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Bufera en Bologna

La cosa ya empezó mal el viernes (18/12). Cuando llamamos al hotel de Bologna para decir que íbamos a llegar tarde, el vuelo aterrizaba a las doce menos cuarto, nos dijeron que ya estaba nevando y fuerte.

Cuando llegamos a Barajas nuestro vuelo no aparecía en las pantallas. Lo que sí aparecía era más de uno con retraso. Nos dijeron que fuéramos a preguntar a la compañía (Iberia) y allí nos encontramos con una cola con todos los pasajeros de un vuelo a Jeréz que llevaba no sé cuántas horas de retraso y la gente estaba un poco tensa.

Todavía sin aparecer en la pantalla nos informan de que sí que saldrá, con media hora de retraso, de la última puerta de la terminal 4. Una vez allí encontramos al pasaje esperando. Apareció el vuelo en la pantalla de la puerta, pero no llegó a salir nunca en las pantallas del aeropuerto.

El avión era de Air Nostrum, de Iberia Regional. Casi sobre Bologna el piloto nos informó de que el aeropuerto estaba cerrado. Íbamos a dar un par de vueltas sobrevolando la ciudad para ver si limpiaban las pistas. Diez minutos después el piloto nos dijo que seguía cerrado y que nos estábamos quedando sin combustible, así que nos llevaba a Venezia.

En Venezia no nevaba… pero hacía un frío horrible. En el aeropuerto nadie sabía nada. Como no era el primer vuelo que desviaban para allá ya tenían varios autobuses preparados para llevarnos a Bologna, aunque habría sido preferible que nos hubieran llevado a un hotel y hacer noche allí. La carretera estaba completamente blanca y caía nieve como si la estuvieran tirando desde sacos. La bufera estaba en la región. Por si fuera poco, nos dijeron que con esa tormenta de nieve el autobús llegaría sólo hasta el aeropuerto de Bologna y no pararía en más sitios.

Después de más de dos horas llegamos allí. Allí no había ni autobuses, ni taxis, ni nada… sólo un montón de gente que llegaba. Tras una hora y media en la que los taxis iban llegando con cuentagotas entramos en uno que nos llevó hasta el hotel.

La nieve casi cubría las ruedas de los coches parados y seguía cayendo dentro de la ciudad como en la carretera. Al abrir la puerta del taxi limpiabas la nieve que superaba la altura de la puerta.

Llegamos al hotel a las cinco de la mañana… Al día siguiente Bologna estaba toda cubierta y las imágenes eran espectaculares.

A pesar del frío no faltó la visita a la heladería. Nos acercamos al Giardini Margherita y el paisaje nos dejó impresionados.

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Comentarios

  • 18 enero, 2012 a las 10:46

    Uauh!Bolonia nevada, qué bonita!Lo mejor, que no os faltaran ganas de tomar un helado! 😉 La ciudad es preciosa y,además, está en una zona muy bonita para recorrerla en coche.También merece la pena acercarse a San Marino:un país en una montaña!

  • JAAC
    18 enero, 2012 a las 21:35

    Hola Viajes de Primera!
    Bologna es una de mis ciudades favoritas de Italia. Da igual que haga frío o calor, siempre muestra su mejor cara.
    Pero con nieve queda más bonita, eh? 🙂

  • 18 marzo, 2013 a las 17:28

    Guardo muy buenos recuerdos de Bologna, pero nunca la ví nevada! Me encanta! a qué heladería fuisteis? que ricos los helados en Bologna…ñam!!

    un saludo!!

    • 25 marzo, 2013 a las 08:35

      Hola Carla,
      Es que Bologna es una ciudad fantástica, poco conocida pero que encanta a todo el que la visita. En Bologna, la heladería es La Sorbetteria Castiglione (Via Castiglione, 44). ¡¡Deliciosos!!