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La vuelta a la civilización

  

Lunes, 28/02/2011 (1)

A las 7:20 de la mañana nos despiertan unas voces fuera. Salimos de los sacos y los guardamos. Recogemos las cuatro cosas que habíamos sacado y todo lo demás nos lo vamos poniendo encima capa a capa. Llega la mujer a encender el fuego, pero sigue yéndose el calor. Después aparece con el desayuno: un par de huevos fritos, unas galletas, una masa frita y unas tortitas. Por supuesto pan y esta vez también miel y una papilla dulce que nos dicen que es típica del país, sumalak.

Cuenta la leyenda que una mujer viuda, muy pobre, con dos hijos, Hasan y Husan, no tenía nada que darles de comer. Cansada de oírles llorar y lamentarse del hambre, una noche pidió un poco de harina a su vecino mientras sus hijos estaban en la cama. Sacó una olla y puso dentro siete piedras, vertió agua sobre ellas y las agitó con la harina. Los hijos, al oír a su madre, pensaron que estaba cocinando algo delicioso. Se calmaron y se durmieron. La madre también se durmió. A la mañana siguiente, cuando despertó, vio a treinta ángeles alrededor de la olla chupándose los dedos. Llamó a sus hijos y encontraron en la olla una papilla deliciosa. A partir de ese momento nunca más volvieron a pasar hambre. Sumalak en uzbeco significa “treinta ángeles”.

Damos buena cuenta de casi todo, porque esta mujer prepara comida para un regimiento, y salimos.

Bakhtiyar nos ha explicado que la llevaremos a su casa y que allí nos harán el registro de la noche dormida en el campamento (que es básico no perder una noche de éstas). Metemos a los Symbios en el coche. Él mete sus mantas y los útiles de cocina de la mujer. Vemos al hombre por segunda vez, pero él se queda allí. El coche tiene todavía una capa de hielo en las ventanillas y eso que lleva una hora con la calefacción encendida. El tubo de escape está casi tapado por el hielo y la Coca-Cola que compró ayer está puesta sobre la rejilla de la calefacción pero sigue bastante congelada.

Vemos un par de kalas más antes de llegar a la oficina: Toprak Kala y Qizil Kala.

A pesar de encontrarse a 20km de Ayaz Kala es posible ver Toprak Kala desde la fortaleza superior, con prismáticos. Toprak Kala significa fortaleza de barro, y debido a esto queda tan poco que ver como de las demás. Se cree que era una residencia real, de verano o de invierno, utilizada desde su construcción en el siglo I o II hasta el siglo VI.

No se conoce con seguridad la función de Qizil Kala. Algunos autores apuntan que podría tratarse de un cuartel militar con una guarnición de seguridad relacionada con el cercano palacio de Toprak Kala, a poco menos de 3 km. Otros, basándose es su pequeño tamaño (65m x 63m) y su lujosa decoración interior consideran que sería con más probabilidad la residencia fortificada de un aristócrata importante.

La oficina de Ayazkala Tur, lo que pone en el sello del registro, es la casa de la dueña del campamento. Ayer nos dijeron que ahora es la dueña, su marido murió hace unos meses y todas las agencias le pagan a ella. Con todo y con eso la casa no es para tanto, aunque parece que tiene un montón de criadas. La faena que le hemos hecho a la señora que nos ha cuidado. Seguro que ella trabaja para la dueña y que cobra lo mismo sirviéndola en la casa que yendo al campamento para hacernos a nosotros la comida… y allí hace mucho más frío. Pasamos al baño y descubrimos la funda para la tapa del retrete de leopardo… un toque elegante, sí señor.

Desde aquí del tirón hasta Urgench. Le preguntamos a Bakhtiyar si podremos sacar dólares del banco en Urgench porque pensamos que si él conoce el sitio del mercado negro en el que hacen buen cambio y vamos a necesitar más dinero mejor sacarlo cuanto antes y que nos lo cambie para tratar de recuperar la comisión. Se tira todo el viaje llamando por teléfono para confirmar si hay dólares en el banco. Acaba llamando a un par de ellos y a su padre. Nos dice que sí, que los ha encontrado. El cambio nos lo dirá después, ya lo ha preguntado también.

Yo no puedo estar despierto todo el tiempo: run-run, calorcito, que hay mucha luz fuera y tengo que entrecerrar los ojos para mirar por la ventanilla… todo me lleva a dormirme, es inevitable.

  

4 comentarios

  1. 23 marzo, 2011 en 13:53 — Responder

    de aqui para arriba me falta tambien!!!

    Esta tarde empiezo por aqui!!

  2. JAAC
    24 marzo, 2011 en 10:45 — Responder

    Atracón de Uzbekistán que te ibas a pegar ayer… espero que hayas sobrevivido 😉

  3. conxa
    8 abril, 2011 en 16:21 — Responder

    que bonita la hstoria de los 30 angeles!!

    me entra unos escalofrios y ese que aqui hoy hace un calor de verano.

    continuo que voy muy atrasada

  4. JAAC
    11 abril, 2011 en 15:28 — Responder

    Curiosidades de la cultura local… aunque ésta la descubrimos a la vuelta. Cuando buscamos el nombre de la masa para confirmar cómo se escribía y ver qué llevaba… Lo malo es que seguimos sin saber qué llevaba! jajaja

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