El Palacio de Ajuda, en Lisboa, fue residencia principal de la familia real portuguesa y de la corte durante la segunda mitad del siglo XIX. La reina madre, María Pía de Saboya, vivió en él hasta la proclamación de la república en Portugal. Así que, casi todo lo que encontramos en su interior es doblemente real: porque perteneció a los reyes y porque lo usaron en esos mismos espacios. Sí, el palacio se ha mantenido casi intacto, bueno, le cambiaron el nombre incluyendo el “Nacional”, Palacio Nacional de Ajuda.

A pesar de que vas a necesitar casi dos horas para recorrerlo, el diseño original contemplaba un tamaño bastante más grande. Vamos, iba a ser uno de los palacios reales más grandes de Europa. Y casi que diríamos que menos mal que recortaron, porque la cantidad de salas, salones y gabinetes por los que pasamos en la visita al Palacio Nacional de Ajuda ya es una cosa loca.
Busca un rato para alejarte un poco del centro de Lisboa y viaja a la pompa y al boato de la corte portuguesa del siglo XIX en el Palacio Nacional de Ajuda.
Saltaconmiconsejo
La visita al Palacio Nacional de Ajuda no falta entre nuestras 60 cosas que hacer y que ver en Lisboa. Aunque, si es tu primera visita a la capital lusa, no te dará tiempo a visitarlo en 3 días en Lisboa. Y no dejes de darte una vuelta por nuestra opinión sobre la Lisboa Card, que te va a ahorrar bastante dinero en tu viaje.
El Palacio Nacional de Ajuda: un poco de historia
Ya hemos dicho que el Palacio Nacional de Ajuda fue residencia real hasta la proclamación de la república, pero ¿y antes? Prometemos un viaje muy rápido por su historia.
El rey José I mandó construir en la zona una barraca de madera después de que el terremoto de 1755 destruyera el Palacio de Ribera. Por mucho que se llamara “barraca” seguía siendo real y aguantó casi 40 años, hasta que ardió en 1794.

Su hija, la reina María I de Portugal y su nieto, el rey Joaõ VI, decidieron levantar un palacio en ese lugar. En 1802 se acabó el proyecto y comenzaron las obras. Esas que nunca llegaron a completar el plan inicial. ¿Por qué? Primero, porque la familia real huyó a Brasil debido a la invasión napoleónica. Después, a la vuelta, por problemas de fondos para continuar los trabajos. Las obras acabaron en 1844, aunque el palacio solo se utilizó para ceremonias oficiales y acabó por abandonarse.
D. Luis I decidió que sería su residencia real y, tras su boda con María Pía de Saboya y unas obras de adaptación, se mudó con su corte. El Palacio de Ajuda se convirtió en el centro de la vida real portuguesa. Tras su muerte, su hijo Carlos I trasladó la residencia al Palacio de las Necesidades, pero la reina madre se quedó en Ajuda.
Fue desde aquí desde donde la familia real salió del país antes de la proclamación de la república en 1910. El palacio se cerró y, en 1968, reabrió como museo y todavía acoge algunas ceremonias de Estado.
La visita al Palacio de Ajuda: el interior
El Palacio de Ajuda está decorado exactamente como lo estaba cuando la familia real se marchó al exilio en 1910. Como decíamos, es doblemente real. Y esa decoración es tan lujosa o más de lo que te imaginas con mobiliario, tapices, techos pintados, lámparas de araña, porcelanas… Mientras visitas sus salas te podrás hacer una idea de la vida cortesana portuguesa del siglo XIX.
Más de 40 estancias forman parte del recorrido por el palacio. Desde las salas de representación y recepción hasta las alas privadas del rey y de la reina.

Prepárate para un despliegue de colores –las salas azul, verde o rosa–, de estilos –las salas de mármol o china– y de usos –las salas de música o del antiguo billar, además de las de alabarderos y de los cuerpos diplomáticos–. Para el lujo con el que se trataba la realeza en sus aposentos privados –dormitorios, vestidores, aseos o despacho– y para la exageración con la que recibían a sus invitados en el salón del trono y el salón de los grandes banquetes. Vale, ya te lo adelantamos, es imposible prepararse para todo.

