Algo tienen los Pirineos y sus valles para conservar edificios con siglos de historia. Algunos, casonas y palacios, han ido evolucionando a lo largo del tiempo, siguiendo los gustos de sus propietarios. Otros, como las iglesias, han permanecido casi –ojo al casi– como el primer día. Uno de esos valles con arquitectura centenaria es la Val d’Aran. Y, ¿de qué estilo estamos hablando? Del románico.

Corrían los siglos XII y XIII en este remoto y casi aislado valle pirenaico, cuando el románico lombardo, el catalán y el que ya existía en otras zonas de los Pirineos –algunas iglesias románicas de la Val de Boí son anteriores– dieron lugar a las iglesias románicas de la Val d’Aran. Muchas de ellas todavía hoy se conservan en la zona. Se conservan, pero alguna no demasiado fiel a su origen… De entre las treinta que cataloga el Conselh Generau d’Aran, hay cinco que no te puedes perder. Sigue leyendo y déjanos convencerte de que no solo hay que esquiar en la Val d’Aran.
Arranca el coche, entre paisaje de montaña y paisaje de montaña, te espera el románico de la Val d’Aran.
Saltaconmiconsejo
Ya te decimos que tendrás que acercarte a las iglesias románicas, pero no será lo único que visitar en la Val d’Aran. Y, para que todavía sea más fácil, date una vuelta por nuestra ruta por la Val d’Aran donde te organizamos el itinerario.
Características del románico aranés
En el momento de la construcción de las iglesias de la Val d’Aran, el románico estaba casi dando paso al gótico. Se conoce como “románico evolucionado” o “románico tardío”. En cualquier caso, sigue siendo un estilo sobrio. Sobrio, en cuanto a la arquitectura, porque todo el interior estaba cubierto con frescos en su momento, además de las obras talladas en madera y de las portadas y capiteles decorados con motivos religiosos en piedra. Como buen románico, mantenía el uso de los arcos de medio punto.

Son iglesias de planta basilical de una o tres naves, casi siempre cubiertas por bóvedas de cañón y acabadas con ábsides semicirculares. Los ábsides suelen estar decorados con el ajedrezado, llamado así por el aspecto de tablero de ajedrez con cuadros alternos de piedra y de vacío –también se conoce como taqueado jaqués por su uso en la Catedral de Jaca–.

Otra de las características del románico de la Val d’Aran es el uso de materiales locales: pizarra y granito. Y, por supuesto, el clima pirenaico dió forma a sus techumbres y campanarios que destacan entre los tejados de los pueblos del valle.
5 iglesias románicas de la Val d’Aran imprescindibles
Decíamos antes que son 30 las iglesias románica de la Val d’Aran catalogadas. Si visitas el valle en verano, puedes hacer una ruta por 15 de ellas organizada por el área de patrimonio del departamento de Cultura del Conselh Generau d’Aran. Pero lo más habitual es centrarse en las más famosas y mejor conservadas.

¿Qué iglesias románicas de la Val d’Aran no te puedes perder? Pues Sant Miquèu de Vielha, Sant Andrèu de Salardú, Era Mair de Diu dera Purificacion de Bossòst, Santa Maria de Arties y Santa Eulàlia de Unha. De estas, Sant Miquèu de Vielha, Sant Andrèu de Salardú y Era Mair de Diu dera Purificacion de Bossòst están abiertas todo el año, así que no tienes excusa. Las otras dos abren solo en verano…
Nosotros visitamos la Val d’Aran a mediados de mayo y solo pudimos ver el interior de las iglesias que abren todo el año. Por eso empezamos nuestro listado por ellas. Las otras dos, y alguna más, las vimos solo por fuera.
Sant Miquèu de Vielha
La iglesia principal de la capital de la Val d’Aran es la iglesia de Sant Miquèu en pleno centro de Vielha. Es el ejemplo perfecto de la transición del románico al gótico –la portada de la iglesia tiene arco apuntado–, aunque, después de su finalización en el siglo XIII, se le siguieron haciendo cambios. Por ejemplo, la torre campanario mandada construir Fernando el Católico, en el XVI.

