5% de descuento en tu seguro IATI por ser lector de SaltaConmigo.com


Sudáfrica (XXIII)

Martes, 01/09/2.009 (2)

Los mismos cinco vamos a la granja. Allí se nos une una pareja de holandeses. En total siete y sólo las de Sri Lanka y Sara tienen pinta de poder montar en una avestruz. El guía nos explica el proceso que llevó a la creación de granjas. El avestruz es un animal africano pero eminentemente desértico, del Sahára según él, pero hace unos 150 años se encontraron en esta zona de Sudáfrica. A partir de ese momento se criaron, primero para la alta costura por el valor de las plumas de los machos (las de las hembras son más duras y se utilizan sólo para hacer plumeros) y después por su carne (100% libre de grasa según él) y su cuero (muy apreciado en la alta costura, está lleno de «granitos» que se levantan sólo por una parte, es la prueba de su autenticidad). Hoy en día se utiliza casi el 100% del animal. Nos dijo que para los carnavales de Río de Janeiro se llegaban a comprar toneladas de plumas y que de un macho sólo se saca un kilo.

El huevo de una avestruz equivale a 24 de gallina (entre 1,1 y 1,5 kilos de peso) y necesita de unas dos horas y media en agua hirviendo para cocerse. Son sólo dos milímetros de calcio, pero debido a su forma son casi indestructibles por presión, aunque dejándolos caer al suelo se romperían en mil pedazos. Los primeros seis o siete huevos de una avestruz son bastante deformes hasta que consiguen práctica. Si en su edad adulta vuelven a ser deformes es por falta de calcio.

En su estómago se encuentran gran cantidad de piedras que utiliza para su proceso digestivo, así como cualquier cosa brillante. Son animales muy curiosos y cuando ven algo brillar les llama la atención y lo engullen. En el estómago de una de ellas llegaron a encontrar una botella de Coca-Cola de litro y medio de plástico, esto es porque su cuello es muy elástico y tragan casi cualquier cosa.

Un polluelo de avestruz es capaz de correr a las siete horas de salir del cascarón. A las dos horas ya da pequeños paseos. Nos lleva a la zona de incubadoras y vemos uno de dos horas y otro que está rompiendo el huevo en este momento. Nos explica que las avestruces ponen un huevo casi a diario, y lo que hacen es ir quitándoselos y colocándolos en las incubadoras para que la hembra siga poniendo más.

En ese momento empezamos a interactuar con los animales. Para empezar una que se lleva bien con los humanos. Esto es muy infrecuente. Las avestruces son muy agresivas y con un golpe de su pata (que pueden levantar hasta la cabeza de un hombre) llegan a partir las costillas. Estos animales caminan sobre la punta de los pies, lo que podría tomarse por la rodilla de sus patas es en realidad su tobillo, y su rodilla está justo bajo las alas, en la parte superior de las patas. La otra curiosidad es que tienen 90 vértebras en su cuello y eso les permite girarlo 360 grados. A cambio de estás “ventajas” su cerebro es del tamaño de su ojo, que es capaz de ver a un kilómetro de distancia, lástima que su cerebro no reconozca lo que ve.

La siguiente artista invitada es la avestruz más pequeña del mundo, con el título del libro Guiness de los records. Una avestruz pigmea, sólo hay una cada medio millón. Tiene un cuerpo casi normal pero sus patas son tan pequeñas que no llega, con el cuello estirado, a los hombros del guía. No es fértil, aunque pone huevos más pequeños que los de una gallina.

Nos presenta ahora a la pareja más antigua de la granja. Las avestruces son animales de una sola pareja y cuando muere uno de los dos el otro se queda sólo. Los que nos presenta son Adán y Eva, de 33 y 31 años y llevan 27 años juntos. Es la hembra la que elige al macho (qué novedad). Todos los polluelos de la granja pasan desde los siete días, que salen de la incubadora, unos meses con ellos. Aprendiendo cómo comportarse como un avestruz. Al año pasan por su nido de 800 a 1.200 polluelos. No tienen ningún problema para hacerlo, siempre que primero se les deje quedarse con sus propios huevos (los suyos no pasan por la incubadora). La esperanza de vida de un avestruz es de unos 40 a 50 años. El más viejo que hubo en la granja llegó a los 86 años.

Lo siguiente será montarlas. Sara es la primera voluntaria y «disfruta» de un paseo a lomos de uno de estos animales Después caen las otras tres chicas.

Los holandeses no dan el peso y el guía me pregunta si me animo. Le digo que de acuerdo pero que supero los 75 kilos. Para él no es problema, pero para mí sí. Los dos tipos que corren al lado para cogerte (sólo se puede montar durante unos 30 segundos) no están preparados para mi peso y la «bajada» no es cómoda. Acabo en el suelo con una pierna sobre el avestruz y hecho un siete. Esto me ha dejado el abductor izquierdo para el arrastre y un poco la cadera derecha… en buena hora.

Todavía tenemos una parada para dar de comer a los animalitos y que te abracen con sus cuellos, y otra para pisar sus huevos. Al final, como siempre, la tienda de recuerdos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Comentarios

  • 25 mayo, 2012 a las 00:35

    Definitivamente, si algún día voy a Sudáfrica, no montaré en avestruz… A estos pajaritos habría que sumarle lo patoso que soy, por lo que el resultado puede ser… catastrófico.

    • 25 mayo, 2012 a las 20:36

      ¡No lo hagas! jajaja
      Nunca te montes en una avestruz si no estás completamente seguro de lo que haces… o si no eres una chica 🙂 con ellas tienen más cuidado y las ayudan a bajar, a nosotros nos dicen que saltemos :-O

  • JAAC
    26 octubre, 2009 a las 09:33

    Pues sí, resonancia… aquiello de las «cintas de esparadrapo» llegó a mi vida por esto.

    En realidad todo en Sudáfrica es así, te dicen que puede ser peligroso y que allá tú si quieres hacerlo, desde los tiburones a las avestruces.

  • Alicia32
    23 octubre, 2009 a las 09:18

    Anda ya…¿resonancia?¿tanto fue? pues ya les vale a los de la granja haber sido tan imprudentes dejándote subir…

  • JAAC
    23 octubre, 2009 a las 09:08

    He colgado el vídeo de la caída junto con todos los demás, para reírnos todos un rato 🙂

    De todas formas no tendría que haber montado, los kilos de límite estaban para algo y los tipos que tenían que parar :-S

    Aunque entre unas cosas y otras todavía estoy tratando de recuperar la cadera. Ni con Kinesio Tape lo he conseguido por ahora, esperando a la resonancia…

  • conxa
    22 octubre, 2009 a las 10:50

    que amena la visita a la granja!!!

    lo de tu caida,piues que vamos hacer?? pues reirnos jajajja (sorry)
    Pero ves? dandoles la comida, tú lo pasas mejor que Sara, que le atacan por todos lados, las tuyas son mas organizadas.

  • Alicia32
    22 octubre, 2009 a las 09:31

    Lo siento JAAC pero….¡¡¡ja ja ja ja!!es mi debilidad ver a alguien caerse y no puedo parar de reirme…(mi compi de trabajo tiene que estar alucinando…)ja ja ja, y tu descripción del momento de la caida buenísima!!