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Itinerario de nuestro viaje a Sudáfrica de dos semanas por libre

  

Nuestro viaje a Sudáfrica de dos semanas fue en 2009, justo un año antes del mundial de fútbol –también fuimos a Brasil un año antes del mundial, en 2013, ¿volveremos a Rusia en 2017?–. Fue un viaje independiente pero en el que, tanto porque todavía no éramos turistas/viajeros muy experimentados, como por miedo –la seguridad no es de las mejores en Sudáfrica– intentábamos cerrar casi todo con antelación. Dormimos principalmente en alojamientos “backpackers, albergues para mochileros –reservados con antelación por internet o por teléfono– con excepción de un lujo de cinco estrellas que nos concedimos la última noche… Nos movíamos en taxi en las ciudades, contratábamos excursiones en los albergues y compramos el billete del Buz Bus, el bus “hop on hop off” en el sur del país, aunque fue un error porque había bastante pocos y era caro: un bus normal habría sido mejor opción.

Sudafrica Kruger Salto

El encuentro con el tiburón blanco era el gran objetivo del viaje, de hecho fue la razón que nos empujó a viajar a Sudáfrica. Y no nos decepcionó en absoluto, así como la vuelta a los safaris, después de Tanzania, en el Parque Kruger. También hubo más aventuras divertidas, y unas cuantas desventuras –nada grave para mí, aunque JAAC acabó en una mesa de quirófano un año después–.

Nuestro viaje a Sudáfrica por libre de dos semanas

Aquí está el programa de nuestro viaje a Sudáfrica por libre de dos semanas, por si os puede servir de inspiración…

Primer día. Vuelo Madrid-Johannesburgo. Soweto y Johannesburgo.
Transfer del aeropuerto al albergue. Visita con un tour de ellos a Soweto, ex gueto para negros construido en tiempos del apartheid y ahora mega-suburbio de la capital sudafricana. Allí visitamos la casa-museo de Nelson Mandela, Mandela House, vemos la casa de Desmond Tutú y visitamos el Hector Pieterson Museum. Pasamos delante del estadio olímpico, Soccer City Stadium, todavía en construcción, y llegamos al centro de “Jo’burg” donde subimos a la terraza panorámica del Carlton Centre, llamada “Top of Africa”, ya que se trata del edificio más alto de África, con sus 50 plantas. Panorámica y vuelta en coche por un centro lleno de edificios abandonados, con aspecto de escenario de película zombie… Noche en Johannesburgo en el Brown Sugar Backpackers.

Sudafrica Soweto Casa Nelson Mandela Fachada

Segundo día. Johannesburgo-Parque Kruger.
Viaje al Parque Kruger, Kruger National Park, entrando por la Numbi Gate (a unos 400km de distancia y unas cuatro horas de coche, aunque con las paradas tardamos seis). Primer game drive, lo que nosotros llamamos safari. Noche en el Pretoriuskop Rest Camp.

Sudafrica Kruger Rinoceronte

Tercer día. Parque Kruger.
Día completo de safaris. Empezamos con un early morning game drive, o sea safari de madrugada, a las seis. Y acabamos con un safari nocturno, night game drive. Conseguimos ver los “big 5” y muchos herbívoros, en una experiencia comparable a la de Tanzania.

Sudafrica Kruger Elefante

Cuarto día. Parque Kruger-Johannesburgo.
Último safari por el parque y recorrido de vuelta hacia Johannesburgo. En el camino pasamos por la Panorama Route y paramos en el mirador del Blyde River Canyon, el tercero más largo del mundo. Noche en Johannesburgo en el Brown Sugar Backpackers.

Sudafrica Blyde River Canyon

Quinto día. Johannesburgo-Ciudad del Cabo.
Transfer al aeropuerto. Vuelo Johannesburgo-Ciudad del Cabo. Transfer al albergue. En Ciudad del Cabo aprovechamos del buen tiempo para subir en teleférico a la Table Mountain, la “montaña de la mesa”, donde disfrutamos de uno de los panoramas más impresionantes que hemos tenido la suerte de ver. Puesta de sol en Camps Bay y retirada rápida por miedo a la noche de las ciudades sudafricanas. Noche en el Ashanti Backpackers.

Si quieres saber qué ver en Ciudad del Cabo, tenemos un artículo para ti.

