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Perú (VI), aterrizando en Cuzco

Sábado 02/05/2009 (2)

Desde el avión se podía disfrutar de la vista de los Andes.

Al aterrizar y abrir las puertas se empieza a notar que falta aire, aunque lo más seguro es que sea más cosa nuestra que algo físico. Lo cierto es que no notamos nada exagerado y tenemos tiempo hasta que vuelven a salir los Symbios de la cinta. También hace bastante calor aquí, pero muy diferente al de Lima, no es tan húmedo.

A la salida del aeropuerto se nos acercan muchos taxistas. Hemos visto combis aparcadas cerca y vamos a por ellas. Uno de los jaladores nos dice que los combis y furgonetas son de viajes organizados, que no los hay públicos. Su oferta es 10 soles hasta la plaza de Armas. Un conductor nos pide 15 a lo que él responde que 10, que conoce su trabajo y el precio justo.

Como tampoco parece que haya muchas más opciones nos vamos con él. El “con él” es en el coche del otro, porque él no tiene vehículo. Nos cuenta que Cuzco tiene 350.000 habitantes y que debido a la cantidad de turistas es una ciudad muy segura, la policía se encarga de que sea así. El tema de la altura (3.399 metros sobre el nivel del mar) no tiene porqué ser problemático, de todas formas nos recomienda estar un día aclimatándonos y que mientras no comamos muy pesado, que las digestiones en altura son más pesadas. Como no podía ser de otra forma trabaja con un hostal encantador, en el barrio de San Blas, con agua caliente las 24h, internet,… que lo veamos sin compromiso y si no, para otro sitio. El barrio de San Blas es uno de los primeros barrios coloniales de la ciudad. Su nombre quechua es Toq’ocachi que significa el hueco de la Sal y está plagado de calles empinadas. La idea era dejar el barrio para el día siguiente y hoy ni acercarse, que no hay que hacer esfuerzos el primer día.

Llegamos al hostal y bajamos para verlo. Lo cierto es que no está nada mal. La habitación tiene todo lo que hace falta, la cama está dura, perfecto, y el baño está completo. El precio es de 70 soles, lo que nos parece bastante caro y se lo decimos a Alfonso, el jalador del aeropuerto (conste que no nos ha cogido del brazo y tirado en ningún momento, por mucho que en la guía diga que es práctica habitual y que es de ahí de donde viene el nombre). Comienza el regateo. Nos la ofrecen en 60, pero nosotros decimos que se va, que en Lima hemos pagado 50. Cuzco es más caro que Lima y que Puno, menos de 60 no puede ser. De acuerdo, iremos a otro sitio cerca de la plaza. Bajando la escalera Alfonso convence al dueño (o todo ha sido una puesta en escena, quien sabe) y nos deja la habitación en 50 soles.

Mientras rellenamos los papeles del pasaporte para el hotel y tomamos nuestro primer mate de coca, viene Alfonso a contarnos que trabaja con una agencia de viajes que organiza tours por Cuzco. Tiene varios, además de los trekkings que nos ha comentado en el taxi, de medio día para ver los templos cercanos Sascayhuamán, Qenko, Poca Pucara y Tambomachay, de un día Pisac y Urubamba, o de tres días en el primero se ve todo y se toma el tren cerrojo a Aguas Calientes a última hora, el segundo es día completo en Machu Picchu con dos horas de guía y el tercero es libre después de coger el tren hasta Ollantaytambo. Lo cierto es que este tercer recorrido se ajusta muy bien a nuestro programa y preguntamos el precio. Son 180 dólares por cabeza. Desde España intentamos organizar la visita a Machu Picchu con agencia y sólo por el tren ida y vuelta (a Cuzco eso sí) y la entrada con guía ya nos pedían más de 150. Nos va cada vez mejor, cierto es que perdemos la aventura del viaje, pero ganamos mucho tiempo. Lo mismo hasta me arrepentiré más todavía de no haber cogido la guía de Bolivia.

Nosotros llevamos euros, obviamente, y sería perfecto poder pagar con ellos. Alfonso no tiene problemas, más que hacer el cambio. Empieza pasando de dólares a soles y de ahí a euros, pero no acaban de salir las cuentas, hay que pagar más euros que dólares y eso es imposible. Miramos en internet el cambio directo de dólar a euro, de hecho hacemos la conversión de los 180 para no andar luego haciendo cuentas. Son poco más de 135 euros, cada vez está más bajo. Para que no tenga que pagar él los gastos de comisión lo dejamos en 140.

