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Comer y ver en Bolonia

  

Lo primero que hicimos nada más llegar a Bologna el viernes fue acercarnos a La Sorbetteria Castiglione (Via Castiglione, 44). Allí nos dimos el capricho de un helado de tres gustos. En Italia los helados no se sirven con el “saca-bolas” que se utiliza aquí, allí se utilizan palas (una para cada gusto no hay que andar aclarando con agua constantemente) y los cargan mucho más. También es porque el helado es más cremoso y mucho más fácil de manejar que los de aquí.

Después de visitar las torres, la plaza Maggiore con San Petronio y el Nettuno, aquí, y recorrer el mercado, entramos en el Archiginnasio.

Con el aula de anatomía. No se aprecia mucho pero el angelote que está sobre el atrio, a la izquierda, le está ofreciendo un fémur (clase de anatomía) a la representación de la anatomía.

Seguimos paseando por los soportales de la ciudad, camino de la universidad de Bologna.

Ya iba siendo hora de comer y la pizzeria Nicola’s era la elegida. Una pizzeria napolitana en el centro de Bologna (Piazza San Martino, 9) con unas pizzas tan grandes como ya mostré. En nuestro paseo por la ciudad nos encontramos con el canal que hay escondido entre sus edificios. Una pequeña ventana nos muestra que estamos en un puente.

Hora de coger el tren hacia Jesi, así que dirigimos nuestros pasos a la estación de tren.

  

6 comentarios

  1. 2 abril, 2009 en 10:18 — Responder

    Ummmm..pizza de chorizo picante.

  2. 2 abril, 2009 en 13:30 — Responder

    me chiflan las heladerías italianas, siempre con tanto colorido! y esos pedazo de helados tan sabrosos! Copeti Tri-gusti, siempre pedimos, jaja!!! ;))))

  3. 3 abril, 2009 en 08:31 — Responder

    Anselmo, en realidad era salami picante 😉 el concepto de chorizo es más español que otra cosa.Eso sí, la próxima vez no la cogeré, porque está muy buena, pero te pasas unas horas con la boca como un horno ardiendo! jajaja

  4. 3 abril, 2009 en 08:32 — Responder

    Estatekietecita es que los italianos sí que saben hacer helados. Además los venden todo el año sin restricciones (en España poco a poco también su ha hecho normal lo de que no cierren en invierno) y al haber mucha oferta no son tan absurdamente caros como aquí.

  5. 3 abril, 2009 en 09:08 — Responder

    Si que es verdad eso del tamaño de los helados, yo no soy de helado, y cuando he pedido allí,lo pido pequeño, pero joerrr pequeño, es más grande que aquí un mediano como mínimo, eso sí, sabroso,sabroso.Que chula la vista desde la ventana.

  6. 3 abril, 2009 en 14:47 — Responder

    A nosotros nos encantan, de hecho tenemos localizada una en Madrid a la que vamos de vez en cuando (abre todo el año) y está a más de media hora andando. Pero merece la pena, a pesar de que no llega al nivel ni al tamaño de los de allí. Eso sí, al precio llega sin problemas y lo supera 🙁

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