Has escuchado hablar de una famosa ciudad balneario cerca de Praga. Te has enterado de que está incluida en el triángulo de balnearios de República Checa declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Has descubierto cómo se llama y estás buscando qué ver en Karlovy Vary. Aquí llegamos “al rescate”. Eso sí, “malas” noticias. Si estás pensando en ir a Karlovy Vary en una excursión desde Praga, podrás visitar lo mínimo imprescindible. Si quieres disfrutar de la que probablemente sea la ciudad balneario más famosa y bonita de Chequia y tachar nuestros 16 sitios que visitar en Karlovy Vary, tendrás que quedarte un poco más.

Lo primero es lo primero. Entérate de qué es una columnata: esa estructura tan típica de las ciudades balneario centroeuropeas diseñada para pasear y beber las aguas termales protegiéndote del sol o de la lluvia. Luego hazte con una tacita de balneario; aprende a beber el agua termal sorbiéndola por su boquilla; pásate por todas las fuentes de la ciudad –cada una con su temperatura y su composición química distinta–, y prepárate para un sabor malo como el pecado, por qué no decirlo. Después, síguenos por el resto de lugares que ver en Karlovy Vary.
Te esperan baños en aguas termales y el esplendor de los edificios decimonónicos de la antigua Karlsbad, “los baños de Carlos”, una de las mayores ciudades balneario del Imperio Austrohúngaro y de toda Europa. Una ciudad que conquistó a Goethe, Chopin, Wagner, Pedro el Grande, Eduardo VII del Reino Unido, Kafka, Beethoven, Freud o Casanova… y que repetirá la magia contigo.
- Karlovy Vary desde Praga: cómo llegar y excursión
- Los 16 sitios que ver en Karlovy Vary
- Karlovy Vary en un día
- Mapa con los lugares que ver en Karlovy Vary
- Los balnearios públicos de Karlovy Vary y sus precios
- Dónde dormir: el Hotel Imperial
- Dónde comer: restaurantes recomendados
- Cómo moverse y dónde aparcar gratis en Karlovy Vary
Karlovy Vary desde Praga: cómo llegar y excursión
Ya hemos dicho que Karlovy Vary es la famosa ciudad balneario cerca de Praga. Está a menos de 120 km de la capital de República Checa. Poco más de una hora y media en coche del centro y una hora y cuarto desde el aeropuerto.

Si no tienes coche, el viaje es bastante más largo. En tren son casi tres horas y media desde la Estación Central de Praga, hay trenes cada dos de horas. Comprueba los horarios en la web de České dráhy, la “Renfe checa”. En autobús, son poco más de dos horas desde la estación de ÚAN Florence de Praga. Hay autobuses de Regio Jet y Flixbus cada hora hasta el Terminal de Karlovy Vary, junto a la estación de tren.
Si solo quieres estar un día en Karlovy Vary, lo más cómodo es contratar una excursión desde Praga. Tendrás transporte y guía en castellano que te acompañará por lo imprescindible de la ciudad.
Los 16 sitios que ver en Karlovy Vary
Cuando veas nuestros, nada menos que 16 –homenaje a las 16 fuentes termales de la ciudad–, sitios que visitar en la ciudad balneario cerca de Praga, entenderás por qué te decíamos que necesitarás más tiempo. ¿Cuánto? Al menos un par de días para verlos con calma. Si no tienes ese tiempo, acuérdate de la excursión, pero si quieres ir por tu cuenta y tienes un día en Karlovy Vary, más abajo te contamos qué elegiríamos nosotros.
1. Las orillas del río Teplá: las calles Vřídelní y Stará Louka
Si buscas los sitios más importantes que ver en Karlovy Vary, acércate al río Teplá. Tendrás algunas de las mejores vistas de la ciudad desde los puentes que lo cruzan y sus famosas columnatas, los principales balnearios y los palacios color pastel se levantan en las calles peatonales en sus dos orillas. Calles que van cambiando de nombre: Stará Louka, Nová Louka, Vřídelní, Mlýnské nábřeží…
¿Sabías que…?
Teplá significa “caliente” en checo. El río fluye por la zona de mayor actividad termal de Karlovy Vary, donde la placa terrestre está fracturada, y recoge en su curso parte del agua que brota del subsuelo. Vamos, que su agua está caliente.
Una de las casas más bonitas de Vřídelní es la Dům Petr, un edificio barroco de entramado de madera. Cerca está la Dům Pasteur, con su mosaico modernista, alegoría de la balneología. Hoy es uno de los edificios que forman el Hotel Astoria.

