Si piensas en Flandes, y en Bélgica en general, seguramente te vengan a la mente sus ciudades: Brujas, Gante, Amberes, Malinas, Lovaina… Pero ¿y la costa belga? Vale, no te diremos que vayas a la playa a Bélgica desde España –aunque se está mucho más fresquito–, pero es que el mar del Norte tiene su magnetismo. Además, en la costa belga también hay ciudades y pueblos con mucho encanto… y menos turistas.

¿Algo más? Pues sí. Si te gusta el arte, desde hace unos años tienes una excusa más para acercarte a los pueblos costeros flamencos: las esculturas contemporáneas de la Trienal de Beaufort. ¿Y solo puedo disfrutar de ellas cada tres años? No, que no cunda el pánico. Muchas se quedan de forma permanente y pasan a formar parte del llamado Parque escultórico de Beaufort.
El Parque escultórico de Beaufort ocupa los 67 kilómetros de costa belga con su medio centenar de obras, un número que se incrementa con cada edición de la trienal. Esas esculturas fueron nuestra excusa para conocer algunos de los pueblos que las exhiben. Solo te decimos que nos quedamos con ganas de más. Si buscas una forma diferente de conocer la costa belga, o simplemente una buena excusa para hacerlo como nosotros, sigue leyendo. Te espera un gran museo de escultura contemporánea al aire libre y gratuito.
Saltaconmiconsejo
Antes o después de visitar el Parque escultórico de Beaufort, echa un vistazo a Qué ver en Ostende. Los dos están entre nuestros 5 lugares que ver en los alrededores de Brujas, ¿te animas?.
La Trienal de Beaufort
Triënnale aan Zee, trienal junto al mar, así se conoce también a la Triënnale Beaufort. ¿A que suena bien? La primera edición fue en 2003. Desde entonces, cada tres años, la costa belga se llena de arte. En su última edición, en 2024, son 18 los artistas belgas e internacionales que participan con sus obras, dos por cada uno de los 9 municipios costeros involucrados en este gran proyecto. Las 18 esculturas e instalaciones quedan “junto al mar” durante más de siete meses, del 27 de marzo al 3 de noviembre.

Cada año hay una temática, en 2024 es “el tejido de la vida” y las obras están vinculadas de alguna manera con los lugares que las acogen. Por eso hablábamos de una forma diferente de conocer la costa belga. Bueno, la costa y sus pueblos. Porque algunas están de verdad “junto al mar”, en la misma playa o en el paseo marítimo, pero otras están más metidas hacia el interior: zonas portuarias, centros de pueblos, mercados, diques, campos, dunas, parques…
En las fotos te enseñamos algunas de nuestras favoritas. Como curiosidad, hay una artista española en esta edición de 2024: Selva Aparicio, la autora de la obra At rest, en Nieuwpoort.
Mapa de las obras, guía, rutas a pie y en bicicleta…
Los ocho municipios costeros que participan en la Trienal de Beaufort son: De Panne, Koksijde-Oostduinkerke, Nieuwpoort, Middelkerke-Westende, Ostende, De Haan-Wenduine, Blankenberge, Zeebrugge y Knokke-Heist. Premio para el que sepa leer esos nombres. Deberían cambiar la expresión “sonar a chino” por “sonar a flamenco”…

En cualquiera de sus oficinas de turismo podrás comprar, por dos euros, una guía con los detalles sobre cada obra, los artistas y la historia de cada ciudad. En esa guía tienes también mapas y rutas para recorrer a pie o en bicicleta que “tocan” varias de las obras. Si quieres información de cada ruta por separado, la encontrarás, de forma gratuita, en las mismas oficinas de turismo.
Las obras están indicadas también en Google Maps y hay algo de información básica en la web oficial de la Triënnale Beaufort.
El Parque escultórico de Beaufort
Algunas obras de las ediciones de la trienal de Beaufort se quedan de forma permanente en los municipios costeros donde están “expuestas” formando el Parque escultórico de Beaufort. Al final de la edición de 2024, habrá medio centenar y con cada edición se suma alguna más. Aquí tienes un mapa y un listado de todas esas obras.

