Hay lugares en los Alpes que impresionan, y luego está el glaciar Aletsch. Es algo difícil de imaginar hasta que no lo tienes delante. Una inmensa lengua de hielo de más de 20 kilómetros serpenteando entre las montañas del cantón de Valais, en Suiza. Es el glaciar más grande de los Alpes. Reconocemos que, incluso después de verlo desde todos sus miradores, nos cuesta hacernos una idea de su tamaño real… y es que la escala se pierde entre tanto hielo.

Y no creas que necesitas ser alpinista para disfrutar de sus vistas. Si te preguntas “¿cómo ver el glaciar Aletsch?”, la respuesta no puede ser más sencilla. Gracias a la red de teleféricos de la región alpina de la Aletsch Arena, pudimos llegar cómodamente a todos los miradores. En todos ellos, además, aparece otra protagonista que también quiere su porción de caso: la silueta del monte Cervino, Matterhorn, en el horizonte. Una de las imágenes más icónicas de Suiza y de las tiendas de los aeropuertos del mundo… ¿o es que no viste los viejos paquetes de Toblerone? Sí, viejos, porque desde 2023 no se fabrica en Suiza y no pueden usar la silueta de verdad…
Te vamos a contar cómo visitar el glaciar Aletsch paso a paso: cómo llegar, cuáles son los mejores miradores, qué hacer durante todo el año, dónde dormir y algunos consejos de nuestra experiencia en la zona. Prepárate para descubrir uno de los paisajes más impactantes de los Alpes suizos. Y para darte cuenta, con lágrimas en los ojos, de que tu generación será de las últimas que puedan disfrutar de él…
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Si quieres disfrutar más de tu paso por el país helvético, echa un vistazo a nuestros 10 consejos para viajar a Suiza sin sustos (ni sablazos).
- Algunos datos del glaciar Aletsch, el más grande de los Alpes y Patrimonio UNESCO
- Dónde está y cómo llegar al glaciar Aletsch
- Cómo llegar a Brig y la Aletsch Arena desde España
- Cómo moverse en la zona de la Aletsch Arena en teleférico: el Aletsch Explorer Pass
- Cómo ver el glaciar Aletsch: los mejores miradores
- Qué ver en la zona de la Aletsch Arena más allá de los miradores
- Qué hacer en la zona del glaciar Aletsch en verano
- Qué hacer en la Aletsch arena en invierno
- La excursión al glaciar Aletsch en un día y qué hacer en dos o tres días en la zona
- El clima en la Aletsch Arena: ¿qué ropa llevar?
- Dónde dormir
- Qué y dónde comer
- Mapa de la zona de la Aletsch Arena con sus teleféricos y miradores
- Preguntas y respuestas sobre el glaciar Aletsch
Algunos datos del glaciar Aletsch, el más grande de los Alpes y Patrimonio UNESCO
El glaciar Aletsch –su nombre completo es Grosser Aletschgletscher, Gran Glaciar Aletsch– es el mayor glaciar de los Alpes y forma parte del sitio UNESCO de los Alpes Suizos Jungfrau-Aletsch.
Este gigantesco río de hielo mide unos 20 kilómetros y su superficie supera los 80 km². En algunos puntos, el espesor del hielo alcanza los 800 metros, se podría enterrar en él el Burj Khalifa de Dubai, el edificio más alto del mundo. Delante de él, es difícil asumir que toda esa masa de hielo se mueve valle abajo a una velocidad de 200 metros al año.

Lo que es menos complicado es ver cómo ha retrocedido en el tiempo, las marcas en las laderas lo demuestran: desde finales del siglo XIX ha perdido varios kilómetros de longitud y metros de grosor. El retroceso del glaciar Aletsch es uno de los ejemplos más visibles de cómo están evolucionando los glaciares en Europa. Se estima que, en 2090, no quedará glaciar Aletsch que visitar si todo sigue así.
¿Sabías que…?
A pesar de todo el volumen que ha perdido en el último siglo y medio, hay un dato que nos dejó locos cuando nos lo dijo nuestra guía delante del glaciar Aletsch. Si se fundiera, habría suficiente agua para dar 1 litro diario a todas las personas del planeta durante tres años.
La UNESCO destacó tres grandes valores al incluir esta región en su lista de Patrimonio Mundial: la espectacular belleza del paisaje, la extraordinaria biodiversidad que alberga y su enorme importancia científica para comprender la formación de los Alpes y la evolución del clima.
No estás viendo solo el glaciar más grande de los Alpes. Estás viendo un río de hielo gigantesco que lleva miles de años modelando esas montañas. Y que la generación Z verá desaparecer…
Dónde está y cómo llegar al glaciar Aletsch
El glaciar Aletsch está en el cantón del Valais, en el sur de Suiza, dentro de la región turística conocida gracias a él como Aletsch Arena. Una terraza natural sobre el valle del Ródano formada por tres pueblos alpinos libres de coches, a los que se llega en teleférico: Riederalp –desde Mörel-Filet hay dos líneas, una a Mitte, directa, y otra a West, con parada intermedia, ambas en Riederalp–, Bettmeralp –desde Bettmeralp Talstation, la estación del valle– y Fiescheralp –desde Fiesch–. En nuestra opinión, Bettmeralp es la mejor base, es el más grande, con más servicios y una posición más céntrica.

