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La mina de sal de Wieliczka, un imprescindible cerca de Cracovia

  

Sin duda, la mina de sal de Wieliczka es una de las cosas que ver en Cracovia. No deberías dejar pasar la oportunidad de visitar esta maravilla declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978. Desde inmensas salas excavadas en la sal hasta lagunas subterráneas, pasando por museos, un restaurante, capillas, salas multiusos… Pocas cosas no encontrarás en las profundidades de la tierra –en este caso de la sal–. De hecho, ¡hasta hay señal de wifi a 135 metros de profundidad!

Polonia Cracovia Minas Sal Wieliczka Sala Principal

Después de nuestras visitas a las minas de sal de Colombia, Nemocón y Zipaquirá, en los alrededores de Bogotá, no podíamos “saltarnos” una de las más famosas de Europa: la mina de sal de Wieliczka. Más aún, estando tan cerca de Cracovia.

Fechas y datos curiosos de la mina de sal de Wieliczka

Durante casi siete siglos, desde la segunda mitad del siglo XIII hasta 1996, los mineros de Wieliczka han excavado en la sal hasta llegar a más de 300 km entre galerías, pozos, lagos y cámaras. En total hay más de 2.000 cámaras en nueve niveles. La profundidad máxima es de 327 metros, aunque durante el recorrido la profundidad máxima a la que se llega es de 135 metros. Sólo se visita un 1% de la superficie total de la mina.

Polonia Mina Sal Wieliczka Trabajadores

Otro dato que nos sorprendió cuando lo comentó el guía es que la mina de sal de Wieliczka recibe un millón y medio de visitantes al año. En agosto de 2017 llegaron a ¡9.400 personas en un día!

El valor de la sal durante la Edad Media era tan alto que la sal extraída de las minas de Wieliczka y de la cercana de Bochnia suponían un tercio de la riqueza del país. Con un cilindro de sal –la forma en que se extraía para facilitar el transporte– se podía comprar una aldea entera.

Polonia Mina Sal Wieliczka Transporte

El primer balneario subterráneo del mundo se inauguró en la mina de sal de Wieliczka en 1964. El profesor Mieczysław Skulimowski abrió el Hospital de Fisioterapia Kinga en el quinto nivel de la mina. Continúa abierto y es posible hasta pasar la noche ahí siguiendo alguno de sus tratamientos.

Las mujeres no podían trabajar en la mina. De hecho, no podían ni entrar en ella a no ser que fuera como turista invitada, porque se creía que traían mala suerte… Todo cambió en 1971, cuando comenzaron a trabajar como guías para los turistas extranjeros. Como anécdota, nosotros tuvimos un guía varón.

¿Sabías que…?


Nicolás Copérnico, uno de los polacos más famosos de la historia, fue uno de los primeros “turistas” de la mina de sal de Wieliczka. Visitó la mina cuando tenía 20 años. En 1974, celebrando el quinto centenario de su nacimiento, se erigió una estatua suya en la cámara que lleva su nombre.

Polonia Mina Sal Wieliczka Estatua Copernico

Santa Kinga, la leyenda de la mina de sal de Wieliczka

A pesar de que dentro de la mina se muestra la reproducción de un poblado neolítico que ya hacía uso de la sal de la zona, se considera a la princesa húngara Kinga como descubridora de la mina.

La leyenda cuenta que la princesa iba a contraer matrimonio con el príncipe de Cracovia. Como la sal era escasa en Polonia en ese tiempo –siglo XIII–, la princesa pidió a su padre, el rey Bela IV de Hungría, sal como dote para la boda. El rey le concedió la petición y ella lanzó su anillo al interior de una mina de sal húngara antes de abandonar el país. A su llegada al reino de su prometido, pidió excavar un hoyo profundo y se encontró la mina de sal de Wieliczka. Para acabar con la historia, en la primera carga de sal extraída de la nueva mina se encontró el anillo de la princesa.

La leyenda es tan popular en Polonia que hasta está representada con varias estatuas de sal en el interior de la mina.

Polonia Mina Sal Wieliczka Estatua Leyenda Santa Kinga

La capilla Santa Kinga, la joya de la corona

La veneración a Santa Kinga en Polonia –fue canonizada por el papa Juan Pablo II– la hizo merecedora de la cámara más impresionante de toda la mina: la capilla de Santa Kinga, a 101 metros de profundidad. Si has visto alguna vez una imagen de la mina, seguramente sea de esta capilla. Aquí todo está hecho en sal, lámparas incluidas, menos lo que se construyó en madera –poca cosa en cualquier caso–.