Qué ver en la costa belga: ciudades y pueblos
Ya hemos dicho cuáles son los nueve pueblos que participan en la Trienal de Beaufort y en los que se quedan las obras de arte del Parque escultórico de Beaufort. Seguramente, los nombres te suenen muy poco… Pues hay alguna joyita.
La ciudad más grande, una buena base para las visitas por su posición central en la costa belga, es Ostende. Ya hemos escrito sobre los lugares que ver en Ostende, la ciudad de Ensor. Lo más interesante es, justamente, la casa natal del artista, la Ensorhuis. De hecho, ella sola merece un viaje a la ciudad. Pero también hay otras perlas como el circuito de arte urbano The Crystal Ship.

Al este de Ostende, nos enamoramos de De Haan, con su faro junto a las dunas, su antigua estación, las casitas blancas del barrio de Concessie y las esculturas de su paseo marítimo –más allá de las de la trienal y del Parque escultórico de Beaufort–. Hablando de esculturas, ¡hasta hay una de Einstein! Y es que estuvo viviendo aquí un par de años. Date una vuelta por nuestro artículo De Haan, encanto Belle Époque en la costa belga para no perderte nada.

Al oeste de de Ostende está Middelkerke, con su paseo por las dunas, su mirador, las esculturas dedicadas a personajes de cómic y una novedad de 2024: el casino SILT. Un nuevo imprescindible de la arquitectura contemporánea belga.

De camino a Middelkerke desde Ostende encontramos los bunkers del Muro Atlántico, Atlantikwall en alemán, la línea defensiva construida por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Nosotros solo los vimos desde fuera por falta de tiempo, nos quedamos con las ganas de visitarlos en profundidad y entrar al museo Atlantikwall Raversyde.
Más sitios que se nos quedaron en el tintero
No tuvimos tiempo para más, pero también están las casitas del distrito de Dumont en De Panne; Koksijde-Oostduinkerke con el Museo de Paul Delvaux y los pescadores a caballo de gamba gris, Patrimonio Inmaterial de la UNESCO; Nieuwpoort con sus diques y la iglesia de Nuestra Señora con El Juicio de Cambises de Vigor Boucquet; Zeebrugge con su puerto; Knokke-Heist con sus galerías de arte y el Zwin Natuur Park… Y, por supuesto, ¡siempre están los kilómetros y kilómetros de playa y sus dunas!

Nos quedamos con ganas de más. Como ves, habíamos investigado sobre más sitios… pero el tiempo era el que era.
Cómo moverse por la costa belga: el tranvía más largo del mundo
Es muy fácil moverse por todo Flandes en tren y en la costa sigue siendo muy fácil moverse en transporte público. Eso sí, aquí con otro medio de transporte: el tranvía. El Kusttram, tranvía de la costa, con sus 67 kilómetros, es la línea de tranvía más larga del mundo y uno de los pocos tranvías interurbanos del planeta que siguen funcionando.

Sus 67 paradas entre De Panne y Knokke unen toda la costa belga, podrás llegar a todas las esculturas de la Trienal de Beaufort y de su parque escultórico. Además, tiene mucha frecuencia y puedes comprar billetes diarios. Tienes información y horarios en la web oficial de transporte flamenca De Lijn –Google Maps también tiene todos los horarios–.
Dónde dormir
Ya hemos dicho que Ostende, por su posición céntrica y su tamaño, es una base ideal para visitar la costa belga. Nosotros hemos estado un par de veces en la ciudad y las dos nos quedamos en el Hotel Rosa, con habitaciones muy modernas y cómodas, perfecta ubicación junto al mar y un desayuno muy rico, sobre todo la parte salada –ah, y una fuente de agua fría para llenar el bidón en la sala común–. Si no te convence, hay muchos más hoteles en Ostende.

Ya sabes, en la costa belga te espera un gran museo de escultura contemporánea al aire libre… ¡y mucho más!
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