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Túnez más allá de la medina, Cartago y Sidi Bou Said

  

Más allá de la medina, Túnez sigue teniendo muchos lugares por los que pasear y aprender algo de su historia –ya dijimos que unos 4.000 años de historia–. Si ya habéis hecho vuestras compras en los zocos y pasado por las mezquitas, es el momento de volver a cruzar alguna de las bab, puertas, y recorrer el centro europeo. Encontraréis desde el típico mercado de abastos, hasta una catedral católica. Al otro lado de la medina os espera el edificio del ayuntamiento y, no muy lejos del centro, el museo del Bardo, con toda la historia en forma de mosaicos y objetos de arte de la conocida Cartago. Pero, ¿por qué conocer Cartago sólo desde un museo? Hay muchas cosas que hacer al otro lado de las murallas del centro clásico de la capital.

Tunez Ayuntmaiento Monumento Caidos

Centro europeo de Túnez

Una ciudad se reconoce por sus mercados. En el caso de Túnez este reconocimiento es doble: por un lado sus zocos y, por otro, su mercado central. Un mercado central que golpeará tus sentidos. Vista, desde los puestos de pescado a los de dátiles, de los vendedores a los compradores, del suelo al techo, hay que verlo todo. Oído, con los gritos de vendedores y compradores y todo el ajetreo que un mercado puede tener un domingo por la mañana –sí, el domingo el mercado está abierto–. Olfato, pescados, carnes, verduras, frutas… todo huele, es un mercado. Tacto, ¿he dicho ya que había mucha gente? apretones, empujones, pasillos estrechos, poca paciencia para hacer una foto… Gusto, eso ya depende de si quieres comprar y comer.

Tunez Centro Europeo Mercado Central

La catedral de Saint-Vincent-de-Paul, he dicho que estamos en el centro europeo y Túnez fue protectorado francés, ¿cómo no iba a estar la catedral dedicada a un santo galo? Llama la atención, después de ver las mezquitas de la medina, encontrarse con un edificio semejante a tan poco distancia.

Tunez Centro Europeo Catedral Saint-Vincent-de-Paul

Siguiendo por la avenida Bourguiba, camino de la torre del reloj, os daréis cuenta de que Túnez sigue estando en proceso de cambio, o tal vez no. Puede que ya haya encontrado un equilibrio tal que permita a las mujeres ir con minifaldas y hablando por el teléfono móvil al lado de otras que llevan el pelo tapado por una shayla, el tradicional saf sari o incluso un chador. Mientras a nadie le parezca mal ninguna opción y, sobre todo, nadie esté obligado a decidirse por una en concreto, la convivencia es lo mejor.

Tunez Avenida Bourguiba Contraste

Museo del Bardo

Está un poco alejado del centro y no podréis llegar caminando, pero la cantidad de maravillas que encontraréis en el interior de estos antiguos palacios de finales del XIX bien merecen el “esfuerzo”. Si te gusta la historia, el museo del Bardo es tu lugar: objetos recuperados de barcos hundidos que transportaban el botín del saqueo de la antigua Grecia; fabulosos mosaicos creados durante siglos; esculturas;… Estamos en el primer museo del norte de África, 1882, y uno de los más grandes de todo el Mediterráneo, así que, dadle algo de tiempo.

Tunez Museo Bardo Salas

La joya de la colección son los mosaicos, pero hasta llegar a ellos se recorren unos cientos de años de historia que, como siempre, nos enseñan que los ganadores van asimilando las costumbres de los derrotados. En este caso, los antiguos dioses cartagineses Baal Hamon –que también tiene un templo en Palmira, o tenía– y Tanit pasaron a ser Saturno y Juno con la dominación romana. Símbolos de dioses, altares de sacrificios, máscaras para proteger a los muertos…

Tunez Museo Bardo Mosaico Neptuno

A partir de la creación de la Cartago Romana –la Cartago original fue completamente arrasada–, comenzó la elaboración de mosaicos. Imágenes de dioses, de signos del zodiaco, de personas, de historias –hay uno con escenas de la Iliada con Ulises y las sirenas–, animales, comidas… a cual más perfecto.

