Hasta un 15% de descuento en tu alojamiento con Booking

Perú (XIX), subiendo Huayna Picchu

Martes 05/05/2009 (3)

Entramos a las 10:50. Apuntamos nuestros nombres y nacionalidades, junto con la firma y la hora de entrada en un libro. Después tendremos que volver a firmar con la hora de salida para que confirmen que no se queda nadie. La subida es «bajo tu propia responsabilidad» y todo el mundo dice que es muy dura.

Lo cierto es que lo es. Lo primero es bajar, la ciudad está en una montaña y para llegar a la otra hay que bajar un valle, de manera que no sólo hay que subir a la «nariz» del inca, sino que hay que empezar desde más abajo. La subida es muy, pero que muy dura. Con tramos en los que no hay más que rocas amorfas y hay que buscar inspiración para poner los pies. Lo que más me preocupa es que luego hay que bajar por aquí también y siempre es más difícil. Las vistas son increíbles y de vez en cuando paramos para ir haciendo fotos y descansar. Para aumentar la dificultad nos vamos cruzando con gente que subió a las ocho y ya bajan. Hay sitios que son demasiado estrechos para que suba uno como para cruzarse con otro en sentido contrario.

Una hora de complicada subida después estamos casi en la cima. No hay más montaña arriba o no se ve. Pero una flecha señala el interior de una pequeña caverna. Habrá que entrar por ahí. El interior oscuro está bastante lleno de agua y la salida es minúscula, prácticamente salimos a gatas para encontrar más escaleras que siguen subiendo. De todas formas no queda mucho más y en unos diez o quince minutos llegamos arriba del todo. Impresionante. Las montañas cubiertas de selva crecen por todas partes como las flores de un ramo, estando nosotros en el centro. Encontramos un sitio plano a la sombra y comemos. Un sitio espectacular para hacer un picnic, aunque la subida desanimaría a casi cualquiera. Fuet y crackers y un poco de agua, hemos subido sólo con una botella de litro y medio y va a ser poco, aunque al principio, y ahora también, es un estorbo llevarla encima.

Aquí arriba nos encontramos con un canadiense que va sólo y nos pide que le hagamos una foto. Nos cuenta que su compañero y él han hecho un camino inca alternativo de cinco días y que han llegado esa mañana, pero que les han dado billetes de tren para las dos de la tarde y que no los aceptaban. Como nosotros no han conseguido entenderse con ellos y mientras su amigo trataba de aclararlo le ha dicho que suba, que haga fotos y que luego se lo cuente. Nos dice que el camino que han hecho ellos es más duro que la subida que acabamos de hacer. Pues menos mal que no había plazas para el camino porque habríamos muerto. Van a estar un mes viajando por Perú y Bolivia improvisando un poco también.

Es hora de bajar, de hecho comenzábamos a bajar cuando nos pidió la foto. Queremos acercarnos también al puente inca y posiblemente a la Puerta del Sol. La Puerta del Sol está en la zona por la que sale el sol en el solsticio de verano (aquí en diciembre) y es la entrada desde el camino inca. Al bajar nos despistamos y acabamos en la ladera trasera de la montaña sin salida, así que tenemos que subir de nuevo a buscar dónde nos hemos equivocado. Como me temía la bajada tiene tramos mucho más complicados aunque es menos dura. De todas formas las rodillas sufren más. En poco menos de una hora ya estamos fuera. En teoría, al otro lado de la montaña estaba el templo de la luna, pero no hemos visto ninguna indicación y sí varias construcciones, así que lo damos por visto. Sí que había indicaciones para la gran caverna, que hemos decidido saltarnos, ya hemos atravesado la pequeña caverna y ha sido suficiente.

En la entrada firmamos que hemos conseguido salir y la hora. Lo bueno de hacer la subida en el segundo turno es que luego no te encuentras con nadie que quiera subir mientras tú bajas, lo que hace que el descenso sea más sencillo.

Pasamos otra vez por el observatorio camino del puente inca. Para llegar al puente el camino parte de la casa del guardián, de hecho la casa del guardián estaba ahí porque es allí donde convergen los dos caminos de entrada a la ciudad, el camino del inca hasta Cuzco y el camino hacia Vilcabamba (los que se enfrentaron a los conquistadores para evitar el desmantelamiento del imperio inca, la élite cusqueña), que atraviesa el puente. En teoría es media hora fácil, aunque como siempre, algún tramo no es lo que se dice sencillo. Sobre todo teniendo en cuenta lo que encontramos al final: tres tablas sobre unas piedras, reconstruido el año pasado. Bien es cierto que las vistas son muy buenas, pero las vistas son buenas en cualquier sitio en esta zona, y la caída vertical sin nada que te pare o te quite el miedo más que una cuerda atada a la roca por el lado de dentro te quitan las ganas de estar allí demasiado tiempo.

Volvemos a la casa del guardián. Son las cuatro menos cuarto y nos dicen que para llegar a la Puerta del Sol se necesita más o menos una hora y veinte minutos y lo mismo para la vuelta. Lo importante es no perder el último bus que sale a las 17:30. Somos jóvenes y por eso ,según el guía al que le preguntamos, podríamos hacerlo en una hora con lo que tendríamos el tiempo justo. Le digo que sí, somos jóvenes pero ya hemos subido la montaña. Me responde que entonces no merece la pena, que lo más espectacular está allí arriba.

