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La Galería Borghese, Roma: visita y obras imprescindibles

Cuando un Papa decide regalarle a su sobrino cardenal un enorme terreno en lo alto de una de las colinas de Roma y una buena cantidad de obras de arte, el resultado no puede ser más que una visita que te deja con la sensación de que no eran humanos los que crearon semejantes maravillas. Eso fue lo que sentimos nosotros en nuestro paso por la Galería Borghese de Roma.

Galeria Borghese Bernini Apolo Dafne Lateral

Cuatro siglos de esculturas y pinturas, del XV al XVIII, concentrados en una visita de dos horas y salpimentados con piezas de arte antiguo, que para algo estamos en la Ciudad Eterna. Prepárate, porque cada sala te hará pensar que estás ante lo más bonito que has visto nunca… hasta que cruces el umbral de la siguiente. Para que no te vuelvas loco, hemos seleccionado las 9 obras maestras que ver en la Galería Borghese. ¿Serás capaz de verlas todas o te quedarás bloqueado delante de la primera escultura de Bernini?

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No dejes de leer nuestros consejos para viajar a Roma y los consejos para viajar a Italia antes de partir. Y, si no tienes claro tu itinerario, también estamos para ayudarte: Qué ver en Roma en 3 días y Roma en 2 días. Que no se diga que no te lo ponemos fácil, incluso, si se te queda corto, 60 cosas que hacer y que ver en Roma.

La Galería Borghese de Roma: normas COVID-19, compra de entradas, precios y horarios

Ya antes de la COVID-19, la visita a la Galería Borghese de Roma tenía unas cuantas normas de lo más estrictas. Era obligatorio reservar la entrada para un día y un turno específico. Los turnos estaban limitados a un número fijo de personas. Y una vez finalizado el turno, dos horas de duración, todo el mundo debía abandonar el museo que quedaba vacío para el siguiente.

Galeria Borghese Escultura Clasica

Poco han cambiado las cosas… Sigue siendo necesario reservar la entrada con antelación. Piensa en un mínimo de un mes en temporada baja y dos en temporada alta, menos si lo haces con una agencia con visita guiada. Sigue siendo obligatorio seleccionar una fecha y un turno de visita –hay cinco al día que comienzan a las 9, 11, 13, 15 y 17–. El número máximo de personas en el museo por turno es de 100. Y, al acabar el turno, nadie puede permanecer en el interior. Eso sí, ahora es obligatorio el uso de mascarilla, como en todos los museos de Italia.

Compra de entradas oficiales, precios, gratuidad y visitas guiadas

Puedes comprar tu entrada con antelación desde la página oficial de la Galería Borghese para los turnos de las 9, 11, 13, 15 y 17 horas. El precio de la entrada completa es de 13 € más 2 € de prerreserva. Antes de la pandemia, los tres últimos turnos –13, 15 y 17 horas– de los segundos miércoles de cada mes eran gratuitos. Ahora mismo no aparece nada relativo a esa gratuidad en su página oficial y, al seleccionar esas fechas a la hora de reservar, la entrada tiene el mismo precio que el resto de días.

Galeria Borghese Bernini Pablo V

Es posible reservar una visita guiada –una hora y media de duración– al comprar la entrada. Las visitas oficiales se hacen solo en italiano y en inglés. En estos momentos, por la pandemia de coronavirus, las visitas guiadas están suspendidas.

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La tarjeta OMNIA Vatican & Roma Card, además del acceso a los Museos Vaticanos y al transporte público en Roma, incluye la entrada gratuita a dos atracciones de la ciudad entre las que está la Galería Borghese –aquí puedes ver los precios y comprar la tuya–. La Roma Pass también incluye la visita a la Galería Borghese.

Si quieres la visita guiada en español, tienes la posibilidad de reservarla desde aquí, como decíamos, con algo menos de antelación respecto a la página oficial. Eso sí, solo puede ser en el turno de las 17 horas y siempre dependiendo de las normas sanitarias que pueden prohibirlas en cualquier momento.

