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El castillo de Czocha: pasadizos ocultos, fantasmas, nazis… y el tesoro Romanov

  

Silesia es tierra de castillos. Como comentamos en nuestro artículo De Wrocław a la Baja Silesia, un guía nos contó que solo en esa región hubo ¡más de 400! ¿Quién podría resistirse a la llamada de esas moles de piedras? Nosotros, desde luego, no. Menos aún si, como el castillo de Czocha, reúne en sus muros todo lo que un niño soñaría encontrar en un castillo. Desde torres hasta pasadizos y desde fantasmas hasta tesoros y secretos ocultos.

Excursiones desde Wroclaw Castillo de Czocha Vista

¿Te atreverías a dormir en una habitación encantada? ¿Atravesar sus oscuros pasadizos? ¿Visitar sus mazmorras? Estamos seguros de que ya te han entrado ganas de visitarlo y hacerlo todo, o casi… Sigue leyendo, ya se ve la silueta medieval del castillo de Czocha en el horizonte.

La historia del castillo de Czocha

Con todas las premisas anteriores, no es de extrañar que el castillo de Czocha sea uno de los más conocidos de la Baja Silesia. Aunque se trata de un castillo de origen medieval, lo que se ve y se visita hoy en día es mucho más nuevo. No lo parece, ¿verdad?

Castillo de Czocha Camino Ronda

Pero vamos a ir un poco más despacio. La primera mención a una estructura defensiva en la zona es de 1241. A mediados del siglo XV, el castillo pasó a ser propiedad de la familia von Nostitz, que la mantuvo hasta el siglo XVIII. Llegamos al momento que nos interesa: la noche del 17 al 18 de agosto de 1793. Fue entonces cuando se desató un incendio en su interior que casi lo destruyó por completo. Seis años después, el castillo volvía a estar en pie… aunque ya era “menos medieval”. ¿Es ése el estado en el que se encuentra hoy? No.

¿Sabías que…?


El nombre del castillo, Czocha, se debe a que sus primeros propietarios eran checos. El castillo servía de protección de sus fronteras frente a los reyes polacos. Otra teoría, menos romántica, hace referencia a una técnica utilizada en la industria local del lino: czochrać.

Ernest Gütschow y el castillo actual

Herederos varios llevaron al castillo al abandono y, en 1909, fue comprado por un empresario tabacalero de Dresde, Ernest Gütschow. Dado el estado en que lo encontró –y que su objetivo era conseguir un título nobiliario gracias a él–, no dudó en gastarse una fortuna en reformarlo. Podría decirse que al estilo Violet le Duc en Carcasona. No se trataba de que “fuera” medieval, se trataba de que “pareciera” medieval. Una apariencia romántica que, ahora sí, es la que encontramos nosotros.

Castillo de Czocha Biblioteca Tudor

La idea era mantener el espíritu medieval, aunque romántico. Para ello se utilizaron elementos originales rescatados de las partes desmanteladas del castillo. Sí, las piedras son la medievales, su situación no. En el interior: chimeneas italianas en las habitaciones más representativas, la biblioteca de estilo Tudor inglés, muebles antiguos traídos de Berlín… Después de las obras de Bodo Ebhardt, el arquitecto berlinés contratado por Ernest Gütschow, se decía que el castillo parecía “más medieval que en la Edad Media”.

Un centro de vacaciones

Quién podía imaginar que con toda su historia el castillo de Czocha acabaría convertido en un centro de vacaciones para los oficiales del ejército popular polaco después de la Segunda Guerra Mundial. Gracias a eso no volvió a caer en el abandono y ha llegado hasta nuestros días.

Castillo de Czocha Sala

Si quieres saber más de la historia del castillo de Czocha, haz clic aquí y usa Google Translate, es una página en polaco.

Los pasadizos del castillo de Czocha

Más allá de las grandes salas, los impresionantes techos, las fastuosas chimeneas monumentales… para que un castillo fuera medieval a principios del siglo XX tenía que tener pasadizos secretos. Eso, o que el empresario tenía alma de niño apasionado de los libros de castillos porque, en la restauración, no dejó pasar la ocasión de llenarlo de ellos.

Castillo de Czocha Pasadizo

Sí, pasadizos de esos que se abren detrás de estantes llenos de libros en las bibliotecas y que permiten ir de una planta a otra sin que nadie te descubra. Lo más curioso de la visita es que, además de verlos, también puedes pasar por ellos de una planta a otra.

Los fantasmas de Czocha

Lo que el señor Gütschow no puso –aunque puede que sí ayudara a que se popularizara– fueron fantasmas. En teoría, ya estaban.

