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Cultura Lambayeque, Museo Nacional Sicán

  
Perú es conocido por los tesoros de oro que se encontraron los conquistadores a su llegado al país en manos de los Incas… pero imagina el poder de la cultura Lambayeque-Sicán, desarrollada varios siglos antes que la Inca, si te digo que más del 80% de todo el oro peruano que se expone en los museos del mundo tiene su origen en esta cultura. Sólo en el enterramiento de la huaca el Oro se encontraron 1.200 kilos de metales preciosos.

¿Conocéis la cultura Lambayeque o Sicán? ¿No os suena, verdad? Nosotros nunca habíamos escuchado hablar de ella hasta llegar a Chiclayo. Fue una de las grandes civilizaciones que se desarrollaron en la actual costa norte de Perú y que han maravillado y siguen maravillando a arqueólogos y a los que, como nosotros, las descubren en su paso por el país. Vicús, Moche, Lambayeque y Chimú fueron algunas de estas avanzadas culturas que habitaron esta zona durante unos 3000 años pero de las que poco sabe la mayoría de la gente común. ¿Por qué? Porque después llegaron los Incas, los famosos incas. Una civilización que se desarrolló durante unos cien años y cuya fama esconde/oculta milenios de desarrollo de otros grandes pueblos.

Chiclayo Museo Nacional Sican Oro Mascara Funeraria

Después de conocer más sobre los grandes arquitectos Chachapoyas, en Amazonas y de los grandes ceramistas Moche en la costa norte, descubrimos a los Lambayeque o Sicán. Una cultura nacida por la fusión de  Moche y Huari y con influencias Cajamarca, que dominó en esta zona durante seis siglos, del 750 d.C al 1372, con la llegada de los Chimús. Aprendimos que fueron ellos quienes probablemente realizaron los primeros tumis con los típicos ojos alados –los cuchillos ceremoniales que se conocen como inca– y que fue una de las civilizaciones que más oro y plata usó en el antiguo Perú, sin tener minas en su área de influencia. ¿Queréis conocerlos también? Os llevamos al Museo Nacional Sicán.

La leyenda de Ñaylamp

Ñaylamp es el legendario fundador de los Lambayeque. Un personaje que viene del mar y que, cuando muere, se transforma en ave y vuela a los cielos –¿a nadie más le recuerda a Hotu Matu’a de la Isla de Pascua?–. Todo indicaría que este dios es el que está representado en los tumis de oro, conocidos por muchos como incas. La iconografía de los ojos alados que se encuentra en los tumis podría estar relacionada con Ñaylamp. El origen de su representación sería un águila marina del litoral lambayecano. Este ave pesca en el océano y parece que los ojos alados representan sus alas al bajar en picado al mar para pescar. Los primeros tumis se encontraron en el Bosque de Pómac, en la Huaca Ventana.

Museo Nacional Sicán en Ferreñafe

El nombre Sicán es el que le dio a esta civilización el arqueólogo japonés Izumi Shimada como consecuencia de los grandes descubrimientos que él mismo hizo en la zona del actual Batán Grande, antigua Sicán: el templo de la Luna, donde se hallan las raíces de esta civilización. Aquí se encuentra el Bosque de Pómac, parte del complejo arqueológico de Batán Grande, un área de casi 6.000 ha en la que se han encontrado más de 39 estructuras arquitectónicas, nada menos que 2.000 sitios más pequeños adyacentes a ella y… más de 100.000 agujeros de huaqueros. Bienvenidos a la primera capital de los Lambayeque. Como resultado de más de veinte años de investigación en el Bosque de Pómac –una investigación que sigue activa– nació el Museo Nacional Sicán. Un museo destinado única y exclusivamente a la cultura Sicán para mostrar al mundo su grandeza y, como no… ¡su oro!

Chiclayo Museo Nacional Sican Oro

Y así se ha llamado la primera huaca excavada y la más conocida e importante hasta el momento: la Huaca El Oro. Aquí en 1991 Shimada hizo un descubrimiento sin precedentes. En la que actualmente se conoce como la tumba este de la Huaca El Oro encontró el enterramiento de un antiguo representante de la nobleza Sicán en una posición del todo inusual, y que sigue siendo única. El hombre estaba enterrado en posición fetal, boca abajo y había sido decapitado post mortem para orientar su cabeza hacia el oeste. Enfrente de él se encontraban dos mujeres, una sentada con las piernas abiertas y otra enfrente de ella, con los brazos extendidos, como si estuviera recibiendo algo. ¿Qué significado tenía? Se trataba de representar una mujer dando a luz y la otra recogiendo al niño. Y ese niño no era otro que el señor de Sicán, que quería volver a nacer y, por ello, se encontraba en posición fetal. La cara del señor tenía que mirar al oeste porque probablemente tenía que estar orientada hacia el Pacífico, donde se encuentra el aguafuente de vida o desde donde llegó Ñaylamp–. El señor llevaba una máscara con ojos alados, representando Ñaylamp, una de las piezas más impresionantes que se exponen en el museo. La cantidad de oro que acompañaba el muerto en su tumba y que le acompañaría en su siguiente vida indica la gran importancia de este señor. Se encontraron 1.200 kg de artefactos de metales preciosos sólo en la tumba este de la Huaca El Oro.

