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10 cosas que ver en Noruega: de fiordos a stavkirkes

  

Noruega es un país gigantesco. Puede que no tanto en tamaño, pero sí cantidad de paisajes, de historia y de arte. Tan grande que es prácticamente imposible pensar en visitar todo en un único viaje a Noruega. Demasiados lugares que ver en Noruega, rutas que hacer, monumentos que visitar… así que hay que ir poco a poco. Lo “natural” es empezar por el sur –sí, también en el norte hay un sur–, lo que hicimos nosotros. Decidir qué fue lo que más nos sorprendió, fascinó, impactó… es muy complicado. Más aún tomar esa lista como “cosas que ver en Noruega” porque estoy seguro de que muchas se quedaron fuera de nuestro itinerario y, además, porque para gustos los colores.

Noruega Flam Paso Pueblo

En cualquier caso, sí que podemos seleccionar diez experiencias, visitas, momentos… que se quedaron en nuestro recuerdo para siempre –seguimos recordándolos y ya han pasado cinco años–. Estas son nuestras diez cosas que ver en Noruega, en el sur de Noruega.

Navegar por el fiordo de los sueños, el Sognfjorden

Parece que uno no viaja a Noruega si no ve los fiordos. Es una de esas cosas que ver en Noruega o sí, o sí. Más aún si tu viaje, como lo fue el nuestro, es al sur del país. Desde el primero al último, los fiordos no dejarán de asombrarte con sus cortados, sus granjas que parecen colgadas de la roca, las cascadas, el color del agua… Cada uno más impresionante del anterior, nos preguntábamos qué tendría que tener un fiordo para ser patrimonio de la Humanidad por la UNESCO hasta que llegamos al Sognefjord, el fiordo de los sueños¿puede haber un nombre más “marketiniano”?– y, sin saber exactamente qué era, lo entendimos.

Noruega Naeroyfjord Paso Pueblo

Lysefjord, el fiordo de Lyse; Nærøyfjord, el fiordo de Nærøy, y Aurlandsfjord, el fiordo de Aurland, brazos del Sognfjorden, el fiordo de Sogn, o de los sueños; o Geirangerfjord, el fiordo de Geiranger… no son Pokemons, son fiordos y también te puedes hacer con todos.

Subir al Preikestolen y admirar el Lysefjord desde arriba

Noruega es un país de naturaleza y de deportes al aire libre. Puede que no te consideres un deportista, pero una caminata de vez en cuando no le hace mal a nadie y asomarse desde la roca más conocida del país es algo que no deberías dejar escapar en tu viaje al sur de Noruega. La roca más famosa es el Púlpito, Preikestolen en noruego, y la vista del Lysefjord desde más de seiscientos metros de altura es algo indescriptible.

Noruega Preikestolen Pulpito Mirador

Eso sí, haznos un favor y, si te acercas al borde –que deberías hacerlo porque es impresionante–, hazlo con cuidado. Todavía recordamos con escalofríos cómo se jugaban la vida la gente haciendo cabriolas para la fotografía al lado de la caída.

Caminar por un glaciar,

Ya que te has lanzado a dar paseos por la naturaleza, caminar por el hielo de un glaciar debería entrar también en tus planes. El Jostedalsbreen es uno de los glaciares más accesibles del mundo, si es que hasta lo ponen fácil. Sólo hay que colocarse los crampones, atarse la cuerda de seguridad y comenzar a pisar hielo con cientos de años de antigüedad en plena naturaleza.

Noruega Jostedalsbreen Glaciar Descanso

Si lo has hecho en el Perito Moreno, esto es todavía más “salvaje”: aquí no hay pasarelas desde donde asomarse, ni grandes barcos que se acercan al borde del glaciar: sólo una barca a motor que lleva a los “caminantes” desde el pequeño muelle al borde del lado y, desde ahí, una caminata hasta la lengua del glaciar.

Un viaje en tren que no se olvida: el Flåmsbana

Un país tan “salvaje” requiere obras de ingeniería de las que se podrían considerar casi imposibles. Una de estas maravillas de la inventiva humana es el tren Flåmsbana, construido con la intención de dar salida a las mercancías que llegaban al puerto de Flåm hacia Bergen y Oslo. El Flåmsbana une que une las ciudades de Flåm y Myrdal, en plena línea férrea Oslo-Bergen.

Noruega Flamsbana

Giros en el interior de una montaña como si de un sacacorchos se tratara para salvar los 864 metros de desnivel entre las dos ciudades en poco más de 20 kilómetros. Hoy en día es un tren panorámico y turístico –todo el trayecto está explicado en las pantallas que hay en los vagones con audio en varios idiomas– algo que hacer en Noruega, porque no todo va a ser ir en barco, ¿no?

Noruega Flamsbana Paisaje

Iglesias de madera, las stavkirke

Vista una de las obras de ingeniería más espectaculares del país –por no hablar del túnel de Lærdal, Lærdalstunnelen, de casi 25 kilómetros de longitud, el túnel de carretera más largo del mundo, o la carretera del Atlántico con sus ocho puentes “imposibles”–, hay que recordar que los noruegos ya eran verdaderos maestros de la construcción hace siglos. Para muestra la stavkirke de Urnes, una de las más antiguas de las 28 iglesias de madera que quedan en Noruega de la Edad Media. Si has navegado por un fiordo y te has asomado al Preikestolen, lo siguiente que tienes que ver en Noruega es una stavkirke.