Polonia Mina Sal Wieliczka Capilla Santa Kinga Altar Mayor

El sentimiento religioso en Polonia ha sido y es tan fuerte que en el interior de la mina de sal hay unas cuarenta capillas, pero ninguna puede rivalizar con la de Santa Kinga. Las obras de 1896 son las que le dieron su aspecto actual. Tres mineros, los hermanos Markowski y Antoni Wyrodek, sin estudios de escultura o bellas artes, fueron los que crearon toda la decoración: desde el altar hasta los relieves laterales. Fíjate en la posición de las patas del burro del relieve a la derecha del altar: se nota la falta de conocimientos, puesto que el burro habría caído por tener levantadas las dos patas del mismo lado.

Polonia Mina Sal Wieliczka Capilla Santa Kinga Belen

La canonización de Santa Kinga por parte del papa Juan Pablo II también le llevó a él mismo a la capilla con una enorme estatua y una reliquia en forma de gotas de sangre. A lo largo de su vida, Karol Wojtyła visitó la mina de sal de Wieliczka tres veces: dos como estudiante y una como cardenal. Se esperaba una visita suya como Papa –de hecho se preparó un acceso a la capilla de Santa Kinga desde el ascensor, lo que hace que sea accesible para sillas de ruedas–, pero no hubo ocasión.

Polonia Mina Sal Wieliczka Capilla Santa Kinga Estatua Juan Pablo II

Por cierto, en la capilla de Santa Kinga se celebra misa todos los domingos del año a las 7:30 y, sólo en esa ocasión, la entrada es gratuita. También se celebran bodas y conciertos en su interior.

La visita a la mina de sal

Durante el siglo XVIII –cuando la zona formaba parte del imperio Austro-Húngaro–, las visitas, siempre de grandes personajes, iban acompañadas de orquestas y se lanzaban fuegos artificiales dentro de la mina. Lo sentimos, pero hoy ya no es así… si bien es cierto que puedes coincidir con un concierto de música clásica, lo de los fuegos artificiales lo puedes ir olvidando.

¿Sabías que…?


La gran mayoría de las galerías y algunas salas por las que pasamos estaban reforzadas con vigas de madera pintadas de blanco. Los derrumbes eran una de las tres causas principales de muerte en la mina, un 10% de sus trabajadores perecía. El color no se eligió al azar, sino por dos motivos. El primero era dar mayor claridad en las profundidades en un momento en que la iluminación se conseguía a base de lámparas de llama. El segundo, porque esta pintura hacía que, en caso de incendio, la madera prendiera con más dificultad.

En el año 1644 se declaró un incendio dentro de la mina de sal de Wieliczka que se mantuvo activo durante ¡ocho meses! El fuego –la combinación de paja, gas metano y lámparas de llama no parecía la mejor idea– y las inundaciones eran las otras dos causas de muerte.

Durante nuestra visita, además de disfrutar de las formaciones naturales de la sal, las “coliflores” y las estalactitas, y de aprender las técnicas que se utilizaban desde la Edad Media, también tuvimos ocasión de admirar gran cantidad de estatuas de sal que explican curiosidades de la mina. Como las de los penitentes mineros que portaban antorchas con las que iban quemando los pequeños depósitos de metano antes de que explotaran. Las de los duendes que recuerdan las antiguas historias mineras… y a los siete enanitos, ¡Ai Ho! O la estatua de sal de Casimiro III, que creó el estatuto de minas en 1368 –es la imagen del billete de 50 zloty–. Sin olvidar la de Copérnico o la de Goethe.

Polonia Mina Sal Wieliczka Estatua Penitentes Mineros

Tres salas más que no hay que perderse:

  • la cámara Michałowice, con kilómetros de vigas de madera que se pierden en la altura recordándonos a las minas Moria de El señor de los anillos;

Polonia Mina Sal Wieliczka Camara Michalowice

  • el lago Weimar, en el que disfrutamos de un espectáculo de luz con la música de Chopin;
  • la sala del ascensor panorámico, de 36 metros de altura, en la que, según nos contó el guía, se hace bungee jumping –la subida en el ascensor tiene coste extra, 5 PLN–.

Después de comer algo en el restaurante, nunca habíamos comido a 135 metros de profundidad, hicimos una rápida visita al museo de las salinas de Cracovia y una capilla mucho más moderna. La mina sigue creciendo en el siglo XXI.