La puerta de entrada “clásica” a la Aletsch Arena es la ciudad de Brig. Desde allí, una línea de tren llega hasta las estaciones de los teleféricos del valle.
¿Sabías que…?
La línea de tren que une Brig con las estaciones de teleférico del valle es la que usa el famoso Glacier Express, entre Zermatt y St. Moritz. Eso sí, el tren panorámico solo para en Brig. Si quieres ver el glaciar Aletsch, tendrás que bajar, montar en el tren regional que para en las estaciones del teleférico y subir hasta los miradores. No se ve ningún glaciar tan grande ni tan bien por las ventanillas del Glacier Express, aunque eso no le quita un ápice de belleza a sus paisajes. Echa un vistazo a otro tren panorámico suizo que nos enamoró, el Bernina Express.
Entonces, una vez situados, para visitar el glaciar Aletsch primero llegas al valle con el tren –o el coche– desde Brig, subes en teleférico a uno de los tres pueblos y desde allí continúas hacia los miradores y rutas panorámicas. Como hemos dicho, cualquiera puede asomarse al glaciar, no necesitas tener experiencia en montaña. Incluso puedes llegar en silla de ruedas. Con nuestro mapa de la Aletsch Arena lo tendrás todo mucho más claro.
Cómo llegar a Brig y la Aletsch Arena desde España
Desde España, la forma más habitual de llegar a Brig es volar a uno de los aeropuertos suizos y continuar en transporte público, en tren.
Nosotros volamos con SWISS a Zúrich, el viaje a Suiza empieza y acaba con su chocolatina. Desde el aeropuerto necesitarás unas dos horas y media, hay trenes directos hasta Brig y otros con cambio en Berna –nosotros aprovechamos para visitar Berna–. Desde Ginebra hablamos de tres horas y desde Basilea, de unas tres horas y media, también con trenes directos. También puedes llegar desde Milán en tren directo en unas dos horas y media. Después de unos cuantos viajes al país, nunca hemos necesitado coche para viajar por Suiza. Si lo estás pensando, recuerda que tendrás que dejarlo aparcado en el valle mientras visites la zona…
Si te hemos convencido de no usar coche, echa un vistazo al Swiss Travel Pass, que además de incluir todos los trenes, autobuses y barcos del país, tiene un descuento del 50% en los teleféricos de la Aletsch Arena. Calcula el coste de los trayectos y mira a ver si te compensa –recuerda que también incluye las entradas a museos en todo el país–.
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Descarga la aplicación SBB Mobile para consultar los horarios de trenes, autobuses, barcos, funiculares y teleféricos, incluidos los de la Aletsch Arena.
Cómo moverse en la zona de la Aletsch Arena en teleférico: el Aletsch Explorer Pass
Ya has visto que moverse entre los pueblos del valle y los pueblos alpinos es muy sencillo. Pues moverse por la Aletsch Arena, una vez arriba, sigue siendo muy fácil. Hay muchos senderos bien señalizados y una red de teleféricos y remontes que conecta pueblos, miradores, puntos de salida de las rutas y estaciones intermedias durante todo el año. Cierran durante algunos periodos de mantenimiento, normalmente en mayo y en otoño, aunque no todos al mismo tiempo, siempre encontrarás una opción incluso en temporada baja –consulta el calendario oficial–.
Ya hemos dicho que con el Swiss Travel Pass tienes el tren desde Brig y un 50% de descuento en los teleféricos de la zona –25 CHF por trayecto en lugar que los 50 CHF del precio completo–.

Eso sí, si quieres total libertad y olvidarte de billetes, quieres el Aletsch Explorer Pass –también con un 50% de descuento si tienes el Swiss Travel Pass–. Un pase que permite utilizar los teleféricos tantas veces como quieras y la línea de tren que une Brig con Fürgangen –no incluye es el autobús eléctrico que une Riederalp y Bettmeralp–. El precio es de 55 CHF por día sin el Swiss Travel Pass y se vende con validez desde 1 hasta 21 días. Ten en cuenta que el precio de un único billete de teleférico de ida y vuelta es de 50 CHF. Para comparar más, el precio del billete al Jungfraujoch es de 150-200 CHF.
Si no quieres hacerte con el Swiss Travel Pass, aquí puedes comprar el Aletsch Explorer Pass de 1 día por unos 60 €.
Cómo ver el glaciar Aletsch: los mejores miradores
Hay unos cuantos miradores del glaciar Aletsch, cada uno con una perspectiva diferente, algo que no es muy habitual.
Como somos poco de decidir, y para poder hablar con propiedad, los visitamos todos. Los cuatro grandes balcones sobre el glaciar son el Eggishorn, el Bettmerhorn, el Moosfluh y el Hohfluh. Todos son accesibles en teleférico y cada uno ofrece una imagen diferente: algunos muestran la escala total del glaciar, otros su cercanía y otros su integración con el valle y las montañas que lo rodean. Además del extra de poder ver juntos el Jungfrau, el Mönch y el Eiger desde uno de ellos. Lo que sí podrás ver desde todos es la silueta del monte Cervino, Matterhorn, en el horizonte.
Ya te decimos que no deberías subir solo a uno.
El mirador del Eggishorn (cerrado de mediados de agosto de 2027 a diciembre de 2028)
El del Eggishorn es, probablemente, el mirador más famoso de la Aletsch Arena. La mayoría de fotografías del glaciar Aletsch que has visto han salido de aquí. Desde los casi 2.900 metros de altitud de su plataforma panorámica –2.869 para ser exactos–, la vista es abrumadora: el glaciar se despliega en toda su longitud, flanqueado por las tres grandes montañas del Oberland bernés. Es desde el Eggishorn desde donde podrás ver el glaciar Aletsch junto con el Jungfrau, el Mönch y el Eiger, además del Matterhorn. Tan impresionante, que forma parte también del recorrido oficial del Grand Tour of Switzerland, encontrarás su reconocible cartel.

