5% de descuento en tu seguro IATI por ser lector de SaltaConmigo.com


9 lugares que ver en Perugia: de etruscos a chocolate

Perugia lo tiene todo para ser la ciudad perfecta, no es casualidad que la incluyéramos en nuestra selección de ciudades más bonitas de Italia. A pesar de ser la capital de su región, Umbría, es bastante pequeña –tiene menos de 200.000 habitantes– y está hecha a escala humana: todo está cerca.

Saltando en la piazza IV novembre

A pesar de su tamaño, hay muchísimo que ver en Perugia. Te acompañamos por los rincones y monumentos que creemos que no deberías perderte bajo ningún concepto.

A un par de horas de Roma, con tren directo, pero fuera de los grandes circuitos turísticos, así que no está masificada. Tiene siglos de historia como lo demuestran sus monumentos, sobre todo de las épocas etrusca, romana, medieval y renacentista. Es sede de una de las mayores universidades del centro de Italia y de la universidad para extranjeros más famosa del país, así que tiene mucho ambiente universitario. Y, por último, pero no menos importante, aquí se celebra ¡la fiesta del chocolate más grande de Europa! Por supuesto, también se come de vicio, eso lo dábamos por descontado. Aquí van nuestros imprescindibles de la capital umbra.

Saltaconmiconsejo


No dejes de leer nuestros consejos para viajar a Italia antes de preparar tu viaje. Y, ya que estás en Umbría, ¿qué tal una vuelta por Gubbio?

El casco histórico: sus callejuelas y las puertas de la muralla

Como buen casco histórico medieval, el de Perugia tiene que ser “saboreado” con calma, recorriendo todas sus callejuelas y plazas. No es tan grande como para que te lleve mucho tiempo. Bueno, dependiendo de con cuánta calma te lo tomes, claro…

Calle del casco histórico, el lugar que tienes que ver en Perugia obligatoriamente

¿Alguna parada imprescindible? En la muralla, que marca “los límites” del casco histórico, busca dos puertas: la Porta di San Pietro o Porta Romana –renacentista por fuera y medieval por dentro– y el Arco Etrusco o Arco di Augusto –construido en el siglo III como entrada principal de la ciudad etrusca–. Una vez dentro, además de la calle principal –el Corso Vannucci–, date una vuelta bajo los grandes arcos de la via Maestà delle Volte. Y, entre los edificios, además de los que mencionamos más abajo, que no se te escapen tampoco el renacentista Palazzo del Capitano del Popolo, con sus bíforas y grifos, y la Torre degli Sciri, del siglo XII. Es la única que se ha conservado de las muchas que se levantaron en la ciudad en la Edad Media.

Arco etrusco

La piazza IV novembre y la Fontana Maggiore: el centro más centro de Perugia

La parada totalmente imprescindible en el casco histórico de la ciudad umbra, ese lugar que tienes que ver en Perugia sí o sí, es la piazza IV novembre. Ha sido desde siempre el corazón de la ciudad, de hecho aquí se abría el Foro romano. En la Edad Media era el punto de salida de las cinco “vías reales” que llevaban a los principales accesos de Perugia. Y todavía hoy es uno de los lugares más animados del centro, el punto de encuentro por excelencia. Vamos, que llegarás ahí seguro, no hace falta que te lo digamos.

Piazza IV novembre, el centro neurálgico de Perugia

En el centro de la plaza está el símbolo de la ciudad: la Fontana Maggiore, la fuente mayor. Una obra maestra del siglo XIII de los escultores Nicola y Giovanni Pisano –sí, los de la catedral y del baptisterio de Pisa–. Ninfas, virtudes teologales, el calendario de los trabajos agrícolas, los signos zodiacales, las artes liberales, santos, figuras alegóricas y mitológicas, personajes locales… Entretente intentando reconocerlos en las estatuas y en los relieves. Por cierto, al lado de la fuente verás una alcantarilla con la inscripción pozzo medievale, pozo medieval, ahí abajo hay un pozo de 47 metros de la ciudad etrusco-romana. Sí, aunque digan medieval, es mucho más antiguo.

¿Sabías que…?


Uno de los personajes representados en la fuente es la personificación de Perugia, Augusta Perusia. En el regazo sostiene una cornucopia que se nutre de las espigas de la señora de Chiusi –una localidad cercana que fue el granero de la ciudad– y de los peces donados por la ninfa del cercano lago Trasimeno, Domina Lacus.