Polonia Mina Sal Wieliczka Capilla

Volvimos a la superficie, unas tres horas más tarde y tras visitar tres niveles, en un ascensor minero. Tan minero y tan auténtico que lo compartimos con una cuadrilla de mineros de los que siguen trabajando en la mina. ¿Mineros trabajando? Sí, porque aunque ya no hay extracción de sal, el mantenimiento de la mina requiere de personal experto.

Cómo ir a la mina de sal de Wieliczka desde Cracovia

A poco más de 10 kilómetros del centro Cracovia, se puede llegar fácilmente a la mina de sal de Wieliczka en transporte público.

Polonia Mina Sal Wieliczka Capilla San Juan

En tren, desde Kraków Główny, la estación central de Cracovia, hasta la estación de Wieliczka Rynek Kopalnia en unos 25 minutos. Hay un tren cada media hora, puedes ver los horarios en la página oficial de trenes de Polonia.

En autobús, el número 304 sale desde la estación central y la galería comercial Krakowska hasta Wieliczka Kosciól.

También hay minibuses privados en los alrededores de la estación que salen cuando se llenan y siempre queda la opción del taxi. Si prefieres ir conduciendo tú, aquí puedes ver los precios de alquiler de coches en Cracovia.

Excursiones y tours a la mina de sal de Wieliczka

En nuestro caso, llegamos a la mina de sal de Wieliczka con un tour organizado. La mina es uno de los grandes atractivos de Cracovia y no queríamos quedarnos sin poder visitarla. Además, es posible combinarla con una visita a Auschwitz en el mismo día. Aquí puedes ver los precios y los horarios disponibles y aquí la combinación con Auschwitz.

Polonia Mina Sal Wieliczka Enanitos

Precio, horarios, temperatura… información de la mina de sal de Wieliczka

La visita a la mina de sal de Wieliczka supone un paseo de unos tres kilómetros –más si se recorre también el museo de las salinas de Cracovia– y el acceso es a través de una larga escalera de bajada –360 peldaños– y hay unos 400 peldaños más a lo largo del recorrido, por lo que es recomendable llevar calzado cómodo. También hay que tener en cuenta que la temperatura ronda los 15 grados centígrados durante todo el año, tal vez quieras llevar una chaqueta.

Respecto a la entrada, hay varios tipos de recorridos. El más común es el turístico, el que hicimos nosotros y prácticamente todo el mundo, pero también hay uno minero que es más aventurero –casco, linterna y casi espeleología–. Nunca se hacen por libre, sino en grupos acompañados por un guía.

Polonia Mina Sal Wieliczka Estatua Casimiro III

El precio de la entrada para el recorrido turístico es de 94 PLN –si quieres hacer el recorrido el polaco es de 64 PLN–. Es necesario pagar un suplemento para tomar fotografías. Sólo hay dos recorridos en español al día: a las 11:20 y a las 16:40, por lo que conviene reservar en caso de no ir con un tour organizado desde Cracovia como hicimos nosotros.

Puedes ver más información en la página oficial de la mina de sal de Wieliczka.

Polonia Mina Sal Wieliczka Pared

¿Serás capaz de evitar la tentación de chupar las paredes para comprobar que toda esa maravilla está excavada en sal? La mina de sal de Wieliczka te espera.

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11 comentarios

  1. 8 diciembre, 2017 en 10:39 — Responder

    Excelente artículo, como todos los que escribís!.

    Un par de dudas:

    1) Recomendaríais la visita con un bebé de 10 meses? Tengo claro que tendría que ser con mochila portabebes por lo de los escalones.

    2) Por otro lado, mucha gente que ha ido nos dice que es una turistada, aunque sí que hay gente que le ha gustado mucho también. Que os ha gustado más la ruta de la arquitectura de las iglesias de Malopolska o esta visita a las minas de sal?

    Gracias!

    • 11 diciembre, 2017 en 12:17 — Responder

      Hola Fernando, muchas gracias, nos vamos a poner colorados 🙂
      Las respuestas a tus dudas:
      1) No pensamos que haya ningún peligro en llevar una mochila con un bebé, aunque tienes que estar preparado para cargarla durante las, más o menos, tres horas que dura la visita. En ese tiempo tendrás que bajar muchas escaleras (sobre todo al principio) pero no hay pasillos estrechos, ni bajos, ni nada parecido en el recorrido turísitico. El ascensor del final sí que es un poco pequeño y, es posible, que tengas que quitarte la mochila para que pueda subir el resto de la gente. Lo que te decía, depende más de lo acostumbrado que estés tú a llevar una mochila con el bebé… conocemos a mucho senderista, de los que suben picos incluso, que hace rutas con mochila de bebé.

