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Pequeños lujos y caprichos en Santander, Colombia

  

El departamento de Santander, en Colombia, es conocido por su historia, arte, gastronomía y por la práctica de deportes de aventura. Aquí se encuentran Barichara, uno de los pueblos coloniales más bonitos de Colombia y San Gil, uno de los referentes del país en actividades como parapente en el cercano cañón del Chicamocha, rappel, espeleología, rafting, canotaje… Y aquí se han hecho celebres las hormigas culonas, un manjar que se paga muy caro y al que se atribuyen hasta poderes afrodisiacos.

Colombia Santander Hacienda El Roble Cereza Cafe

Nosotros no podíamos perdernos esta hermosa zona del país pero le vimos otra cara, un poco diferente. Después de la fantástica salida en parapente en Medellín, cambiamos la aventura por el placer de los sentidos: unos pequeños lujos que nos permitimos disfrutar después de cinco meses de viaje por Sudamérica. Porque no sólo de correr a coger la siguiente “buseta” puede vivir el viajero… si no quiere morir en el intento. El pueblo de Barichara no se nos escapó, pero no disfrutamos sólo de la belleza de sus calles y balcones. Allí probamos una deliciosa cocina hecha con ingredientes de la tradición pero con un toque moderno. Fue también allí donde nos dimos un capricho de relajación en un spa en medio de la naturaleza. Y cerca de la capital del departamento, Bucaramanga, descubrimos una de las mejores fincas cafeteras del país. Sí, fuera del famoso Eje Cafetero, por donde pasaríamos más tarde. Muchos no lo saben pero fue justamente en Santander donde inició el cultivo del café en Colombia. ¿Sabíais que el café es originario de Etiopía?

Colombia Santander Mesa De Los Santos Salto Cafetal

Dormir en una finca cafetera: la Hacienda el Roble de la Mesa de los Santos

Dormir rodeados de naturaleza y de cafetales y descubrir la cultura del café colombiano de calidad fue sin duda una de las mejores experiencias de nuestro viaje por Colombia. Más adelante visitaríamos el Eje Cafetero y seguiríamos aprendiendo sobre el café y disfrutando de la comodidad y del relax de dormir en otras haciendas cafeteras, pero esta primera experiencia nos conquistó y desde luego que no tuvo nada que envidiarle a las siguientes.

Colombia Santander Hacienda El Roble Taza Cafe

Y es que la Hacienda el Roble tiene mucha historia. Más de seis generaciones la habitaron antes de que se transformara en hotel y se nota: rezuma historia por todos los rincones. En su origen fue una hacienda ganadera, pero sus dueños pasaron a dedicarse al café, así que hoy está rodeada por más de 300 hectáreas de cultivo de café orgánico, el más extenso de Colombia. Todo bajo el protector sombrío natural de casi 60.000 árboles que hospedan más de 100 especies de aves a lo largo del año. Parece un paraíso, ¿no? Y vaya si lo es… Arbolitos, pajaritos… ¡sólo falta bambi!

Colombia Santander Hacienda El Roble Mesa De Los Santos

El coffe tour que disfrutamos en la Hacienda el Roble fue bastante diferente de los que realizaríamos más adelante. Bueno, los cofffe tours… Porque el día antes de asistir al nuestro, junto con una pareja de señores colombianos, coincidimos con un grupo de estudiantes de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga y nos añadimos a ellos en un paseo más técnico sobre el cultivo que nos dio el ingeniero agrónomo responsable de la calidad y de I+D en Mesa de los Santos. Dos tours complementarios que nos descubrieron aspectos diferentes del cultivo de café orgánico.

Colombia Santander Mesa De Los Santos Coffee Tour Mosaico

En el coffee garden de la Hacienda –uno de los dos únicos que hay en Colombia– pudimos observar algunas de las 72 variedades que ahí se cultivan en pequeñas cantidades, micro lotes, y pudimos notar como difieren tan visiblemente unas de otras. Descubrimos los secretos de una buena recolección y cómo elegir sólo las cerezas –así llaman a los frutos maduros, rojos, de los cafetales– en el perfecto punto de maduración. También aprendimos como se puede fumigar sin usar ningún ingrediente artificial, sólo con elementos extraídos de la naturaleza. Y nos explicaron el resto de fases del beneficio –el proceso que sigue el café para “mejorar”–: despulpación, lavado, secado… Hasta la tostión –tostado– y molienda, procesos que normalmente no se hacen en Mesa de los Santos, ya que exporta su café en “almendras”.

