Mimizan es el compendio perfecto de lo que te espera en la región francesa de las Landas: playas kilométricas, dunas, pinares, lagunas… Y, de regalo, Patrimonio UNESCO. Deja que te descubramos un desconocido que te va a enamorar. ¿Te animas?
Mimizan es el compendio perfecto de lo que te espera en la región francesa de las Landas: playas kilométricas, dunas, pinares, lagunas… Y, de regalo, Patrimonio UNESCO. Deja que te descubramos un desconocido que te va a enamorar. ¿Te animas?
Te contamos cómo son las fiestas más coloridas del Corpus Christi de Polonia. Las de Spycimierz y Łowicz en el voivodato de Łódź. Alfombras florales patrimonio de la humanidad y trajes tradicionales llenos de detalles. Miles de turistas se acercan cada año… y tú podrás ver las dos el mismo día.
Uno de los templos dóricos mejor conservados del mundo, descendientes de antiguos troyanos, misterios que puede que nunca se resuelvan, un teatro con vistas… son solo algunos de los motivos para visitar las ruinas de Segesta, con su templo inacabado.
El mayor pinar de Europa, dunas gigantescas, playas kilométricas, olas adoradas por los surfistas, pueblos marineros y lagos, lagunas, estanques, ríos… Solo te podemos decir que vas a alucinar con las Landas tanto como nosotros. ¿Te atreves a comprobarlo?
Te guste o no la cerveza, tienes que visitar el museo de la cerveza de Bruselas, el Belgian Beer World. Descubrirás todo sobre la cultura cervecera belga, Patrimonio de la Humanidad, además de catarla, presentarle tus respetos a Gambrinus y disfrutar de las vistas.
Según una leyenda, los dioses eligieron esta zona de la costa de Calabria como residencia. Otra, cuenta que la ciudad fue fundada por Hércules a la vuelta de sus trabajos en Hispania. Tan bonita es Tropea y sus vistas que los dioses y semidioses tenía que tener algo que ver…
Navegar en un catamarán por las islas dálmatas en Croacia. ¿Qué tal te suena? No las teníamos todas con nosotros, pero la experiencia no pudo gustarnos más. La tranquilidad de ver el mundo pasar asomado a la borda, los pueblecitos, la comida, las cuevas, los delfines…
¡Ojo, cuidado! No te dejes llevar por la emoción y te conectes alegremente a Internet con tu plan de datos… La sorpresa en forma de factura te puede amargar la vuelta a casa. Echa un vistazo a cómo estar conectado en Suiza sin duplicar el presupuesto de tu viaje. Nos lo vas a agradecer.
Alejarse de la Grand-Place no es pecado… Echa un vistazo a nuestros lugares que ver cerca de Bruselas y te darás cuenta de que todavía tienes muchos motivos para volver a viajar a la capital belga. Castillos, basílicas, bosques, tulipanes… a menos de una hora de la estación central.
El lago de Como tiene dos brazos hacia el sur. En uno está Como y en el otro está la Lecco. Casi una desconocida fuera de Italia, pero con tanto encanto como su «vecina» y muchísimos menos turistas, además de más barata. Echa un vistazo a lo que te vas a encontrar, y hazle un hueco en tu ruta.
El primer viaje organizado a Suiza, allá por 1863, incluía una visita al monte Rigi. Aquí comenzó la fiebre por el turismo alpino. La reina de las montañas sigue presumiendo de unas vistas de escándalo desde sus casi 1.800 metros de altura… y del primer tren cremallera de montaña de Europa. ¿Quieres más?
Pide por esa boca para llenar ese estómago. Tenemos todas las opciones para comer en Barcelona. De uno de los mejores restaurantes del mundo a una taberna con más de cien años, además de restaurantes con encanto, pintxos y hasta bocatas. ¡No pases hambre!
Déjanos venderte Trapani, una de nuestras ciudades favoritas de Sicilia a la que se dedica muy poco tiempo. Murallas con vistas, playas, un casco histórico lleno de callejuelas, iglesias, museos, atardeceres… y unos alrededores que tampoco deberías perderte. ¿Ves por qué nos gusta tanto?
Ni te imaginas la cantidad de colores que pueden crear más de un millón de bulbos de tulipán. Ese número se planta cada año en el jardín del castillo de Groot-Bijgaarden. Y esa explosión de color es Floralia Brussels. Solo tienes un mes al año para sentirte en un cuadro impresionista. ¿Te animas?
En mitad de un bosque en la ladera de la «montaña sagrada de los catalanes». Ahí está la abadía de San Martín del Canigó desde hace más de mil años. Vistas de infarto, capiteles románicos, dos iglesias… y mucha tranquilidad. Vete preparando tu visita: te lo contamos todo.