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Colonia Güell y cripta Güell: maravilla de Gaudí a las puertas de Barcelona

Amo. No parece una manera habitual de llamar a un jefe, pero no hablamos de un jefe cualquiera. Hablamos del señor de una colonia textil en la Barcelona de finales del XIX. En esta, el amo era Eusebi Güell. El mismo que encargó a Gaudí la construcción de su casa en Barcelona –el Palau Güell– se lo llevó a Santa Coloma de Cervelló, en los alrededores de Barcelona, para levantar la iglesia de “su pueblo”. Decir “su pueblo” no es una exageración, es un hecho: lo mandó construir. Se trata de la colonia Güell, una de las casi cien colonias textiles que hubo en Cataluña en esa época. Y, aunque la iglesia no se acabó, Gaudí construyó la cripta de la colonia Güell.

Colonia Guell Cripta Salto

No pienses que con visitar la cripta de Gaudí ya está hecho. La colonia Güell es todo: desde la antigua cooperativa –hoy centro de interpretación– hasta la escuela, pasando por las casas de los empleados. Acompáñanos en nuestra visita, te contaremos todo lo que aprendimos gracias a nuestra guía.

Un poco de historia de la colonia Güell: su origen y Eusebi Güell

El padre de don Eusebi, don Joan Güell i Ferrer, había hecho fortuna en las Américas, como muchos indianos, gracias al tráfico de esclavos. La fortuna familiar, de vuelta al Viejo Continente, creció con la industria textil. Hablamos de una familia, la de los Güell, que –según una estimación de Forbes– habría sido de las 25 más ricas del mundo a finales del siglo XIX y principios del XX.

Colonia Guell Plaza Mayor Estatua Eusebi

En el momento en que Eusebi heredó el Vapor Vell –la fábrica textil de la familia en Barcelona– decidió trasladar la producción a un lugar más tranquilo, alejado de las huelgas y las rebeliones de la capital. En 1891, ofreció trabajo y casa a tres familias. Fueron los primeros habitantes de la nueva colonia Güell. A diferencia de muchas otras colonias textiles de la zona, Güell mandó construir las casas de sus obreros a imagen de las colonias alemanas. Viviendas de entre 100 y 120 metros cuadrados con jardín –que servía de huerto en la mayoría de los casos– nada menos.

Pensar que para alejarse de esa Barcelona convulsa se acabaron asentando en la colonia Güell nos parece un contrasentido en pleno siglo XXI. Su “huida” no dio ni para dos decenas de kilómetros. Pero, en aquella época, esos kilómetros marcaban una distancia suficiente con la capital.

Colonia Guell Calle

Durante los siguientes veinte años, la colonia Güell no dejó de crecer. Su población llegó hasta las 1.200 personas. 1.200 personas que llamaban amo al señor Güell.

La vida en una colonia textil

Para el señor Güell, la vida se basaba en tres pilares fundamentales: el trabajo, la religión y la educación. Por ello el administrador de la fábrica, el cura y el maestro –junto con el médico– eran “las personalidades” de la colonia. Ellos dirigían la vida de los empleados y de sus familias en Santa Coloma de Cervelló, mientras que Don Eusebi seguía viviendo en Barcelona, que para eso Gaudí le había construido un palacio.

Barcelona Colonia Guell Casa Maestro

La vida en la colonia se regía por las normas de la fábrica. Todo el mundo trabajaba en ella: solo mujeres en los telares y hombres en las tareas “pesadas” y en los puestos de responsabilidad. Niños y niñas iban a la escuela, aunque en edificios diferentes y con estudios también distintos. Las niñas aprendían a leer, escribir y matemáticas básicas y comenzaban a trabajar a los 14 años. Los niños que demostraban ciertas capacidades seguían estudiando en la capital y, a su vuelta, desempeñaban cargos de responsabilidad. Los que no, como las niñas, comenzaban a trabajar en la fábrica también a los 14 años.

La jornada se extendía de lunes a sábado. El amo, además de construir casas espaciosas, también mandó levantar un bar, el Ateneu Unió y el Teatro Fontova ya en 1892. Desde ese momento, los domingos se llenaban de actividades: bailes, teatro, conciertos… Eso sí, el domingo también era el día en que las mujeres iban al lavadero a hacer la colada.

