el más mínimo detalle, en mármol. Lo malo es que parece que estaban cerrados herméticamente y la humedad que encontramos es exagerada. Más aún en las primeras plantas. Parece un baño turco.

Hay varios monjes limpiando el templo y todos piden una ofrenda. No deben fiarse mucho de la gente que hay, o puede haber, en el templo porque hay varios carteles que dicen que las ofrendas las hagas directamente poniendo el dinero en la caja de ofrendas y nunca dándoselo a los monjes. Los dos tienen una zona al aire libre aunque cubierta por unas rejas para que no entren las palomas.

Además de barrer el suelo hay otros monjes que hacen una limpieza que nos parece muy rara, sobre todo en las figuras talladas en arenisca. Pasan un trapo empapadado en agua sobre las tallas dejándolas, durante el poco tiempo que tardan en secarse, como si les hubieran dado una capa de barniz. Lo que nos extraña es que el agua no nos parece lo más aconsejable para la arenisca… Ellos sabrán.

El otro cartel que nos ha llamado la atención es que en los templos jainistas no pueden entrar las mujeres menstruando. El cartel pide, educadamente, que las mujeres con el periodo se abstengan de entrar. El agua también nos han hecho dejarla fuera.

Impresionados salimos a la calle. El resto de templos se visitan a partir de las once de la mañana. La entrada es válida para todos, pero no tenemos entrada. Hemos pagado pero no tenían las entradas físicas, las traen en un momento y las guardamos a buen recaudo, hay que visitar los otros templos que, como sean como éste, merecerá la pena.

Recorriendo el fuerte de Jaisalmer

Mientras esperamos a que las traigan un local se nos acerca y nos vuelve a explicar que la entrada es válida para todos y nos dice hacia donde están las havelis de la ciudad, que están fuera del fuerte. Las havelis son mansiones privadas con fachadas muy trabajadas e imponentes balcones y ventanas con celosías, propiedad de mercaderes que hicieron fortuna. Habla medio en español, medio en inglés, medio en italiano. Es evidente que está acostumbrado a tratar con turistas y que por eso ha aprendido algunas palabras en cada idioma. Nos dice que quiere practicar español con nosotros y que si le dejamos que nos acompañe por la ciudad y nos la vaya enseñando. Parece simpático pero le dejamos claro que no queremos un guía, menos aún uno que diga que no lo es y que luego nos pida dinero. Insiste en que sólo quiere practicar español. Siendo así y teniéndolo todos claro, adelante.

Se llama Rahul, un nombre fácil para los españoles. Nuestros nombres también le parecen fáciles, pero decide rebautizarnos, seremos Raúl y María. Nos explica que el fuerte tiene la forma de un triángulo y que nos llevará a ver cada una de las esquinas, con sus cañones cubriendo la ciudad. Jaisalmer, como Jodhpur, tiene también un sobrenombre. Si aquella era la «Ciudad azul», ésta es la «Ciudad dorada«. Las paredes del fuerte y de las casas tienen un color dorado debido a la arena. Toda la ciudad se asienta sobre esta piedra arenisca amarilla y de ella es de donde se saca la materia prima para hacer los edificios. No se lleva nada bien con el agua, la deshace, y el fuerte está en peligro por ello. La cantidad de agua que se vierte y la que se filtra por la tuberías a la colina por los locales y los turistas hace que haya zonas que se estén derrumbando. No es que sigamos el consejo de la guía, porque no vamos a dormir aquí, pero piden a los viajeros que no se queden en ningún hotel dentro del fuerte para evitar el impacto en la medida de lo posible.

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Comentarios

  • 23 febrero, 2012 a las 11:59

    Nos han gustado mucho tus apuntes,las comparaciones, las reflexiones…El Jainismo es una religión bastante importante en la India pero muy desconocida fuera de ella.Es sorprendente encontrar corrientes espirituales nuevas cuando creemos que ya está todo descubierto.Su respeto por la vida,incluso por la vegetal, es casi absoluto y la forma de vida de sus monjes más que frugal.La relación que estableces a propósito de Meru nos ha hecho recordar la que también se puede establecer entre las pirámides. ¿Por qué en Centro y Sudamérica desarrollaron este tipo de construcciones, igual que en Egipto, pero también lugares de Asia? Casualidad o causalidad…Habrá que seguir viajando para averiguarlo!

  • JAAC
    23 febrero, 2012 a las 12:28

    Hola Javier!
    Me alegro de que te haya gustado. Hay tantas cosas que no conocemos a pesar de estar tan extendidas en sus zonas…
    Este fue nuestro primer contacto, luego visitamos sus templos sagrados de Ranakpur y de Monte Abu (si lo de Ranakpur es impresionante, lo del Monte Abu te deja totalmente impresionado!)
    Hay tantas «casualidades» por el mundo que se van descubriendo al viajar que no no se puede dejar de hacerlo!! A viajar y aprender! 🙂