Chiclayo Museo Nacional Sican Maqueta Tumba Este

Pero eso no fue todo. En 1995 Shimada descubrió otro enterramiento: la tumba oeste de la Huaca El Oro. Una tumba mucho más grande (de 10 m de largo x 6 de ancho y 15 de profundidad). El hombre –más joven, de unos 28 a 35 años– en este caso estaba acompañado nada menos que de otros 23 cuerpos, los de 22 jóvenes mujeres –de entre 18 y 22 años– y de un niño. Mucho menos rica en oro, en este caso no se trata de un gran señor sino de un hombre de la nobleza que vivió en la misma época que el primer señor y que, por los análisis de ADN, se descubrió que tenía relación familiar con él –los dos eran o bien tío y sobrino o bien abuelo y nieto–. Por los análisis de ADN se descubrió también que las 22 jóvenes chicas también tenían relación familiar –eran primas o hermanas, pertenecientes a 4 linajes o descendencias–. Lo interesante es que la mitad de ellas, el grupo norte, es de origen lambayecano, mientras que la otra mitad, el grupo sur, es del sur del Perú, indicando una relación no sólo comercial sino también de alianzas a través de matrimonios entre las diferentes regiones del actual Perú. Puede que la importancia del primer señor se deba justamente a la relación de este familiar suyo con poblaciones de otras áreas. La tumba es adornada con hombres Sicán que llevan cabezas degolladas, indicando sacrificios humanos de carácter ceremonial.

Chiclayo Museo Nacional Sican Maqueta Tumba Oeste Senor

Gracias al señor Santoyo, que nos acompañó en la visita del Museo Nacional Sicán, descubrimos el nacimiento de la gran cultura Sicán y la Leyenda de Ñaylamp. También nos comentó que la Lambayeque-Sicán fue la civilización que más oro y plata usó en el antiguo Perú, tanto que hasta el 80% del oro de Perú trabajado que se expone en diferentes museos del país y del mundo proviene de la zona de Batán Grande, antigua Sicán.

En el museo se muestra también una maqueta que representa el enorme complejo-Santuario Histórico del Bosque de Pómac, incluyendo las demás huacas, entre las que destacan la Huaca Ventana, donde se encontraron los tumis, o la Huaca Lercanlech o Rodillona, cuyos pilares se levantaron sobre el entierro de jóvenes mujeres. Son 360 los esqueletos de chicas encontrados atados a los postes que sostenían los techos de la pirámide. No se sabe el motivo de su sacrificio, probablemente fuera para apaciguar a los dioses en algún periodo de desastres naturales.

Chiclayo Museo Nacional Sican Maqueta Huaca el oro

Pero, ¿por qué esta gran civilización dejó el Santuario Histórico Bosque de Pómac? Como casi siempre en la historia de las civilizaciones preincaicas en Perú, los factores climáticos fueron los protagonistas: 30 años de gran sequía –de 1020 a 1050 dC–, el que se conoce como fenómeno de la Niña, seguidos de un devastador fenómeno del Niño –en 1100– con sus lluvias torrenciales casi acaban con la cultura Lambayeque. El pueblo ya no creía en su Dios que representaba el agua, y quemó sus pirámides. Fue esa la razón de su desplazamiento hasta Túcume y sus pirámides.

Chiclayo Museo Nacional Sican Maqueta Tumba Este Senor Reproduccion

Cómo llegar:

Desde el terminal Epsel de Chiclayo salen con mucha frecuencia las combis a Ferreñafe (4 S./, 1€/1,4 US$) que tardan menos de media hora en llegar y paran a 5 minutos a pie del museo.

 Chiclayo Museo Nacional Sican Mascara Funeraria Mosaico

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3 comentarios

  1. 2 enero, 2014 en 13:34 — Responder

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: ¿Conocéis la cultura Lambayeque o Sicán? ¿No os suena, verdad? Nosotros nunca habíamos escuchado hablar de ella hasta llegar a Chiclayo. Fue una de las grandes civilizaciones que se desarrollaron en la actual costa norte……

  2. Marcelo
    11 septiembre, 2015 en 07:34 — Responder

    Hola encontré esta ultima investigación sobre las mascaras sican les envió el link

    https://sites.google.com/site/arqueologostrujillo/home

    me parece muy interesante
    saludos
    marcelo

    • 13 septiembre, 2015 en 10:48 — Responder

      ¡Hola Marcelo y bienvenido al blog! Muchas gracias por la aportación, muy interesante,
      Un saludo

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