¿Cómo subir al mirador del Eggishorn? Toma el teleférico desde Fiescheralp y llegarás prácticamente a la cima. En un par de minutos estarás en la plataforma panorámica. Varios paneles ayudan a identificar las montañas si, como nosotros, no eres experto en siluetas alpinas.
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El mirador del Eggishorn está cerrado por obras desde mediados de agosto de 2027 hasta diciembre de 2028 –sí, se organizan con tiempo–. Se va a renovar por completo el teleférico. Durante la temporada de esquí se podrá seguir subiendo para disfrutar de las pistas.
En verano, además, el horario del teleférico permite disfrutar del amanecer desde el mirador del Eggishorn.
El mirador del Bettmerhorn
El mirador del Bettmerhorn, desde sus 2.647 metros de altura, ofrece una experiencia muy parecida al del Eggishorn, con la vista del tramo recto y de la espectacular gran curva del glaciar Aletsch. Las únicas diferencias es que no verás el Jungfrau, el Mönch y el Eiger al fondo y que podrás apreciar mejor la segunda curva del glaciar en su bajada al valle.

Además de las vistas, en el mirador del Bettmerhorn te encontrarás con el Glacier World. No lo llamaríamos museo, pero es perfecto para entender cómo se formó el glaciar Aletsch, cómo ha evolucionado durante miles de años y cuáles son las consecuencias del calentamiento global. El ambiente es, tal vez, demasiado oscuro y los maniquíes animados un poco “raros”, pero merece mucho la pena.
¿Cómo subir al mirador del Bettmerhorn? El teleférico sale desde Bettmeralp y llega muy cerca de la plataforma panorámica. Por el camino pasarás junto al Glacier World y a un mirador hacia el valle al otro lado del glaciar.
El mirador del Moosfluh
Desde el Moosfluh, a 2.333 metros de altura, la vista del glaciar sí que cambia un poco. En lugar de verlo en toda su longitud, nos encontramos con él de frente. Vimos gran parte de sus 20 km viniendo hacia nosotros, abriéndose paso entre las montañas. Siguiendo sus curvas nos dimos cuenta del desnivel que salva el glaciar Aletsch desde las cumbres del macizo Jungfrau-Aletsch hasta el valle del río Massa. Recuerda, además, que hay zonas en que el glaciar tiene ¡800 metros de espesor!

¿Cómo subir al mirador del Moosfluh? Puedes llegar en teleférico desde Riederalp. Nosotros tomamos el teleférico en la estación intermedia a la que llegamos con una ruta desde Bettmeralp que pasa por el lago.
El mirador del Hohfluh
El del Hohfluh es el mirador del glaciar más bajo, a 2.228 metros. Es el menos espectacular, pero también el más tranquilo. Aquí es donde más se aprecia el retroceso del glaciar, vimos el final de la lengua de hielo… que está muchos kilómetros más arriba de lo que estaba en el siglo XVIII.

¿Cómo subir al mirador del Hohfluh? También desde Riederalp, pero desde otra estación, sale un teleférico hasta aquí. Nosotros llegamos caminando desde el mirador del Moosfluh por un tramo del Aletsch Panoramaweg.
¿Cuál es el mejor mirador del glaciar Aletsch?
No sabríamos decir. Como hemos dicho, cada uno tiene su particularidad.
- Eggishorn → la vista más amplia e icónica, con el Jungfrau, el Mönch y el Eiger;
- Bettmerhorn → la vista con la doble curva, además de conocer más sobre el glaciar en el Glacier World;
- Moosfluh → la que muestra el glaciar de frente y donde te darás cuenta del desnivel que salva;
- Hohfluh → la más tranquila, con el final de la lengua de hielo.
La verdad es que, puestos a priorizar, nos acercaríamos a todos en ese orden. Es, además, el que seguimos nosotros. De nuevo: no te quedes solo con un mirador, cada vista es diferente.
¿Y la vista desde el puente colgante de Belalp-Riederalp?
Antes de viajar habíamos leído en varios sitios que desde el puente colgante de Belalp-Riederalp –también conocido como puente colgante de Aletsch o del Massa– se tenía la mejor vista del glaciar. De hecho, en la guía Lonely Planet, que lo llama “puente colgante Aletschji-Grünsee” –por el nombre del cercano lago de Grünsee–, leímos que era “el mejor mirador panorámico sin comparación” y que “sus vistas del glaciar son incomparables”. Incluso llegamos a leer que se pasaba por encima del glaciar, sobre el hielo, vamos…
Pero, como no aparecía en los mapas oficiales de la zona como mirador –aunque sí como punto turístico–, preguntamos en la oficina de turismo de la Aletsch Arena. La respuesta fue muy distinta a lo que habíamos leído. Nos contaron que el glaciar se divisa, pero desde muy lejos. De hecho, el hielo no pasaba bajo el puente ni siquiera cuando se inauguró en 2008. Vamos, que como mirador del glaciar Aletsch no merece la pena.
Eso no quita que cruzar la garganta del río Massa a más de 80 metros de altura no sea toda una experiencia. Eso sí, hablamos de una ruta de senderismo, seguro que preciosa, pero de unas 4 horas y media y de cierta dificultad, echa un vistazo aquí.
Qué ver en la zona de la Aletsch Arena más allá de los miradores
No te vamos a engañar, el gran protagonista del viaje será el glaciar Aletsch. Pero no creas que, entre mirador y mirador, la región de la Aletsch Arena no tiene más que ofrecer. Lagos de montaña, pueblos alpinos sin coches, museos muy interesantes… y hasta castillos.
No te quedes solo con la vista del gigantesco río de hielo, tienes para pasar dos o tres días en la zona de lo más entretenidos.
El pueblo de Bettmeralp y la vista de la Capilla de Nuestra Señora de las Nieves y el monte Cervino
Ya hemos dicho que, como base de operaciones en la zona de la Aletsch Arena, elegiríamos el pueblo de Bettmeralp sin dudarlo. El más grande, el más céntrico y con más oferta hotelera y de restauración. Y, como los otros tres, sin coches. Solo peatones, bicicletas y algunos vehículos eléctricos.