Al final, como no, llegó la cata: aprendimos como distinguir las fragancias –en seco–, aromas –con agua a 90 grados– y sabores de diferentes cafés. ¿Sabéis que es “romper taza“?

Dormir y relajarse en un spa en Barichara: Hotel Santos de Piedra

Después de tantos meses de viaje había llegado el momento de mimarnos y, tras la Hacienda el Roble, llegó un maravilloso spa. En una sala casi al aire libre, separados sólo por una cortina del campo –aquí también había pajaritos, ¿cómo no?–, las tres horas de tratamientos pasaron volando. Baño turco, tratamiento exfoliante, chocolaterapia, masaje egipcio con piedras volcánicas, masaje relajante y, para acabar, jacuzzi… ¿qué más se puede pedir? ¡Muchas gracias a Marielsa y sus manos mágicas y a María Cristina por invitarnos a vivir esta experiencia! Salimos flotando del SPA del Hotel Santos de Piedra… y allí nos quedamos a dormir.

Barichara Hotel SPA Santos de Piedra Mosaico SPA

En el hotel nos sentimos como en casa: la señora María Cristina, la dueña, trata a todos como si fueran de la familia y su mimada perra Sasha es uno de los entretenimientos que tienen los huéspedes –además del spa, las piscinas, el gimnasio, la mesa de ping-pong…– en el medio del campo pero a dos pasos de Barichara.

Barichara Hotel Santos De Piedra Hotel Mosaico

Si os preguntáis qué hacer en Barichara no dudéis en pasaros por el spa de Santos de Piedra.

La gastronomía santandereana

La cocina del departamento de Santander es conocida en todo el país por su riqueza y por la frescura de sus ingredientes. A parte de las hormigas culonas, hay muchos otros platos que le han dado celebridad: el cabro, cabrito; la carne oreada, carne secada al sol; el mute, una sopa de carne y diferentes vegetales; la pepitoria, un plato hecho con las vísceras y la sangre del cabrito; el bocadillo veleño, un postre hecho a base de guayaba y azúcar; las arepas santandereanas, una versión local de las arepas, el “pan” de los colombianos y venezolanos: una masa a base de harina de maíz; o el tamal santandereano, una masa de maíz envuelta en hojas de plátano y rellena de carne y vegetales.

Colombia Santander Cabro Comida Santandereana La Nube

De la teoría pasamos a relatar los hechos: como le hincamos el diente a esta deliciosa comida…

Primer asalto: En la Hacienda el Roble probamos una riquísima carne asada –la que se llamaría “a la parrilla” en España– y nuestro primer cabro. La carne más deliciosa y tierna que habíamos probado en nuestros varios meses de viaje.

Segundo asalto: En el Hotel Santos de Piedra probamos el tamal, en el desayuno. Nos gustó bastante aunque es muy especiado para nuestra costumbre…

Tercer asalto: Aquí llegamos al clímax gracias a Aníbal, el dueño de La Nube. En una casa colonial en el centro de Barichara, que destaca de las demás por el tono verde pastel de sus puertas y balcones, se encuentra esta posada que ofrece también la que ellos mismos definen una “experiencia gastronómica”: La Nube Gastronómica. Desde fuera casi no se nota que este pequeño y cuco hotel tiene restaurante, así que hay que buscarlo bien. Sirven una comida hecha a base de ingredientes de la tradición local pero con un toque moderno –eso sí, nada de  mini-porciones– que es realmente excepcional, no sabría definirla de otra forma. Las arepas santandereanas estaban riquísimas, la carne oreada era una delicia, y el cabro al romero y el pollo en salsa de maní –cacahuetes– estaban para chuparse los dedos. Ya sabéis donde comer en Barichara.

Colombia Santander Gastronomia Santandereana

Unos pequeños lujos que ya nos merecíamos, ¿no?

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2 comentarios

  1. anita maria
    10 octubre, 2014 en 14:59 — Responder

    les falto venir al cañón del chicamocha!! y pasar por el parque panachi! es bellísimo!!!!

    • 11 octubre, 2014 en 23:11 — Responder

      ¡Hola y bienvenida al blog! Muchas gracias por la sugerencia, la próxima vez que vayamos a Colombia no nos lo perderemos 😉 ¡Un saludo!

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