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Las pirámides de Giza

  

Casi 5.000 años de historia nos contemplan. Cientos de teorías sobre su construcción y sobre su contenido, que no ha llegado hasta nuestros días aunque todavía se pueden encontrar otras que nos descubran el lujo y la pompa con que sus ocupantes eran enterrados –hace pocos meses, en agosto, se publicó que se habían descubierto otras gracias a Google Earth– . Dioses míticos, extraterrestres, civilizaciones antiguas… ¿cómo no va a despertar la imaginación y el deseo de cualquier viajero visitar las pirámides de Egipto?

Egipto-Giza Necropolis

Camino de las pirámides de Egipto

Era nuestro segundo viaje juntos, nuestra segunda incursión en el continente africano –el primero había sido Marruecos–  y el segundo viaje organizado –y ¡último!–. Egipto es uno de esos lugares que atraen, que tientan, que todos queremos conocer. Después de cuatro días navegando por el Nilo llegaba por fin el momento más esperado del viaje: Giza y sus pirámides.

La pirámide escalonada de Saqqaba

Ocho de la mañana, las ganas a tope, las cámaras cargadas y un viento de mil demonios que se veía por las ventanas del hotel. Visitar Giza era fundamental, pero también Saqqaba y su pirámide escalonada. Desde allí podríamos ver también la pirámide roja y la acodada. No todos en el viaje teníamos las mismas prioridades. De las dos excursiones, la “completa” no tenía apenas turistas.

Egipto-Giza Piramides Viento

Las pirámides de Giza

Pequeño. Insignificante. Menos que nadie comparado con un faraón. Ése es el sentimiento que uno tiene conforme van apareciendo las tres grandes moles por el parabrisas del minibús. Imponente, a la derecha, la Gran Pirámide de Keops, el edificio más alto desde su construcción alrededor del año 2570 a.C. hasta el s. XIV. ¿Qué debía pasar por la cabeza de estos dioses en la Tierra para mandar construir estas tumbas? ¿Qué arquitectos fueron capaces de diseñar sus sueños? ¿Cuántos trabajadores y de qué forma pudieron hacer realidad estos diseños?

Egipto-Giza Turistas

Egipto-Giza Fotografiando Piramides

Una vez más la sensación es la de haber llegado tarde. Una sensación que se repite en todos los viajes ya estés en un casco antiguo medieval, en un templo romano o en una cueva prehistórica. La imaginación se desata y “limpia” de edificios el paisaje –la ubicación de las pirámides de Giza es mucho más cercana a la ciudad de El Cairo de lo que las fotos normalmente muestras–. No sin esfuerzo, las hordas de turistas se transforman en trabajadores –nada de esclavos por mucho que en el cine aparecieran los látigos–. Los camellos siguen ahí, no está claro si ya estaban en la época de los faraones –lo que provoca un encendido debate sobre la veracidad de la Biblia– pero no molestan. Y te trasladas a la época de su construcción: miles y miles de trabajadores, barcazas trayendo piedras de las canteras de Asuán, animados poblados…

Egipto-Giza Camellos Policia Turística

Keops decidió hacer de esta zona una necrópolis y Kefren y Micerino siguieron su ejemplo. Kefren, al ordenar construir la suya en una elevación consiguió “superar” la altura de la Gran Pirámide, pero sólo es una ilusión. Micerinos, mucho más modesto , se conformó con una de menos de la mitad de tamaño ¿crisis inmobiliaria en la época faraónica?

Al acercarse a estos colosos de piedra le entran a uno ganas de convertirse en arqueólogo al instante y recorrer todos sus pasillos, sus cámaras, sus pasadizos y sortear todas sus trampas –no hay pirámide que se precie que no tenga trampas, cuánto daño ha hecho también aquí el cine–. De nuevo no es el momento adecuado, la época de los grandes exploradores en busca de las huellas del pasado, pero la imaginación vuelve a ayudarnos: los faraones se convierten en Sirs ingleses, los trabajadores y sus poblados siguen ahí, pero algunos camellos se han transformado en vehículos a motor.  Todavía no se han descubierto todos sus misterios y es tanta la precisión en su construcción y su orientación que siempre habrá más preguntas que respuestas.

No pudimos visitar el interior de las pirámides de Giza porque, aunque es posible, en ese momento, la cantidad de turistas era tal que había que madrugar mucho y llegar muy pronto para conseguir uno de los pocos puestos disponibles para verlas por dentro.

Egipto-Giza Entrada Turistas

¿Quién quieres ser? ¿Arquitecto? ¿Obrero especializado? ¿Agricultor que durante la crecida del Nilo trabaja en la construcción de pirámides?… Nosotros nos hemos pedido faraones, llegamos primero.

  

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