La vista estrella es la de los picos alpinos, con el inconfundible Cervino/Matterhorn, tras la Capilla de Nuestra Señora de las Nieves, Maria zum Schnee, con las casitas tradicionales de madera en primer plano. A primera hora y al atardecer es todavía más bonita y lo sabemos porque dormimos enfrente, vamos, que teníamos la vista desde la terraza de la habitación.
La iglesia de Bettmeralp, como el mirador del Eggishorn, forma parte del Grand Tour of Switzerland.
El lago de Bettmeralp: Bettmersee
A un paseo del centro de Bettmeralp está el Bettmersee, un pequeño lago de montaña que parece sacado de una postal. Rodeado de praderas y con las montañas reflejándose en sus aguas, no dudamos en sentarnos a disfrutar en uno de los muchos bancos que lo rodean. Y nos sentamos más de una vez, también nosotros rodeamos todo el lago.

En verano, los más osados se bañan en el lago, que ya te aseguramos que no está caliente, es lo que tiene que esté a casi 2.000 metros y sea un lago de montaña. Los menos, alquilan una barca. Bueno, los menos, menos, simplemente se tumban en la hierba. Si viajas con niños, seguro que pasan un rato entretenidos.
A su alrededor pasan unas cuantas rutas de senderismo, nosotros subimos al mirador del Moosfluh desde aquí.
El museo Mundo del glaciar en el Bettmerhorn
Con las vistas del glaciar desde el mirador del Bettmerhorn, parece un contrasentido entrar dentro de un museo, pero no te llevará mucho tiempo y aprenderás un montón. Ya hemos dicho que el Glacier World es un tanto oscuro, pero saldrás de él sabiendo mucho más sobre esa enorme masa de hielo que te ha llevado hasta allí.
La formación, la evolución, las grietas, las morrenas, el retroceso con el cambio climático, la fauna local –¿sabes que hay un “bichito” que se llama pulga de glaciar?–, las historias de los habitantes locales y sus profesiones, las leyendas –como la de la criatura legendaria del folclore local llamada Rollibock–… Abrimos los ojos como platos más de una vez delante de algunos datos y seguro que tú también lo haces. Además, la entrada es gratuita.
Al salir, podrás volver a asomarte al mirador y verás el glaciar Aletsch de otra manera.
La Villa Cassel y el Centro Pro Natura Aletsch
Sobre el bosque de Aletsch, Aletschwald, en la cresta alpina de Riederfurka, nos encontramos con una mansión de inspiración británica. Así, como suena. A Sir Ernest Cassel, un banquero británico, le recomendaron viajar a los Alpes por sus problemas de estrés a principios del siglo XX y decidió que las casitas de madera no le servían. Mandó construir la Villa Cassel con todo el lujo posible, incluso un piano que subieron en mula desde Riederalp. Por aquí pasó hasta Winston Churchill.

Hoy es el Centro Pro Natura Aletsch, con un museo sobre glaciares y cambio climático –ver gráficamente cómo decrece el glaciar al girar una “rueda del tiempo” impresiona–. Aquí nos enteramos de que el volumen del glaciar ha disminuido un 60% desde 1850 y de que, en un día caluroso, su altura puede bajar hasta 15 cm. Entre el 12 y el 30 de agosto del 2025 perdió más de un metro.
¿Sabías que…?
Dada la cantidad de energía que necesita el centro para calentarse en invierno y su lucha contra el cambio climático, solo abre desde mediados de junio a mediados de octubre.
También hay información sobre la fauna, la flora y la historia del espacio protegido Jungfrau-Aletsch. Y unas deliciosas tartas en su cafetería… ideales para recuperar fuerzas después del paseo desde los miradores junto al bosque de alerces centenarios.
Con el Swiss Travel Pass, la entrada es gratuita.
Riederalp
Te hemos dicho que Bettmeralp es nuestra opción para hacer base, pero eso no significa que no tengas que darte una vuelta por el pueblecito de Riederalp. Vas a pasar por él camino de algún mirador del glaciar o desde la Villa Cassel, así que aprovecha.
Acércate a la iglesia del pueblo con su tejado original de tejuelas de madera. Y, si coincide con el horario de apertura, visita el Alpmuseum Riederalp, un pequeño museo que muestra cómo era la vida tradicional en los Alpes antes del desarrollo del turismo. Lo lleva una señora del pueblo que no está todos los días, pero vale la pena intentarlo, según leímos –nosotros lo encontramos cerrado–. En temporada alta, abre miércoles y jueves y es gratuito.
El puente colgante de Goms
El puente colgante de la Aletsch Arena más famoso es el de Belalp-Riederalp, pero no es el único en la zona. Ya te hemos dicho que para llegar al de Belalp-Riederalp tendrás que hacer una ruta de cuatro horas y media y que, por espectacular que sea el paisaje, las vistas del glaciar no merecen la pena. Pues para llegar al puente colgante de Goms, entre Fürgangen y Mühlebach, todo lo que tienes que hacer es bajarte del tren en la estación del valle de Fürgangen-Bellwald y caminar 200 metros.

