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Perú (XXXV), el Cañón del Colca

Lunes 11/05/2009 (1)

Tomamos el desayuno con toda la ropa que tenemos encima, incluidas las cazadoras. Lo malo de estos sitios, como pasaba en la piscina y en el restaurante es que las ventanas no son más que cortes en los cristales y no cierran bien, no están aislados.
A las seis y cuarto llegó nuestro guía a recogernos. Como ayer pregunta qué tal las habitaciones y si hemos pasado frío. El resto de hoteles tenía calefacción y la han usado a conciencia.

De camino a la Cruz del Cóndor paramos en Yanque para ver el baile tradicional. Es como el de ayer por la noche, pero lo hacen los estudiantes de la escuela para ganar dinero para sus viajes de fin de curso. Unos altavoces ponen la música y ellos bailan alrededor de la fuente del pueblo.

El guía nos cuenta que casi todos los pueblos que encontraremos tienen una iglesia, a decir verdad es lo único que hicieron los conquistadores, eso y llevarse las riquezas (triste). Según nos explica, si la iglesia del pueblo cuenta con dos torres está dedicada a una santa, mientras que si cuenta con una única torre está dedicada a un santo. Por ejemplo la de Maca está dedicada a un santo varón. El pueblo se llama así porque cuentan que hace tiempo se encontraba esta planta. La maca está considerada como una viagra natural además de ser útil para el mal de altura. En la tienda del mate de ayer estuve a punto de comprar caramelos de maca porque no encontraba los de coca.

Desde aquí ya sin paradas, bueno alguna al lado de la pista de tierra para hacer alguna foto, nos vamos a la Cruz del Cóndor. Una de las paradas es frente a las «lagunas misteriosas» debido a la cantidad de metales presentes en el subsuelo y a las algas que las habitan cambian de color casi cada día.

Aproximadamente a las 8:15 llegamos a la Cruz del Cóndor y ya desde el autobús divisamos a un par de ejemplares volando. El guía nos explica que los jóvenes tienen el plumaje color marrón, mientras que a partir de los ocho años adquieren su característico color negro y blanco, con su collar blanco. El motivo por el que suelen aparecer por esa zona es porque de vez en cuando se les alimenta allí. El cañón comienza en la localidad de Pinchollo y es espectacular. En la cruz hay una altura de 1.200 metros, llegando el cañón a tener una altura de más de 3.500 metros. De todas formas, debido a la altura sobre el nivel del mar de la zona, el río sigue estando más alto que casi cualquier punto de España.

Pasamos casi dos horas esperando al principio y viendo volar después a los cóndores. En un momento llegó a haber hasta once en vuelo al mismo tiempo. Casi todos son jóvenes pero también se muestra algún adulto de vez en cuando. Apenas se mueven para volar, lo hacen aprovechando las corrientes de aire caliente que ascienden desde la parte baja del cañón. Existen tres tipos de cóndores: el andino, que es el que nosotros vemos; el californiano, que se da en los Estados Unidos; y el real, que está en la selva y posee mayor colorido. Llega a tener una envergadura de 2,80 metros con las alas extendidas y casi un metro de altura apoyado sobre sus patas, con un peso de unos 12 kilos. A pesar de su tamaño es un animal carroñero, sus patas no están dotadas de garras que posibiliten la caza. El guía comentó también que localizan la carroña por el olfato, que tienen muy fino, esto no acaba de cuadrarme, pero…

Volviendo de la cruz paramos en un cementerio inca. Los incas enterraban a su gente en las laderas de las montañas por dos motivos: acercarlos al cielo, sus dioses, y preservarlos, gracias a la temperatura y al viento. Siempre los enterraban en posición fetal porque creían en una segunda vida. Por este mismo motivo se les enterraba con algo de comida y, si el muerto era poderoso, con una llama para que cargara la comida en el paso a la segunda vida y un perro que le sirviera de guía en el camino.

De vuelta a Chivay nos llevan a otro restaurante de bufé. Lo curioso es que está en el que era nuestro hotel, y cuando le preguntamos ayer por un restaurante no fue capaz de decirnos ninguno. Lo cierto es que el menú no nos acaba de llamar la atención y decidimos ir a buscar otro sitio. Avisamos al guía y salimos.