Horarios

Ya hemos dicho que los turnos de visita son fijos y que tienen una duración de dos horas, pero, ¿cuándo abre? La Galleria Borghese abre todos los días del año, excepto los lunes, el 1 de enero y el 25 de diciembre, de 9:00 a 19:00 –el último acceso es a las 17:00–. Hasta la pandemia de SARS-CoV-2, abría los jueves por la tarde-noche, pero ahora cierra también a las 19:00.

Un poco de historia del edificio y de la colección

La familia Borghese estaba emparentada directamente con la diosa Venus a través de Rómulo, del que eran descendientes según la tradición. ¡Ahí es nada! Eso da una idea de la importancia de la familia en la historia de Roma. Siguiendo la moda de la nobleza romana, a principios del siglo XVII, el cardenal Scipione Borghese mandó construir una villa de verano en las colinas que rodeaban a la ciudad, en unos terrenos que le había donado su tío, el Papa Pablo V. En esa villa, construida por Giovanni Vasanzio entre 1605 y 1633, se encuentra la Galería Borghese que se visita hoy en día, rodeada por un parque que era reserva de caza –muchos de los animales que decoran las paredes se pintaron a partir de modelos vivos–.

Galeria Borghese Exterior

Inicialmente expuso la colección arqueológica de la familia, con mosaicos de la villa romana de Torrenova. Y cuando decimos inicialmente nos referimos a muy al principio. De hecho, antes de acabar la construcción ya era un museo: abrió sus puertas en 1613 a miembros de cuerpos diplomáticos y embajadores. Posteriormente se fue ampliando con esculturas, pinturas, frescos…

Galeria Borghese Mosaico Ojo Pez

¿Sabías que…?


Bernini, el gran escultor barroco italiano, era un asiduo visitante del museo acompañando a su padre, restaurador de algunas obras. Más tarde se convertiría en una de las estrellas de la colección gracias a sus vívidas esculturas.

Gran parte de la colección acabó en Francia tras la boda de Camillo Borghese con Paolina Bonaparte. Muchos cuadros y más de 200 esculturas fueron vendidas al país galo. Camilo, viendo que el museo se vaciaba, comisionó nuevas obras. El gobierno italiano recuperó la colección en 1902 y la devolvió a la villa. Tras casi 20 años de trabajos de restauración en el edificio, volvió a abrir como museo en 1997.

Galeria Borghese Fresco Techo Ojo Pez

Las 9 obras de arte que tienes que ver en la Galleria Borghese sí o sí

Solo vas a tener dos horas para recorrer casi cuatro siglos de arte: del XV al XVIII. Así que más vale que vayas sobre seguro. En el caso de que hayas decidido hacer una visita guiada, no tendrás problemas, estamos seguros de que las verás en tu recorrido. Si prefieres visitar la Galleria Borghese por tu cuenta, aquí tienes un listado de las 9 obras de arte que no te puedes perder, tanto esculturas como pinturas.

Galeria Borghese Bernini Eneas Anquises Ascanio

Ojo, que estas son las imprescindibles, pero no deberías dejar de echar un vistazo a todo lo que vayas encontrando a tu paso, porque no hay “relleno” en el museo.

Una aclaración, el orden en el que los mencionamos se debe exclusivamente a la colocación en el recorrido.

La escultura de Venus Victrix (Paolina Borghese) de Canova

Empezamos con una de las esculturas más famosas del museo: la Venus Victrix. Paolina Bonaparte, además de casarse con Camillo Borghese, posó para la obra maestra del escultor neoclásico italiano Antonio Canova. Y no lo hizo de cualquier manera, lo hizo desnuda.

Galeria Borghese Bernini Venus Victrix

La escultura estaba en otra de las villas de familia y llegó aquí en 1838. Levantó tal revuelo, que se cuenta que había colas por la noche para ver la estatua de Paolina Bonaparte desnuda y que los criados llegaron a cobrar entrada. Fíjate en todos los detalles: los pliegues de la sábana, los dedos de los pies y de las manos, las marcas en el colchón por el peso de la modelo…

Galeria Borghese Bernini Venus Victrix Detalle Pies

¿Sabías que…?