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Los trenes paran en Fürgangen-Bellwald Talstation solo bajo petición. Sí, en Suiza hay paradas de tren que funcionan como las de autobús y tienes que apretar el botón para que el conductor pare. Tenlo en cuenta si quieres cruzar el puente. Lo mismo a la hora de volver a subir al tren: hay un avisador en el edificio de la estación para que el tren pare y te recoja.
Recorrer sus 280 metros de longitud sobre el Ródano es bastante impresionante. Sobre todo cuando te asomas a una caída de 92 metros mientras el puente oscila bajo tus pies. No te des la vuelta nada más llegar al final, las casitas de madera tradicionales, la iglesia y las estructuras elevadas de piedra –los “hórreos suizos”– de Mühlebach se merecen que les eches un vistazo antes de volver a la estación.
El castillo de Stockalper en Brig
Vas a tener que pasar por Brig para llegar a la Aletsch Arena. Pues aprovecha para darte una vuelta por la ciudad y visitar el castillo de Stockalper. También podrás sacarle una foto dentro del marco del Grand Tour of Switzerland.

El señor Kaspar Stockalper hizo fortuna en el siglo XVII. Este comerciante, banquero, gran empresario, militar y político amasó una fortuna que, a día de hoy, superaría los 500 millones de francos suizos. ¿Cómo llegó a eso? Además de habiendo nacido en una familia adinerada, haciéndose con el monopolio del negocio de la sal y construyendo una carretera en el paso del Simplon –entre Suiza e Italia– con la que controló todo el tráfico de mercancías en la zona.
El caso es que se vino arriba y construyó un palacio con tres torres, llamadas como los tres reyes magos –recuerda que él se llamaba Kaspar, Gaspar– y un patio de 40 por 32 metros. Sin visita guiada solo podrás ver las torres y pasear por el patio y sus jardines, además de un pequeño museo en la planta baja. Está muy cerca de la estación de tren, no te llevará mucho tiempo a la llegada o salida de la Aletsch Arena. La entrada es gratuita con el Swiss Travel Pass y puedes consultar los horarios de los tours en inglés aquí.
El World Nature Forum en Naters
Justo a lado de la ciudad de Brig, separadas por una calle, está Naters. Por seguir con el tema glaciar, te recomendamos visitar el World Nature Forum.
Y, ¿qué es el World Nature Forum? El centro de visitantes oficial del Patrimonio Mundial de la UNESCO Alpes Suizos Jungfrau-Aletsch. Ya hemos dicho que seguíamos con el tema glaciar. En el museo, aprendimos con audiovisuales, maquetas y experiencias interactivas cómo se formaron los Alpes, cómo evolucionan los glaciares y qué especies animales y vegetales habitan este entorno único, por si todavía nos faltaba algún dato. Es el más moderno de todos los museos y centros de interpretación que visitamos durante nuestro paso por la Aletsch Arena. Y también es gratuito con el Swiss Travel Pass.
El casco histórico de Naters
Confesamos que nuestro imprescindible de Naters no fue el museo… y fue un poco un shock. Medianamente escondido y poco conocido –bueno, todo el pueblo es poco conocido por los turistas– alucinamos con el Beinhaus, junto a la iglesia parroquial. Un osario con miles de huesos humanos –los cráneos son los más llamativos– cuidadosamente ordenados.

Una capilla de la peste de 1514 con su clásico mensaje recordatorio de la mortalidad humana: «Was ihr seid, das waren wir. Was wir sind, das werdet ihr«, en castellano “Lo que vosotros sois, nosotros lo fuimos. Lo que nosotros somos, vosotros lo seréis».
¿Sabías que…?
Naters, con sus alrededor de diez mil habitantes, es el pueblo más grande de Suiza en superficie. Tiene la misma superficie que la ciudad de Barcelona, poco más de 101 km2. Y también tiene el récord de ser el pueblo con mayor diferencia de altitud del país, desde los 659 metros del núcleo urbano hasta los casi 4.200 del Aletschhorn.
A nosotros nos encantó el casco histórico de Naters. Date una vuelta alrededor de la iglesia parroquial para disfrutar de las calles estrechas, las antiguas casas de madera y el ambiente tranquilo. No te pierdas los carteles con las leyendas del glaciar ni el gigantesco tilo bajo el que se tomaban las decisiones importantes del pueblo hace siglos.
Qué hacer en la zona del glaciar Aletsch en verano
Más allá de las vistas y las visitas a los puntos de los que te hemos hablado, hay más cosas que hacer en la zona del glaciar Aletsch en verano. Lo sabemos bien, que es cuando fuimos nosotros.
La estrella, en cuanto baja la cota de nieve –entre junio y octubre–, es el senderismo. Si para subir a los miradores del glaciar no hace falta ser montañeros expertos, para andar por la zona de la Aletsch Arena, tampoco. No te preocupes.
Las rutas de senderismo
Con más de 300 kilómetros de senderos señalizados en verano, la Aletsch Arena es uno de los mejores destinos de senderismo de Suiza. Hay caminos para todos los niveles: desde pequeños paseos panorámicos de menos de una hora hasta travesías de varios días.