A la vuelta querremos ir a Puno, la entrada al lago Titicaca. Hay dos autobuses diarios, uno sale por la mañana y el otro a las 21:30 y hace el recorrido de noche. El nocturno es el que nos interesa, sólo tenemos que enterarnos de dónde se coge y cómo se compra el billete. Alfonso también se ofrece a hacernos la gestión, nos comenta que el nocturno es mejor reservarlo que se puede llenar, que ya casi es temporada alta y la ciudad se está llenando. Eso serán 50 soles más. El precio final total es de 306 euros, a lo que hay que sumar la parte que se lleva el por toda la gestión, que tasa en 10 dólares. Para no andar ajustando lo dejamos en 315 euros y todos contentos.

Según él, para el viaje lo mejor es llevar bermudas, camisetas y repelente y protector solar. No hace falta ropa larga, pero sí varias camisetas por la humedad. Le pregunto si la subida es mejor con botas o con zapatillas. Mejor con botas que tienen más agarre. Y sobre todo teniendo en cuenta que las nuestras son quechuas, de la zona. Al decírselo nos dice que esa marca es francesa, que se lo vió a unos clientes franceses. Sí es francesa, pero Decathlon hay por toda Europa.

La salida será el lunes, porque mañana domingo los trenes ya están completos. Además la estación ya está cerrada (el sábado es el día del pueblo porque sólo se trabaja hasta medio día, después se va a los baratillos y a las fiestas) y el domingo tampoco funciona a pleno rendimiento. Alfonso nos explica que él no se quiere hacer rico con esto, que trabaja para vivir y que no es una gran agencia, una gran agencia nos pediría 300 dólares por eso mismo (y parece cierto). Con el tema dinero arreglado nos despedimos después de que nos recomiende un sitio para ir a comer platos andinos y no comida para turistas.

Nos dice que va a cambiar lo que le damos, que vayamos nosotros también a comprobar el cambio y que si él ve que falta dinero (comisiones o lo que sea) nos lo dirá, lo mismo que si nosotros vemos que le hemos dado de más. Al haber hecho el cambio oficial lo más seguro es que consiga menos soles de los que espera y mañana tengamos que darle algún euro más.

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Comentarios

  • Masmi
    2 junio, 2009 a las 23:04

    Que tal sabe el mate de coca? se notan sus efectos?
    Os estáis haciendo unos expertos en regateo, jejeje

  • JAAC
    3 junio, 2009 a las 09:43

    Pues está bastante bueno la verdad. Lo de los efectos… pues no tuvimos problemas de mal de altura, así que no sé decirte si ayuda mucho, poco o nada. Tampoco tomamos muchos, dos o tres.

    Lo de regatear ya es un clásico en nuestros viajes… jajaja, tenía que haberlo intentado en París a ver si me bajaban el precio de la habitación :-p

  • conxa
    5 junio, 2009 a las 18:01

    jajajaja iba hacer la misma pregunta que Masmi!!!

    Si se os da bien el regateo si, mucha escuela teneis ya para todo esto.

  • JAAC
    8 junio, 2009 a las 15:13

    Pues os quito la «ilusión» a los dos 🙁 ya le dije a Masmi no se nota nada. Rico está rico, pero vamos, tampoco para tomar uno cada día, que cansa.

    En realidad hay más países en el mundo en los que se puede regatear que en los que no. Es que en «el primer mundo» somos unos sosos! :-p

  • Alicia32
    17 junio, 2009 a las 16:55

    JAAC, te vulevo a hacer la misma pregunta que en Lima..habiéndola visitado ya..¡cuál creeis que es la mejor zona para coger el hotel u hostal o lo que sea?
    Gracias por tu blog, de verdad que es super interesante todo lo que cuentas

  • JAAC
    17 junio, 2009 a las 17:00

    Cuzco es bastante pequeño, la parte monumental a visitar. Nuestra idea inicial (como decía en el diario) era evitar el barrio de San Blas el primer día por aquello de las cuestas y el soroche… pero acabamos allí metidos.

    Me estoy dando cuenta de que no he puesto los nombres de ningún sitio :-O. El de Cuzco era Andes de San Blas. El sitio estaba muy bien y, a pesar de la cuesta, no era tan duro volver 😉

    Gracias a ti por leerlo y por la «paliza» que te estas dando de entradas. No dudes en preguntar.