La joya escultórica de Sant Miquèu, y de todo el románico aranés y catalán, es la talla policromada del Cristo de Mijaran, del siglo XIII, que se conserva en su interior. En realidad es parte de un Descendimiento. Solo la cabeza y el torso del Cristo, con la mano de José de Arimatea en las costillas que ayuda a bajar el cuerpo de la cruz.

¿Sabías que…?
Un Descendimiento es un grupo escultórico tallado en madera que representa el momento del descendimiento del cuerpo de Cristo de la cruz. Como curiosidad, la talla de Cristo solía tener los brazos articulados. El más famoso es el de la iglesia de Erill la Val en la Val de Boí, cuyos autores se cree que también tallaron el Cristo de Mijaran.
La pila bautismal, también románica, se merece un buen vistazo.
Dirección: Av. deth Pas d’Arró, 8, Vielha
Abre todo el año de 10 h a 20 h.
Sant Andrèu de Salardú
La iglesia de Sant Andrèu en el pueblo de Salardú tiene también elementos románicos –como la portada con cinco arquivoltas– y góticos –como la torre campanario del siglo XV o su interior–. Pero, como la de Sant Miquèu, lo que hace que esté entre las iglesias románicas de la Val d’Aran imprescindibles es una talla que se conserva en su interior.

Hablamos del Cristo de Salardú, una Crucifixión en madera policromada del siglo XII que se cree que, como el Cristo de Mijaran, es obra del Maestro de Erill la Val o de su taller. Tómate tu tiempo para fijarte en los detalles de la talla y en los de la decoración pintada sobre la madera. Y, cuando creas que ya lo has visto todo, da la vuelta, por detrás tiene más… Nosotros nos pasamos casi media hora alucinando con la maestría de los artistas y la expresividad del Cristo.

Por si fuera poco, la iglesia conserva parte de los frescos que cubrían sus bóvedas y paredes con imágenes de personalidades y pasajes bíblicos. Aunque hay que decir que esos frescos son del siglo XVII.
Dirección: Plaça Pica, 2, Salardú
Abre todo el año de 10 h a 20 h.
Era Mair de Diu dera Purificacion de Bossòst
La iglesia Era Mair de Diu dera Purificacion de Bossòst –de la Purificación o de la Asunción– es la tercera de las cinco iglesias imprescindibles de la Val d’Aran que abre todo el año. Aquí encontrarás poca mezcla de estilos, siendo el paradigma del románico aranés. Planta basilical de tres naves con bóvedas de cañón sostenidas por pilares circulares.

En su interior también se conservan restos de los frescos que la cubrieron por entero en el siglo XII-XIV. Pero lo más “curioso” está en la portada norte. Allí, junto a un pantocrátor, se encuentran el sol y la luna y los cuatro evangelistas en perfecta coreografía para encajar en el tímpano de la portada.

Su torre campanario es, junto con la de Santa Maria de Vilamòs, la única de estilo románico que se conserva en la Val d’Aran. Date una vuelta para ver el decorado ajedrezado en el exterior de los ábsides circulares que rematan el templo.
Dirección: Plaça dera Glèisa, 11, Bossòst
Abre todo el año de 10 h a 20 h.
Santa Maria de Arties
La iglesia de Santa Maria de Arties fue declarada Bien Cultural de Interés Nacional en 1978 y, como la de Bossòst, se considera paradigma del románico de la Val d’Aran. En su exterior solo se conservan los dos ábsides semicirculares laterales del siglo XII –fíjate en el ajedrezado–. El interior, puramente románico, cuenta con tres naves con bóvedas de cañón.