Entre los personajes famosos que visitaron Karlovy Vary, Goethe destaca con ¡13 visitas! casi todas alojándose en la calle Stará Louka y alrededores. En la Casa de los Tres Moros –en la contigua Plaza del Mercado– se alojó 9 veces entre 1806 y 1820. También vivió en la Casa Madrid, en la Casa Mozart, en la Casa del Conejo Blanco, en la Casa del Avestruz Dorado…

Todavía en Stará Louka, no te pierdas el Café Elefant, inaugurado en 1715; la Městská galerie, donde hacerte con una “tacita de balneario” artesanal, y U Jáchyma, para probar las famosas obleas de Karlovy Vary, Karlovarské oplatky. Unas obleas finas y redondas rellenas de chocolate, avellana, vainilla, etc. típicas del triángulo de balnearios de Chequia y que tienen su receta diferente en cada ciudad.
2. La Columnata de la Fuente Termal
Entre las calles Stará Louka y Vřídelní está el corazón de la ciudad: la Columnata de la Fuente Termal, Vřídelní kolonáda. Su pabellón alberga el Vřídlo, la fuente termal más famosa, potente y caliente de Karlovy Vary, que brota a 73,4 °C y puede expulsar hasta 2.000 litros por minuto. Parte del agua se distribuye a las fuentes de la columnata, donde se puede beber; parte a unos 30 hoteles y balnearios, y el resto va un géiser natural que lanza agua hasta ¡12 metros de altura! Bastante impresionante encontrarse con algo así dentro de un edificio en medio de una ciudad.

¿Y qué decir de ese edificio? Puede gustarte o no –a nosotros no nos disgusta–. Lo que es seguro es que su estilo brutalista –se inauguró en 1975, en época comunista–, con cristal y hormigón armado, choca con el resto del casco histórico de Karlovy Vary. ¿Y el Vřídlo estaba “descubierto” antes? No. Hubo un par de columnatas más antiguas. La última, de hierro fundido y cristal de finales del siglo XIX, fue desmontada durante la ocupación nazi. Según nuestra guía, una leyenda urbana dice que los nazis usaron el hierro fundido para construir armas pero es eso, solo una leyenda.
3. Los subterráneos de la Columnata de la Fuente Termal
Delante de la Columnata de la Fuente Termal hay un reloj solar en el que tú eres el gnomon y, junto a él, la entrada a los subterráneos de la columnata. Eso sí, la taquilla y el inicio del tour están en la segunda planta del edificio de la Vřídelní kolonáda.

Con el tour de 45 minutos bajamos al nivel del río, vimos los restos de las antiguas tuberías de la fuente y los sedimentos de las aguas termales. Es allí donde se “elaboran” las kamenné růže, las rosas petrificadas, otro de los souvenirs más típicos de Karlovy Vary. Rosas de papel y alambre cubiertas por los sedimentos del agua termal del Vřídlo, en especial el aragonito. Puedes comprarlas donde se reservan los tours. Aquí tienes la información sobre los precios y horarios, hay algunos en inglés.
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El tour está incluido en la Karlovy Vary Region Card, junto con la entrada a muchos de nuestros sitios que ver en Karlovy Vary, te los iremos indicando. Haz cuentas, nosotros le sacamos mucho partido.
4. La Columnata del Mercado y su plaza
La Columnata del Mercado se levanta, desde 1883, en el sitio donde en su día se encontraba el primer ayuntamiento de Karlovy Vary. Lo curioso es que fue construida como provisoria… ¡y ahí sigue! Bueno, ha sido “más que retocada” en numerosas ocasiones –en 1991-92 se reconstruyó casi entera–. Vamos, la madera no es la original. Sí, madera blanca labrada, se conoce también como Dřevěná kolonáda, columnata de madera. Con su estilo de inspiración suiza, es una de las más bonitas de la ciudad.

