Como ya nos pasó con Bolonia, visitar una ciudad ya conocida permite descubrir esos detalles que, en un primer recorrido, quedan ocultos. Son esas aldabas, esas pequeñas esculturas, las pintadas en las paredes… ese arte modesto que, sin llegar a hacer sombra a catedrales, palacios o museos, nos demuestran que […]