Tunez Museo Bardo Mosaico Ulises

Cartago

¿Por qué quedarse en el museo del Bardo pudiendo visitar la antigua ciudad de Cartago? Pues, la verdad, porque queda muy poco en pie… Supongo que, como sucede siempre, con algo de tiempo y las explicaciones de un arqueólogo o de un historiador, la visita a las ruinas de Cartago puede ser la mejor parte de tu paso por la capital tunecina, pero necesitas esas dos cosas.

Tunez Ruinas Cartago Termas Antonino

Sin ellas, verás unos cuantos restos de las antiguas termas de Antonino del siglo II –las más grandes de la época en todo el imperio romano–: un par de columnas, una imagen de cómo debería haber sido… y muchos gatos. Con ellas, las 5.000 hectáreas de zona arqueológica cobrarán vida: la Cartago original, las influencias púnicas, la llegada de los romanos, la nueva Cartago…

Sidi Bou Said, los colores de Túnez

Casas de paredes blancas con toques de color azul en puertas y ventanas. Si Colliure era el pueblo mediterráneo perfecto, Sidi Bou Said es el perfecto pueblo mediterráneo del sur y os recordará a las islas griegas o a los pueblos blancos andaluces. No hay mucho que contar, se trata de disfrutarlo. Os preguntaréis por qué todas las casas son así. Pues por ley, ¡qué os parece! Desde 1920 hay una ley que obliga a que todas las casas sean blancas y a que puertas, ventanas y rejas sean azules. Ya veis, se trata de una “belleza por decreto” y por decreto francés.

Tunez Sidi Bou Said Colores

De acuerdo, la calle principal, Habib Thameur, está llena de tiendas de recuerdos y de turistas, pero si os salís un poco del circuito estándar veréis que el resto de la ciudad es mucho más tranquilo. Además, desde Habib Thameur no podréis disfrutar de las fabulosas puestas de Sol de Sidi Bou Said. El pueblo está en lo alto de un acantilado sobre el mar Mediterráneo y son muchos los miradores desde los que ver cómo las paredes blancas se van convirtiendo en doradas al bajar el Sol en el mar.

Tunez Sidi Bou Said Puesta Sol

Si sentís curiosidad, el nombre de Sidi Bou Said se debe a un místico sufí que vivió en el pueblo allá por el siglo XIII. Pero no penséis que desde entonces se llama así, no fue hasta finales del XIX cuando adoptó su nombre, antes no era más que Djebel el Manar, la montaña del faro.

Tunez Sidi Bou Said Mediterraneo

Es el contrapunto perfecto para la caótica medina de Túnez, el abarrotado centro europeo de la capital, la sobredosis de historia del museo del Bardo o la “decepción” de Cartago. Un pueblo en el que dejar pasar el tiempo –mientras no estéis en Habib Thameur– y ver ponerse el Sol con un té con piñones.

La visita a Túnez y alrededores formó parte de un viaje organizado por la Oficina de Turismo de Túnez a la que le agradecemos el esfuerzo y organización. Os llevaremos a más zonas del país en próximos artículos.

Artículos del viaje a Túnez

  

4 comentarios

  1. 24 noviembre, 2014 en 16:33 — Responder

    Hace ya muchos años que viajé a Tunez, Cartago y el museo del Bardo me enamoraron. Al leer vuestro post me volvieron esos hermosos recuerdos y hasta pude sentir el olor del te con piñones en sidi bou said. Gracias 🙂

    • 24 noviembre, 2014 en 16:48 — Responder

      Hola Viky, bienvenida 🙂
      Un placer llevarte de nuevo a Túnez y descansar tomando un té. No sabes lo contento que me pone saber que con mis palabras te he llevado de viaje a un lugar que, obviamente, te encantó. ¡Gracias a ti!

  2. luz amparo quitian cortés
    10 abril, 2017 en 18:31 — Responder

    son hermosos esos lugares

    • 10 abril, 2017 en 20:24 — Responder

      Hola Luz y bienvenida al blog 🙂
      Túnez está lleno de lugares increíbles, no sólo alrededor de la capital 🙂

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