Castillo de Czocha Bajos

Cuenta la leyenda que hasta tres esposas de tres señores del castillo vagan por sus muros. La primera Gertrudis, la esposa de Christoph von Nostitz; la segunda, la esposa de su hijo, y la tercera, la esposa de otro von Nostitz, Joachim von Nostitz. Las tres fueron descubiertas en adulterio: la primera y la última embarazadas después de un año de ausencia del marido por la guerra y la segunda en el momento de cometerlo con el cochero. Se cuenta que Christoph von Nostitz lanzó a Gertrudis al pozo en el centro del patio y que sus descendientes decidieron seguir su ejemplo.

Castillo de Czocha Patio Pozo

Pero no son los únicos espíritus del castillo. Durante la ceremonia fúnebre de Henryk von Uechtritz en 1732, cuando la procesión atravesaba el antiguo puente de madera sobre el foso, éste cedió. Niños y adultos murieron en el acto cuando cayeron contra las piedras. Sus fantasmas también reciben a los visitantes del castillo a día de hoy.

Castillo de Czocha Vista Puente

El museo de la tortura de Czocha

Los fantasmas y las torturas siempre despiertan un lado morboso y en el castillo de Czocha le han sabido sacar partido transformando los bajos del castillo, las mazmorras, en un minimuseo del terror. Allí están el alquimista con sus experimentos, el verdugo con sus máscaras e instrumentos de trabajo, las brujas, las esposas infieles… No está incluido en el precio de la entrada general y, en nuestra opinión, no merece mucho la pena, pero el morbo es el morbo.

Castillo de Czocha Mazmorra Museo Tortura Verdugo

El tesoro de los Romanov

Si los pasadizos y los fantasmas, además de la imponente construcción, no te han convencido, todavía queda una motivación más para visitar el castillo de Czocha. Se cree que el tesoro de los Romanov, los últimos zares de Rusia, está entre sus muros.

Castillo de Czocha Objetos Imperio

¿Cómo pudo acabar en la Baja Silesia el tesoro de los Romanov? Gütschow era un gran coleccionista de objetos de la época y contaba con buenas conexiones entre la aristocracia rusa. Se le supone poseedor de una gran colección de iconos y propiedades de los zares, incluida la insignia de coronación de los Romanov, que fue adquiriendo a lo largo de los años.

Cuando el ejército ruso se acercó a su propiedad en marzo de 1945, huyó a Dresde y se llevó con él parte de sus tesoros –además del de los zares, contaba con una biblioteca con ¡25 millones de ejemplares! y muchas más obras de arte–. Evidentemente no se lo pudo llevar todo y, aunque gran parte de la colección fue robada, durante y después de la guerra, hay quien opina que mucho quedó escondido en el castillo y todavía no se ha recuperado.

Castillo de Czocha Coleccion Armaduras

¿Cómo puede no haber sido recuperado? Se ha confirmado que, debajo del castillo, hay un laberinto de corredores de ¡más de 3.700 m2 aislados del resto del edificio!

La guerra en el castillo de Czocha

Durante las últimas obras llevadas a cabo en el castillo, se descubrió una sala llena de objetos utilizados por el ejército nazi durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué le podía faltar al castillo de Czocha? ¿Espías? Pues aquí los tienes también: acogió la escuela de criptografía de la Abwehr y, al finalizar la guerra, fue borrado de los mapas hasta 1952.

Castillo de Czocha Escuela Criptografia Nazi

El hotel del castillo de Czocha

Desde 1996 el castillo abrió sus puertas al turismo, con un restaurante y un hotel. ¿Quién no querría dormir en la habitación de Anna? Y, ¿quién es Anna? Otra de las mujeres que acabaron convertidas en fantasmas.

Excursiones desde Wroclaw Castillo de Czocha Hotel Habitacion

La habitación, por supuesto encantada, es la joya de la corona del hotel. La cama con dosel escondía una trampilla que la conectaba directamente con las mazmorras. Por esa trampilla cayó Anna, que se había casado con el señor por su dinero, cuando le rechazó en su noche de bodas. ¿Te animas a dormir allí? Aquí puedes ver los precios de las habitaciones del castillo-hotel.

Castillo de Czocha Sala Chimenea

Nosotros no dormimos en el hotel, pero sí que comimos en su restaurante una deliciosa y tradicional sopa de champiñones y otros no menos tradicionales pierogi, ojo que las porciones son grandes.

El castillo de Czocha el nuevo Hogwarts de Harry Potter

¿Qué hay más medieval que un mago? Pues eso, lo que le faltaba al castillo de Czocha para ser “perfecto” lo pone el colegio de magia y hechicería. Sí, un Hogwarts para quienes quieren vivir la experiencia durante cuatro mágicos días: elegir tu casa, el año que estás cursando, incluso ¡puedes ser profesor! Un gigantesco juego de rol en el escenario más adecuado. Se abrió el año pasado, 2018, y éste están buscando fondos para volver a lanzarlo. Puedes ver más información en su web.

Castillo de Czocha Patio Ojo Pez

Pasadizos, fantasmas, tesoros ocultos, intrigas, espías… es cierto, el castillo de Czocha es más medieval ahora que en la Edad Media.

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