Pinturas en los techos, jarrones, sedas, mobiliario de mediados y finales del siglo XIX… y mucha historia. En la sala de música era la propia familia real la que ofrecía recitales: D. Luis I cantaba, tocaba y componía música para violonchelo, mientras que D. Maria Pía tocaba el piano. En la sala verde nació el príncipe real D. Carlos.
El salón del trono
Si todas las salas del Palacio Nacional de Ajuda imponen, el salón del trono se lleva la palma. A la entrada del rey los músicos interpretaban el himno. Durante casi dos siglos aquí tuvo lugar el besamanos real.

Hoy, sin rey ni músicos, siguen ahí los tronos de la segunda mitad del siglo XVIII con el escudo de armas de Portugal en la parte superior del respaldo. Además de los candelabros, los retratos de los padres del rey Luis II y la Virtud heróica en el techo.
El salón de los grandes banquetes
La mayoría de banquetes reales y algunas de las ceremonias más importantes de Portugal en el siglo XIX tuvieron lugar en el salón de los grandes banquetes. Una habitación enorme, decorada con plantas, objetos de plata y espejos, ocupada por una mesa, también enorme, vestida con joyas de los siglos XVII al XIX, elaboradas en los mejores talleres nacionales y europeos. Para que te hagas una idea, hasta 180 invitados pueden sentarse en la sala.

Todavía hoy, los banquetes presidenciales se sirven en este salón. Podrás ver la decoración para la visita de la reina Isabel II de Inglaterra de 1957 en una fotografía.
La sala china
No podía faltar una sala china en el Palacio Nacional de Ajuda. Eso sí, se creó para exponer los regalos enviados por el Taikun de Japón. Así que no vas a encontrar nada chino en ella… Una de las cosas que más nos chocó fue el techo de seda. Parece que has entrado en una tienda de campaña estando en mitad del palacio.

La armadura samurai y los arreos de caballo samurai son la guinda del pastel.
Las colecciones
Decorando las salas, descubrirás piezas de las distintas colecciones que atesora el Palacio de Ajuda. ¿Cuáles son? Mobiliario, cerámica, vidrio, objetos de uso común del siglo XIX, textiles –incluyendo tapices–, trajes –incluyendo complementos como abanicos–, pintura, fotografía, lámparas y esculturas.

Otros espacios visitables
No creas que, una vez terminado el recorrido por las salas del Palacio de Ajuda, ya estará todo hecho. En el edificio hay dos lugares más que tienes que visitar sí o sí, con entrada independiente.
¿Te vas a perder las joyas de la Corona Portuguesa o una de las bibliotecas más antiguas del país? Venga, que esto te va a encantar.
El Museo del Tesoro Real
Nada menos que ocho siglos de historia en insignias y joyas, eso es lo que vas a encontrar en el Museo del Tesoro Real. Una colección que comienza en la Edad Media y que tuvo que reconstruirse tras el terremoto de 1755 –la antigua se conservaba en el Palacio de Ribera que quedó destruido tras el sismo–. No solo el terremoto, también el exilio en Brasil, a principios del siglo XIX, y el paso por Londres, de vuelta a Lisboa. En 1827 se separaron las joyas privadas de la familia real de las de la nación. Por eso, tras la proclamación de la república, la colección quedó en el país.

El oro, las piedras preciosas y los diseños nos tuvieron un buen rato pegados a los cristales de las vitrinas. Todas las piezas son espectaculares, tan ostentosas como las joyas reales deben ser. Pero no deberías perderte la Orden del Toisón de Oro –joya privada de la familia real adquirida por el Estado en 1943– o la Joyería de Luto –de color negro–.