Colonia Guell Teatro Fontova

¿Sabías que…?


Los trabajadores de la fábrica recibían una parte de su salario en la moneda de la colonia. Con ella podían comprar en la cooperativa desde alimentos hasta ropa y pagaban el alquiler de sus casas al administrador. Sí, pagaban alquiler, no se lo descontaban de su sueldo.

Y eso era todo. La vida transcurría por completo en el interior de la colonia que contaba con todos los servicios –consultorio médico con asistencia gratuita a trabajadores incluido– y la seguridad que el señor proporcionaba. Si lo piensas con la mentalidad del siglo XXI, te puede parecer una mezcla entre explotación, paternalismo y casi secuestro, pero haríamos mal en dejarnos llevar por nuestro siglo. Hace más de cien años, trabajar y vivir en una colonia era casi como ganar la lotería: un sueldo asegurado, una casa, sanidad, educación, seguridad… Nada comparable a las condiciones de Barcelona o de la vida rural. Las cosas han cambiado mucho, pero aquello fue un primer paso.

Las casas de la colonia Güell

La organización de la colonia corrió a cargo de los arquitectos Francesc Berenguer y Joan Rubió, supuestamente supervisados por el propio Güell y Gaudí. Los edificios, también obra de los mismos arquitectos, muestran la importancia que el señor daba a la comodidad de sus trabajadores. Los habitantes más importantes de la colonia –el cura, el maestro, el médico y el administrador– tenían una casa a la altura de su nivel. La más alta era la del administrador que podía ver toda la colonia desde su torre.

Colonia Guell Casa Administrador

Mención aparte merece, por supuesto, la casa de los Güell en la colonia: Can Soler de la Torre. Situada junto a la fábrica, en un extremo de la colonia, fue propiedad de la familia hasta 1945.

¿Sabías que…?


En función del acabado de la fachada de la casa, se puede saber la importancia de la familia dentro de la colonia. Las de obra vista –ladrillo y piedra– eran de la gente más importante. Las familias más modestas tenían fachadas con mortero y pintadas.

Colonia Guell Casa Modesta

Con el paso de los años y los cambios de dueño de la fábrica, se construyeron nuevos edificios en la colonia fuera del plan original. En 1945 la familia vendió todo a otro empresario textil, Bertrand i Serra. A mediados de los años 60 se construyeron las últimas casas, unas 250, llamadas “tranvía” por su forma.

Colonia Guell Casa Agricultores Granja

La colonia hoy

El sueldo y el ahorro que suponía tener un huerto propio sirvieron para que la mayoría de las casas fueran compradas por los propios trabajadores cuando salieron a la venta –la fábrica cerró en 1973–. Hoy en día es normal encontrarse con antiguos trabajadores paseando por las calles de la colonia o tomando algo en el bar. Esos poco más de 20 kilómetros siguen marcando una frontera con la capital y la vida en la colonia sigue teniendo ese aire tranquilo y casi familiar que buscaba el señor Güell para sus trabajadores. Las familias se siguen conociendo entre ellas y los parques y zonas verdes se llenan de niños jugando en cuanto acaban las clases y durante los fines de semana.

La iglesia, bueno, la cripta de la colonia Güell: maravilla de Gaudí

Siendo la religión uno de los tres pilares fundamentales para el señor Güell, era impensable que no hiciera construir un gran templo para sus trabajadores. Gaudí proyectó una iglesia digna de la riqueza de la familia en lo alto de la colonia Güell en mitad de un pequeño bosque –hoy está más a la vista por acción de un par de tornados que arrancaron unos cuantos árboles–.

Colonia Guell Cripta Exterior

Una joya inacabada de la arquitectura modernista. Tan inacabada que solo está construida la cripta, aunque hoy en día se utilice como iglesia.

