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Perú (XXXVI), nos vamos a Nazca

Lunes 11/05/2009 (y 2)

Quedaba ver a la momia Juanita, que está en el Museo Santuario de Altura del Sur Andino de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, ahí es nada. Por suerte hay taquillas en la entrada para dejar las cosas, al volver de la excursión llevamos a Okihita hasta arriba. La próxima visita en castellano empieza en quince minutos, tiempo suficiente para que vayamos a cambiar al mismo sitio que antes de ayer. Junto con el hotel de Lima ha sido el único sitio en el que nos han cambiado a 3,80, a pesar de que el cambio oficial está por encima de cuatro.

La visita al museo incluye ver un documental de unos veinte minutos del National Geographic sobre el descubrimiento de la momia. Después, junto con un guía, pasamos por varias salas en las que se muestran objetos y ropas encontrados en las tumbas. Como dato curioso vemos el manto de Juanita que es prácticamente igual que la actual bandera de Perú. El color rojo y el blanco eran símbolo de poder o de dioses. Junto con los niños se encontraron estatuillas de oro, plata y cobre, junto con conchas de spondyllus (conchas marinas), bolsas de algodón de la costa y algunas otras que provienen de la selva. El manto es bastante parecido a un poncho, lo que lo haría ser andino y no una invención de un caballero español.

El plato final es la vista de la propia Juanita. Se encuentra en una urna de metacrilato a unos 19 grados bajo cero para mantenerla. Sólo se puede apreciar el rostro y parte del brazo derecho que descubrieron al quitar el manto. El resto sigue tapado y tiene una capa de hielo. La luz es mínima para evitar la aparición de hongos, de manera que tampoco se puede apreciar.

En la agencia de viajes recogemos a los Symbios y cogemos un taxi a la terminal de autobuses. El taxista nos dice que la mejor compañía es Oltursa y luego otras. Flores no está entre sus favoritas a pesar de que es la que nos recomendaron en la agencia. Como no hemos comprado todavía el billete aceptamos las sugerencias y buscamos el mostrador en la terminal.

Resulta que el día de la madre sí que es tan importante como parecía y casi todos los autobuses cama están llenos, sólo quedan plazas en los semi-cama. Flores está en otra terminal. Vamos a ver si hay plazas. Sí que les quedan en cama y son 70 soles. La verdad es que el precio de los autobuses no hace más que subir según viajamos, empezamos por 25, luego 40 y ahora 70. Pero de ahí a los 120 que nos pedían en la agencia… Tienen plaza para el de las 19:15. Es demasiado pronto, llegaremos a una hora indecente como nos pasó en Arequipa. La vendedora nos dice que el trayecto dura 12 horas. Nos resulta raro, porque todas las demás compañías tardan algo menos de nueve horas. Al preguntarle el motivo nos responde que ellos corren menos que los demás por seguridad. De acuerdo, cogeremos el de las 19:15, hay otro a las 20:30 pero es mejor llegar antes de las ocho a Nazca a ver si encontramos vuelo el mismo día.

La terminal desde la que salen está en otro edificio y no hay que pagar tasa de embarque al ser privada. Una vez en ella esperamos a que llegue el bus, será menos de una hora y no merece la pena volver al centro. La compañía funciona como una compañía aérea. Se factura el equipaje, que ponen en carros para llevar al autobús, y tienes que pasar por un mostrador en la calle para subir. Como vamos a Nazca, la primera parada, los Symbios son los últimos en montar en la bodega. En esta ocasión nuestros asientos son los dos primeros, algo más incómodos que los de la otra vez (los últimos), hay menos sitio para estirar las piernas y tampoco hay sitio para Okihita.

Al montar pregunté la hora a la que llegaríamos a Nazca. El autobús va a Lima y habrá que estar atento para no pasarse. La respuesta es sobre las tres y media o las cuatro. La que nos ha vendido el billete nos ha dicho que tarda doce horas. Estos nos informan de que doce horas es lo que tarda hasta Ica. Tarda lo mismo que todas las compañías y, de nuevo, vamos a llegar a una hora indecente a nuestro destino. Hay pocas posibilidades de que haya alguien para ofrecernos excursiones o vuelos a esa hora, habrá que buscar un alojamiento y esperar.

Antes de «despegar» el terramozo nos cuenta la normativa de seguridad, incluyendo la localización de las salidas de emergencia. Poco después nos informa de que pasarán con la cena. En este viaje hemos descubierto una nueva forma de viajar, los autobuses cama y semi-cama, pero que nos den la cena en el autobús es para nota. La cena consiste en un muslo de pollo y un poco de arroz cocido, después pasa con gaseosa (una especie de fanta de naranja). Recoge las bandejas y a dormir. En la televisión que tenemos delante ponen la película «Destino de caballero» y mientras me duermo aprovecho para ver el principio que no había visto nunca.

El viaje empieza a complicarse relativamente pronto. Varias paradas y controles. Le pregunto al asistente y me confirma que todavía falta para Nazca y que nos avisará, que no nos preocupemos. No es que me preocupe, pero la de atrás me está estresando. No hace más que hablar por teléfono y su tono de voz y su ñoñez me está poniendo nervioso.

A las once y pico me despierto justo para ver el final de la película y oír como la de atrás decide tener una conversación con su compañero de asiento. Claro, en una conversación telefónica anterior dijo que ella no dormía nunca de viaje y no quiere que los demás lo hagamos. ¿Si no duermes para qué te coges un autobús cama?

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Comentarios

  • Alicia32
    15 julio, 2009 a las 09:04

    Pues la verdad es que sí, hay gente muy puñetera..Es como los que van al cine ¿a comer o a ver la película?uff, de los nervios me ponen…je je.
    Así que para Nazca…Eso no lo voy a ver yo
    Ayer me mandaron los de PeruRail los horarios de Cuzco-MP y ya desde Cuzco no sale el tren ¿por eso salisteis desde Ollant?

  • JAAC
    15 julio, 2009 a las 09:09

    Pues sí, te metes en un autobús-cama y te pones a hablar con el de al lado molestando a todo el mundo… habría que haberla echado del autobús a patadas :-p

    Sí, a partir de aquí son cosas que me temo no visitarás en tu viaje. Pero tú verás la selva y nosotros nos quedamos con las ganas 🙂

    Nosotros salimos desde Ollanta porque antes hacíamos la excursión al Valle Sagrado y la vuelta, pues no sabemos, pero nos venía bien para Maras y Moray. De todas formas era lo que entraba en el paquete que contratamos en Cuzco.