La península de Connemara, en la costa oeste de Irlanda, se nos presentó, en todo su verdor, como un compendio del país. Paisajes toscos pero fascinantes, tiempo cambiante, una luz única, gente generosa y cariñosa, vacas y ovejas por doquier –nuestras amigas “cornudas”, las ovejas Suffolk–, carreteras sinuosas que llevan […]