Estamos ante Gaudí en estado puro: cubiertas en el exterior de las ventanas en forma de gota de agua invertida para que lluvia cayera sin entrar en la cripta, ventanas con forma de las piñas de los pinos que crecían alrededor de la iglesia –sí, son piñas cortadas en horizontal, no mariposas–, uso del arco parabolóide, forjados de hierro, columnas inclinadas como árboles… Era su obra predilecta, la que, según el propio Gaudí, habría sido una “maqueta monumental” de la Sagrada Familia.

Colonia Guell Cripta Ventana Exterior

En 1914, Eusebi Güell enfermó y los hijos no quisieron seguir financiando la obra de Gaudí. Consideraban que no era necesario un templo tan espectacular para una colonia textil. Gaudí sufrió una importante depresión. Ese mismo año murió su sobrina y un amigo del arquitecto. Así el proyecto de una gran iglesia para la colonia Güell se quedó en eso, en un proyecto. Incluso sin acabar toda la obra, la cripta fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005.

Colonia Guell Cripta Interior Ojo Pez

Las ventanas de la cripta Güell

Como si de un reloj se tratara, es posible saber la hora por la posición de la luz dentro de la cripta de la colonia Güell. Esa era la idea de Gaudí que colocó ventanas todo alrededor de la cripta siguiendo el movimiento del Sol. Las ventanas orientadas al este son más pequeñas mientras que las orientadas al oeste son más grandes, así, conforme se va poniendo el sol, la superficie de cristal es mayor para aprovechar la luz al máximo.

¿Sabías que…?


El recurso del tamaño distinto de las ventanas para aprovechar al máximo la luz también lo utilizó en el patio de luces de la Casa Batllò de Barcelona. Conforme se baja en el patio, las ventanas son más grandes y los azulejos de colores más claros para dar más luminosidad.

Un dato interesante es que, en tiempos de Gaudí, los cristales de las ventanas no estaban coloreados. Se encontraron pruebas en su taller –no le gustaba el sistema de coloreado estándar–, pero no acabó con ellas antes de ser despedido. Los cristales actuales se colocaron después de la Guerra Civil.

Colonia Guell Cripta Ventana Interior

La reutilización y el reciclado de materiales

Que Gaudí era un adelantado a su tiempo está fuera de toda duda. Pero no solo por sus formas orgánicas, también por sus conceptos de reciclado y reutilización. Gran parte de los materiales de construcción eran productos de deshecho.

Colonia Guell Cripta Exterior Torre

La piedra negra es escoria de la función del hierro y los ladrillos negros son los que se habían quemado durante su fabricación y no se vendían. Las rejas de las ventanas están hechas con agujas rotas de los telares y el trencadís con azulejos rotos de la fábrica de cerámica de Sant Just Desvern. El mobiliario, diseñado por el propio Gaudí, también seguía el mismo principio: los bancos se construyeron con la madera de las cajas en que llegaba la maquinaria de la fábrica desde Alemania y el hierro era el que abrazaba las balas de algodón.

Colonia Guell Cripta Ventanas Agujas

Para más ahorro, Gaudí utilizó el cemento Portland que producían las fábricas del señor Güell en Berguedà. Solo se compraron las columnas de basalto –una en el exterior y cuatro en el interior– en Castelfollit de la Roca –uno de los pueblos más bonitos de Girona–.

¿Sabías que…?


Con toda la precisión y gusto por los detalles de Gaudí, sorprende ver las columnas de basalto con formas tan rudas. De hecho, son las que tenían al sacarlas de las canteras: Gaudí estuvo junto al picapedrero durante el proceso. Un aprendiz le preguntó el motivo por el que no las habían esculpido y él le respondió con una cita de la Biblia: “Y si me haces un altar de piedra, no lo construirás de piedras labradas; porque si alzas tu cincel sobre él, lo profanarás”.

¿Cómo habría sido la iglesia de la colonia Güell según el proyecto de Gaudí?

No hay planos de cómo debería haber sido la iglesia una vez acabada. Solo una reproducción de la maqueta polifunicular construida a base de pesos y cuerdas invertida –la original está en el museo de la Sagrada Familia de Barcelona– y algunos dibujos que indican los colores del edificio. Gaudí buscaba integrar la iglesia con el entorno: azul en las torres para confundirse con el cielo, verde en medio para mezclarse con los árboles y marrón y negro la zona inferior como si se tratara de tierra.

