La sobriedad de la orden cisterciense dio paso al gótico más abrumador en el Monasterio de Santes Creus y es que las tumbas reales y las donaciones de nobles no podían mantenerse en «secreto» y sin ostentación. Ven a alucinar con nosotros…
La sobriedad de la orden cisterciense dio paso al gótico más abrumador en el Monasterio de Santes Creus y es que las tumbas reales y las donaciones de nobles no podían mantenerse en «secreto» y sin ostentación. Ven a alucinar con nosotros…
Nunca se nos había pasado por la cabeza que íbamos a acabar haciendo turismo en un hospital psiquiátrico. Y no en uno cualquiera, uno obra de Lluís Domènech i Montaner. Modernismo en estado puro en Reus, aunque no te ingresen…
Más allá de las playas de la Costa Daurada y de los parques de atracciones, hay mucho que ver en la provincia de Tarragona. De hecho, casi sin playas (solo un pueblo costero), tenemos suficientes lugares para estar más de una semana siin parar. ¿Te apuntas?
El Monasterio de Santa María de Poblet, en Tarragona, acogió el panteón de la corona de Aragón y dominó los alrededores durante siglos. Un paseo por la abadía cisterciense y sus imprescindibles: la iglesia, los sepulcros reales, salas… la UNESCO sabe lo que hace.
Pueblos bonitos en la provincia de Tarragona hay para todos los gustos: en la costa, en la montaña, junto a un río, medievales, abandonados… Nosotros hemos seleccionado una docena, seguro que sientes curiosidad por saber cuáles son. ¿Verdad?
Los romanos levantaron el foro. Los visigodos una iglesia. Los musulmanes una mezquita. Tras la Reconquista, llegó la catedral románica. Hasta llegar a la actual Catedral de Tortosa. Te sorprenderá de la fachada al museo, pasando por la Capilla de la Virgen de la Cinta.
En la provincia de Tarragona no todas las catedrales tienen cruces. Las hay que tienen toneles. Hablamos de las catedrales del vino, bodegas de cooperativas construidas a principios de siglo en estilo modernista que también merecen una visita. Porque Baco también tiene sus templos.
Deja que Reus te sorprenda como a nosotros. Alucina con su ruta de edificios modernistas (de un instituto psiquiátrico a una tienda de telas), busca huellas de Gaudí en sus iglesias y sus calles, descubre la historia del vermú y date un homenaje gastronómico.
La combinación perfecta: un casco histórico medieval, con castillo y todo, y un paseo marítimo. Playas, calas, senderismo… y otro castillo. Tranquilidad y buena mesa. ¿Dónde? En Altafulla. Echa un vistazo y verás cómo incluyes el pueblo en tu próximo viaje a Cataluña.
El último puente para cruzar el Ebro hasta su desembocadura estuvo durante siglos en Tortosa y eso le valió a la ciudad ser una de las más ricas de la zona. Pero la historia de Tortosa viene de lejos. Date una vuelta con nosotros por ella y no te pierdas nada.
Una de campings, pero de lujo, en la Costa Dorada. Si nunca lo has probado, echa un vistazo para desterrar prejuicios. Y, si eres un habitual, apunta este que te va a encantar. Nos vamos a pie de playa, de la playa de Creixell.
El parque natural del delta del Ebro no es un espacio cerrado, restringido o prohibido. Aunque hay zonas a las que no se puede acceder sin un permiso, gran parte de su superficie está abierta al público para que disfrute de él. Tanto si eres de moverte –rutas andando o […]