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MoMA y Top of the Rock, Nueva York (IX)

Martes 30/12/2008 (2)

A la salida del metro buscamos la entrada del museo.

NuevaYork-Taxis

Cuando llegamos al MoMA ya está abierto, a pesar de que todavía no es la hora que decía en la guía. No sólo está abierto sino que las entradas para la exposición temporal de Van Gogh ya las están dando para la una de la tarde. Cuando entramos nos dijeron que estaban dándolas para las 12:30, pero en el rato que hemos tardado en dejar en la consigna los abrigos y a Okihita ya están en la una. En la consigna no se pueden dejar objetos electrónicos. De manera que saco a Sungin y me lo llevo puesto. Eso sí, con el City Pass no hemos tenido que hacer nada de cola. Por fin un sitio en el que no hemos tenido que esperar.

En el museo nos quedamos tres horas. Hay de todo y lo recorremos entero desde la sexta planta hacia abajo. En la segunda es donde se encuentra la exposición de Van Gogh y las salas de arte moderno. Algunas de las obras de arte que se exhiben en esas salas parecen cualquier cosa menos arte. Una de ellas es un pedestal blanco con una mosca en una esquina, y la mosca es de tamaño natural, no es que hayan hecho un bicho enorme. Otra, todavía más “sangrante” es una pelota de papel, vamos, un folio arrugado que se exhibe dentro de una urna, supongo que será para que el de la limpieza no se despiste y lo tire sin darse cuenta de que es arte en lugar de basura. Y casi al lado, otra que es un paquete de post-it y un bolígrafo, también dentro de una urna. Por suerte en el museo también hay Miró’s, Picasso’s, Cezane’s, Van Gogh’s,… y muchos otros desconocidos que son autenticas maravillas en muchos casos. En otros son poco más que garabatos de niños. No tengo ojo para el arte moderno-contemporáneo.





El museo en sí mismo ya es una obra de arte. Hay una zona para tumbarse y descansar en la primera planta.

La tienda de la NBA está prácticamente al lado y vamos a hacerle una visita de cortesía. Como no podía ser de otra manera la tienda es enorme, con dos plantas y varias zonas. La de la WNBA es casi testimonial. Tienen desde camisetas y equipaciones de los principales jugadores de todos los equipos, hasta material escolar y babys para bebés. En una pared hay varios balones con las manos de los jugadores para que la gente pueda comparar el tamaño de sus manos con las de sus ídolos. También tienen a la venta, por unas cantidades de dinero más que respetables (más de 1.000$) camisetas y zapatillas firmadas

A la salida de la tienda volvemos a comprar un perrito caliente en un puesto callejero. Ayer nos timaron en la zona cero, porque el de hoy cuesta la mitad, 1,50$. Camino de la catedral de San Patricio nos topamos con el Rockefeller Center y un puesto de venta de billetes para el Top of the Rock, el observatorio de la última planta del edificio. No hay cola para comprar las entradas y eso nos hace ilusionarnos pensando que, lo mismo, esta vez tenemos más suerte. La entrada son 20$ por cabeza, igual que el Empire y no está incluida en el City Pass. En el puesto de la calle sólo se puede pagar con tarjeta. Según google esta mañana el euro había bajado un poco, hasta 1,4099, pero sigue saliendo rentable pagar con tarjeta. El cambio en Madrid fue a poco más de 1,36.


En la entrada viene la hora a la que hay que subir. Esto parece estar más organizado y por eso no hay tanto atasco. La hora de subida es casi ya, son las 14:30 y la subida tiene que ser entre las 14:40 y las 14:55. Vamos a la entrada y nos encontramos con una pequeña cola de gente que tiene las entradas y está esperando su hora. Si no se tienen, también se pueden comprar dentro del edificio, en la planta baja, pero vemos que hay una cola bastante grande mientras que en los puestos de la calle no había nadie. A las 14:45 nos dejan subir. Dentro del edificio hay que hacer una cola de unos 15 minutos, pero amenizada, no como en el Empire. Lo primero una pequeña exposición de momentos del edificio que se van recorriendo en la cola. Después tres documentales de cuatro minutos para ir pasando por grupos hasta el ascensor. El ascensor te lleva hasta la planta 67 en nada de tiempo y la parte de arriba de la cabina es transparente, con lo que puedes ver la velocidad con la que va subiendo. Al llegar arriba tienes un primer punto de observación. Puedes subir más arriba con unas escaleras mecánicas. Y más arriba aún por unas fijas que te llevan a la azotea del edificio donde se puede disfrutar de una vista de 360º sin nada que te impida girar y ver todo Manhattan.


En la penúltima foto se llega a apreciar la estatua de la libertad a la derecha del Empire, y en la última el puente de Verrazano a la izquierda.

Los trípodes están expresamente prohibidos, así que lo de hacer una panorámica completa está descartado, pero….


Ha salido todo a pedir de boca poca cola para subir, no demasiada gente arriba, el frío justo (se me están congelando los dedos de las manos) y casi nada de cola para bajar. Un éxito. Además de que las vistas desde aquí incluyen al propio Empire State Building. Al ser hoy de día sí que se puede apreciar la estatua de la Libertad. Por cierto, que la foto famosa de los obreros comiendo sentados sobre una viga de hierro con los pies colgando es de este edificio. Estábamos seguros de que era de la construcción del Empire, pero suponemos que ellos lo sabrán mejor.

Una vez abajo Sara tiene un momento de bajón y paramos para que coma algo. Entramos en un Pret dentro del mismo edificio y se toma una ensalada. Yo he visto un yogur de miel y vainilla con muy buena pinta y con muy buen sabor realmente.

Una vez arrancados aparecerá un logo de «HQ». Hay que pincharlo, que para algo el vídeo está grabado a tope de calidad.

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Comentarios

  • Masmi
    9 febrero, 2009 a las 14:15

    Que chulada el MoMA! Me han encantado los cuadros pop y ese que es una bola de cosas negras que está cayendoQue precio tenía una camiseta de Pau?Una pasada la panorámica, a pesar de que no te dejaron usar el trípode.

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  • 9 febrero, 2009 a las 15:18

    Había de todo en el MoMA, desde obras muy buenas que, incluso siendo abstractas, pop, etc., eran verdaderamente atractivas, y otras porquerías (leasé el papel arrugado o el block de post-it).No te sé decir, las vimos pero no recuerdo el precio. Lo que sí es que ¡eran todas enormes! Las que están ahí son para vender al público «normal» pero haría falta una XXXS para que alguien normal la llevara.Panorámica a pulso y magnífico trabajo del Panorama Maker 😉

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