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Hervey Bay: Fraser Island y avistamiento de ballenas

  

En Hervey Bay hay dos cosas que se pueden, o deben, hacer: ir a Fraser Island y tratar de ver las ballenas. La visita a Fraser Island la teníamos contratada desde Agnes Water, y el primer día –el autobús nos dejó a las 13.45– lo ocupamos en el tema ballena. La verdad es que no teníamos muchas esperanzas de verlas porque la temporada ya estaba casi terminada y, además, nos dijeron que había mucho viento y que algunos barcos pequeños no habían podido salir ese día. Decidimos esperar para contratar al día siguiente y tener más información sobre la previsión del tiempo.

Fraser Island es la mayor isla de arena del mundo, 1.630 km2, y cuando decimos de arena, queremos decir ¡de arena! No hay tierra tal y como la conocemos, ni roca. Es más ni barro, porque es todo arena de playa. En este caso el nombre no se debe al Capitán Cook, sino a la habilidad como narradora de Elizabeth Fraser que contó la historia de su naufragio y posterior “cautiverio” en manos de los aborígenes de esta isla –hay bastantes dudas sobre si estuvieron cautivos o los salvaron de morir en el océano–. Como a Magnetic Island, aquí se puede llegar en ferry y recorrer la isla con tu propio coche, que debe ser obligatoriamente un 4×4, pero ni tenemos coche, ni estamos habituados a conducir un todoterreno, menos aún con el volante a la derecha y por arena de playa. En cualquier caso hay que coger el ferry porque los autobuses-camiones están en la isla. Hasta entonces habíamos tenido unos días fantásticos de sol y calor, pero la visita a la isla estuvo marcada por un viento terrible que hacía que la arena se clavara en las piernas y ahuyentaba a los dingos.

Australia-Fraser Island Playa

Los paisajes en una isla así de grande varían desde el bosque pluvial, como el de Daintree, hasta las playas paradisíacas, como las de las islas Whitsunday o Lady Musgrave. Basta saber que el nombre original de la isla según sus primeros habitantes era K’gari, que significa Paraíso. Aquí no hay koalas, ni casuarios, ni canguros… ni –por lo que vimos nosotros– dingos. Como nos pasó con el cocodrilo el primer día, el dingo no salió a saludarnos.

Australia-Fraser Island Bosque Pluvial

Una de las atracciones de la isla, es visitar un pecio desde la playa, sin botella ni neopreno. Se trata del SS Maheno era un barco de pasajeros de lujo de 1905, que llegó a funcionar como hospital marino en el Mediterráneo durante la Primera Guerra Mundial. En 1935 fue dado de baja y le sacaron el motor y partes mecánicas. Aún así seguía siendo un gran barco y trataron de remolcarlo desde Melbourne hasta Japón. Obviamente, no llegó, un ciclón lo arrastró hasta la playa, 75 mile beach, de Fraser Island.

Australia-Fraser Island Maheno

La demostración de que no era buena idea alquilar un 4×4 y meternos por nuestra cuenta en la isla llegó después de su visita. Nuestro autobús-camión se quedó atascado en la arena de la playa y, a pesar de los esfuerzos de los ocupantes empujándolo, tuvo que llegar otro para remolcarlo. La situación se volvió preocupante cuando el que tiraba también se quedó varado en el playa. Por fortuna, a éste sí que le sirvió el empuje de los viajeros y después sacó al nuestro.

Por si le faltaban playas, toda su costa este es una enorme playa, la 75 mile beach.  También tiene ríos, fuentes de agua dulce que van al mar y lagos. El más famoso de sus lagos, es el McKenzie: arena blanca, otra vez de puro silicio, y agua cristalina, nos dijo el guía que de lluvia. Tan pura es el agua que alguna especies de peces ni pueden vivir allí.

Australia-Fraser Island Lake McKenzie

Al día siguiente intentamos ver las ballenas. En la recepción de nuestro albergue nos encontramos con una chica que se acababa de enterar de que su barco no salía. El nuestro sí, pero nos avisaron de que iba a ser una travesía movida… Después de la experiencia con el Yongala nos empezamos a preocupar, pero el tamaño del barco de Tasman Venture hizo que la cosa no fuera a mayores. Eso sí, cuando llegamos a la zona de ballenas y salimos a cubierta, los cabeceos del barco en las olas estuvieron a punto de hacernos caer más de una vez.

Australia-Hervey Bay Ballena Salto Completo

Las ballenas aparecieron, y se unieron a la lista de animales que sí hemos visto en este viaje. Son ballenas jorobadas en su migración a la Antártida, que pasan unos meses en esta zona acumulando grasa y enseñando a sus crías. Un macho nos entretuvo con una actuación plagada de saltos y giros en el agua, después de un rato elevando la aleta caudal como avisándonos de su presencia. En otro de los puntos de avistamiento, encontramos a una hembra con un ballenato que salían a respirar en una coreografía casi perfecta.

Australia-Hervey Bay Ballena Salto

Australia-Hervey Bay Ballenas

Decidimos quedarnos un día más en Hervey Bay y salir directamente para Brisbane al día siguiente, pero como no podemos estar parados más de un día en un viaje, cogimos un autobús local a Maryborough, donde pasamos la tarde. Y ¿por qué Maryborough? Además de porque está cerca, porque es una de las ciudades de Australia con mayor patrimonio colonial. Después de una semana y media viendo casas bajas y nuevas, encontramos edificios antiguos –bueno, todo lo antiguo que puede ser en Australia, 1890-1910–. Entre todos estos edificios descubrimos una estatua de Mary Poppins y es que su autora, Pamela Lyndon Travers, nació aquí, aunque su libro lo escribió en Londres.

Australia-Maryborough

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7 comentarios

  1. 30 octubre, 2012 en 15:20 — Responder

    Guau! qué escalofrío al ver las ballenas! menuda experiencia!

    • 31 octubre, 2012 en 12:59 — Responder

      Más escalofrío ver cómo se balanceaba el barco entre las olas, jajaja
      Ya pondremos un vídeo con el movimiento del barco, no fue fácil hacer las fotos con esos saltos, de ellas y nuestros 😉

  2. 30 octubre, 2012 en 20:03 — Responder

    Menudas ballenitas!!! Me encantan estos avistamientos!!!

    • 31 octubre, 2012 en 13:02 — Responder

      En Sudáfrica ya las vimos de lejos, desde el paseo marítimo de Hermanus, pero ahora ha sido más espectacular y eso que ya no era temporada: había pocas y no se acercaron mucho.

  3. 31 octubre, 2012 en 02:34 — Responder

    Nos ha encantado vuestro post, nosotros estuvimos por allí hace poco pero no pudimos ir a Fraiser Island ni a ver las ballenas. Próxima vez será! Mientras tanto hemos disfrutado leyendo vuestro post.
    Buen Viaje
    Rachele y Gábor

    • 31 octubre, 2012 en 13:03 — Responder

      ¡Hola chicos!
      Muchas gracias, nos encanta que disfrutéis con nuestras entradas 🙂
      Una pena no haber podido ir a estos sitios, la verdad es que las ballenas si no es en temporada no hay nada que hacer… y si sale un día de viento como a nosotros en la isla tampoco se disfruta igual (además de no ver dingos).

  4. […] Salta Conmigo […]

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