BurgosCastilla y LeónEspañaEuropa

Explorando las profundidades de Burgos

  

Las profundidades de la tierra tienen un algo especial. Ese halo de misterio, de riesgo, de peligro que nos hace sentir vivos. Así comenzó la espeleología y así, como atracciones de turismo activo para subir la adrenalina de los visitantes, es como han acabado muchas minas. Tres veces dejé de ver la luz del Sol en mi viaje a Burgos: dos minas, las minas de Puras de Villafranca y la mina Esperanza de Olmos de Atapuerca, y una cueva, la de Fuentemolinos, también en Puras de Villafranca.

Coge tu casco, enciende tu linterna y cierra bien tu mono. Respira profundo y piensa en algo bonito porque esa adrenalina del riesgo y la angustia por dejar de ver el Sol hay que controlarlas. El turismo activo te espera en las profundidades de Burgos.

Complejo minero de Puras de Villafranca

Si te dijera que parte del Titanic, el barco más famoso de la historia, salió de Burgos pensarías que estoy loco o que te tomo el pelo. Pues ni una cosa ni la otra. El dióxido de manganeso que llevaban las planchas de acero de alta resistencia –chocarse contra un iceberg no hay acero de alta resistencia que lo aguante– del barco salió de las minas de Puras de Villafranca.

Durante más de 160 años se extrajo el mineral. Además del Titanic, las pilas CEGASA eran su principal destino. En todo ese tiempo se construyeron torres de ventilación y de extracción, y lavaderos de mineral y de la ropa de los mineros, que hoy se recorren en una visita guiada. Los pozos, cerrados en 1965, siguen ahí, esperando que los mineros vuelvan a abrir sus paredes, mientras reciben a los turistas con la empresa Belaventura. Con ellos bajamos hasta encontrarnos a unos 140 metros por debajo de la ladera del cerro en el que se adentra uno de los pozos. ¿Quién dijo miedo? El turismo activo no es sólo hacer locuras sobre tierra o en los árboles, también bajo tierra se puede.

Castilla Leon Burgos Complejo Minero Puras Villafranca Castillete

No era la primera vez que estaba a esa profundidad en una mina –en Potosí (Bolivia), en Colombia, en Sudáfrica, en Asturias, en Francia… – pero pensar que estás en un piso -45 o que tienes 45 plantas sobre tu cabeza hasta llegar a ver el Sol siempre impresiona por mucho casco y linterna que lleves.

La oscuridad, hoy en día atenuada con luz eléctrica, no consigue que entendamos lo que era estar a esa profundidad a principios del siglo XIX cuando las lámparas eran velas, el polvo levantado por los picos llenaba el aire, el agua convertía en fango el suelo… Ni en el momento en que se apagan las luces para vivirlo –sí, vivirlo, porque la oscuridad absoluta no se ve, se vive– puede uno hacerse una idea, aunque la sensación es casi terrorífica: como si te quedaras ciego al mismo tiempo que sordo y mudo. Mudo porque en la oscuridad desaparecen las palabras de la cabeza y no hay nada que decir, y sordo porque no hay nada que escuchar. La negrura cubre todo menos la sensación del aire pasando por tu piel y enfriando esa capa de sudor que los nervios comienzan a formar sobre ella.

Castilla Leon Burgos Complejo Minero Puras Villafranca Interior

Las condiciones de trabajo de los hombres –que trabajaban como mineros–, mujeres y niños –que trabajaban en los lavaderos– eran terribles. Pero no creas que fueron esas condiciones las que llevaron al cierre de la mina. El negocio está por encima de “esas pequeñas cosas” y fue el hecho de que dejara de ser rentable –por los sueldos y condiciones laborales conseguidas en la década de los 60– el culpable de su abandono.

Castilla Leon Burgos Complejo Minero Puras Villafranca Vagoneta

¿Quieres sentirte como un minero haciendo turismo activo en el complejo minero de Puras de Villafranca?
La empresa que organiza las visitas es Beloaventura, el precio es de 5 euros por persona. Más información en la página web del complejo minero de Puras de Villafranca.