      2) ¿Es una turistada? Bueno, si por turistada entiendes que es un lugar al que va todo el mundo, que se ha volcado claramente en el turismo, que está en todas las guías, etc. Pues sí, sin duda lo es. Pero ten en cuenta que también es Patrimonio de la UNESCO y eso es una marca de calidad. ¿Dejarías de visitar el Cristo Rendentor de Río o la Catedral de Notre Dame de París porque están llenas de gente? 😉 No hay comparación posible entre las iglesias de madera de Malopolska y la mina de sal de Wieliczka… Son muy distintas. No sabríamos por cuál decidirnos si no pudiéramos visitar más que una sola.

      ¡Buen viaje!

      • 26 diciembre, 2017 en 16:54 — Responder

        ¡Muchísimas gracias chicos por la respuesta tan currada! Ya os contaremos finalmente qué opción elegimos.

        • 2 enero, 2018 en 10:51 — Responder

          Elijáis la que elijáis, seguro que os encanta: los alrededores de Cracovia son una maravilla (y Cracovia también, por supuesto :p)

    • 11 diciembre, 2017 en 12:25 — Responder

      Por cierto, lo que no sabemos es si estará permitido entrar con mochilas de bebé…
      En cualquier caso, a la capilla de Santa Kinga se puede llegar con silla de ruedas, se preparó un camino accesible para la visita del papa Juan Pablo II, así que también sería posible hacerlo con un carrito de bebé.

  2. JAVIER GARCIA PRIETO
    8 diciembre, 2017 en 14:42 — Responder

    Lo del bebé una barbaridad por el enorme riesgo al bajar escaleras y demás.
    Lo de la “turistada” es un comentario paleto 100%; seguro que en su pueblo hay atracciones turísticas mundiales y Patrimonio de la Humanidad.

    • 11 diciembre, 2017 en 12:24 — Responder

      Hola Javier,
      Hemos visto gente subir a la cúpula de la catedral de Florencia con una mochila de bebé, y eso sí que es estrecho y hay que agacharse en el tramo final. Los pasillos en la mina de sal son muy amplios y no hay problema con eso… otra cosa es estar acostumbrado a llevar la mochila tanto tiempo.
      Lo de “comentario paleto 100%” puede ser un poco ofensivo. Es cierto que hay muchos lugares en los que el turismo se ha desbocado y el lugar ha perdido todo su encanto, convirtiéndose en una atracción para turistas que sólo quieren marcar puntos en su mapa, poder decir que han estado allí más allá de que el lugar en sí les interese o les guste -ahora mismo me acuerdo de que eso fue lo que nos pareció la mitad del mundo, en Ecuador-. Está claro que es una opinión totalmente subjetiva y que lo que para unos es una turistada para otros es un imprescindible en el viaje. De cualquier forma, no es el caso de la mina de sal de Wieliczka que sigue impresionando con el trabajo en la sal.

  3. Andrea
    8 febrero, 2018 en 16:45 — Responder

    Me alegra este post! tengo familia en Polona (viven en Katowice, cerca Cracovia) . La mina de sal es un lugar muy bonito y original. En Silesia hay mas minas, que tambien recomiendo a visitar! Son fantasticas.

    • 12 febrero, 2018 en 11:32 — Responder

      ¿Verdad? A nosotros nos gustó mucho la mina de sal de Wieliczka. Además, si tienes familia cerca, podrás visitar Cracovia con frecuencia y disfrutar de esa maravilla.

  4. Ivana
    2 mayo, 2018 en 23:50 — Responder

    Excelente publicación! Hace días vengo leyendo blogs y posteos y debo decir que la descripción suya es la más completa. Gracias por compartir sus experiencias!!! Saludos

    • 6 mayo, 2018 en 12:30 — Responder

      Hola Ivana y bienvenida al blog
      Muchas gracias por tus palabras, nos alegra mucho que te guste y esperamos que te resulte útil. Esperamos que sigas disfrutando de nuestros artículos y si necesitas más información sobre Cracovia y alrededores, aquí nos tienes.
      Un saludo

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