5% de descuento en tu seguro IATI por ser lector de SaltaConmigo.com

Palacio del Belvedere

A la mañana siguiente, el domingo, teníamos previsto ir a visitar el Palacio del Belvedere. El palacio barroco se construyó entre 1.714 y 1.723 para el príncipe Eugenio de Saboya (otro de los protagonistas de Veritas) tras la derrota de los turcos en su asedio a la ciudad.

El problema es que no habría hasta las diez (creo que era a las diez) y llegamos a las nueve y media. El frío que hacía, la nieve que caía y el viento que la arrastraba convirtieron el paseo por los jardines en una prueba de esfuerzo.

El interior del palacio, al que finalmente conseguimos entrar, hace justicia a la fachada, lo que pasa es que no se pueden hacer fotografías. Entre sus obras expuestas se encuentra El Beso de Klimt.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

  • Estatekietecita
    26 abril, 2010 a las 16:05

    Creo que estuve como una hora delante de la obra, admirando los tonos dorados y amarillos. Es mi pintor preferido, y al ir a Viena no pude eludir la visita… Volvería sin duda!

  • JAAC
    27 abril, 2010 a las 10:25

    Espero que no tuvieras que estar también una hora en la puerta con la tormenta de nieve que tuvimos nosotros 🙂

    Un cuadro fantástico.