El Museo del Tesoro Real se encuentra en el ala poniente del Palacio Nacional de Ajuda y tiene acceso independiente. Abre todos los días del año, excepto el 1 de enero y el 25 de diciembre, de 10 h a 18 h de octubre a abril y de 10 h a 19 h de mayo a septiembre –la última entrada es una hora antes de la hora de cierre–. El precio de la entrada es de 11 €, gratis con la Lisboa Card.
La biblioteca
Para unos enamorados de las bibliotecas clásicas como nosotros, la biblioteca del Palacio de Ajuda era una visita imprescindible. Hablamos de una de las más antiguas de Portugal, se remonta al siglo XV cuando se conocía como Biblioteca Real. En junio de 1880, la colección llegó al palacio.
¿Sabías que…?
Cuando la familia real huyó a Brasil durante la invasión napoleónica, se llevó también la biblioteca. Eso sí, solo la colección de manuscritos de la Corona regresó a Lisboa 10 años después. El resto, unos 60.000 volúmenes, fueron el origen de la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro.
¿El problema? Que solo se puede visitar para investigar o con una visita guiada que hay que organizar con tiempo. ¿Lo sabíamos nosotros cuando fuimos al Palacio de Ajuda? No. Pero tú, ahora, ya lo sabes. Tienes que escribir aquí para solicitarla.
Lo que sí sabíamos es que de las cinco salas que ocupa la biblioteca, solo son accesibles las tres primeras. Con doble altura, con estanterías del suelo al techo en las dos plantas, con la barandilla de hierro forjado y con cientos de miles de libros, manuscritos y vitrinas con joyas impresas y objetos del antiguo taller de encuadernación de la Biblioteca Real.
La entrada a la biblioteca está en la parte posterior del edificio. El horario es de lunes a viernes de 10:30 a 17:30 del 16 de septiembre al 30 de junio y de 10:30 a 13:00 y de 14:00 a 17:30 del 1 de julio al 15 de septiembre. Pero, recuerda, la visita tiene que organizarse con tiempo.
Dónde está y cómo llegar
El Palacio Nacional de Ajuda está en el barrio de Ajuda de Lisboa. Concretamente, en el Largo da Ajuda.

Puedes llegar en transporte público con las líneas 729, 732, 742 y 760 de autobús y el tranvía 18. Google Maps sabe las combinaciones. Nosotros fuimos en transporte público, pero, según la web del palacio, es posible aparcar en el Largo da Torre con cierta facilidad.
Precios y horarios del Palacio Nacional de Ajuda
El palacio abre todos los días excepto los miércoles –sí, los miércoles–, el 1 de enero, el Domingo de Pascua, el 1 de mayo, el 13 de junio y el 25 de diciembre. El horario de apertura del Palacio Nacional de Ajuda es de 10 h a 18 h, aunque la última entrada es a las 17:15. Eso sí, no te va a dar tiempo a verlo todo si entras a esa hora: resérvate algo menos de dos horas para recorrerlo con tranquilidad.

El precio de la entrada es de 15 €. Está incluida en la Lisboa Card –echa un vistazo a nuestra opinión sobre la Lisboa Card y, si ya lo tienes claro, cómprala–.
¿Cuándo es gratuita la entrada al Palacio de Ajuda de Lisboa?
Más allá de para los niños de menos de 13 años y los desempleados de la Unión Europea, no hay entrada gratuita para turistas al Palacio Nacional de Ajuda.
Si has leído que es gratis los domingos y festivos por la mañana, te diremos que era así hasta 2024. Desde entonces, el Palacio Nacional de Ajuda y otros 36 museos, monumentos y palacios lusos son gratis para los residentes portugueses 52 días al año.
Como ya hemos dicho, la entrada es gratuita si tienes una Lisboa Card, que incluye el acceso al Palacio de Ajuda y al Museo del Tesoro Real.
La visita virtual al Palacio de Ajuda
¿Quieres darte una vuelta por el Palacio Nacional de Ajuda desde la comodidad de tu sofá? Pues dicho y hecho. El palacio forma parte del proyecto Arts & Culture de Google y puedes hacer un recorrido virtual por sus salas desde este enlace. Una manera de descubrir lo que te espera o de recordar la visita a la vuelta.
Acércate al lujo de la corte portuguesa en su última morada, el Palacio Nacional de Ajuda.
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