Noruega Stavkirke Urnes Completa

¿Cómo puede haber sobrevivido desde el siglo XII un edificio de madera en un país con tanta humedad –y lo decimos con conocimiento de causa porque llovió bastante cuando íbamos hacia allí–? Porque sabían cómo cuidar esa madera, cubierta con una capa de color negro que la impermeabilizaba. Puertas talladas, bancos con símbolos para hombres y mujeres, vigas de madera llenas de símbolos… y una especie de claustro exterior que servía para que los que no podían entrar oyeran la misa desde fuera –hay agujeros para oír al cura– protegidos de las inclemencias del tiempo.

No puedes dejar pasar la ocasión de sentirte como un vikingo descubriendo una nueva religión, el cristianismo. Además de la stavkirke de Urnes, tampoco deberías perderte la de Heddal, cerca de Trondheim.

Noruega Heddal Stavkirke

La catedral gótica más grande al norte del mundo

Siguiendo con la religión, no hay que dejar de acercarse a la catedral gótica más al norte del mundo: la catedral de Nidaros en la ciudad de Trodheim –lo más al norte que llegamos en nuestro viaje a Noruega–. ¿Sabías que en la Edad Media había cuatro caminos de peregrinación cristianos, uno por cada punto cardinal? Jerusalén era el del este, Santiago de Compostela el de oeste, Roma el del sur y –sí, lo has adivinado– Trodheim el del norte. En la catedral de la ciudad acaba el camino de Nidaros.

Noruega Trondheim Catedral Nidaros Fachada Detalle Santos

Mucho tiempo tendrías que estar de viaje en Noruega para recorrerlo entero, son 640 kilómetros desde Oslo hasta Trodheim, o ir sólo a eso. Pero, lo que no te puedes perder es la catedral gótica con una fachada que nada tiene que envidiar a las de Santiago o Burgos en España.

Noruega Trondheim Detalle Catedral

Bryggen, el muelle de Bergen

Volvemos a una de las ciudades más conocidas de Noruega: Bergen, la puerta de los fiordos. En el centro de Bergen se encuentra otro de esos lugares icónicos del país: Brygge, literalmente muelle o embarcadero en noruego. Un grupo de casas de madera –sí, de madera, si pensabas que el agua del mar acabaría con la madera estás muy equivocado y te darás cuenta nada más pisar Noruega– de principios del siglo XVIII que servían de tiendas y almacenes de la mercancía que llegaba en los barcos, la sede de la Liga Hanseática en estas tierras –hoy en día está el museo Hanseático–.

Bergen Bryggen

Hoy en día es el punto más visitado de la ciudad –no hay nadie que no pase por Bryggen antes de ir a los fiordos– y los edificios siguen estando ocupados por tiendas, ahora de recuerdos, y también talleres de artistas y restaurantes. Muy cerca está el mercado de pescado con los puestos en la calle en donde comprar y comer pescado fresco.

El museo de barcos vikingos de Oslo, Vikingskipshuset

No puedes ir a Noruega y no presentar tus respetos a la cultura-civilización más famosa de toda Escandinavia: los vikingos. En el Vikingskipshuset de Oslo, museo de barcos vikingos en noruego, hay tres drakkars originales. Los barcos que utilizaron entre los siglos VIII y XI para llegar a medio mundo –si quieres saber más de los vikingos echa un vistazo a esto–.

Noruega Oslo Vikingskipshuset Gokstad Barco

Eso sí, no busques cascos con cuernos porque no hay ni hubo, es un invento del cine.

Arquitectura contemporánea en Oslo

La arquitectura contemporánea está reinventando la ciudad de Oslo. La capital noruega se ha convertido en los últimos años en un muestrario de obras de famosos arquitectos internacionales que dan rienda suelta a su creatividad. Uno de los edificios que más nos sorprendió en nuestro viaje a Noruega fue la ópera de Oslo.

Noruega Oslo Opera House

Después de la ópera de Sydney o de la filarmónica de Berlín, tenemos claro que la música es una aliada perfecta de la arquitectura contemporánea. La ópera de Oslo está inspirada en un iceberg encallado al final del fiordo: de color blanco, de líneas angulosas y reluciente. Por dentro es todo lo contrario: cálido gracias a la madera que recubre sus paredes. Merece la pena subir por su tejado –así como suena– para tener una vista de postal del fiordo y de la ciudad.

Unos museos especiales

Difícil explicar lo que son los estos “museos de casas” pero sí podemos decir que es algo que hay que ver en Noruega. ¿Historia viva? Bueno, no exactamente viva, pero sí historia “suspendida”. El hecho de que Noruega sea un país con mucho espacio libre permite que haya varios de estos museos repartidos por el país. Nosotros visitamos tres: Gamle Bergen en Bergen, Sunnmøre Museum en Ålesund y el Norsk Folkemuseum en Oslo.

Noruega Bergen Gamle

Se trata de grandes espacios abiertos a los que se han trasladado casas tradicionales de todo el país para construir pueblos “atemporales” en los que casas con varios siglos de diferencia comparten vecindario. Pequeñas casas de pescadores, granjas, escuelas, iglesias –hay una stavkirke en el Norsk Folkemuseum–, gasolineras de los años 70… es el desván de una casa de campo en el que todo cabe.

Un mapa con “nuestras” cosas que ver en Noruega

Ya te he dicho nuestras diez cosas que ver en Noruega, teniendo en cuenta que hablo del sur de Noruega, no he dicho nada de las auroras boreales, los trineos de perros, la pesca en hielo o el sol de medianoche… Ahora llega el momento de colocarlas en un mapa para que puedas preparar tu ruta. Ten en cuenta que la velocidad en las carreteras del país no suele superar los 70 km/h y que los fiordos se cruzan sobre ferrys. Estás avisado para el momento en que organices tus visitas, los tiempos para llegar de un lado a otro serán más largos de lo que crees.

¿Cuántas ganas te han entrado de tachar cosas que ver en Noruega de tu lista?

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