Tiene tres fuentes, una de ellas la Pramen Karlav IV, Fuente de Carlos IV, el emperador que fundó la ciudad en el siglo XIV –de ahí lo de “los baños de Carlos”–. Cuenta la leyenda que descubrió las aguas termales en una cacería cuando sus perros, persiguiendo a un ciervo, cayeron al agua y empezaron a aullar por el calor. La verás en un bajorrelieve sobre la Pramen Karlav IV.
¿Sabías que…?
Sobre la Columnata del Mercado hay otra: la Columnata del Castillo, cerrada desde 2020 –antes hospedaba un balneario–. Está junto a la Torre del Castillo, con entrada incluida en la Karlovy Vary Region Card, pero no imprescindible, aunque puedes subir hasta su entrada para ver la Plaza del Mercado. La base de la Torre del Castillo es lo más antiguo de Karlovy Vary. Era parte de la torre de vigilancia del castillo original que Carlos IV mandó construir en el siglo XIV.
¿Y por qué es la columnata “del mercado”? Porque se encuentra en la antigua Plaza del Mercado de Karlovy Vary, Tržiště. Es uno de los rincones más típicos de la ciudad, con su barroca Columna de la peste checa y el edificio modernista más bonito de Karlovy Vary: la Casa Felix Zawojski.
5. La Columnata del Molino, la más bonita de Karlovy Vary
No se vayan todavía, hay más columnatas que ver en Karlovy Vary. Probablemente la más famosa y elegante, con su estilo neorrenacentista de finales del siglo XIX, sea la Columnata del Molino, Mlýnská kolonáda. Un bosque de 132 metros de largo con 124 columnas corintias de granito, 12 estatuas alegóricas de los meses del año en su techo, relieves de los años ‘80 del siglo XX sobre la historia, los personajes famosos que pasaron por la ciudad y ciudadanos comunes como una enfermera… y agua de nada menos que cinco fuentes termales.

Lo de Columnata del Molino se debe a que fue construida en el lugar donde antiguamente se encontraba un molino, a orillas del río Teplá. Molino que fue demolido para dar paso a la columnata.
6. La Columnata del Parque
Todavía queda una columnata más: la Columnata del Parque o de los Jardines, Sadová kolonáda. El nombre es obvio: está dentro de los jardines de Dvořák. Su estructura, de hierro fundido, es el único vestigio que queda del gran Pabellón Blanenský, de 1881.

Tiene agua de dos fuentes: la Sadový pramen, Fuente del Parque, y la Hadí pramen, Fuente de la Serpiente, que reconocerás por la serpiente esculpida en su surtidor metálico.
7. La iglesia de Santa María Magdalena
No todo son fuentes termales y columnatas. Nuestro siguiente lugar que visitar en Karlovy Vary seguramente sea el edificio barroco más importante de la ciudad, la Iglesia de Santa María Magdalena, con su escalera monumental, sus dos torres y su gran cúpula. Echa un vistazo también al interior, con el tabernáculo y el retablo barroco con dos Vírgenes góticas. La entrada es gratuita.
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La historia de la iglesia se remonta al siglo XV y puedes descubrirla con una visita guiada a la cripta –incluida en la Karlovy Vary Region Card–. Es la misma organización que hace las visitas a los subterráneos de la Columnata de la Fuente Termal y también se puede reservar en el mismo sitio. Aquí tienes más información.
8. El mirador del Parque Jean de Carro
Desde la iglesia, en unos cinco minutos, aunque todos cuesta arriba, se llega al Parque Jean de Carro. Allí, además de una columna con una estatua de Carlos IV del siglo XIX –se levantó para el 500º aniversario de la fundación de Karlovy Vary–, hay unas vistas preciosas de la ciudad. Y es que tiene un emplazamiento panorámico espectacular, en la ladera oriental del valle del río Teplá.