Pues nada, pasear de nuevo por la ciudad y ver como se va vaciando. Lo cierto es que no hemos encontrado aglomeraciones a pesar de que el inicio con los autobuses lo hacían esperar. Volvemos la zona de templos y probamos la acústica de la sacristía. Tratamos de imaginar la forma del cóndor en su templo y ya cansados nos vamos.
En la salida se puede poner un sello de Machu Picchu en el pasaporte. No estoy muy convencido de que andar poniendo sellos “de juguete” en el pasaporte sea una buena idea, pero el mío caduca el año que viene y nos lo han dicho varias veces, así que estará aceptado. Lo ponemos, un sello más para la colección.

Como en oriente el autobús no sale si no está lleno así que tenemos que esperar un rato. Desde allí a Aguas Calientes es media hora como esta mañana, aunque ahora sí que vemos por donde va, carreteras de tierra estrechas con escapatorias en el caso de cruzarse con otro autobús que suba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

  • Alicia32
    18 junio, 2009 a las 08:53

    Así que cuánto tiempo de antelación piensas que se necesita para coger el bus que sube a Machu Pichu sin tener que esperar…
    Yo no sé si al Wayna Pichu ese subiría..¿merece mucho la pena?

  • JAAC
    18 junio, 2009 a las 09:07

    Esperar vas a tener que esperar siempre. Ten en cuenta que no salen hasta que no se llenan así que o esperas antes de subir junto con más gente y se llena del tirón, o esperas dentro. Nosotros llegamos a las 5:10-5:15 y hasta las 5:30 no salían, pero ya había un montón de gente.

    De todas formas merece la pena madrugar porque a primera hora la niebla le da un encanto y un aire especial a la ciudad. En el caso de que no duermas en Aguas Calientes decirte que la parada de autobuses está al lado de la estación de tren, pero llegaréis cuando se haya abierto el cielo.

    A nosotros nos pareció una pasada. La vista desde arriba es impresionante y el recorrido en ceja de selva también. Claro que si habéis pasado por la selva primero puede que no os llame tanto la atención. El canadiense que encontramos en la cima estaba encantado con haber llegado allí y había hecho el camino inca. También es cierto que esa noche la pasábamos de nuevo en Aguas Calientes y no teníamos que ir con prisas para coger el tren de vuelta (desde mi punto de vista la mejor opción, así tienes tiempo de caminar tranquilamente por Machu Picchu, a partir de la hora de la comida se va vaciando).

    Mañana pondré unos vídeos de la subida 😉

  • Alicia32
    18 junio, 2009 a las 09:24

    Pensábamos quedarnos en Aguas Calientes la noche de antes y el día en Machu Pichu y salir por la mañana hacia Cuzco..¿tú crees que tendremos problemas para encontrar alojamiento?con la agencia que he ido tanteando me dijeron que me podían reservar sólo una noche, que dos no podían porque estaba todo ocupado y barajábamos la posibilidad de tener que coger el último tren para Cuzco y dormir allí…

  • JAAC
    18 junio, 2009 a las 09:37

    Como has leído nosotros contratamos la excursión en Cuzco con las dos noches. No sé decirte cómo de lleno puede estar en temporada alta… es cierto que había ya bastante gente en mayo, así que lo mismo en julio/agosto se llena.

    Los horarios de los trenes que vimos en internet no se correspondían del todo a los reales: faltaban muchos, a partir de las tres de la tarde era como si no hubiera más, mientras que el último (para no residentes) sale a las 18:57.

    De todas formas casi seguro que si lo contratas en una agencia allí no tengas problemas, pero… Es lo que tiene el viaje improvisado: el riesgo de quedarse «tirado».

  • JAAC
    18 junio, 2009 a las 11:33

    Vaya… 🙁

    Pues cuando consigas ponerle todos los pluggins que necesita el Firefox para reproducir los vídeos, recuerda que tienen sonido!

    Me alegra verte por aquí de nuevo y… si no puedes ir por el asma (que seguro que lo habrías superado) ya sabes: NAVEGA, QUE TE LLEVO 😉

  • 18 junio, 2009 a las 11:27

    Habeis ido a ver un sitio en que me encantaría estar (Cuzco, machu picchu), aunque como buen asmático lo hubiera pasado fatal en esas alturas.. Eso si…la rata no me la hubiera comido…una de mis normas es no comerme un plato del que salen garritas. Y el plato de cerdo, os juro que parecía que estaba el hocico entero jajajaja.
    Los videos que habeis volcado no los he podido ver porque os leo con el reader del google por firefox(que no me tiene instalado los plugins) porque no se que coño pasa, me da todo el rato error el explorer.

  • conxa
    22 junio, 2009 a las 17:41

    vaya pasada de imagenes!!

  • JAAC
    23 junio, 2009 a las 09:08

    El mérito es del sitio, Conxa 🙂