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El Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia, la música vive en Italia

  

No dejamos pasar la ocasión de descubrir cosas nuevas en una de nuestras ciudades favoritas de Italia: Bologna. Después de muchos viajes, seguimos sorprendiéndonos con tesoros ocultos. El Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia es uno de ellos. Sería complicado incluirlo entre las cosas que ver en Bolonia en una primera visita a la ciudad –la gran desconocida del norte de Italia exige más de una visita–. Pero, a poco que te guste la música o la historia o las curiosidades… deberías sacar un rato para pasear por sus salas y admirar algunas de las maravillas que atesora.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Sala Instrumentos

Puede que lo que más reconozcas sean los retratos de los grandes músicos que cuelgan de sus paredes. Tal vez lo que más te sorprenda sean algunos de sus instrumentos musicales antiguos que, si no fuera por los documentos escritos, no se sabría ni cómo tocar. Pero, si te fijas en los libros y manuscritos, se te desencajará la mandíbula: originales de Mozart o de Rossini, los primeros libros impresos de música, obras que se creían desaparecidas…

Aunque, seguro que lo que más te llama la atención es que… no hay música sonando en el museo de la música de Bolonia. La música suena en tu cabeza cuando lees nombres de obras, compositores, cantantes… y la recuerdas. Disfruta de tu propia banda sonora en la visita al Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia.

La mayor biblioteca musical del mundo está en Bolonia

En el museo, abierto en el año 2004, se exponen unos 250 documentos entre manuscritos, partituras, libros, cartas… ¿Son 250 suficientes para ser la mayor del mundo? No. Pero, junto a él, se encuentra la biblioteca –mucho más antigua que el museo– en donde se conservan unos ¡120.000 documentos de música! La buena noticia es que los 250 documentos expuestos, además de ser los más importantes de la colección, también van rotando.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Libro Baile

Toneladas de papel que recogen la historia de los últimos seis siglos de música, principalmente la música culta occidental, que la convierten en la mayor del mundo. Está en proceso de digitalización, pero, con ese volumen, llevará tiempo.

El padre Martini, el origen del Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia

¿Cómo acabaron en Bolonia todos estos documentos de música? Gracias a un único personaje: el padre Giambattista Martini. Un fraile franciscano al que su voto de pobreza no le impidió reunir una colección de más de 17.000 volúmenes musicales en el siglo XVIII. Como nos contaron durante nuestra visita, el padre Martini era la Wikipedia de la música en aquella época: lo sabía todo, lo almacenaba todo, era la fuente del conocimiento.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Padre Giambattista Martini

Pero, ¿cómo consiguió todos esos documentos el padre Martini? Tuvo que superar dos “limitaciones”: el voto de pobreza y que no salió nunca de Bolonia. Entonces… ¡Cartas! Miles de cartas enviadas en busca de esa obra que tanto ansiaba y que, una vez encontraba, cambiaba por una suya –también era compositor– o por otra de la que tuviera más de un ejemplar. En su época, una obra estrenada perdía su valor. Solo lo nuevo merecía la pena ser escuchado. Gracias a eso, el padre Martini se hizo con auténticas joyas. Más tarde, cuando su fama se extendió por toda Europa y se convirtió en el profesor de los mayores músicos de la época, fueron los regalos los que ampliaron su colección.

Nos contaron que llegó un momento en que no había ningún libreto, libro, ensayo… que le interesara que no tuviera en su poder. Ni los reyes podían hacer sombra a su colección. ¿Qué hizo entonces? Comenzó a coleccionar retratos de los grandes músicos de la época, músicos que habían sido –sin excepción– discípulos suyos en algún momento. El padre Martini era conocido como el “maestro de maestros”.

La historia universal de la música de Giambattista Martini

El afán coleccionista del padre tenía una finalidad: quería escribir una historia universal de la música. Una obra que reuniera toda la música que hubiera sonado en el planeta. Esta idea vio la luz, en su primer volumen, en 1757. Un dato: la primera enciclopedia de los ilustrados franceses se publicó solo unos años antes, en 1751.

Su intención era publicar cinco volúmenes, pero el tiempo necesario para escribir cada uno –entre 13 y 16 años– limitó su Historia universal de la música a tres. Los dos últimos, que habrían tratado de la música más cercana a su época –probablemente los más interesantes–, quedaron sin escribir.

Curiosidades del Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia

Por si fuera poco la historia del propio padre Martini, el Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia está lleno de anécdotas, historias, curiosidades… Son un motivo para visitarlo incluso aunque tengas un conocimiento sobre música tan limitado como el nuestro.