De entre las sencillas, te recomendamos la mezcla de varias que fue lo que hicimos nosotros. Salimos de Bettmeralp, pasamos por el mirador del Moosfluh, el del Hohfluh y sobre el bosque de Aletsch, llegamos a la Villa Cassel y al pueblo de Riederalp, antes de volver a Bettmeralp. Vistas de escándalo del glaciar Aletsch que van cambiando de ángulo, el bosque protegido, el pueblo de Riederalp… Confesamos que subimos al teleférico en la parada intermedia de Blausee camino del mirador del Moosfluh, pero también se puede ir caminando. Hablamos de unos 12 kilómetros, nosotros lo hicimos en unas cinco horas –además del tiempo de comer y la visita a la Villa Cassel–. Desde Moosfluh hasta la Villa Cassel coincide con esta ruta.
La otra ruta que hemos mencionado y de la que nosotros recorrimos un trozo es la Aletsch Panoramaweg. Con sus 30 kilómetros, en tres jornadas, conecta los miradores del glaciar Aletsch y los del Fieschergletscher –el segundo glaciar más largo de los Alpes–, además de otros puntos. Además de larga, también es compleja y necesita cierta experiencia. También hemos mencionado la ruta que lleva puente al colgante de Belalp-Riederalp, de unas cuatro horas y media y difícil.

La ruta que te acerca más al glaciar es la que va de Bettmerhorn a Bettmeralp pasando por Märjelensee. Ojo, que también es larga: algo más de 11 km y unas cinco horas y media, con un desnivel acumulado de 2.647 m de subida y 2.183 de bajada.
Para el resto de rutas de senderismo más cortas, hasta siete horas, echa un vistazo a la web de la Aletsch Arena donde encontrarás mapas, niveles, sugerencias, etc.
Las rutas guiadas para pasear sobre el glaciar
Ver el glaciar Aletsch es una experiencia al alcance de todo el mundo. Caminar sobre él, en cambio, es un poco más exigente. De entrada, solo se puede hacer durante los meses de verano y son rutas largas.
En la web de la Aletsch Arena verás que hay cuatro opciones de rutas, siempre acompañados de guía de montaña. Las dos cortas tienen duraciones de 6 y 8 horas, mientras que las dos largas son de dos días. No, aquí no existe la opción de volar en helicóptero hasta el mismo glaciar y caminar un poco, como en los glaciares de Nueva Zelanda, o de hacer rutas cortas, como en el Jostedalsbreen, en Noruega. Los precios rondan los 90-100 CHF para las rutas de un día y los 390 CHF para las de dos.
Confesamos que nosotros no hicimos las excursiones. Aprovechamos el tiempo desde los miradores y otros lugares, pero hemos caminado en el Jostedalsbreen y es una experiencia inolvidable.
Más cosas que hacer en verano
¿Quieres hacer más cosas en la Aletsch Arena en verano? Pues no vamos a dejar que te aburras. Para empezar, te esperan 100 kilómetros de rutas de bicicleta de montaña –puedes subirlas en algunos remontes y teleféricos– y el campo de golf de 9 hoyos más alto de Suiza, el Golfclub Riederalp, a 2.000 metros de altitud. Además de mountaincarts, una vía ferrata y hasta un parque aventura en los árboles.
Y también puedes sobrevolar el glaciar en parapente –siempre que el clima lo permita, claro, no está garantizado–. De hecho, puedes hacerlo también en invierno. Durante todo el año se organizan vuelos biplaza. Una experiencia que permite contemplar desde el aire la inmensa lengua de hielo, los pueblos alpinos y algunas de las montañas más famosas de los Alpes, antes de aterrizar en el valle. Si verlo desde tierra ya impresiona, hacerlo desde el aire tiene que ser una locura.
Qué hacer en la Aletsch arena en invierno
En invierno, la nieve cambia por completo el aspecto de la zona. Los esquíes, las tablas de snowboard, las raquetas y los trineos hacen su aparición… aunque, por supuesto, el glaciar sigue reclamando su trono. Hay rutas que puedes hacer andando en invierno. Nosotros no estuvimos en esa época, pero la web del Aletsch Arena tiene toda la información.
¿Te apetece esquiar con vistas al glaciar? Pues también puedes. Y, aunque no esquíes, no descartes el destino en invierno. Nosotros, que no esquiamos, disfrutamos muchísimo en el Pilatus, el Titlis y el Rigi en invierno.
Esquí en la Aletsch Arena
Los teleféricos y remontes que unen los pueblos de la Aletsch Arena en verano, en invierno conectan más de un centenar de kilómetros de pistas de esquí de todos los niveles entre Riederalp, Bettmeralp y Fiescheralp. De hecho, el dominio esquiable se llama también así: Aletsch Arena. Imaginar las cuestas por las que caminamos en verano cubiertas de nieve con gente esquiando se nos hizo difícil… hasta que nos contaron que algunas de esas cuestas se convertían en pistas negras –el 10% de las pistas del dominio son negras, no te asustes, hay para todos los niveles, incluso familias–. En la web de la Aletsch Arena tienes un mapa con todas las pistas, los precios de los forfaits y más información.
La excursión al glaciar Aletsch en un día y qué hacer en dos o tres días en la zona
¿Cuánto tiempo dedicar a la Aletsch Arena? Todo el que puedas porque es una pasada, pero estamos seguros de que el resto de lugares que tengas pensado visitar en tu viaje a Suiza también merecerán la pena. Por eso hemos preparado el plan para uno, dos y tres días en la zona.
Si solo tienes un día
En un día, considerando una excursión a la Aletsch Arena sin hacer noche, priorizaríamos los miradores de Eggishorn y Bettmerhorn, pasearíamos por Bettmeralp y visitaríamos el casco histórico de Brig por la tarde antes de volver a nuestro hotel.