Encontramos un par de sitios más de bufé que descartamos y por último encontramos uno con menú del día: caldo blanco de entrante y lentejas, lomo saltado o pollo no sé cómo de plato principal a elegir. Entramos. No hay nadie. Preguntamos por el precio del menú y son cuatro soles. La elección es lentejas Sara y lomo saltado yo. El caldo blanco está hecho con arroz, patatas, apio, posiblemente puerro y carne. El plato principal lleva arroz cocido en los dos casos y salsa criolla con cebolla y tomate, las lentejas en concreto llevan también patatas y carne. Todo muy rico y por una quinta parte de lo que costaba el bufé.

De vuelta al restaurante esperamos a que acaben mientras nos resguardamos de la lluvia, siempre tiene que llover aunque sea poco en nuestros viajes. Vemos a un grupo de vascos que salen del restaurante a su autobús y bromean entre ellos diciendo que se han traído la lluvia.

A partir de aquí son tres horas de carretera y camino de tierra hasta Arequipa. Durante el viaje hablamos con la pareja maña. Su viaje comenzó en Chiclave y después Trujillo, a partir de ese momento han hecho más o menos lo mismo que nosotros: Cuzco, Valle Sagrado, Machu Picchu, lago Titicaca, Arequipa y ahora Cañón del Colca. Ellos van en un viaje organizado por una agencia de Perú que les ha gestionado las excursiones y los traslados. Nos cuentan que preguntaron en El Corte Inglés y que les cobraban 3.000 euros por cabeza por lo mismo.

Al llegar a Arequipa nos dejan en el hostal. Subo a hablar con el del hostal pero no está. Hay uno nuevo que parece bastante despierto pero no le ha oído al jefe nada sobre el tema de nuestra «fuga». De todas formas le «pido disculpas» por la forma en que nos fuimos y me asegura que se lo dirá. En el caso de que la policía estuviera por motivo nuestro confío en que el hecho de que hayamos vuelto le haga ver que no hemos huido.

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Comentarios

  • Alicia32
    14 julio, 2009 a las 08:22

    JAAC, ¿realmente te gustó? Ésta parte del viaje es la que dejo en incógnita si por lo que sea se nos retrasa algo del viaje (carreteras cortadas, aviones que no salen..etc). Aunque dudo de si me perdería algo importante de Perú. Yo he estado en el Gran Cañón de EEUU y cóndores ya he visto por Europa pero…¿si tuvieras que elegir entre Arequipa o Cañón, cuál elegirías?
    Trujillo me encantaría pero creo que en 13 días…sniff!!

  • JAAC
    14 julio, 2009 a las 08:55

    Nosotros no hemos estado en el Gran Cañón (se «estropeó» el viaje el año pasado, algún día, que sigue estando en nuestro top de viajes) pero la verdad es que la zona impresiona mucho. Tampoco habíamos visto otros cóndores volando y el animal es majestuoso con su tamaño y su falta de movimiento para volar, una pasada.

    Es difícil elegir entre Arequipa y el Colca. En Arequipa está el pedazo de convento de Santa Catalina, pero al fin y al cabo es un convento y edificios religiosos todo el mundo ha visto muchos. En el Colca está el valle y el cañón, con sus caídas y sus cóndores, naturaleza. No sé, va en gustos… de todas formas no os compliquéis mucho la vida: lo que se pueda ver se verá, y lo que no, pues otra vez o en fotos.

    Nosotros al final no subimos al norte por el mismo miedo… ya lo verás mañana :-p

  • Masmi
    14 julio, 2009 a las 23:08

    Que bonita esa iglesia tan blanca entre montañas!
    Guau!!! Los cóndores que habéis visto!
    Que curioso lo del enterramiento fetal en varias culturas tan separadas.
    Buena elección con el restaurante de este día 😉

  • JAAC
    15 julio, 2009 a las 08:43

    Las iglesias las hicieron muy bonitas en todo el país. La Iglesia y su poder de «convicción» :-p

    Muchísimos cóndores, momentos de doce volando al mismo tiempo :-O mucha suerte.

    Al final, por mucha separación que haya entre las culturas todas acaban teniendo las mismas ideas sobre dioses, otras vidas, etc. «estamos programados».

    Un gran sitio para comer baratísimo y muy rico.