No tendrás que alejarte mucho de Praga para visitar uno de los castillos más impresionantes de toda Chequia: el castillo de Karlštejn, Hrad Karlštejn en checo. Y es que está a unos 30 kilómetros de nada de la capital. Nosotros no necesitaramos si quiera atravesar su puerta para enamorarnos de él: además de sus torres y murallas –que parecen sacados de un cuento de hadas–, está rodeado de colinas cubiertas de bosques, una de las postales checas por excelencia. Sus siglos de historia y su interior, con la Capilla de la Santa Cruz decorada con más de ¡2.000 piedras semipreciosas!, completan el “pack” y lo convierten en una escapada perfecta desde Praga.

Te adelantamos un dato sobre su historia: el castillo de Karlštejn fue mandado construir por el omnipresente, en Chequia, emperador Carlos IV –el del puente de Praga– para proteger las joyas de las coronas de Bohemia y del Sacro Imperio Romano Germánico. Ahí es nada…
Sigue leyendo, te contamos un poco más de esa historia y la información práctica que vas a necesitar para tu visita: cómo llegar al castillo de Karlštejn, qué tipos de entradas existen, las zonas del castillo que no te puedes perder, los mejores miradores desde donde sacar esa postal de escándalo y hasta recomendaciones para comer.
Cómo llegar al castillo de Karlštejn desde Praga: tren, coche y tours
El castillo de Karlštejn se encuentra a unos 30 kilómetros de Praga, ya hemos dicho que es una de las excursiones de un día más populares desde la capital checa. La forma más sencilla de llegar es en tren. Desde la estación central de Praga, Praha hlavní nádraží, hay trenes cada hora por solo 82 CZK, menos de 3,50 €. El trayecto dura unos 41 minutos, puedes consultar los horarios actualizados en la web de los Ferrocarriles Checos. Una vez en la estación de Karlštejn, tendrás que pasear siguiendo el río Berounka y atravesando el pueblo hasta el castillo, menos de media hora.

No creas que te vas a ahorrar el paseo para llegar al castillo de Karlštejn si vas en coche. El aparcamiento está a unos 20 minutos andando del castillo –cuesta 200 CZK por todo el día, si estás menos de dos horas, son 100 CZK–.
Otra opción más cómoda es reservar una excursión organizada desde Praga. Echa un vistazo a tours desde Praga al castillo de Karlštejn –no hay disponibles en español– con traslado en autobús y hasta en bici eléctrica.
Entradas para el castillo de Karlštejn: tours guiados, horarios y precios
Antes de lanzarte a la carretera o al tren para visitar el castillo de Karlštejn, es buena idea saber los tipos de visitas que puedes hacer y decidir cuál prefieres, además de comprobar si están disponibles el día que viajas. Lo decimos porque, como en casi todos los castillos, palacios y hasta monasterios de Chequia, hay disponibles varios tipos de tours de diferentes duraciones y zonas a visitar, en este caso, tres:
- la residencia imperial de Carlos IV, el tour básico: 55 minutos de duración y 300 CZK de precio;
- las capillas del castillo de Karlštejn: 100 minutos y 640 CZK,
- el tour completo del castillo, de tres horas y 1.800 CZK.
Tienes toda la información en la web, fíjate bien para saber qué día y a qué hora está disponible la visita que te interesa. Mira bien el tema de los horarios, porque cambian casi cada mes y dependen del tour que quieras hacer. Lo que sí te adelantamos es que cierra los lunes.
Como decíamos antes, no hay visitas guiadas en español, al menos por ahora, aunque puedes alquilar una audioguía en castellano.
Nuestro consejo: reserva las entradas para la visita a la Capilla de la Santa Cruz
No puedes visitar el castillo de Karlštejn y no entrar en la Capilla de la Santa Cruz. Antes de que digas nada, no, la visita a la Capilla de la Santa Cruz no está incluida en el tour básico. Vale, ya no conserva reliquias ni joyas de la corona, pero sigue decorada con más de 2.000 piedras semipreciosas. Casi como si fuera un yacimiento arqueológico –como Altamira o Lascaux–, tuvieron que cerrarla al público porque la condensación estaba acabando con ella. Bueno, la condensación y la gente que rascaba las paredes para llevarse un poco de oro de recuerdo.

El caso es que, ahora, solo se visita en grupos reducidos –hasta 16 personas en el tour de las capillas y solo 6 en el completo– y hay que reservar con antelación. Hay que mandar un correo electrónico o llamar por teléfono para reservar.
Historia del castillo de Karlštejn y del emperador Carlos IV
El castillo de Karlštejn fue fundado en 1348 por el emperador Carlos IV, quien lo mandó construir como fortaleza para guardar las joyas de la corona –del Reino de Bohemia y del Sacro Imperio Romano Germánico– así como un gran número de reliquias que había ido acumulando. Y, puestos a ser “caja fuerte”, decidió que se construyera sobre una colina rodeada de bosques en la región de Bohemia Central.