Piensa que puedes llegar a Brig, la puerta de entrada de la zona, en una hora desde Berna y poco más desde Interlaken.
Con dos días
Haciendo una noche en Bettmeralp, podrás llevarte una imagen mucho más completa.
El primer día puedes asomarte al puente colgante de Goms antes de saludar al glaciar desde el mirador del Eggishorn. Por la tarde, pasea por Bettmeralp, hasta el lago.
El segundo día, sube al mirador del Bettmerhorn a primera hora. Vuelve a Bettmeralp y haz la ruta que hicimos nosotros: mirador del Moosfluh, el del Hohfluh, el bosque de Aletsch, la Villa Cassel, el pueblo Riederalp y vuelta a Bettmeralp. Recoge tu equipaje y sigue tu ruta. Dependiendo de lo lejos que vayas, podrías darte un vuelta por el casco histórico de Brig.
Tres días en la zona
Tres días es el tiempo que pasamos nosotros en la zona. Podrás ir con más calma los dos primeros días, paseando con más paradas para sacar fotos e incluso repitiendo miradores.

El tercer día, dedicaríamos la mañana a Brig, con el castillo Stockalper, y a Naters, con el World Nature Forum y el Beinhaus en su casco histórico. O, si te animas, con el Swiss Travel Pass también puedes llegar hasta Domodossola en Italia, nosotros no hemos estado, pero es solo media hora desde Brig. Incluso tendrás tiempo para hacer un vuelo en parapente a primera hora antes de bajar al valle.
El clima en la Aletsch Arena: ¿qué ropa llevar?
Un clásico en todos los destinos de montaña es: ¿qué ropa llevo? Recuerda que vas a moverte entre 2.200 y 2.800 metros en los miradores del glaciar. Súmale que el viento puede cambiar de un momento a otro y que, en los pueblos, estarás entre casas y más abajo. Vamos, que la temperatura cambia mucho de un sitio a otro.
Como siempre: ropa por capas. En verano, cuando estuvimos nosotros, con un cortavientos y un polar –aunque es poco probable que lo llegues a necesitar– será más que suficiente. Con un pantalón fino de senderismo, o incluso uno corto, estarás bien. Vale, si se levanta viento en los miradores la cosa puede ser un poco incómoda, pero poco tiempo. Recuerda llevar gorra.
En invierno necesitarás más capas –dependiendo del momento, incluso una térmica por abajo– y deberías acabar con una impermeable. Además de guantes y gorro de lana.
En cualquier momento del año, calzado cerrado y con buena suela –impermeable en invierno–, gafas de sol y protección solar.
Dónde dormir
Después de decir tantas veces que haríamos noche en Bettmeralp, llega el momento de decir dónde. Nosotros pasamos un par de noches en el Hotel-Restaurant Panorama, un pequeño hotel familiar con mucha historia. Ese con vistas a la Capilla de Nuestra Señora de las Nieves y al monte Cervino desde la terraza. Además de las vistas, está en el centro del pueblo: es fácil llegar desde la estación del teleférico que sube desde Bettmeralp Talstation y a la estación que llega al mirador del Bettmerhorn.

Las habitaciones son muy amplias y recién reformadas, las vistas estupendas, el personal muy simpático y el desayuno te da fuerzas para las caminatas del día.
No es el único hotel de Bettmeralp y, si prefieres otra zona, también hay hoteles en Riederalp.
Qué y dónde comer
La raclette, uno de los platos suizos más conocidos fuera de sus fronteras, es del cantón del Valais. Ni se te ocurra salir de allí sin haber probado una. De hecho, la mejor opción es probar raclette “a discreción”: puedes pedir hasta que te hartes. Nosotros la comimos así, a discreción, en el Hotel-Restaurant Panorama de Bettmeralp. Y también en un puesto de comida dentro de una antigua cabina de teleférico junto al mirador del Moosfluh, Buvette Moosfluh, servida sobre un pan caliente –también hay salchichas para comer con vistas al glaciar–.

