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La visita a la terraza de la catedral de Milán

  

A cualquiera que le preguntes qué ver en Milán, aunque no haya estado nunca, te dirá que vayas al Duomo, la catedral, el gran icono de la ciudad. Y, cuando te acerques a ella, la fachada de mármol blanco y sus decenas de agujas apuntando al cielo te atraerán irremediablemente. Pero, ¿te has planteado subir a la terraza de la catedral de Milán, en su tejado? No sólo es posible sino que es muy recomendable.

Las impresionantes agujas de la catedral de Milán desde la terraza inferior

Lo “normal” es subir a azoteas y terrazas para disfrutar de las vistas. Olvídate de eso en el caso de la terraza de la catedral de Milán: las vistas de la ciudad no son gran cosa –Milán es básicamente gris–. El motivo de la subida es el propio edificio: las agujas, los arbotantes y el resto de elementos arquitectónicos del gótico, vistos desde un lugar privilegiado.

La Catedral de Milán, la más grande de Italia

Il Duomo di Milanoduomo proviene del latín domus dei, casa de Dios–, es la catedral más grande de Italia, por delante de la catedral de Florencia. ¿La más grande de Italia? Sí, recuerda que San Pedro está en la Ciudad del Vaticano, que es otro país (además de ser una basílica). Sus más de 10.000 metros cuadrados pueden albergar a 40.000 fieles.

Pero si su tamaño impresiona, casi lo hace más el tiempo que se tardó en construirla: la primera piedra se colocó en 1386 y no se dieron por finalizadas las obras hasta 1965. Casi seis siglos para construir uno de los mejores ejemplos de gótico: la fachada, el interior y su tejado.

Arcos, arbotantes, agujas... detalles por todas partes

La terraza de la Catedral de Milán

Nada menos que 135 agujas, cada una coronada por una estatua, se elevan hacia al cielo desde lo alto de la catedral de Milán. Un bosque de columnas construido para ser visto desde la distancia, y desde abajo. Pero con un nivel de detalle tal que, cuando subes hasta la terraza, no puedes evitar quedarte boquiabierto.

Cada una de las agujas está coronada por una estatua

Son varios los niveles de terraza/azotea en la catedral de Milán. Desde los laterales en los que pasear bajo los arbotantes sobre los techos de las naves laterales, hasta el nivel superior. El más grande, en el que llegan a ofrecerse conciertos de música clásica, es el más alto de todos y se encuentra sobre el techo de la nave central. Bajo la atenta mirada de la Madonnina, a 108,5 metros de altura sobre la plaza, uno se encuentra en el paraíso de la arquitectura gótica: un muestrario perfecto de la pericia de sus constructores.

La Madonnina se alza sobre la aguja más alta

Cómo subir a la terraza de la Catedral de Milán

Dos son las opciones para llegar a lo alto de la Catedral de Milán –bueno, para una primera aproximación–: puedes subir los 165 peldaños de las escaleras o montar en el ascensor. Eso sí, desde el lugar en el que te deja el ascensor hasta la terraza superior no hay más opción que subir escaleras, sólo 50 peldaños.

La vista de la que disfrutan las estatuas de la catedral

Información para subir a la terraza de la Catedral de Milán: horarios, precios…

La entrada a la catedral de Milán, que incluye la cripta y el museo, tiene un precio de 3 euros.  El precio de la entrada para subir a la azotea de la Catedral de Milán es de 7 euros, por las escaleras, y 13 euros en ascensor.

El horario de acceso a la terraza es de 9 a 19, aunque la taquilla cierra a las 18 y el último acceso es a las 18.10.

A punto de echar a volar en el cielo milanés

Se puede contratar una visita guiada que incluye la visita a la catedral y la subida a la azotea por 26 euros directamente en la taquilla.

Puedes ver más información en la web oficial del Duomo di Milano.

El espacio de la terraza superior, con las agujas como columnas de la nave central

 

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12 comentarios

  1. 31 mayo, 2012 en 11:34 — Responder

    Qué preciosidad!!

    Me quedé sin poder disfrutar del Duomo porque estaba cubierto con andamios para restauración. Habré de volver!

    Besos y abrazos para los dos!

    • 10 junio, 2012 en 17:18 — Responder

      Una lástima Mercè. Debimos estar más o menos en el mismo periodo porque también nosotros nos hemos quedado alguna vez con las ganas de ver esa fantástica fachada. Por suerte otras veces sí que la hemos podido disfrutar, incluso subiendo al tejado.
      Es una maravilla y sí, tendrás que volver para disfrutarla 🙂

  2. 2 junio, 2012 en 00:24 — Responder

    Yo pude subir porque la nieve empezó a derretirse pero por poco no puedo 🙂
    Fue lo mejor de la ciudad, sin duda.
    Saludos

    • 10 junio, 2012 en 17:20 — Responder

      Hola Elena!
      Ciertamente tampoco es que Milán tenga muchos más atractivos, pero es que la catedral ya vale como excusa para una buena visita (y si añadimos el tejado, incluso aunque sea un viaje sin low cost! 🙂 )
      También debe ser un panorama digno de verse el de la ciudad nevada.

  3. 2 junio, 2012 en 16:25 — Responder

    Vaya! Qué chulada de vistas! Creo que no he subido nunca al tejado de una catedral… Milán la tengo en mi lista de sitios que visitar en un futuro inmediato jejeje, así que esto no me lo pierdo 🙂

    Un abrazo!

    • 10 junio, 2012 en 17:21 — Responder

      Aran, tienes que empezar a hacerlo 🙂 las catedrales son unos sitios fantásticos para ver las ciudades, en algunas se puede subir directamente a su tejado, en otros casos se sube a los campanarios, pero nunca hay que dejar pasar la oportunidad. Hace muchos años subí a la de Florencia (catedral y campanario) y la verdad es que desde entonces no hemos dejado pasar la oportunidad de subir a ninguna.
      Me alegro de haberte dado una idea 🙂

  4. 2 junio, 2012 en 19:29 — Responder

    Nos hemos tenido que agarrar a la silla! Tanta verticalidad nos ha dado vértigo!! 😉

    • 10 junio, 2012 en 17:23 — Responder

      Jajaja, sin exagerar no? 🙂
      Lo bueno de subir al tejado de la catedral de Milán es que no hay sensación de vértigo porque es poco probable que la vista se te vaya hacia abajo en ningún momento. Todas las columnas con sus estatuas hacen que camines todo el rato con la cabeza apuntando al cielo 🙂

  5. 18 noviembre, 2012 en 18:04 — Responder

    Cierto que los tejados de la catedral de Milán es un lugar mágico e increible. Ver estas fotos me llena de recuerdos.
    Un cordial saludo desde el noroeste.

    • 20 noviembre, 2012 en 19:18 — Responder

      Hola Chela!
      La verdad es que todos los tejados de catedrales son espectaculares, pero el de Milán lo es tanto que hasta hacen conciertos allí arriba!! :-O
      Nos alegramos por traerte esos buenos recuerdos 🙂

  6. 15 noviembre, 2013 en 13:58 — Responder

    Un lugar muy bonito! Preciosas fotos!

    • 18 noviembre, 2013 en 05:06 — Responder

      Muchas gracias, las azoteas de las catedrales comienzan a ver la luz… la de Barcelona también se puede visitar 🙂

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