Desde aquella primera torre de Carlos IV, hasta los tres edificios dentro de la muralla que componen hoy el castillo de Karlštejn, han pasado muchos siglos y muchos señores. Los tesoros salieron del castillo a mediados del siglo XV, aunque los del Reino de Bohemia volvieron poco después. Pero durante la Guerra de los Treinta Años, en 1619, se trasladaron definitivamente a Praga. Tras la conquista sueca de mediados del siglo XVII, el castillo se abandonó. El aspecto actual, neogótico, se debe a la restauración de finales del siglo XIX.
Qué ver en el castillo de Karlštejn: torres, palacio y capillas
El castillo de Karlštejn está compuesto por tres edificios principales, cada uno con una función distinta y varios niveles: el Palacio Imperial, la Torre de María y la Gran Torre con la Capilla de la Santa Cruz. Un extra, fuera de los tours y que puedes visitar por tu cuenta y gratis, es la torre del pozo.
El Palacio Imperial
Esta fue la residencia del emperador Carlos IV. Aquí está la sala más grande del castillo –con armarios de 500 años de antigüedad de los caballeros/soldados que protegían al emperador–. En la segunda planta, las habitaciones reales, solo Carlos IV y su hijo Wenceslao IV pasaron por ellas, con baño, chimenea y capilla. Además de la sala del trono y la de espera, decorada con frescos.

La Torre de María, la iglesia de la Virgen y la Capilla de Santa Catalina
En la Torre de María se conserva el objeto más antiguo del castillo de Karlštejn: una piedra del siglo I con una cabeza tallada de Medusa, en teoría, un regalo del mismísimo Petrarca a Carlos IV. Aunque, lo que de verdad impresiona es la iglesia de la Virgen con la Capilla de Santa Catalina. Frescos con Carlos IV y con escenas del Apocalipsis, además de un techo de madera restaurado, en la iglesia, y decoración de piedras semipreciosas en la capilla cubriendo frescos de santos. Alucinamos… y todavía quedaba el plato fuerte.

También nos encontramos con una réplica de la corona del Reino de Bohemia, que hoy se conserva en la Catedral de San Vito en el castillo de Praga.
La Gran Torre y la Capilla de la Santa Cruz
Cada uno de los edificios estaba conectado al siguiente por puentes o pasarelas de madera que podían destruirse en caso de ataque, la única que se conserva hoy es la que une la Torre de María con la Gran Torre, el último edificio que se visita. La Gran Torre era el espacio más seguro, el último bastión de defensa, en la parte más alta del castillo de Karlštejn. Es aquí donde Carlos IV mandó levantar la Capilla de la Santa Cruz, con muros de hasta 7,5 metros de grosor.

Ya la subida a lo alto de la torre, donde está la capilla, casi hizo que nos rompiéramos el cuello al fijarnos en los frescos que decoran los techos de la escalera. Pero fue una vez llegamos a la capilla cuando llegó el verdadero stendhalazo. El techo dorado con cristales de Murano, las imágenes de santos –la galería de pinturas medievales más grande del mundo, con 129 retratos–, la reja, los huecos de las reliquias… Una auténtica locura que, como te decíamos, tienes que visitar si llegas hasta allí.
La torre del pozo y sus vistas
El inexpugnable castillo de Karlštejn tenía hasta acceso al agua a través de su torre del pozo. No esperes ver un agujero infinito –más de 80 metros– en el que echar una moneda para cumplir tu deseo… La torre del pozo no se visita, hay un café. ¿Por qué te decimos que vayas entonces? Porque la vista del castillo con las torres y la muralla desde ella es una de las mejores. Hacia el otro lado, el bosque que rodea al castillo aparecerá a tus pies. Como decíamos antes, esta parte, junto con el patio, es gratuita.

¿Merece la pena visitar el castillo de Karlštejn? Nuestra opinión personal
Si, después de lo que has leído, todavía dudas de que la visita al castillo Karlštejn merece muchísimo la pena, es que lo hemos contado muy mal.
Más allá de la arquitectura, que ya te decimos que nos encantó aunque tenga un poco de reforma loca típica del siglo XIX de Viollet le-Duc y discípulos, las partes originales, la decoración de la capilla, su historia… No te van a defraudar. A poco que tengas un día en Praga en el que no tengas claro qué hacer, reserva una visita completa al castillo de Karlštejn.
Los mejores miradores del castillo y cómo llegar
Hemos dicho que una de las mejores vistas del castillo de Karlštejn la tendrás desde la torre del pozo, pero no te quedes solo con esa. Ya que has llegado allí, sube hasta el mirador en medio del bosque que te marcamos en el mapa, junto con el punto en el que aparcamos el coche. Hay que subir por un sendero señalizado que llega al pueblo. Así que, también puedes llegar al mirador desde el otro lado del sendero. También te indicamos la salida en el mapa.