Mozart y el misterio de su examen

Mozart, en su viaje por Italia –el Grand Tour–, también fue a Bolonia y paró para aprender con el padre Martini. En aquel momento, 1770, tenía 14 años y, tras pasar el verano estudiando, intentó entrar en la academia filarmónica de Bolonia.

Entonces, como ahora, se hacía un examen de composición en el que el alumno era encerrado un tiempo determinado –desde cinco horas hasta una semana–, la clausura. Mozart también pasó por eso. El “misterio” es que hay ¡tres versiones de su examen! La que le valió el ingreso, con una nota de suficiente aunque con ovación cerrada, está en la academia filarmónica. Las otras dos están en el museo. Una tiene la firma de Mozart, pero es malísima. Mozart no sabía nada de gregoriano, el tema del examen. La segunda versión, en la que desaparecen los errores, parece escrita por otra persona por la grafía.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Examenes Mozart

Puede que el padre Martini pidiera el examen que le iban a hacer a Mozart –algo totalmente inapropiado e ilegal, pero ¿quién le iba a negar nada al maestro de maestros?– y se lo entregara para que hiciera una prueba antes. El resultado fue terrible y, el padre Martini, le preparó una versión “corregida” para que la memorizase.

Mozart decía del padre Martini que era “la persona que mayormente amo, venero y estimo”… ¿Sería porque le ayudó a pasar el examen copiando?

Los primeros libros impresos de música

Gutemberg inventó la imprenta de tipos móviles a mediados del siglo XV. Poco más de 50 años después, Ottaviano Petrucci inventó la imprenta para obras musicales. Sí, fue un italiano –en realidad, en aquella época, un veneciano– quien imprimió el primer libreto en 1501. Aquella primera obra fue Harmonice Musices Odhecaton A. Más allá del hecho histórico, la relación con el Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia es que aquí se conserva el único ejemplar completo que existe en el mundo de esa primera edición.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Primer Libro Impreso

Y no solo de la primera obra, también de la segunda y de alguna más. La colección del padre Martini era tan grande que tenía obras repetidas. Eso por no hablar de los primeros libros de música de bolsillo que nos dejaron alucinados.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Libros Bolsillo

Napoleón y la colección del padre Martini

La importancia de la colección del padre Martini era tal, que el mismo Papa de Roma decretó la excomunión para quien osara dividirla. Napoleón no se preocupaba mucho por esas cosas y, cuando llegó a Bolonia, se temió por la integridad de la colección. Su fama de “acaparador” –por decirlo suavemente– le precedía. ¿Cómo no acabó en el Louvre?

Para ese momento, el padre Martini había muerto y era otro fraile del convento de San Francisco, el padre Mattei, quien custodiaba la colección. A la llegada de Napoleón, el padre Mattei llevó a su casa las piezas más importantes fingiendo que era su colección personal.

Trabó amistad con algunos ministros de Napoleón y, más tarde, se hizo elegir superintendente de bienes culturales. Cuando Napoleón le preguntó por el valor de la colección del padre Martini, respondió diciendo que no servía de nada lo que quedaba. En el momento en que Napoleón salió de Bolonia, volvió a completar la colección con lo que tenía en casa.

El nacimiento de la ópera

La ópera nace en el año 1600… y ahí estaba el padre Martini para hacerse con el primer libretto.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Sala Opera

Para el matrimonio de Enrique IV de Francia con María de Medici, los florentinos tenían un poema, Eurídice. En lugar de simplemente recitarlo, decidieron recitarlo cantando. El compositor de la música fue Jacopo Peri y el poeta Ottavio Rinuccini se encargó de crear el libreto basándose en la obra La metamorfosis de Ovidio. Es el primer núcleo de ópera y de la música ligera de hoy en día. Y, cómo no, está en el museo de la música de Bolonia.

Farinelli, la primera estrella europea

Farinelli es conocido en España porque pasó ocho años durmiendo con su voz cada noche al rey Felipe V.  Nacido a principios del siglo XVIII se convirtió en una estrella en toda Europa. Después de estudiar con el padre Martini –cuando ya era un famoso cantante– se fue de gira por Europa durante ¡23 años! En Londres lo recibían con la frase: “One God, one Farinelli”.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Farinelli

Eso sí, su delicada voz se debía a que era un castrato. Uno de tantos. No gustaban las voces graves en la ópera y muchas familias veían en sus hijos la posibilidad de salir de la pobreza. Pero muchas, nada menos que unos 3.000 niños al año se castraban –sí, castrato es exactamente eso– en Nápoles en aquella época. La competencia era enorme. De los que sobrevivían, no era un proceso muy aséptico –en la colección también hay manuales sobre cómo llevar a cabo el proceso… aunque no están expuestos–, pocos llegaban a triunfar.

