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Villa de Leyva, el mercado del pueblo colonial

  

Un pueblo colonial cerca de Bogotá no puede dejar de ser un destino para los bogotanos. Eso es lo que sucede con Villa de Leyva. Los 165 kilómetros que la separan de la capital colombiana la han convertido en la “excursión” perfecta de fin de semana. Lo que más nos extrañó fue que los turistas extranjeros también llegan a Villa de Leyva el sábado –no sabemos qué pasará el domingo porque no estuvimos–, cuando el pueblo se llena de vida.

Villa De Leyva Mercado Salto

Un poco de historia

La fundación de Villa de Leyva es casi tan antigua como la de Mompós o Cartagena de Indias. Fue en 1572 cuando tuvo lugar su fundación y, dado que el motivo era crear un lugar en el que se establecieran los soldados españoles, la villa cuenta con una plaza mayor de las más grandes de Sudamérica. A diferencia de otros pueblos coloniales que llegaron a su apogeo al encontrarse en la ruta que comunicaba la capital con la salida al océano, Villa de Leyva se hizo rica debido al cultivo de trigo. Durante casi un siglo fue el principal productor de este cereal, hasta que una plaga asoló los cultivos. Como en el resto de pueblos coloniales que han llegado casi intactos hasta hoy en día, la desgracia que llevó a su casi abandono durante siglos es la fortuna que hoy nos permite disfrutar de sus calles y construcciones como si el tiempo no hubiera pasado.

Villa De Leyva Plaza Principal

Villa De Leyva Patio Colonial Fuente

El reconocimiento como monumento nacional atrajo al turismo bogotano y transformó el pueblo casi en un decorado para el fin de semana. Nosotros llegamos un jueves y durante nuestro paseo del viernes no encontramos casi gente. Muchos de los hoteles estaban vacíos, con sus luces apagadas. Tiendas de artesanía, de moda, de diseño, restaurantes… comercios de todo tipo con las puertas abiertas, como bocas hambrientas, a la espera de la llegada del fin de semana. Otro de los atractivos de la zona son las actividades de aventura: paseos en quad, senderismo, paseos a caballo, excursiones… Las agencias también estaban “muertas”. Al día siguiente, sábado, entendimos el motivo de tanta oferta.

Villa De Leyva Calles Puertas Ventanas Verdes

Lo bueno de recorrer la ciudad entre semana es que es posible disfrutar de su bonita arquitectura y sus calles empedradas sin aglomeraciones. Todo el pueblo está a tu disposición y no habrá foto que no puedas hacer porque alguien tape el encuadre perfecto, aunque algunas de sus iglesias pueden estar cerradas… no se puede pedir todo.

Villa De Leyva Colonial Naturaleza

 

El mercado de los sábados

Uno de los mayores atractivos de Villa de Leyva es su mercado de los sábados. Un mercado de pueblo que, como el resto de la ciudad, parece haberse congelado en el tiempo. Artesanías, frutas, verduras y comida es lo que se puede encontrar: vivos colores en cada uno de los puestos. Es el lugar en el que los indígenas de los alrededores van cada semana para vender sus cosechas o sus artesanías. Atención, que no tiene lugar en la plaza principal sino en otra plaza, Plaza del Mercado, situada unas calles más al sur.

Villa De Leyva Mercado Colores Mosaico

Pero no veréis a muchos turistas, se trata de un mercado de locales y para locales. Los turistas, que el fin de semana invaden Villa de Leyva, pasean por las calles empedradas, toman tinto –café– en los soportales de la plaza mayor o van de compras –oferta no les falta–.

Villa De Leyva Mercado Sonrisas

Villa de Leyva es el pueblo para descubrir y disfrutar entre semana y vivir en fin de semana.

Villa De Leyva Fuente Casa Colonial

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