Cuando le preguntaron a Paolina por qué había posado desnuda, respondió que porque la sala estaba caliente. Aunque Canova se encargó de aclarar que no hacía más que quejarse cuando bajaba la temperatura y él tenía que parar para atizar el fuego de la estufa.

Galeria Borghese Bernini Venus Victrix Trasera

Dada la belleza de la escultura desde todos los ángulos, se cree que, en su origen, estaba colocada sobre una base giratoria. Hoy en día se expone en el centro de la sala, así que podrás girar tú a su alrededor.

El David de Bernini

La primera obra de Bernini con la que nos encontramos es el David. Sí, no solo Michelangelo o Donatello inmortalizaron al pastor israelita antes o después de su lucha contra el gigante Goliat. Bernini esculpió su David con 25 años –1623– y, si le das la vuelta, verás que la parte trasera está “non finita” –sin acabar–. No es que se cansara y lo dejara a medias, la obra estaba pensada para colocarse adosada a una pared, por lo que no debería haberse visto la parte trasera. En el siglo XVIII se colocó en el centro de la sala.

Galeria Borghese Bernini David Giro

No te pierdas la tensión del busto en el lanzamiento de la honda ni el gesto de la cara. Con el paso de los años se ha absorbido, pero Bernini utilizó trazos de carboncillo para marcar la expresión en los ojos.

Galeria Borghese Bernini David

¿Sabías que…?


Bernini buscó en el espejo la expresión que quería para su David y, cuando la encontró, la utilizó con sus propios rasgos. Sí, es un autorretrato, y no es el único lugar en el que Bernini aparece como David. Hay un cuadro en el museo que también lo representa así.

Galeria Borghese Bernini David Detalle Cara

Apolo y Dafne de Bernini

Como la de David, la escultura de Apolo y Dafne de Bernini también estaba pensada inicialmente para estar adosada a la pared. Y, como en aquella, también utilizó trazos de carboncillo en los ojos y labios. La delicadeza del manto de Apolo, la transformación de la piel de Dafne en corteza de árbol, el gesto de aquél al tocar corteza o el escorzo de esta al notar el contacto. Es casi como un baile en mármol que te atrapa sin darte cuenta y que, cuando decides seguir caminando, te muestra más detalles en las raíces que nacen de los dedos de los pies de Dafne o en los rizos del dios del Sol.

Galeria Borghese Bernini Apolo Dafne Frontal

Bernini consideró a Apolo su obra maestra. Si te fijas, podrás ver un golpe de cincel bajo el glúteo de Dafne… Bernini no era infalible.

Galeria Borghese Bernini Apolo Dafne Detalle Pies

La escultura del Rapto de Proserpina de Bernini

A pesar de que Bernini considerara que su obra maestra era Apolo, el realismo del Rapto de Proserpina nos dejó con la boca abierta… y eso que habíamos ido en un crescendo del artista que nos hacía pensar que ya no se podría ir a más. Desde el pelo de Cerbero –el perro guardián del inframundo– hasta los dedos de Plutón hundiéndose en el muslo de Proserpina, sin olvidar como esta le aleja empujando su sien, cuya piel se arruga. Solo se puede decir que es espectacular. ¿Cómo una mano humana fue capaz de hacer eso con mármol? Parece imposible… pero Bernini lo consiguió.

Roma Galleria Borghese Bernini Rapto Proserpina

Estamos ante lo más parecido a congelar el tiempo: el movimiento paralizado de Plutón y Proserpina se muestra en los gestos, en las presiones de los dedos, en las arrugas de la piel, en la tensión de los músculos… Como si hubiera hecho una fotografía a los mismos dioses y luego hubiera llevado esa imagen al 3D.

Galeria Borghese Bernini Rapto Proserpina Detalle Muslo

¿Sabías que…?