Otro lugar que te marcamos en el mapa para tener una vista del castillo Karlštejn es al otro lado del río Berounka, por la carretera 11615. Aunque aquí hay unos pocos cables de la luz –admitimos que “nos los hemos calzado” con el Photoshop–.
Dónde comer en Karlštejn
De camino hacia el castillo, pasarás por el pueblo de Karlštejn junto a un montón de restaurantes –puede que demasiados, además de muchas tiendas de recuerdos–. Como no sabrás en cuál parar, te contamos que nosotros lo hicimos en el restaurante del Hotel Koruna que tiene platos del día tradicionales y a buen precio. No es el mejor sitio en el que hemos comido en Chequia, pero lo recomendaríamos en Karlštejn.

Está todo lleno de restaurantes, casi todos de hoteles o pensiones, así que puedes ir fijándote por el camino. El último, antes de la entrada del castillo, también tiene menús del día, es el Restaurace – Penzion U Adama. No lo probamos, pero te lo decimos para que sepas que, si quieres comer antes de la visita, es tu última oportunidad.
También habíamos leído buenas críticas del Restaurace a penzion Pod Dračí skálou, pero está un poco más apartado. Se llega, andando por el bosque, desde la puerta del castillo en unos siete minutos. Puedes volver al aparcamiento por ese camino, pasando por el restaurante y caminando junto al río, pero es un poco más largo que por la zona turística.
Mapa de Karlštejn con el castillo, los miradores, la estación, el aparcamiento y los restaurantes
No tiene pérdida, pero aquí tienes nuestro mapa de Karlštejn. El castillo está claro dónde se encuentra, pero también te indicamos dónde están los miradores de los que te hemos hablado, la estación de tren –si vas en transporte público–, el aparcamiento –si vas en coche– y los restaurantes que te recomendamos.
Preguntas y respuestas sobre el castillo
Ronda final de preguntas del castillo de Karlštejn para completar el viaje y tenerlo todo claro
¿Qué ver en Karlštejn además del castillo?
No hay mucho que ver en el pueblo de Karlštejn más allá de los miradores. El resto, el trazado medieval y las casas antiguas, lo verás mientras lo atraviesas camino del castillo desde la estación de tren o desde el aparcamiento.
¿Quién es el propietario del castillo de Karlštejn?
El castillo de Karlštejn pertenece al Estado Checo y está gestionado por el Instituto Nacional de Monumentos.
¿Cuánto tiempo se tarda en visitar el castillo de Karlštejn?
Como se hace siempre con grupo, el tiempo que tardarás en la visita al castillo de Karlštejn depende, exclusivamente, del tipo de tour que contrates. En nuestra opinión, hay que visitar la Capilla de la Santa Cruz, así que, un mínimo de 100 minutos de tour y luego otros 10-20 minutos para la vista desde la torre del pozo. Para ir con tranquilidad, resérvate un par de horas para pasar en el castillo de Karlštejn. Con el paseo desde la estación y algún mirador, puedes calcular unas cuatro horas en total.
¿Merece la pena visitar Karlštejn?
De nuevo, si todavía te lo estás preguntando… lo hemos contado muy mal. ¡Claro que merece la pena! Eso sí, recuerda que hay que visitar la Capilla de la Santa Cruz para completar la experiencia.
¿Se puede visitar el castillo de Karlštejn sin tour?
No. Solo se puede entrar en el castillo con guía.
¿Qué tamaño tiene el castillo de Karlštejn?
No te esperes algo tan gigantesco como el castillo de Praga. El castillo de Karlštejn no es muy grande en extensión, pero lo compensa en altura. La Gran Torre mide 60 metros de alto y, aunque no se visita, recuerda que la torre del pozo tiene otros 80 metros, hacia abajo.
¿El castillo de Karlštejn está abierto en invierno?
Depende del tour que quieras hacer. En el caso de la visita a las capillas, puedes hacerlo todos los días, excepto los lunes, desde el 1 de mayo hasta el 30 de septiembre. El resto del año no se ofrece. El tour básico también está desde octubre a mayo, pero en fecha concretas, puedes verlas en su web.

Un castillo lleno de historia a un paso de Praga y en mitad de un bosque. Así es el castillo de Karlštejn.
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