Además del retrato de Farinelli en el museo, también está su tumba en Bolonia, en el cementerio monumental de la Cartuja, cimitero monumentale della Certosa.

El barbero de Sevilla de Rossini, el legado de un maestro

Rossini estudió con el padre Mattei –el sucesor del padre Martini– pero, a diferencia de Mozart, no completó el examen de ingreso a la filarmónica de Bolonia. No porque no fuera capaz de superar la prueba, sino porque, a su parecer, era demasiado tiempo el que tenía que pasar “encerrado” y no le apetecía. Tenía otras cosas que hacer. Así que, Rossini no se diplomó en el conservatorio.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Rossini Barbero Sevilla Manuscrito

Está claro que el tiempo que debía pasar en la clausura lo podía aprovechar mejor. La demostración es el manuscrito original de El barbero de Sevilla que está en el museo. Tardó en componer la ópera entera ¡14 días! Y lo más asombroso es que no hay ni un borrón ni una tachadura. ¡La compuso perfecta a la primera!

El teclado perfecto, el Clavemusicum Omnitonum

Hasta el siglo XVII, los grandes músicos eran básicamente matemáticos y teóricos. Si te fijas en muchos de los retratos del museo, los músicos aparecen con un compás o con instrumentos matemáticos mientras que, en el caso de estar representado un instrumento musical, suele estar al fondo.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Teclado Perfecto Nicola Vicentino

Esa teoría es la que llevó a la idea del teclado perfecto. El Clavemusicum Omnitonum sería un instrumento capaz de producir todos los acordes con limpieza. Eso era lo que promulgaba Nicola Vicentino. Su diseño contaba con 125 teclas colocadas en cinco filas. Nada más y nada menos que 31 teclas por octava.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Clavemusicum Omnitonum Vito Trasuntino

La idea era buena, pero era eso: teórica. Se llevó a la práctica de la mano de Vito Trasuntino en Venecia en 1606 y está expuesto en la sala cuatro del museo. Simplemente expuesto porque haría falta una –en realidad las dos– mano ¡de siete dedos con dos falanges más en cada dedo para poder tocarlo!

Instrumentos históricos

No es el Clavemusicum Omnitonum el único instrumento “curioso” del museo. Un arpa con dos filas de cuerdas, una armonía de flautas –con cinco flautas conectadas–, una tromba marina –que es un instrumento de cuerda que suena como una trompeta y que se usaba en los barcos para comunicarse antes del código Morse–…

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Armonia Flautas

Lo que hace que sean todavía más especiales es la unión del propio instrumento con los documentos de la colección. Es gracias a éstos que sabemos –bueno, saben los estudiosos– cómo se tocaban. Porque conjeturar es fácil, pero acertar no.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Armonia Flautas Documento

Los retratos oficiales de los grandes músicos de la historia

El afán coleccionista del padre Martini le llevó, como ya he dicho, a hacerse con los retratos de los más grandes músicos de la época cuando ya no le quedaban documentos por tener. Gracias a esa colección, hoy sabemos cómo eran físicamente Mozart, Vivaldi y muchos otros. El 50% de los retratos oficiales de los músicos más famosos de los siglos XVIII y XIX, los que encontrarás probablemente en la Wikipedia junto con su biografía, están aquí.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Vivaldi

Su intención era incorporar los retratos al último tomo de su historia universal de la música, el que hablaría de la música de su tiempo.

El Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia: dónde está, horarios, precios, visitas…

El Museo Internacional y Biblioteca de la Música de Bolonia está en la Strada Maggiore 34.

Abre todos los días del año excepto los lunes, el 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre. El horario de apertura es de 10 a 18.30 todos los días.

El precio de la entrada es de 5 €. El primer domingo de cada mes la entrada es gratuita y también está incluida en la Bologna Welcome Card.

Si no eres un entendido en música, te recomendamos encarecidamente una visita guiada. El museo organiza lo que llaman “cuarto de hora académico” con visitas temáticas y también algunas en las que se interpreta música en los instrumentos de la colección. Si no coincides con ninguna de ella –puedes encontrar la información en su página web oficial–, los domingos hay expertos en el museo todo el día dispuestos a responder cualquier duda.

Museo Internacional Biblioteca de la Musica de Bolonia Sala

La música tiene su casa en Bolonia y está llena de obras maestras, curiosidades e historia.

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