El mito del Rapto de Proserpina, contado por Ovidio en Las Metamorfosis, explica la existencia de las estaciones. En los meses que Proserpina volvía con su madre, Ceres, diosa de la tierra, la vida volvía a la naturaleza, mientras que cuando habitaba en el inframundo perdía el color.

Galeria Borghese Bernini Rapto Proserpina Detalle Cerbero

David con la cabeza de Goliat de Caravaggio

Nos volvemos a encontrar con David, esta vez acompañado de Goliat, en otra de las obras maestras que tienes que ver en el Galería Borghese. Se trata del lienzo David con la cabeza de Goliat de Caravaggio. Más allá de su belleza y del uso del claroscuro propio de Caravaggio, el cuadro tiene una historia de lo más interesante.

Galeria Borghese Caravaggio David Cabeza Goliat

La vida de Caravaggio estuvo llena de desafíos al poder y de luchas. Una de ellas acabó con la vida de Ranuccio Tomassoni en un duelo. No fue el primer duelo, pero sí el que marcó su final…. El padre de Tomassoni estaba bien relacionado con el Papa Pablo V que, al enterarse, condenó a muerte al pintor que tuvo que huir hacia Nápoles camino de Malta. Tampoco se alejó de los problemas en Malta y, de nuevo, tuvo que salir por pies de la isla. Cuatro años después, en 1610, el Papa le perdonó. En su retorno a Roma fue encarcelado en Nápoles. Desde allí envió una carta al Papa acompañada de este lienzo en el que utilizó su cara para representar al gigante decapitado Goliat. Nunca llegó a Roma… y todavía hoy sigue siendo un misterio la causa exacta de su muerte.

Madonna con el niño y Santa Ana o Madonna de los palafreneros de Caravaggio

No hay que moverse mucho para encontrar la siguiente obra maestra de la colección. En la misma sala se exponen nada menos que cinco obras de Caravaggio –en realidad son seis, pero estaban restaurando el San Juan Bautista cuando visitamos la Galería Borghese–.

Galeria Borghese Caravaggio Madonna Palafreneros

La Madonna con el niño y Santa Ana o Madonna de los palafreneros de Caravaggio estuvo colgada nada menos que en la Basílica de San Pedro, pero se retiró a los pocos días. No se sabe si porque el Papa se escandalizó al reconocer a una modelo habitual del artista –la prostituta Lena– en la imagen de la Virgen María, por la desnudez del niño Jesús o por haber representado a Santa Ana como una campesina. Aunque también se cree que pudiera haber intercedido el cardenal Scipione Borghese que lo quería para su colección.

Galeria Borghese Caravaggio San Jeronimo

Las otras obras de Caravaggio expuestas en esta sala son Niño con cesto de frutas, Baco enfermoAutoritratto in veste di Bacco– y San Jerónimo. No dejes de pararte delante de todas ellas, y también del San Juan Bautista si está cuando visites la galería.

El busto de Scipione Borghese

No podía faltar el recuerdo al “padre” de la Galería Borghese: Scipione Borghese. Volvemos a encontrarnos con Bernini en la planta superior, en la pinacoteca. A pesar de ser el busto de un cardenal, Bernini fue capaz de darle movimiento a la obra con los pliegues de sus ropas o con el detalle del botón a medio ojal, que parece que va a desabrocharse en cualquier momento con la presión del generoso torso del modelo.

Galeria Borghese Bernini Scipione Ojal

¿Sabías que…?


No estás loco ni borracho viendo doble. Bernini realizó dos bustos exactamente iguales porque en el primero se encontró con una imperfección del mármol en la frente del cardenal. Esa primera escultura quedó en la colección personal de Scipione Borghese y hoy se exhibe junto a la “perfecta”.

Galeria Borghese Bernini Scipione Frente

Muy cerca está un boceto para una escultura a caballo del rey Sol que no le gustó y escondió en Versalles.

Galeria Borghese Bernini La Verita

Bernini es el gran artista de la Galería Borghese y, además de las cuatro piezas que hemos destacado, no deberías dejar de pararte delante de otras como La Verità, el busto del Papa Pablo V o Eneas, Anquises y Ascanio. En esta última representa las tres edades del hombre con un detalle exquisito –fíjate en las rodillas de cada uno de los tres modelos– cuando contaba solo con 21 años.