Mina Esperanza de Olmos de Atapuerca, Geoparque minero

Si la mina de Puras de Villafranca era de dióxido de manganeso, la mina de Olmos de Atapuerca era de hierro. Hierro que viajaba a los altos hornos de Bilbao hasta mediados del siglo XX. Candil en mano, nos metimos en las profundidades de la tierra una vez más para encontrarnos con un museo en toda regla: el abandono de la mina fue tan rápido que quedó mucho material en su interior, desde picos y puntas hasta luces.

Castilla Leon Burgos Mina Esperanza Aparejos

La oscuridad nos volvió a engullir, aunque en esta ocasión no fue absoluta. La mina Esperanza de Olmos de Atapuerca está mucho más preparada para el turismo y, además de las familias con los niños que la visitaban, están los paneles explicativos bien iluminados. ¿Menos adrenalina? Sí, hasta que tienes que salir por la escalera que usaban los mineros: techo bajo que te mantiene inclinado y muchos peldaños irregulares, tantos que vuelves a ser consciente de que el cielo de nuevo quedó muy arriba, separado de tu cabeza por decenas de metros de roca.

Castilla Leon Burgos Mina Esperanza Candil

¿Quieres visitar la mina Esperanza de Olmos de Atapuerca?
Hay varias opciones de visita, desde las más tranquilas hasta las más aventureras –rozando la espeleología– con precios desde 8 a 15 euros. Más información en la página web de mina Esperanza.

Las cueva de Fuentemolinos, una maravilla para la espeleología en Burgos

La quinta cueva más importante del mundo de conglomerado calizo está en Puras de Villafranca, Burgos. Es la cueva de Fuentemolinos, una maravilla de 4,5 kilómetros perfectamente conservada –sólo hay una pequeña pintada hecha por el hombre en toda ella–.

Castilla Leon Burgos Cueva Fuentemolinos Formaciones

Mono completo sobre nuestra ropa, casco en la cabeza con linterna y pila en el cinturón, botas de agua de pescador –de las que llegan a las ingles–, arnés, cuerda y… ¡al agujero con Sergio! Sergio fue nuestro guía: a la cueva de Fuentemolinos no se puede acceder por libre.

La aventura en la cueva de Fuentemolinos comienza con una pequeña grieta en la pared de la montaña. Poco menos que una gatera que da paso a un túnel de tres metros por el que pasar tumbado. Los nervios y la adrenalina se disparan: el pecho roza con el techo al respirar mientras la espalda se aplasta contra el suelo y vas girando el cuerpo siguiendo el hueco que se abre en la roca. Suena peor de lo que es –aunque pensar que luego tendrás que volver a pasar por ahí para salir puede llegar a agobiar–.

Castilla Leon Burgos Cueva Fuentemolinos Acceso

Superado el primer obstáculo, llega el sonido atronador de lo que parecen las cataratas de Iguazú. Tranquilo, es por el eco del espacio cerrado, aunque es el momento de utilizar el arnés y engancharse a la vía clavada en la pared para superarla. Después, como si fuera un sueño, aparece una enorme sala llena de coladas, precipitaciones calizas, estalactitas, estalagmitas, columnas… una auténtica obra de arte de la naturaleza: la catedral de las cuevas de conglomerado calizo con un color blanquecino que enamora. Pero hay que estar atentos al suelo, un pequeño río subterráneo es el culpable de que haya que llevar botas de agua bien altas. Momentos tan divertidos como los de Wadi Mujib aunque sin luz y sin mojarse tanto, que este agua está helada.

Castilla Leon Burgos Cueva Fuentemolinos

Una hora y media de recorrido por otro de esos lugares que la Naturaleza esconde para decirnos: “¿Ves? Yo sí sé hacer las cosas bien”.

Castilla Leon Burgos Cueva Fuentemolinos Formaciones

¿Quieres disfrutar de la espeleología en Burgos en la cueva de Fuentemolinos?
La empresa de turismo activo que organiza las visitas es Beloaventura, el precio es de 35 euros por persona con seguro y equipo incluidos. Más información en la página web de Beloaventura.

Castilla Leon Burgos Mina Esperanza

Salimos a la superficie y volvemos a respirar y a disfrutar del sol en la piel.

  

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *