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Camino de Nagarkot

  

Viernes, 02/04/2010 (1)

Como Prachanda nos dijo ayer que Keisi vendrá al hotel a buscarnos a eso de las nueve y media o diez, su última palabra era media hora más tarde de su propuesta inicial, nos levantamos más tarde. Lo que pasa es que al irnos ayer pronto a dormir antes de las ocho ya estamos despiertos. El plan es bajar a desayunar y después esperar la llamada de Keisi para bajar con los Symbios y salir hacia Nagarkot.

El desayuno no ha cambiado mucho respecto al del primer día en este hotel. De nuevo el jamón como a la plancha, las verduras cocidas, los tomates y el puré extraño de patatas. Nos conformamos con las tortillas que nos hacen al momento. Sara también coge algo de verduras y yo me lleno un vaso con leche y cojo tres magdalenas. Las magdalenas son de confianza, han debido pasar varios meses en la bandeja porque están como una piedra. Ni absorben la leche cuando las mojo.

Según el papel que informa de los cortes de electricidad, hoy viernes la luz estará cortada hasta las nueve de la mañana. Falta un cuarto de hora cuando subimos a la habitación desde el desayuno (sigue sin funcionar el ascensor). Mientras nos lavamos los dientes llega la el suministro eléctrico y pasamos el tiempo mirando las series con subtítulos.

Poco antes de las diez nos llaman desde recepción. Keisi ya ha llegado y también ha venido Prachanda. Cogemos las mochilas y para abajo. Hoy que bajar las cuatro plantas cargado podría haberse aligerado con la ayuda de los botones no ha venido nadie…

Prachanda nos dice que ha cambiado el vale del hotel para incluir dos comidas. Se le había pasado y sólo nos había puesto una. No acabo de entender si de verdad es que nos debía una o si nos la está regalando. Con tanto cambio de programa ya es difícil saber cuándo estaba incluida la comida y cuando no. Sara se acuerda de que teníamos una comida en Nagarkot así que no nos está regalando nada. Se lo da a Keisi para que se lo dé a los del hotel de Nagarkot. El coche y el conductor que nos llevarán hasta allí son los mismos que nos llevaron y trajeron de Pokhara. Ayer el conductor se portó muy bien y sabiendo que hoy nos llevaba a Nagarkot suponemos que habrá dormido bien. Prachanda también nos informa de que la entrada al templo de Changu Naranya no está incluida. No sabe cuanto cuesta pero mientras no se les vaya de las manos como el funicular a Manakamana de ayer (15 dólares para turistas) tenemos rupias para pagar. Lo que sí nos ofrece la agencia es un litro de agua y un zumo para hacer el trek.

La salida de Katmandú es una odisea como siempre que se lleva un montón de tiempo. En un momento dado abandonamos el asfalto y el coche se mete por unos caminos de tierra llenos de baches. Lo bueno de este camino es que no hay camiones, ni casi más tráfico a parte de nosotros. Me resulta increíble que no haya una manera asfaltada de ir desde Katmandú hasta Nagarkot. Más aún pensando que son sólo 28 kilómetros.

Tras más de media hora saltando con el coche llegamos a Changu. Resulta que nos han traído al templo en coche en lugar del trek. Por un lado casi mejor. Sara estaba convencida de que se podría llegar en coche y ya está un poco cansada de andar para nada. Lo que pasa es que estaba convencida de que iríamos primero al hotel de Nagarkot y luego a hacer el trek y este cambio de planes (unido a que estábamos medio dormidos) le descoloca. Keisi nos dice que el coche seguirá el camino y nos esperará después. Visitaremos el templo y después haremos el trek, en lugar de hacerlo de ida y vuelta lo haremos sólo de vuelta.

Cogemos la guía de viajes, Keisi es bueno en montaña pero para explicar los templos no es el más adecuado, Sara se cambia las botas y nos vamos para adentro. La entrada al templo es de cien rupias por persona (extranjera, obviamente). También hay un museo que tiene entrada a parte, son 140. Según la guía es museo tampoco parece gran cosa así que nos conformamos con el templo.

Desde donde nos ha dejado el coche hay que hacer un recorrido siguiendo el camino de tiendas de recuerdos hasta el templo. En las tiendas nos ofrecen desde estatuas de Buda, hasta pasminas y el nuevo álbum de música budista. El templo de Changu Naranya se construyó en el siglo cuarto y es el más antiguo del valle de Katmandú.

  

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