¿Sabías que…?
En el parque hay otra escultura mucho más curiosa, la de un gato de espaldas a la ciudad. Está junto a la Villa Lützow y tiene una historia de lo más interesante. Pregunta, porque hay muchas versiones, a ver cuál te cuentan…
9. El Teatro Municipal de Karlovy Vary y su plaza
Más sitios que visitar en Karlovy Vary que no tienen que ver con las fuentes termales. El teatro municipal, Karlovarské městské divadlo, es uno de los edificios que más destacan en la orilla del Teplá. Un gran teatro decimonónico en estilo neobarroco, con decoración interior rococó y algunos elementos Art Nouveau, ¡el clásico “mix Karlovy Vary”!

Lo más famoso del teatro es su telón, pintado por tres jóvenes artistas vieneses, entre ellos dos hermanos, Ernst y ¡Gustav Klimt! Eso sí, no esperes algo del estilo de El Beso. Todavía la pintura de Klimt era más académica. Lo malo es que, si no vas a una función, no siempre es posible visitar el interior, solo se puede hacer en fechas concretas –en verano es más fácil–. Nosotros no pudimos. En la web del teatro, solo en la versión checa, tienes información de las visitas. El tour es en checo y tendrás que traducir la web con el Google Translate…
En la Plaza del Teatro, Divadelní náměstí, hay otro gran edificio Art Nouveau, el de la antigua Sparkasse, y una curiosa estatua contemporánea que representa al emperador Carlos IV. Si te fijas en la plataforma sobre la que está el caballo, verás aparecer “flotando” la corona de San Wenceslao, la pieza más famosa de las joyas de la Corona de Bohemia que mandó fabricar Carlos IV para su coronación.
10. La calle Sadová y la iglesia ortodoxa de San Pedro y San Pablo
Nos alejamos del río para recorrer la calle Sadová, una de las más bonitas de Karlovy Vary y mucho más tranquila que las orillas del Teplá. Desde los jardines de Dvořák –los de la Columnata del Parque–, llega hasta la iglesia ortodoxa rusa de San Pedro y San Pablo, de finales del siglo XIX, con sus cúpulas bulbosas. Cúpulas que, según nos contó nuestra guía, están bañadas con oro de verdad.. traído desde Moscú.

La calle, flanqueda por palacios de la época dorada de Karlovy Vary –mediados del siglo XIX – principios del XX–, es un muestrario de estilos arquitectónicos, la mayoría “neos”: neorrenacentismo, neobarroco, neoclásico, historicista, Art Nouveau… El único edificio contemporáneo es el del Hotel Bristol, construido en el lugar donde se levantaba la sinagoga quemada por los nazis en 1938.
¿Sabías que…?
Desde la calle Sadová puedes llegar a la antigua fábrica de un licor típico de Karlovy Vary, la Becherovka, uno de los símbolos de la ciudad. Cuando solo se habían encontrado 12 fuentes en la ciudad, ahora hay 16, la Becherovka se conocía como “la 13ª fuente”, no decimos más. La fábrica se ha transformado en museo: The Home of Becherovka. Está incluido en la Karlovy Vary Region Card. Entramos, pero no lo recomendamos si no te sobra mucho tiempo y sobre todo si, como nosotros, no bebes alcohol. No se ve nada de la fábrica original. La competencia era dura, en el mismo viaje fuimos a la fábrica de Pilsner-Urquell de Pilsen que nos encantó.
11. El Saunia Thermal Resort y las vistas de Karlovy Vary
Una de las cosas que tienes que hacer en Karlovy Vary sí o sí es bañarte en sus aguas termales. Nosotros lo hicimos en las piscinas del Saunia Thermal Resort y es una gozada. Tienen dos piscinas al aire libre abiertas todo el año. Una más pequeña, con aguas 100 % naturales a 38 °C, y una más grande, a 32 °C. Las piscinas tienen vistas preciosas al casco histórico de Karlovy Vary. Nosotros estuvimos en primavera, pero tiene que ser una maravilla estar allí en invierno, y más si hay nieve.