Augusta Perusina en la Fontana Maggiore

La catedral de San Lorenzo

Si la piazza IV novembre es el corazón de la ciudad, está claro que aquí tenía que estar la catedral. Efectivamente, en ella se alza la cattedrale di San Lorenzo. Por fuera no llama mucho la atención, con su fachada inacabada, pero merece la pena entrar. Tiene unas cuantas obras de valor de diferentes épocas, del siglo XV al XIX. La más antigua y valiosa –a pesar de los daños a causa de un incendio de 1985– es el coro de madera tallada, no dejes de acercarte a él en el ábside. Tampoco te olvides de pasar a los claustros.

Coro de la catedral de Perugia

El Palazzo dei Priori

Seguimos en la piazza IV novembre, ¡aún hay más! De hecho, hemos dejado la guinda del pastel para el final. Hablamos del que probablemente sea el edificio más bonito y valioso de la ciudad: el Palazzo dei Priori, de los siglos XIII-XV. Enfrente del poder religioso de la ciudad estaba, cómo no, el civil. Este palacio era la sede de los priori, la máxima autoridad política de la ciudad en la Edad Media. Hoy sigue siendo sede del ayuntamiento.

Fachada del Palazzo dei Priori desde la piazza IV novembre

Tiene dos entradas: una en la plaza y otra en el corso Vannucci. La de la plaza, con su gran escalinata –añadida a principios del siglo XX– y su gran portal con el grifo y el león, símbolos de la ciudad, da acceso a la sala dei Notari. Entrar es gratis, así que no hay excusa. No se ve todos los días una sala con frescos del siglo XIII y sillerías y asientos de madera del siglo XVI.

Sala dei Notari en el Palazzo dei Priori de Perugia

No olvides tampoco la entrada del corso Vannucci. Allí se encuentra el portal mayor, con sus relieves del siglo XIV, bajo unas preciosas bíforas góticas. Atravesándolo entrarás al gran vestíbulo medieval donde se conservan los originales del grifo perugino y el leone guelfo, las dos grandes estatuas del siglo XIII –las de la puerta de la plaza son copias–.

Portal en el corso Vannucci del Palazzo dei Priori

¿Sabías que…?


Aunque se pensó durante mucho tiempo que las estatuas del grifo y del león eran etruscas, en realidad son de Arnolfo di Cambio, gran arquitecto y escultor medieval florentino –proyectó la Basílica de la Santa Cruz y la catedral de Santa María del Fiore de Florencia–. Formaban parte de una fuente que ya no existe. Se conservaron en el palazzo del Podestà –también desaparecido–, del que salían solo para ser llevadas en procesión. En 1301 se colocaron en la puerta de la “sala delle pubbliche adunanze” donde hoy –sala dei Notari– hay una copia. Desde los años ‘90 del siglo pasado están en el vestíbulo del palazzo dei Priori. No está mal que unas estatuas de bronce de ese tamaño se hayan conservado durante tanto tiempo, ¡son de 1281!

Estatuas del grifo y el león de Perugia

La Galería Nacional de Umbría

En el corso Vannucci está la entrada a la Galería Nacional de Umbría, también en el Palazzo dei Priori. Si quieres visitar un museo en Perugia, tendría que ser este. 4.000 metros cuadrados dedicados a maravillas de los siglos XIII al XIX. Aunque las más valiosas son las de la Edad Media y del Renacimiento. Nombres como Arnolfo di Cambio, Duccio Buoninsegna, Piero della Francesca o Pinturicchio puede que no sean muy conocidos fuera de Italia, pero están entre los mayores maestros de los siglos XIII al XV. En el museo está también la renacentista Cappella dei Priori, con sus frescos justifica por sí sola una visita al museo. Desafortunadamente nosotros encontramos el museo cerrado, habrá que volver…

Dos joyas civiles: el Collegio della Mercanzia y el Collegio del Cambio

En los bajos del Palazzo dei Priori hay otra joyita: el Collegio della Mercanzia, sede desde 1390 de la corporación de los mercaderes de Perugia. Los paneles de pino y nogal tallados en el siglo XV de su sala de las Audiencias se han conservado estupendamente. Por cierto, nosotros pagamos la entrada, pero la verdad es que se ve todo desde la taquilla…

Collegio della Mencanzia

En el mismo corso Vannucci, se encuentra el Nobile Collegio del Cambio, sede de la corporación de cambistas de dinero desde mediados del siglo XV. Su sala de las Audiencias se considera una de las joyas del arte renacentista de toda Italia, que no es moco de pavo. La sillería de madera labrada y los frescos de Perugino en las paredes –busca su autorretrato– nos dejaron de piedra, que no de madera. Muy bonito todo, pero no se pueden hacer fotos para que lo veas… tendrás que viajar a Perugia.