Otro plato típico de la región es la Cholera. Suena raro, pero esta especie de empanada elaborada con patatas, puerro, cebolla, queso y manzana nació durante una epidemia de cólera, cuando la población apenas podía desplazarse y debía cocinar con los ingredientes que tenía almacenados en casa. O eso cuenta la tradición. Sara, porque para mi gusto tiene demasiada verdura, la probó en el restaurante de la estación intermedia del mirador del Eggishorn, el Alpenlodge Kühboden –un restaurante de buffet en el que también preparan platos al momento, como la Cholera–. También nos dijeron que había en el restaurante junto a la estación del mirador del Bettmerhorn, Panorama-Restaurant Bettmerhorn, pero no llegamos a la hora de comer.

Y no dejes de probar los productos elaborados con albaricoque, una de las frutas más representativas de esta parte de Suiza. Encontrarás mermeladas, tartas, zumos e incluso licores elaborados con los famosos albaricoques del Valais. ¿Dónde las probó Sara? En el desayuno del hotel y en la cafetería de la Villa Cassel, donde había unas cuantas tartas elaboradas con esta fruta.
¿Sabías que…?
En Brig se enorgullecen de ser la ciudad de origen del cordon bleu. Según una leyenda, en 1815, una cocinera de un restaurante local esperaba 20 comensales y, de pronto, le dijeron que serían 40. De ahí surgió la idea de estirar la carne y rellanarla con queso y jamón, empanarla y freirla.
Mapa de la zona de la Aletsch Arena con sus teleféricos y miradores
Aquí tienes el mapa de la zona de la Aletsch Arena. Te indicamos los cuatro miradores, los tres pueblos, las estaciones de los teleféricos –las del valle, las de los pueblos alpinos y las de los miradores–, las oficinas de turismo, los restaurantes, el hotel… No te va a faltar nada para moverte por la zona como Pedro –y Heidi– por su casa.
Preguntas y respuestas sobre el glaciar Aletsch
¿Se ve el glaciar Aletsch desde Jungfraujoch?
Sí, pero muy poco. Desde el Jungfraujoch verás el inicio del glaciar y una parte del entorno, pero no la inmensidad completa de la lengua de hielo. No es la mejor vista del glaciar más grande de los Alpes. Esa la tienes, sin duda, en la Aletsch Arena. Además de ser más fácil llegar y más económico. Y de que suele hacer mejor tiempo: hay 300 días de sol de media al año en esta parte de Suiza, mientras que la zona de Interlaken, al otro lado de los Alpes, es de las más lluviosas. No decimos que no merezca la pena subir al Jungfraujoch, pero, si es solo para ver el glaciar, no lo haríamos.
¿Qué hacer en el glaciar Aletsch con niños?
Con lo fácil que es moverse por la Aletsch Arena, los niños podrán asomarse al glaciar desde los principales miradores sin ningún problema, sin necesidad de hacer rutas exigentes. Además, irán “acompañados” de Gletschi, la mascota de la Aletsch Arena, una pulga de glaciar que está en carteles explicativos, puntos fotográficos y, cómo no, en formato peluche. Incluso tiene su propio parque infantil: Gletschiland.
¿No se puede subir en coche a ningún pueblo? ¿Dónde aparcar?
Los tres pueblos de la Aletsch Arena –Bettmeralp, Riederalp y Fiescheralp– son libres de coches. Es obligatorio dejar el vehículo en el valle y subir en teleférico. Los principales aparcamientos son el Parking Aletsch en Mörel-Filet, el aparcamiento de la Bettmeralp Talstation y el Parking Fiesch-Eggishorn en Fiesch. En Mörel hay también otro, el Steinscheune. Te los indicamos todos en el mapa y tienes más información aquí.
¿Los teleféricos de la Aletsch Arena están incluidos en el Swiss Travel Pass?
No están incluidos, pero tienes un descuento del 50% sobre el precio completo con el Swiss Travel Pass. Puedes hacerte con el Aletsch Explorer Pass si quieres subir en todos los teleféricos de la zona sin preocuparte. Recuerda que, además del transporte hasta las ciudades del valle, el Swiss Travel Pass incluye entradas a museos y un 50% de descuento en el Aletsch Explorer Pass.
¿Cuál es la mejor época para visitar el glaciar Aletsch?
Como siempre, depende de lo que busques. En verano tendrás todas las rutas de senderismo abiertas, mejor clima para caminar y el glaciar completamente visible. En otoño, además, podrás ver el bosque vestido de tonos amarillos. En invierno, la zona se transforma en una estación de esquí con paisajes nevados espectaculares, pero el glaciar está algo más “escondido” con el blanco de la nieve. Creemos que el verano es la mejor época para una primera visita.
¿Cómo es el clima?
Entre que es una zona de montaña y el cambio climático, es complicado hacer previsiones. En la Aletsch Arena en verano se esperan unos agradables 20ºC, pero las olas de calor han llegado también a Suiza. En invierno, las temperaturas bajan de cero grados y nieva, aunque mucho menos que hace unos años. Puedes consultar las previsiones metereológicas en Meteo Swiss y/o bajarte la app search.ch, que también tiene información sobre transporte, rutas en bici, etc.
¿Hay webcams?
Sí, en la Aletsch Arena hay varias webcams que permiten comprobar en tiempo real el estado del tiempo y la visibilidad en los miradores antes de subir. Es muy recomendable consultarlas, ya que en días nublados el glaciar puede quedar parcialmente oculto.

El glaciar Aletsch impresiona por escala, por la sensación de estar viendo algo que lleva miles de años ahí, cambiando muy lentamente, y por comprobar todo lo que ha retrocedido en los últimos siglos. Un golpe de realidad desde el glaciar más grande de los Alpes.
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