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Mustang, comienza el km vertical, de Jomsom a Muktinath

Lunes, 29/03/2010 (2)

El principio del camino desde Jomsom es una especie de calzada romana, un camino en el suelo empedrado que pasa frente a un cuartel. Keisi nos dice que desde el otro lado de las montañas siguen llegando muchos refugiados desde Tíbet. Cuando acaba la calzada (rápidamente) comenzamos a caminar junto al lecho del río. La ruta es muy plana y estamos rodeados de montañas, unas cercanas y otras más lejanas cubiertas de nieve. El camino discurre por el valle del río Kali Gandaki, la antigua ruta utilizada para intercambiar mercancías entre Tíbet e India.

Nepal Mustang Km Vertical

Poco más de dos horas después de salir llegamos a un pequeño poblado de cuatro casas, siendo las cuatro restaurantes y hoteles. Keisi nos dice que es un buen lugar para descansar y que Kagbeni está a unos 25 30 minutos. Según el programa llegar hasta aquí nos iba a llevar entre tres y cuatro horas. Parar a las once en un pueblo perdido sin poder hacer nada más tampoco nos parece muy buen plan. Le preguntamos si podremos llegar a Muktinath, que es a donde deberíamos ir mañana desde aquí. Keisi dice que él si puede. Eso lo tenemos claro, te dedicas a esto, lo que no tenemos tan claro es si lo podremos conseguir nosotros. No le parece muy descabellado, al menos no pone pegas. Le preguntamos si podremos, entonces, ir hoy a Muktinath y mañana volver a Jomsom para visitar Marpha, que es la visita que hemos perdido al estar un día menos en Mustang. Por él no hay problema. Flexible es un rato.

Al final del poblado el camino se divide en dos. Uno va a la izquierda, hacia el lecho del río y hacia Kagbeni, el otro va a la derecha, hacia las montañas y Muktinath. Tenemos la opción de ir a primero al pueblo para verlo y después seguir a Muktinath, lo que sería el programa completo de hoy y de mañana. También sería una hora (o más) extra que yendo directos. No tenemos muy claro que hacer pero un indio que está volviendo desde Muktinath y está descansando a nuestro lado nos dice que en Kagbeni tampoco hay nada que ver. Decidido. Vamos directos, y que Dios/Buda nos coja confesados.

Keisi nos dice que si vamos a Muktinath habrá que comer ya, porque son cuatro horas de camino y no hay nada en medio. Entramos en el restaurante y tienen una carta igual que la de esta mañana para desayunar en el hotel. Vemos que tienen hamburguesas y nos parece la mejor opción. Sara se pide una “Veg./Cheese Burger” y yo una “Ham Burger”. Keisi viene, mientras Sara está en el baño, para decirme que no les queda Ham pero que tienen atún. No veo qué sentido tiene ofrecer atún en lugar de carne, pero acepto, tampoco hay que ser tiquis miquis. Cuando se lo comento a Sara nos damos cuenta de que es probable que su “Veg./Cheese Burger” tampoco tenga carne. Se lo pregunta y efectivamente no tiene. Le dice que si le puede echar algo de atún también. No hay problemas, ¿ya he dicho que son flexibles? Por cierto que Keisi nos ha dicho que mañana lo que podemos hacer es ver los templos que hay en Muktinath y después coger un jeep hasta Marpha para hacer sólo el Marpha Jomsom andando. Es bueno.

Para las doce y media, más o menos, salimos camino de Muktinath. Lo primero que hacemos al girar a la derecha es comenzar a subir sin parar con un desnivel terrible (vamos haciendo eses para poder superarlo). Me pregunto si es el castigo por haber cambiado la ruta.

La cosa no cambia en en el siguiente par de horas. Todo el tiempo hacia arriba y con un viento terrible que levanta la arenilla de las montañas y la clava en la piel. Voy con una camiseta de manga corta y Sara me comenta que se me están poniendo rojos los brazos, no me extraña entre el sol y el viento horrible. Sigo caminando esperando encontrar un sitio sin viento para ponerme la camiseta de la San Silvestre de manga larga, pero no hay ningún sitio en que no pegue el viento. Harto, paro en mitad de la nada y me pongo a sacar la camiseta (que está abajo del todo de Okihita, fallo mío tremendo). Mientras me agacho para sacarla el viento me levanta la camiseta y la arena me da por toda la espalda. También me tapa la cara con el pañuelo y entre el pañuelo y la gorra dejo de ver. Debo ser un espectáculo. Sara trata de que bajarme la camiseta pero con el viento es imposible. Keisi sujeta a Okihita mientras tanto y el viento nos está haciendo polvo a los tres.

Después de la lucha consigo ponerme la camiseta, colocarme a Okihita, coger a Cany y volver a enganchar el pañuelo con la gorra de manera que me sirva de mascara para tapar nariz y boca. Un éxito. Keisi nos dijo desde el principio que si estábamos cansados, o simplemente queríamos le diéramos las mochilas para que las llevara él. Es nuestro guía y también nuestro porteador, en el programa ponía que teníamos uno.

Y todavía quedaba lo peor para llegar a Muktinath.

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Comentarios

  • conxa
    5 julio, 2010 a las 17:01

    ya estoy por aqui, de momento estoy con la boca abierta y hasta me rasca la arena…

  • JAAC
    19 julio, 2010 a las 09:02

    De todas formas me da que éste no va a entrar en el top de tus destinos 🙂