Colonia Guell Centro Interpretacion Maqueta Polifunicular

El trabajo de la Universidad de Innsbruck y del Instituto Geodésico de Moscú ha dado como resultado un modelo 3D de cómo debería haber quedado la iglesia una vez completada. Puedes ver un documental en la planta superior del centro de interpretación de la colonia Güell.

Rincón Salta Conmigo


Una maqueta de esa reconstrucción 3D se encuentra en la Gaudí Exhibition Center, el museo episcopal de Barcelona.

Colonia Guell Maqueta Iglesia Gaudi Exhibition Center Barcelona

Mapa con los principales edificios de la colonia Güell

Como siempre, colocamos los principales edificios de la colonia Güell –no solo la cripta– en un mapa para que puedas pasear a tu ritmo.

La visita a la colonia Güell: modalidades, precios y horarios

Cualquiera puede pasear por las calles de la colonia Güell buscando las casas más importantes. Es un barrio de Santa Coloma de Cervelló y, obviamente, está abierto al público. Eso sí, por tu cuenta es mucho más complicado entender la dimensión del proyecto y totalmente imposible conocer su historia. Para llegar a ese nivel de detalle es necesario hacer una visita guiada que se reserva en el centro de interpretación o desde su página web. Solo son los sábados –en castellano– y los domingos –en catalán– a las 12.

Colonia Guell Convento Escuela Femenina

Saltaconmiconsejo


No te pierdas las exposiciones del centro de interpretación. No solo encontrarás el modelo 3D de la iglesia terminada, también documentales del proceso de construcción y alguno de los originales de los más de 5.842 documentos que guardó la familia de la obra. Más allá de la iglesia, también hay testimonios grabados en vídeo de algunos trabajadores de la fábrica contando su día a día en la colonia.

Lo que no es gratis es la entrada a la cripta de la colonia. El precio es de 9,50 € e incluye una audioguía con información de la cripta y de toda la colonia –para los días que no hay visita guiada–. La cripta abre todos los días del año menos el 1 y 6 de enero, domingo de Ramos, viernes Santo y los días 25 y 26 de diciembre. De 10 a 15 sábados, domingos y festivos y los días laborables de 10 a 17, de noviembre a abril, y de 10 a 19, de mayo a octubre. Puedes comprar aquí tu entrada anticipada.

Colonia Guell Cripta Techo Ladrillo

Dónde está y cómo llegar a la colonia Güell desde Barcelona

Como hemos dicho, la colonia Güell es un barrio de Santa Coloma de Cervelló. Se encuentra a menos de 20 kilómetros del centro de Barcelona.

Llegar a la colonia Güell en transporte público es muy sencillo: la parada de Ferrocarrils de la Generalitat se llama Colonia Güell y son tres las líneas que pasan por ella: S3, S4 y S8. En unos 40 minutos desde el centro estarás allí. Hay una opción de visita que incluye el billete de tren.

En coche son varias las rutas –por el norte y el sur– hasta llegar a la BV-2002 que pasa por la entrada de la colonia. Estate atento a las señales porque el acceso al centro de la colonia en coche está limitado a los vecinos: hay aparcamientos en las afueras –indicados en el mapa–.

Colonia Guell Cripta Interior Techo Sara

Cien años después, sigue habiendo en sus calles y en sus casas hijos y nietos de aquellos que trabajaban para el amo. Siguen recordando lo bien que se vivía, lo protegidos que estaban, lo felices que eran… ¿cualquier tiempo pasado fue mejor?

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Comentarios

  • 14 octubre, 2014 a las 10:59

    Pues me has dado una buena idea de fin de semana, pues lo tengo bastante cerca. Me lo apunto!

    • 18 octubre, 2014 a las 15:41

      Hola Jordi,
      Ya nos dirás si has visitado la colonia al final, que si dices que la tienes cerca siempre se encuentra una excusa para posponerlo… ¿por qué nos cuesta tanto hacer «turismo» cerca de casa y luego somos capaces de estar horas andando para ver algo en la otra punta del mundo? 😮