Tres joyas religiosas: el oratorio de San Bernardino, la abadía de San Pedro y la capilla de San Severo

Tras las dos joyas civiles, nos vamos a por cuatro religiosas. La Iglesia gana. Hay muchos edificios religiosos interesantes que visitar en Perugia pero, con mucho esfuerzo, hemos seleccionado cuatro –incluso más interesantes que la catedral–.

Uno es el oratorio de San Bernardino, del siglo XV, con fachada renacentista, en la que todavía queda algo de policromía, e interior gótico. Fíjate en el altar mayor: es un sarcófago cristiano de mediados del siglo IV.

Oratorio de San Bernardino, Perugia

El segundo es la basílica de San Domenico, con su retablo y el monumento sepulcral de Benedicto XI.

Monumento sepulcral de Benedicto XI, en la basílica de San Domenico de Perugia

El tercero es la abadía de San Pedro, con su campanario gótico-renacentista y su gran basílica con su coro también renacentista. Si vas en Navidades, tiene un precioso belén napolitano.

Abadía de San Pedro

Y el último es la capilla de San Severo, con sus frescos de Rafael y Perugino. Si eres muy de iglesias, te ponemos unas cuantas opciones más en el mapa de abajo. En cualquier caso, ya sabes: si ves una iglesia, probablemente merezca la pena entrar.

Frescos de la capilla de San Severo

Las vistas panorámicas: Perugia desde arriba, abajo y fuera

Pasear por las callejuelas del casco histórico de Perugia está muy bien, pero ¿qué tal ver todo su conjunto o el paisaje que la rodea? Hay unas cuantas vistas panorámicas que lo permiten. Algunas de las mejores son: desde la piazza Italia, desde los jardines Carducci y desde la Porta Sole. Tampoco te pierdas la vista del acueducto medieval desde la escalinata que hay bajo él. Y, si quieres ver el complejo del casco histórico desde más lejos, nada mejor que la panorámica desde la carretera de Cortona.

Vista panorámica de Perugia desde los jardines Carducci

La Rocca Paolina y su barrio medieval subterráneo

En el siglo XVI, el Papa Pablo III –el “mandamás” aquí en la época, Perugia era parte de los Estados Pontificios– mandó construir una gran fortificación: la Rocca Paolina. En el siglo XIX, con la anexión de la ciudad al Reino de Italia, se derribó, pero queda parte de su muralla y estructura subterránea. Sí, porque bajo la Rocca había un barrio medieval que todavía hoy se puede recorrer. ¿Cómo te quedas?

Subterráneo de la Rocca Paolina

Desde los años ‘80 del siglo XX lo cruzan unas muy prácticas escaleras mecánicas que te permitirán subir al casco histórico desde la piazza Partigiani. Así que seguramente sea lo primero y lo último que veas en la ciudad. Dentro te encontrarás, según la temporada, con exposiciones y mercadillos. En nuestro caso, con un mercadillo navideño.

El ipogeo dei Volumni: un poco de etruscos a las puertas de Perugia

Si has leído nuestro artículo de Volterra, sabrás que nos fascina la civilización etrusca. Por eso, aunque esté un poco alejado del centro –a unos 6 kilómetros–, no podíamos dejar de acercarnos al ipogeo dei Volumni ni de incluirlo en nuestros lugares que ver en Perugia. Este hipogeo, descubierto por casualidad en 1840, es el más espectacular de los que se han excavado hasta ahora en la gran necrópolis etrusca del Palazzone. De hecho, es una de las tumbas etruscas más importantes de la Edad Helenística –data del siglo II a.C.–. ¿Quiénes estaban enterrados aquí? Claramente, unos señores de cierto nivel social: los miembros de la familia de los VolumnaVolumni en latín–.