Sudafrica Cape Town Table Mountain

Sexto día. Ciudad del Cabo – península del cabo.
Excursión por la Cape Peninsula, península del cabo: barco desde Hout Bay a la Duiker Island para avistar leones marinos; carretera panorámica Chapman’s Peak Drive; colonia de pingüinos –pingüinos de El Cabo o pingüinos sudafricanos, Jackass penguins– cerca de Simon’s Town; Table Mountain National Park y cabos de Buena Esperanza y Cape Point, con su faro. Paisajes increíbles para llegar al punto más meridional al que habíamos viajado hasta entonces (no habíamos estado todavía en Patagonia ni en la Antártida).

Sudafrica Cape Town Pinguino

A la vuelta a Ciudad del Cabo, paseo por el barrio de Bo-Kaap, una township multicultural habitada en origen por la etnia Cape Malay, con casas de colores y calles empedradas. Cena en la Long Street en el restaurante Mama Africa, para probar carnes “diferentes”: acabamos comiendo kudu, springbok –la mascota del equipo nacional de rugby–, avestruz y cocodrilo. Noche en el Ashanti Backpackers.

Sudafrica Cape Town Mama Africa

Séptimo día. Ciudad del Cabo – Hermanus.
Buz bus de Ciudad del Cabo a Hermanus. Excursión en kayak para ver ballenas, aunque sólo vemos un león marino y casi nos desmayamos por el esfuerzo (bueno, JAAC por el esfuerzo de llevar eso, que yo no conseguía mover de ninguna manera). Noche en el Hermanus Backpackers.

Sudafrica Hermanus Oceano Olas

Octavo día. Hermanus – Gansbaai – Hermanus.
Día dedicado a la excursión para ver el tiburón blanco desde la jaula en Gansbaai. Una de las experiencias más increíbles que hemos tenido nunca. Además, a la vuelta, avistamos unas cuantas ballenas desde el muelle de Hermanus. Noche en el Hermanus Backpackers.

Sudafrica Gansbaai Gran Tiburon Blanco

Noveno día. Hermanus – George – Oudtshoorn.
Último whale watching desde el muelle de Hermanus por la mañana. Buz bus a George y bus hasta Oudtshoorn. Nuestra intención era coger de George a Knysna el tren Outeniqua Choo Tjoe, el último tren a vapor en funcionamiento de forma continuada que había en África. Pero justo dejó de funcionar en junio de 2009, dos meses antes de nuestro viaje. Noche en el Paradise Backpackers de Oudtshoorn.

Décimo día. Oudtshoorn – George – Ciudad del Cabo.
Día dedicado a dos excursiones después del desayuno a base de huevos de avestruz, entre otras cosas. La primera es a la Cango Cave, en su versión “adventure”. La versión “adventure” incluye meterse por unos agujeros poco más anchos que mis hombros… La segunda es a una granja de avestruces donde conocemos más sobre estos animales y hasta los cabalgamos. Aquí podría contar cómo JAAC tuvo que acabar operándose de la cadera por la broma, pero sería una larga historia… De la granja volvemos a Oudtshoorn, de ahí a George y de George en Buz bus a Ciudad del Cabo. Noche en el Ashanti Backpackers.

Sudafrica Cango Caves

Undécimo día. Ciudad del cabo y cercanías. 
Día dedicado a una excursión por las bodegas de la región que no nos gusta nada: sólo hay degustación, en la que tampoco nos enseñan a catar vino sino que sólo nos lo dan a probar, y nada de visita a las bodegas en sí –y eso que había alguna histórica, del siglo XVII, en la época de la primera colonización de los holandeses– o explicación sobre el proceso de producción, la historia y la cultura del vino en la zona, que era lo que nos interesaba. Un día perdido. Frase sacada del diario de viaje de JAAC “Está claro que la finalidad de la visita no es cultural sino pimplar vino como cosacos”.

Sudafrica Cape Town Bodega

Duodécimo día. Ciudad del Cabo – Johannesburgo.
Intento fallido de ir a la Robben Island: justo después de comprar el billete nos dicen que, por causa del viento, no salen los barcos. Conseguimos recuperar el dinero pero nos quedamos con las ganas de ver la isla en la que estuvo encarcelado Mandela en tiempos del apartheid, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Como alternativa, nos damos un paseo hasta el castillo de Buena Esperanza, castle of Good Hope, la construcción más antigua de Sudáfrica, con sus pasillos, calabozos, salas de tortura y salas del gobernador. A las doce hay incluso una pequeña ceremonia histórica, con disparo de cañón incluido. Después pasamos por el mercadillo callejero de Greenmarket Square, que no nos parece mucha cosa –según la guía era espectacular y había productos de toda África pero no encontramos casi nada, ahora hemos leído que es un rastro– y por los Jardines de la Compañía, the Company’s Garden, con árboles del norte de Europa llevados por los colonos holandeses e ingleses. Éste sí que nos gusta mucho: está muy bien cuidado y es un sitio muy relajante y tranquilo, algo que viene bien en las ciudades sudafricanas. Vuelo a Johannesburgo. Noche en el hostal Brown Sugar Backpackers.