Eso sí, la decoración está formada por pinturas murales góticas y renacentistas –con escenas del Juicio final– y un retablo gótico en el altar mayor. Tenemos que decir que eso lo leímos, porque la iglesia solo abre en verano y nosotros nos tuvimos que conformar con verla desde el exterior.
Dirección: Plaça Sapujo, 1, Arties
Del 13 de julio al 13 de septiembre.
Santa Eulàlia de Unha
Más planta basilical de tres naves, más ábsides semicirculares y más torre campanario con chapitel –del siglo XVIII– en la iglesia de Santa Eulàlia de Unha. En su interior también hay pinturas románicas con la cara de un pantocrátor en la semiesfera del ábside central… que, al no estar abierta todo el año, nos quedamos con las ganas de ver. Igual que el resto de frescos del siglo XVI con episodios bíblicos que cubren parte de sus paredes.

Dirección: Carrer Santa Eulalia, 14, Unha
Del 13 de julio al 13 de septiembre.
Otras iglesias románicas de la Val d’Aran
Más allá de las imprescindibles, y aún sabiendo que solo podríamos verlas por fuera, en nuestro viaje visitamos otras cinco iglesias románicas de la Val d’Aran. Vale, lo confesamos, queríamos visitar los pueblos en que se encuentran y las iglesias fueron un plus. Incluso si viajas fuera de temporada, como nosotros, te acercarás a los pueblos y las verás.
Sant Pèir de Escunhau
No queda mucho románico en la iglesia de Sant Pèir de Escunhau, menos aún en el exterior –en su interior hay una pila bautismal románica–. Pero solo su portada lateral justifica acercarse a ella. Estamos seguros de que esa portada se irá a casa contigo en una foto –o en unas cuantas–.

Sant Martin de Tours de Gausac
En uno de los pueblos que forman el municipio de Vielha, Gausac, te encontrarás con una iglesia, la de Sant Martin, con aspecto de fortaleza. Con una entrada que parece el acceso a un castillo… hasta que ves la decoración de la portada. Fíjate en la Crucifixión en piedra en el lateral de la entrada. El románico aranés dando paso al gótico a finales del siglo XIII, tanto paso, que se considera uno de los mejores ejemplos de gótico de la zona.

Santa María de Cap d’Aran de Tredòs
La iglesia de Santa María de Cap d’Aran de Tredòs se considera la más antigua de todas las iglesias románicas de la Val d’Aran, construida en el siglo XI. Date una vuelta por el exterior de sus ábsides para viajar en el tiempo.

¿Sabías que…?
La iglesia de Santa María de Cap d’Aran de Tredòs es la única de la Val d’Aran con cripta. Sus frescos románicos de los siglos XI y XII están expuestos en el Museo The Cloisters de Nueva York después de ser arrancados y vendidos.
Sant Feliu de Vilac
Aunque de origen románico, la iglesia de Sant Félix de Vilac, ha visto cómo su estilo era cambiado y ampliado con reformas góticas y hasta neoclásicas. Con todo y con eso, sus muros de piedra siguen imponiendo y su portada de cuatro arcos en degradación y la figura de Cristo entronizado rodeado por el Tetramorfos en su tímpano te dejarán con la boca abierta.

Santa Maria de Vilamòs
La iglesia de Santa Maria de Vilamòs, como la de Vilac, ha cambiado mucho desde el inicio de su construcción en el siglo XI. En la torre campanario, la única junto a la de Bossòst de estilo románico aranés, hay encastadas lápidas funerarias romanas.

En la web de turismo de la Val d’Aran tienes información sobre las 30 iglesias catalogadas de la zona. Por si te quedas con ganas de visitar más.
Mapa de las iglesias románicas de la Val d’Aran
Aquí tienes un mapa con las iglesias románicas de la Val d’Aran. En naranja las que están abiertas todo el año, en negro las otras dos imprescindibles que lo están en verano y en gris el resto.
Ya tienes un motivo más para viajar a la Val d’Aran, disfrutar de su románico.
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