También hay un área de sauna con ocho saunas de seis estilos diferentes y un programa de “ceremonias”. Si no has probado nunca un Aufguss –nosotros lo hicimos también en Polonia–, no te lo pierdas. Los maestros de sauna van vertiendo agua con aceites esenciales sobre las piedras y desplazan el aire caliente y húmedo con movimientos rítmicos de una toalla. Solo podemos decir ¡wow!
Puedes comprar una entrada al centro termal para tres horas o para un día entero, los precios los tienes en su web. Con la Karlovy Vary Card tendrás un 10% de descuento.
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Aunque no entres, no te pierdas una de las mejores vistas de Karlovy Vary gratis. Con un curioso ascensor “oblicuo” en la primera planta del Hotel Thermal, llegarás a la recepción del centro termal. Si no quieres entrar, sal a la calle y sube hacia el edificio del restaurante. Allí encontrarás la terraza – mirador.
12. El mirador de la Torre de Diana y el funicular
Más vistas bonitas de Karlovy Vary. La más famosa seguramente sea desde el mirador de la Torre de Diana. Ya en las guías del siglo XIX las vistas desde su colina se promocionaban como las mejores del balneario. Eso sí, había que subir a pie. La cosa cambió en 1909, con la construcción del funicular de Diana. La torre de observación, con un moderno ascensor eléctrico, se inauguró en 1914 y, desde entonces, sigue siendo uno de los sitios que todo el mundo te dirá que tienes que visitar en Karlovy Vary.

El funicular, que sube 167 metros en unos cinco minutos, está incluido en la Karlovy Vary Region Card y la subida al mirador, tanto por las escaleras –150 escalones– como con el ascensor, es gratuita. Tienes los horarios en su web. El restaurante que está junto a la torre, el Diana Restaurant, está especializado en caza y platos típicos checos y la comida está muy rica.
13. El Bosque Termal y los miradores de Pedro el Grande y del Salto del ciervo
La Torre de Diana está en medio del llamado Bosque Termal de Karlovy Vary, Lázeňské lesy Karlovy Vary. Es una zona natural protegida en las colinas que rodean la ciudad balneario con senderos, miradores, esculturas y monumentos históricos. Hay más de 100 km de senderos de diferentes niveles de dificultad. Ya sabes, baños termales más senderismo igual al tratamiento perfecto para tu cuerpo. Junto a la Torre de Diana hay un mapa con los senderos de la zona, que también puedes encontrar aquí.

Nosotros recorrimos el sendero que en la web es naranja y en los mapas en papel amarillo –2,2 km– para volver a la ciudad desde la torre –te lo indicamos en el mapa de Karlovy Vary, para que no te pierdas como nosotros–. Pasamos por dos de sus miradores más famosos: el de Pedro el Grande, Vyhlídka Petra Velikého, y el del Salto del ciervo, Jelení Skok. El primero recuerda al zar, que, según la leyenda, habría llegado hasta aquí montando un caballo a pelo. Y el segundo al ciervo de la leyenda de la fundación de Karlovy Vary, el que estaba cazando Carlos IV.
14. El Grandhotel Pupp: escenario de Casino Royale de James Bond
Entre los lugares que ver en Karlovy Vary vamos a hablarte de… ¡un hotel! Hay muchos hoteles de lujo icónicos en la ciudad, pero ninguno como el Grandhotel Pupp, con sus más de tres siglos de historia. Su origen se remonta a 1701, aunque ha sido reconstruido y ampliado muchas veces: el aspecto actual es neobarroco, de principios del siglo XX.

