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Perú (X), madrugando en Cuzco

Domingo 03/05/2009 (1)

Hoy hemos dormido un poco mejor. La altura sigue sin molestarnos y confiamos en que ya no lo haga. A las seis menos cuarto salimos hacia la catedral. La panadería está cerrada así que habrá que esperar al desayuno para comer algo. Por el camino a la catedral, en la calle Hatunrumiyoc, la del muro posiblemente preinca (preinca porque está construido en diorita verde) encontramos a un equipo del National Geographic haciendo fotos, la luz es buena, no hay gente andando, y también llevan un flash enorme para que quede mejor. Mientras pasamos el flash salta varias veces. ¿Saldremos en el próximo número de algún país?

La catedral está abierta y ya está llena de gente esperando la misa. Nos sentamos a esperar nosotros también. A las seis en punto comienza a sonar el órgano aunque parece que esté improvisando más que tocando alguna melodía propia de la misa. Al poco tiempo sale el párroco acompañado de tres monaguillos (o curas de menor nivel, porque luego se encargan los cuatro de dar la comunión y eso no lo hacían los monaguillos, al menos cuando yo iba a misa). Todo el mundo comienza a cantar en algo que parece quechua aunque podría ser cualquier cosa, no llevan muy bien el ritmo.

El cura da su bendición y comienza la misa. ¡Pero es en español! Alfonso nos timó ayer cuando nos dijo que era en latín. No nos apetece quedarnos a oír una misa en español por muy en Cuzco en que sea y nos vamos.

Aprovecharemos para visitar la iglesia de San Franciso, los franciscanos tuvieron mucho poder en el país. Cuenta con otro osario en el que, según la guía, se colocaron los cuerpos para escribir sobre la temporalidad de la vida. El mismo propósito que la capela dos ossos de Évora, tempus fugit.

Está cerrada, pero hay gente en la puerta esperando que nos dice que abren a las seis y media para la misa de las siete. Son las 6:25. Lo que no tenemos muy claro es que si en esa media hora se podrá visitar el osario. El hecho es que iglesias hemos visto ya muchísimas y lo que nos llama la atención es lo otro. Al entrar no encontramos una indicación a la cripta por ningún lado y el sacristán, que está preparando la ceremonia, no baja del altar para preguntarle. Subir nos parece de mala educación. Damos una vuelta al templo y en la entrada vemos los horarios. El museo sólo abre de lunes a sábado.

En Perú, Cuzco al menos, parece que casi todo cierra los domingos. En ningún otro sitio nos ha pasado eso, el domingo es el día de mayor turismo. Cierto es que los turistas extranjeros van cualquier día porque están de vacaciones, pero el turismo interno tiene que aprovechar las fiestas y los domingos. Alfonso también nos timó cuando nos dijo que el domingo estaba todo abierto en Cuzco… esperemos que no nos haya timado con ninguna otra cosa y no se haya fugado con nuestro dinero y no vuelva a dar señales de vida.

Volvemos a la catedral a ver si ya ha terminado la misa. Está casi a punto, falta la comunión y la bendición. En el cartel de la entrada pide que no se haga turismo durante las liturgias y pone como horario de seis a diez, pero no deben quedar más de diez minutos para que acabe, aprovecharemos.

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Comentarios

  • conxa
    5 junio, 2009 a las 18:20

    uyyyy el alfonso……

    ahora ya no es exclusivo del sacerdote dar la comunión. Tengo una prima que ayuda en esa función al sacerdote de su parroquia.

  • Masmi
    6 junio, 2009 a las 15:33

    Que suerte que no os afectara el mar de altura.
    Te iba a decir lo mismo que Conxa, hay gente que ayuda al sacerdote a dar la comunión.

  • JAAC
    8 junio, 2009 a las 15:26

    «El Alfonso» no había hecho más que empezar y era el tercer día…

    Mi desconocimiento sobre estos temas ha quedado claro :-O Cuando yo iba era el cura el que lo hacía… hummm, espera recuerdo que algunas veces también había una monja, que por extensión no era cura

  • JAAC
    8 junio, 2009 a las 15:27

    Llegamos a la conclusión de que mucho del mal de altura es psicológico Masmi. La gente piensa que va a notar algo y al final se «obligan» a notarlo.

    No sólo hay intrusismo laboral en la informática, ¿eh? jajajaja