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La visita al Museo de la Acrópolis de Atenas: el revivir del Partenón

  

Atenas es historia. Es una ciudad viva, pero, bajo sus calles, reposa el principio de todo lo que hoy conocemos como civilización. No sólo democracia, parlamento, oratoria… también arte. Arte con mayúsculas. Un arte que conocemos, principalmente, gracias a las copias que han llegado hasta nuestros días de artistas romanos. ¿Solo copias? No. También hay originales. Ya adelantamos en nuestras cosas que ver en Atenas que los museos eran visita obligatoria en la capital griega. Y, entre ellos, el Museo de la Acrópolis de Atenas es imprescindible.

Grecia Atenas Museo Acropolis Frisos Partenon

¿Te imaginas ver el Partenón a tamaño real con sus metopas originales? ¿Sabes dónde están las auténticas cariátides del Erecteion –las que hay en la Acrópolis son copias–? Date una vuelta por el nuevo Museo de la Acrópolis con nosotros y disfruta.

Un poco de historia del Museo de la Acrópolis de Atenas

Si visitaste Atenas antes de 2009 –la primera vez de cada uno de nosotros fue antes–, tendrás el recuerdo del Museo de la Acrópolis como un pequeño edificio en mitad de la colina sagrada. Allí las piezas se apiñaban unas sobre otras: el edificio era así de pequeño porque el espacio disponible entre los templos era, y es, muy reducido. Además, se decidió que sería más bajo que el Partenón para no hacerle sombra. Era imposible comprender la espectacularidad de lo expuesto…

En nuestro artículo sobre la Acrópolis de Atenas ya contamos algo de la historia de esta maravilla. Tal vez el evento más importante, después de su construcción y de reconstrucciones varias en la época de Pericles, fue su “destrucción”. Un barco veneciano, en plena guerra contra los otomanos –que controlaban Atenas–, acertó con un obús sobre el Partenón. Ya de por sí habría sido trágico, pero que los otomanos usaran la ubicación como polvorín lo convirtió en un desastre que “desparramó” miles de trozos de los templos por toda la colina de la Acrópolis y los alrededores.

Grecia Atenas Acropolis Vista General

A mediados del siglo XIX, 1863 concretamente –ya bajo el estado griego–, se decidió construir un Museo de la Acrópolis para preservar y mostrar todos los restos. ¿Dónde colocar las piezas mejor que en la propia colina? Pues dicho y hecho. Se mandó construir un edificio. Pronto quedó claro que en sus 800 m2 no podría almacenar todo lo que se encontró en las primeras excavaciones arqueológicas de 1886.

El edificio del “nuevo” Museo de la Acrópolis de Atenas

La maravilla arquitectónica que acoge hoy al Museo de la Acrópolis de Atenas se comenzó a gestar en los años 70 del siglo pasado. Fue Constantinos Karamanlis, primer ministro en 1976, quien promovió la construcción de un nuevo edificio, incluso eligió el lugar en el que se construiría. Justo a los pies de la colina y muy cerca de su entrada principal.

Museo de la Acropolis de Atenas Sala Laderas Primera Planta

Finalmente, el nuevo Museo de la Acrópolis abrió sus puertas el 20 de junio de 2009. ¿Qué pasó en esos más de treinta años? De todo. Desde concursos que se declararon desiertos hasta el descubrimiento de un yacimiento de la Atenas antigua en el lugar en que se iba a levantar el edificio. Finalmente, Bernard Tschumi y Michael Photiadis superaron todas las dificultades y construyeron un edificio moderno y precioso que parece flotar sobre los restos que todavía se están excavando bajo él. Un museo que sorprende desde el exterior y lo sigue haciendo dentro.

Los 25.000 m2 del nuevo edificio cuentan con más de 14.000 m2 para exposiciones. ¡La Acrópolis se lo merecía!

Colección: la visita al Museo del Acrópolis

La colección del Museo de la Acrópolis se organiza en tres plantas: la de las laderas de la Acrópolis, la de las obras arcaicas y la del Partenón, de abajo a arriba. Aunque lo primero que vimos fue la excavación que se está llevando a cabo bajo el edificio gracias a un suelo de cristal.

El hecho de que la luz sea natural, la que entra por los ventanales, y que se pueda rodear cada pieza y admirarla desde todos los ángulos, hace que la experiencia sea aún mejor. Olvídate de paneles, tanto clásicos como multimedia, aquí se viene a disfrutar del arte.

Las laderas de la Acrópolis

En la sala de las laderas de la Acrópolis, en la primera planta, nos encontramos con los restos hallados en las excavaciones de las laderas del monte. No, no se han comido mucho la cabeza buscando el nombre. Allí se encuentran los restos de los templos construidos en esa localización y objetos de uso diario en la antigua Grecia.

Museo de la Acropolis de Atenas Primera Planta

Si tienes la sensación de que te faltan cosas por ver cuando te topas con las escaleras… es verdad. Volverás, como volvimos nosotros, bajando desde la sala del Partenón. En ese momento, saludarás a las Cariátides –en un nivel intermedio– y verás otras piezas del Erection. Descubrirás los restos arqueológicos del Propileo –la entrada a la Acrópolis– y del templo de Atenea Nike. Y acabarás en las estatuas votivas de la época romana, ya en el siglo V d.C.