El Grandhotel Pupp fue una de las localizaciones de Casino Royale, la primera película de James Bond con Daniel Craig como protagonista. Es el Hotel Splendide de Montenegro, donde el agente 007 se aloja mientras participa en la partida de póker en el Casino Royale. Por cierto, el pueblo de Loket, en la región de Karlovy Vary –hablamos de él en nuestro artículo sobre el triángulo de balnearios de República Checa– también aparece en la película como un pueblo de Montenegro.
¿Sabías que…?
El Grandhotel Pupp, junto al Bristol Palace, sería uno de los hoteles que habría inspirado el hotel de la película Grand Hotel Budapest. Hay unos cuantos detalles más que recuerdan Karlovy Vary en la película: el licor típico Zubrovka –como la Becherovka–, la imagen de la estatua de un ciervo sobre una roca –como el mirador del Salto del ciervo–, el funicular –como el de la Torre de Diana–…
15. Los Baños Imperiales
La joyita de los interiores en Karlovy Vary es el Balneario Imperial o Baños Imperiales –Kaiserbad en alemán y Císařské lázně en checo–. No creas que vas a poderte dar un baño: ya no es un centro termal. Y, cuando se abrió en 1895 era un balneario de lujo para la élite. Se consideraban las instalaciones balneológicas más modernas del Imperio Austro-Húngaro.
El edificio es una verdadera locura. Tenía su propio gimnasio, la Sala Zander, equipado con aparatos mecánicos para la gimnasia terapéutica sueca según el método del tal Dr. Zander. Sala que aparece como el Casino Royale de Montenegro en la película de James Bond.
Había un hueco central en el que estaban todas las salas de baño individuales que se ha perdido, transformándose en un teatro, la sede de la Orquesta Sinfónica de Karlovy Vary. Esa parte es contemporánea, y también es una pasada. Está construida dentro del edificio original sin tocarlo, a excepción de las seis patas en las que se apoya.
Pero lo que más locos nos dejó fue el baño imperial, construido para el mismísimo emperador Francisco José I de Austria… que nunca se bañó aquí. Se ha conservado con sus muebles, azulejos y decoración originales y lo han usado personajes famosos como la primera cosmonauta rusa, Valentina Tereshkova.

También se conservan la escalera imperial, algunos de los pasillos, las salas de espera de hombres y mujeres –separadas–… Solo se puede entrar con visita guiada, tienes información en su web, en checo. La entrada está incluida en la Karlovy Vary Region Card.
16. La fábrica de cristal de Moser
Last but not least. Hemos dejado para el final nuestras dos visitas favoritas en Karlovy Vary: la de los Baños Imperiales y la de la fábrica de cristal de Moser. El cristal de Moser no es un cristal de Bohemia cualquiera, es el de mayor calidad del país y uno de los mejores del mundo. No es casualidad que se conozca como “el cristal de los reyes”, lo usan las casas reales de media Europa, de la inglesa a la española –el rey Felipe VI y la reina Leticia brindaron con copas de cristal de Moser en su boda–.