Atrio del ipogeo dei Volumni

Entramos por un edificio del siglo XIX donde encontramos unas cuantas urnas cinerarias de diferentes tumbas del complejo. Pero no podíamos esperar: ahí estaba llamándonos la escalera que daba acceso al hipogeo. El primer espacio con el que nos encontramos fue el atrium. Su techo a dos aguas lo dejaba claro: representaba una casa. Sí, la tumba imita una casa etrusca: el último hogar de sus ocupantes. En él se abren tres celdas –cubicula– y, al fondo, la cámara principal: el tablinium.

La tumba principal del hipogeo

Alineada con la puerta principal está la joya de la corona: la urna de mármol del cabeza de familia. Ahí sigue tras unos cuantos siglos, semitumbado en una cama sujetada por demonios alados que vigilan la puerta al más allá, pintada en el centro. Alrededor, están las otras seis urnas más pequeñas de travertino. Llegamos tarde y casi cerraban, si no nos habríamos quedado horas embobados…

Mapa con lugares que visitar en Perugia

Aquí tienes un mapa con todos los lugares que ver en Perugia, para que no te pierdas ninguno en tu paso por la ciudad.

Dónde está y cómo llegar a Perugia

Perugia está en el centro más centro de Italia, en el centro norte-sur y este-oeste. Bueno, no exactamente, pero, para que nos entendamos… ¿A qué aeropuerto volar para viajar a Perugia? Los aeropuertos cercanos más grandes son los de Roma: Ciampino y Fiumicino. Desde Roma Termini, la estación central de Roma, tienes trenes directos a Perugia que llegan en unas dos horas y media. Si prefieres alquilar un coche, lo mismo, son unas dos horas y media. Hay una aeropuerto en Perugia, el aeroporto San Francesco d’Assisi (PEG), pero no hay muchos vuelos y ninguno directo a España.

Vista de Peruggia desde Porta Sole

Dónde aparcar

¿Dónde aparcar cuando llegues a Perugia? Lo más sencillo es hacerlo en piazza Partigiani y subir por la escalera mecánica bajo la Rocca Paolina. Eso sí, es un aparcamiento de pago. Si quieres uno gratuito, puedes ir al parcheggio di Pian di Massiano, cerca del estadio y coger el “Minimetrò” –1,50 €– hasta el centro.

No se te ocurra meter el coche en las calles del casco histórico de Perugia

Cuándo ir

Casi cualquier época es buena para viajar a Perugia. Si quieres más animación, tienes que ir en el periodo de clases universitarias –de septiembre a junio, menos en Navidad y Semana Santa–. La primavera y el otoño, como siempre, son perfectas en cuanto a temperatura y precios de los hoteles.

Un dulce postre de chocolate en Perugia

Hay dos eventos en los que la ciudad se llena –menos en 2020, claro–. Uno es el Eurochocolate, en octubre/noviembre: el mayor festival de Europa dedicado al chocolate. El otro es el Umbria Jazz, en julio/agosto: uno de los festivales de jazz con más éxito y renombre de Italia.

¿Sabías que…?


Perugia es conocida en Italia como la “ciudad del chocolate” por la presencia de muchas empresas chocolateras. La más famosa es Perugina, que ahora es parte de Nestlè, pero empezó como empresa familiar a principios del siglo XX. Los “baci Perugina” –baci, besos en español– son toda una institución en Italia. Unas chocolatinas con avellana en el interior y, sobre todo, unos papelitos con citas de escritores. Algo así como las galletas de la suerte al estilo italiano. Por cierto, al lado de la fábrica de Perugina hay un museo del chocolate llamado Casa del cioccolato. No te lo creerás, ¡pero no hemos estado todavía! Hay que decir que está bastante alejado del centro.

La piazza IV novembre, una parada obligatoria en tu visita a Perugia

Esperamos haberte dejado buen sabor de boca con este final dulce, ahora solo te queda ir a descubrir Perugia, la ciudad etrusca del chocolate.

¿Te quieres ir de viaje a Perugia? Aquí puedes hacerlo:

  • Busca tu vuelo más barato a Roma aquí.
  • Escoge el hotel que más te guste en Perugia al mejor precio aquí.
  • Alquila el coche en Italia al mejor precio aquí
  • Hazte con las mejores guías de Italia aquí.
  • Contrata tu tour guiado en Umbría aquí.
  • Contrata tu seguro de viaje con un 5% de descuento aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No hay comentarios