La Deposición de Cristo de Rafael

Rafael recibió el encargo de un cuadro de altar para la iglesia de San Francesco de Perugia. El tema escogido por el pintor fue el traslado del cuerpo de Cristo tras su crucifixión. Nadie había pintado el momento antes. Y, menos aún, con el realismo que consiguió el maestro de Urbino: movimiento en ropajes y músculos y caras con expresiones distintas. San Juan baja los párpados, María Magdalena llora y la Virgen María se desmaya. Los colores son así de brillantes porque mezcló los pigmentos con pasta vítrea.

Galeria Borghese Rafael Deposicion Cristo

¿Cómo llegó el cuadro a la colección de la Galería Borghese? Con un “robo” consentido. Cien años después de ser pintado, con la complicidad de los curas de la iglesia, la obra fue retirada y trasladada a Roma de noche. La recibió el Papa Pablo V que, como con los terrenos donde se encuentra la galería, se lo donó a su sobrino Scipione Borghese en 1608.

Hay otra obra de Rafael en la colección: Dama con unicornio. No tuvimos ocasión de verla porque estaba en préstamo para la exposición Raffaello. 1520 – 1483 de Roma. Tú no te la pierdas.

Amor Sacro y Amor Profano de Tiziano

No podía faltar otro de los grandes pintores italianos, Tiziano. Poco se sabe de la obra Amor Sacro y Amor Profano porque no hay documentación sobre su ejecución o sobre cómo llegó a la colección. Lo que sí se sabe es que, cuando el estado italiano compró la colección que había acabado en Francia, un alemán ofreció 4 millones de liras solo por este cuadro –el estado pagó 3,5 millones por todas las obras–.

Galeria Borghese Tiziano Amor Sacro Amor Profano

Tan poco se sabe, que lo que nos contó la guía poco tiene que ver con lo que aparece en la página oficial del museo… La guía nos habló del amor terrenal, profano, representado –¡sorpresa!– en la mujer de la izquierda que aparece vestida con ropajes venecianos. Al otro lado, nos habló del amor sacro, el divino, que se siente por la creación de Dios y que está desnuda porque deja todo atrás. La castidad frente a la lujuria…

En la explicación del lienzo en la página del museo, se habla de las dos caras del amor de una mujer por su esposo: la pública y la privada. ¿Tú qué crees?

Más joyas que ver en la Galería Borghese

Si crees que con estas nueve obras –más las que hemos mencionado de pasada– ya has visto todo lo que tenías que ver en la Galería Borghese estás muy equivocado. Como decíamos al principio, no hay relleno en la colección y todavía quedan más piezas a las que deberías dedicar un rato. Poco, porque recuerda que solo dispones de dos horas para ver todo el museo.

Galeria Borghese Correggio Danae

No deberías perderte: Danae de Correggio, La Piedad de Rubens, Retrato de hombre de Antonello da Messina o La Virgen con el niño de Giovanni Bellini. Por no hablar de los frescos que decoran los techos de las salas.

Galeria Borghese Sala Ojo Pez

El parque de Villa Borghese

La villa que mandó construir Scipione Borghese se ha convertido en la galería pero, ¿qué pasó con la reserva de caza? Esa se ha convertido en la Villa Borghese. Sí, no te confundas, la Villa Borghese es el parque que rodea a la Galleria Borghese. Aprovecha para darte un paseo por el parque, en el que ya no encontrarás animales salvajes pero sí a romanos y turistas –alguno más salvaje que otro– paseando.

Plazas de Roma Piazza Popolo Parque Pincio

Al sur de Villa Borghese se encuentra la terraza del Pincio, uno de los miradores imprescindibles de Roma.

El arte sale a tu encuentro a cada paso en Roma, pero la densidad de maravillas por metro cuadrado de la Galería Borghese te dejará con la boca abierta.

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