Si quieres saber más de su historia; ver cómo trabajan de forma artesanal los grabadores y maestros vidrieros y, si tienes suerte, hasta soplar vidrio como me dejaron hacer a mí; conocer lo que hace único a este cristal y por qué su calidad es tan alta; visitar el museo… tienes que ir a la fábrica de Moser en Karlovy Vary. Eso sí, solo con visitas guiadas . Tienes información en su web y hay que reservar. La visita está incluida en la Karlovy Vary Region Card.
Por cierto, el cristal de Moser en Europa solo se puede comprar aquí y en su tienda en Praga. No venden a distribuidores, no decimos más. Tacitas de balneario, rosas petrificadas, obleas de balneario, Becherovka y cristal de Moser. Ya sabes cuáles son los mejores souvenirs de Karlovy Vary.
Karlovy Vary en un día
Si solo puedes pasar un día en Karlovy Vary, no podrás visitar la fábrica de cristal, que pilla un poco fuera, ni bajar a los subterráneos de la Columnata de la Fuente Termal. También tendrás que elegir entre visitar los Baños Imperiales, subir al mirador de la Torre de Diana –donde tendrás que ir y volver en funicular– o darte un baño en el Saunia Thermal Resort. Eso sí, el resto de los sitios que visitar en Karlovy Vary los podrás ver sin problema.
Mapa con los lugares que ver en Karlovy Vary
Aquí tienes nuestro clásico mapa con los lugares que visitar en Karlovy Vary para que no te pierdas nada y lo tengas todo organizado. Incluye también la información práctica de la que hablamos a continuación y el paseo por el Bosque Termal.
Los balnearios públicos de Karlovy Vary y sus precios
Además del hotel the, el otro balneario público de Karlovy Vary son los Baños de Elisabeth, Alžbětiny Lázně. En su web tienes la información actualizada con los precios y con la Karlovy Vary Region Card tienes acceso incluido de 90 minutos a la zona de la piscina y a la cueva de sal.
¿Sabías que…?
Todos los spas y balnearios que usan aguas de las fuentes termales de Karlovy Vary tienen un logo en su entrada con una fuente y el texto SPLZaK Vřídelní voda – Hot springs. SPLZaK es el organismo público oficial responsable de la gestión de los manantiales de agua termal de Karlovy Vary.
Dónde dormir: el Hotel Imperial
Otro funicular, el Funicular Imperial, lleva hasta uno de los hoteles más emblemáticos de Karlovy Vary: el Hotel Imperial Spa & Health Club, fundado en 1912. Un enorme hotel-spa que parece un palacio dominando la ciudad balneario. Date un capricho y disfruta de las piscinas, jacuzzis y saunas de su spa y de sus tratamientos, como los baños en aguas minerales.

Por supuesto, hay muchos más hoteles en Karlovy Vary si buscas algo diferente.
Dónde comer: restaurantes recomendados
Si quieres comer bien en Karlovy Vary, tenemos un par de recomendaciones. La primera, el Restaurante Diana, junto a la Torre de Diana. Ya hemos mencionado que está especializado en carne de caza y platos típicos checos, como la sopa de goulash o el Kynuté jahodové knedlíky, unos dumplings rellenos de una crema con fresas.

El otro, nuestro favorito, es La Hospoda. También con platos checos, aunque más moderno y con influencias internacionales, en una zona un poco menos turística de la ciudad. Te aconsejamos la carne estofada al vino tinto.
Cómo moverse y dónde aparcar gratis en Karlovy Vary
Todos los lugares que visitar en Karlovy Vary de los que te hemos hablado están a poca distancia caminando. Más allá de la Torre de Diana, a la que puedes llegar en funicular, y a la fábrica de Moser, a la que tendrás que ir en autobús, no necesitarás más que tus piernas. Incluso la estación de trenes y autobuses está cerca del centro. Los horarios de los autobuses urbanos, al llegar los necesitarás para ir al hotel, están en Google Maps.
Si llegas a Karlovy Vary en coche, en todo el centro los aparcamientos son de pago. Nosotros aparcamos casi todo el tiempo en el hotel y nos movimos a pie. Pero el último día, mientras comíamos en La Hospoda, aparcamos en un sitio que nos había sugerido la guía: en la calle Šmeralova, cerca de la Escuela de arte Antonín Dvořák. Allí aparcar es gratis y está cerca de la estación, en la entrada del casco histórico. Te lo indicamos en el mapa.

Ya sabes todo para visitar Karlovy Vary. La famosa ciudad balneario cerca de Praga te espera.
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