Museo de la Acropolis de Atenas Primera Planta

El periodo arcaico

En la segunda planta, la sala de las obras arcaicas –aunque también las hay de época posterior–, nos encontramos cara a cara con las Korai áticas y los kuros –ya hablamos de ellos en nuestro artículo sobre la visita al Museo Arqueológico Nacional de Atenas–. Disfrutamos de una maravilla esculpida en el año 570 a.C., el móscoforo o portador del ternero. Nos impresionó la delicadeza de la Atenea melancólica y del efebo rubio –un kuros del siglo V a.C. del que se conserva la cabeza–. Sentimos la fuerza de los cuatro caballos de mármol de la cuadriga… Esto solo por mencionar unas cuantas obras.

Museo de la Acropolis de Atenas Moscoforo Portador del Ternero

¿Sabías que…?


El periodo arcaico va del siglo VII a.C. hasta el final de las guerras persas, 480-479 a.C. Fue en ese espacio de tiempo cuando se pasó de la aristocracia a la tiranía –el poder absoluto en manos de un único gobernante, tirano– y, finalmente, a la democracia.

Las cariátides del Erecteion

Las cariátides del Erecteion tienen su propio espacio en el Museo de la Acrópolis. Una sala solo para ellas. Un espacio que permite acercarse a semejantes maravillas de una forma imposible en su ubicación original. Pudimos caminar entre ellas, observar cada detalle de los pliegues de sus túnicas, asombrarnos con la delicadeza de sus peinados… Tómate tu tiempo.

Museo de la Acropolis de Atenas Cariatides Pelo

Rincón SaltaConmigo


La sala de lectura de la segunda planta, además de permitirte conocer más de la historia de la Acrópolis con los libros que alberga, tiene una vista privilegiada sobre las Cariátides. Relájate y disfruta de la vista.

Grecia Atenas Museo Acropolis Cariatides

Una curiosidad, hemos dicho que aquí están las cariátides originales… y es casi completamente cierto. Una de ellas, la segunda por la izquierda, falta. Lord Elgin se la llevó del monte de la Acrópolis –la robó, vamos– en 1801 y hoy se exhibe en el British Museum de Londres.

La espectacular sala del Partenón

La joya de la corona del Museo de la Acrópolis está en la tercera planta, en la sala del Partenón. Una reproducción a tamaño real del edificio –las columnas, en este caso, son de acero– que conserva incluso la misma orientación que el original. El contacto de lo nuevo y lo viejo es posible gracias a las vistas a través de las fachadas de cristal de la sala.

Museo de la Acropolis de Atenas Vista Colina

Eso ya bastaría para merecer una visita, pero, además, se exponen los relieves de su friso por primera vez en el orden y posición originales. En ese momento entendimos que cuentan una historia, la de la procesión de las Panateneas.

Museo de la Acropolis de Atenas Frisos Partenon

No acaba ahí la cosa, también están las metopas –originales y copias, de las que están en el Museo Británico– y los frontones. Uno casi espera ver pasar a un griego con su quitón, la túnica griega, en cualquier momento. Han conseguido que duela un poco menos aquella buena puntería veneciana que destruyó el original.

Museo de la Acropolis de Atenas Reconstruccion Monte

Si no vas como un kamikaze a la reproducción a tamaño real, podrás ver una maqueta de todo el monte sagrado y una sólo del Partenón. Si eres todavía más paciente –o te acercas después, como hicimos nosotros– echa un vistazo al vídeo sobre la reconstrucción del Partenón.

Información práctica: horarios y precios del museo

El nuevo edificio del Museo de la Acrópolis de Atenas se encuentra en el barrio de Makrigiannis, trescientos metros al sur de la Acrópolis, en el paseo de Dionisio Areopagita. La estación de metro más cercana es Acrópolis.

Museo de la Acropolis de Atenas Efebo Dorado

El museo abre todos los días del año excepto el 1 de enero, el domingo y el lunes de Pascua, el 1 de mayo y el 25 y 26 de diciembre. El horario varía entre dos periodos: del 1 de abril al 31 de octubre –con apertura a las 8 h y cierres más tempranos– y del 1 de noviembre al 31 de marzo –cuando abre más tarde, a las 9 h, y cierra también más tarde–. Las horas de cierre varían según el día, te aconsejamos echar un vistazo a su web para confirmar la del día que quieras acceder.

El precio de la entrada es de 5 € –hay días de visita gratuita que puedes ver en su web–. Aunque no vayas con guía –aquí puedes contratar una visita guiada en español, que incluye un recorrido por la ciudad y la visita a la Acrópolis–, en el museo hay un servicio de arqueólogos-anfitriones a los que les puedes plantear cualquier duda. Eso sí, en inglés.

Museo de la Acropolis de Atenas Fronton Oeste Partenon

No deberías irte de Atenas sin visitar la Acrópolis, pero es en su museo cuando todo cobra mucho más sentido.

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1 comentario

  1. 12 diciembre, 2018 en 18:30 — Responder

    Se me ha puesto la carne de gallina a la hora de recordar las dos semanas que pasamos en Grecia donde Atenas tuvo una gran importancia. Pudimos ver y dirfrutar de una parte importante de lo que estudiamos en arte griego.

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