Si quieres saber qué ver en Ciudad del Cabo, tenemos un artículo para ti.

Sudafrica Cape Town Castillo Buena Esperanza

Décimo tercer día. Johannesburgo – Limpopo.
Este día y el siguiente están dedicados a una excursión hacia el norte del país, en la provincia de Limpopo. Una excursión que fue un fracaso. La contratamos a través de una italiana dueña del lodge en el que dormimos y todo fueron problemas: nuestra guía no pudo ir porque su hija había cogido la gripe A y fue sustituida por un conductor que no conocía el camino, superaba siempre los límites de velocidad, iba por carreteras secundarias para ahorrar, no llevaba documentación –tuvo que sobornar a unos policías cuando le pararon– y de noche se dedicaba a emborracharse. Además, el 4×4 en el que teníamos que ir sufrió un intento de robo, le rompieron una ventanilla, así que íbamos con Golf por carreteras en las que hacía falta un todoterreno y hasta se le rompieron las luces. Y el Lodge, en el que estábamos solos no era tan lujoso como creíamos y era un Game Lodge, o sea dedicado a la caza más que a los safaris…

En cualquier caso, vemos la granja de cocodrilos Thaba Kwena. Pasamos por la capital de Limpopo: Polokwane, Fredericksburg en afrikaans, cruzamos el trópico del Capricorno en coche por primera vez y llegamos al lodge a hacer nuestros safaris. Baile de la cultura venda (que también fue una experiencia rara y larga de contar). Noche en el Lodge.

Sudafrica Granja Cocodrilos Thaba Kwena

Décimo cuarto día. Limpopo – Johannesburgo.
Visitas culturales en diferentes poblados con cooperativas de artesanos de estampados de telas, tallas en madera, vasijas, etc. Pero es sábado, los abren sólo para nosotros y más para vender que para explicárnoslo, con lo cual también es bastante violento. Después vamos a ver una zona con plantaciones de té y los sitios más sagrados de la cultura Venda:  la cascada Phiphidi, el lago Fundudzi y la Thathe Vondo forest o “bosque sagrado”. Tampoco conseguimos llegar a todos los sitios con el Golf. Decidimos no pagar la excursión, con todos los problemas que hemos tenido, y recuperar con sauna, baño turco y piscina en el Intercontinental del aeropuerto. Noche en el Intercontinental Johannesburg O.R. Tambo Airport.

Sudafrica Johannesburgo Intercontinental

Décimo quinto día. Johannesburgo – Madrid.
Visita al parque de atracciones Gold Reef City y a su impresionante mina de oro en desuso y al Museo del Apartheid, Apartheid Mueum. Mucha diversión en el primero y tiempo para reflexionar sobre las barbaridades de las que es capaz el ser humano en el segundo. Recomendamos ambas visitas. Vuelo de vuelta Johannesburgo – Madrid.

Sudafrica Johannesburgo Museo Apartheid

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4 comentarios

  1. Gerard
    4 marzo, 2017 en 18:31 — Responder

    ¿Dónde se pueden reservar los alojamientos en el Parque Kruger?

    • 7 marzo, 2017 en 10:04 — Responder

      ¡Hola Gerard y bienvenido al blog! Si sólo quieres reservar alojamiento y no vas con agencia, puedes echar un vistazo a los precios aquí. ¡Un saludo y buen viaje!

  2. Ryan
    13 marzo, 2018 en 11:49 — Responder

    Aunque me alegro de que hayas podido ver el Cañón del Río Blyder es una pena que no hayas caminado a lo largo del río ya que hay cascadas y lugares para nadar. Para tu próximo viaje te recomiendo el camino de las nutrias que es muy famoso.

    • 19 marzo, 2018 en 14:21 — Responder

      ¡Hola Ryan y bienvenido al blog! Gracias por el consejo, lo tendremos en cuenta para el próximo viaje. ¡Un saludo!

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