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La visita al coliseo de Roma: el icono de Italia por excelencia

  

Hay iconos reconocidos a nivel mundial: la estatua de la Libertad, la torre Eiffel, la ópera de Sídney… pero pocos tan longevos como el Coliseo romano. Frente a sus bloques de travertino cobra un nuevo significado el dicho: “si las piedras hablaran”. Éstas podrían contarnos secretos con casi 2.000 años de antigüedad. Han visto el apogeo y la destrucción de culturas, invasiones, saqueos, guerras… Queda por tanto fuera de toda discusión que la primera maravilla que hay que ver en Roma tiene que ser su Coliseo.

Italia Roma Colosseo

La historia del Coliseo romano: quién lo construyó y cuándo, su declive…

Los juegos en Roma eran la forma de mantener al pueblo tranquilo y feliz. Panem et circenses que decía Juvenal en el año 100 de nuestra era. El panem se refería a que el trigo se regalaba o vendía a muy bajo precio a los más pobres. El circenses… pues de eso estamos hablando.

¿Sabías que…?


La frase “pan y circo” dio lugar en los siglos XIX y XX al “pan y toros” en España. Más extraño aún es que la frase también se utilizó en Rusia como “pan y espectáculo”, хлеба и зрелищ.

A pesar de todo, Roma no contaba con un anfiteatro fijo en el que disfrutar de ese circo. Fue el emperador Vespasiano –Tito Flavio Vespasiano– quien mandó construir el primero. Corría el año 72 –sí, así, sin más números, el 72– y el lugar elegido fue el terreno de la Domus Aurea de Nerón. Ocho años después se finalizaron las obras. Vespasiano no pudo disfrutar de su legado, murió un año antes.

Roma Coliseo Calle

Su hijo y sucesor, Tito, organizó unos juegos para su inauguración que duraron nada más y nada menos que ¡100 días con sus 100 noches! Si te paras a pensar, sería como si la fiesta de tu ciudad durara algo más de tres meses. De acuerdo que no había una cada año, pero… ¡más de tres meses de juegos!

El nombre de Coliseo no es original de la época del Imperio Romano. Fue durante la Edad Media cuando se le comenzó a llamar así. En época romana era conocido como Anfiteatro Flavio –en honor a la familia que mandó construirlo–. Por cierto, parece que “coliseo” hacía referencia a una gigantesca estatua de Nerón que se hallaba en las cercanías del anfiteatro.

Roma Coliseo Exterior Detalle

El Coliseo tras el Imperio Romano, el declive

Con la caída del Imperio Romano, en el siglo V, quedó abandonado. No fue hasta el siglo XII cuando se le volvió a dar uso como fortaleza de la familia Frangipani.

Un fuerte terremoto en 1349 derrumbó la pared externa del lado sur y fue entonces cuando comenzó su expolio. Primero de los bloques caídos y después directamente arrancándolos de las paredes, junto con el bronce de las abrazaderas que sujetaban la mampostería. Sus bloques de travertino y su mármol fueron utilizados para construir grandes palacios romanos como el Palazzo Venezia, el Palazzo Barberini –hay un dicho romano que reza: Quod non fecerunt Barbari, fecerunt Barberini, lo que no hicieron los bárbaros, lo hicieron los Barberini– o el Palazzo Cancelleria.

Roma Coliseo Exterior Detalle Terremoto

El expolio no acabó hasta mediados del siglo XVIII, cuando el Papa Benedicto XIV consagró el Coliseo como lugar santo en memoria de los mártires cristianos allí ejecutados.

¿Sabías que…?


En sus casi 2.000 años de historia, el Coliseo sólo ha sido “restaurado” –en realidad más una limpieza de sus muros– una vez. Las obras, financiadas por la marca de calzado Tod’s, se finalizaron en 2016 después de casi tres años de trabajos.

Cómo era el Coliseo en su origen

Si hoy en día no deja a nadie indiferente a pesar de su estado, imagina lo que habría sido llegar a la Roma del año 80 y encontrarte con el portentoso Coliseo recién acabado, en su máximo esplendor.

Roma Coliseo Contrapicado

Como si de la película Gladiator se tratara, vamos a reconstruir lo que le falta en nuestra cabeza. De entrada, el muro exterior estaba completo –ya he dicho que cayó por culpa de un terremoto– con sus tres niveles de arcadas con columnas dóricas, jónicas y corintias. El muro estaba cubierto con mármol y, en los nichos entre el segundo y el tercer piso, se colocaron estatuas también de mármol.

La idea de cubrir con lonas el Coliseo no fue una ocurrencia de Ridley Scott. La estructura superior del Anfiteatro Flavio tenía soportes para 240 mástiles sobre los que se colocaba una lona para dar sombra a los espectadores o cubrirlos de las inclemencias del tiempo. Hablamos, sin duda, del primer “estadio” cubierto de la historia.

¿Sabías que…?


Las entradas para disfrutar de los espectáculos en el Coliseo estaban numeradas. En la restauración de 2015 se descubrieron números en color rojo en las arcadas que indicaban los sectores.

Roma Coliseo Interior

La zona de los espectadores, la cavea, se dividía en tres gradas. La inferior, en la que se colocaban los magistrados y oficiales superiores. La central, ocupada por ciudadanos poderosos. Y la superior, para la plebe. Las mujeres se situaban en los sectores más baratos de la parte superior.

El hipogeo, las tripas del Coliseo

Por debajo de la arena se encontraba la sala de máquinas que mantenía activo el espectáculo: el hipogeo. De hecho, la arena se colocaba sobre un suelo de madera para que absorbiera la sangre y evitara que gladiadores y animales resbalaran.

Roma Coliseo Interior Hipogeo

El hipogeo estaba formado por salas, pasillos, jaulas… En ellas se concentraban los gladiadores antes de salir y se encerraba a los animales. Los “escenarios” de las batallas se preparaban debajo de la arena y un complejo sistema de poleas que controlaba 80 elevadores era el encargado se colocarlos delante del público.

Las batallas navales del coliseo

¿Cómo podían representarse batallas navales en el Coliseo con ese suelo de madera y todo el sistema subterráneo que había debajo de la arena? Lo cierto es que no se sabe con certeza si se llegaron a representar, ni cómo. En cualquier caso, todo apunta a que, si ocurrieron, se llevaron a cabo en los cien días de juegos por su inauguración, antes de construirse el hipogeo. En ese momento, el Coliseo contaba con un sistema de drenaje capaz de eliminar el agua dirigiéndola a cuatro enormes cloacas.

Roma Coliseo Interior

Características del coliseo: medidas, capacidad/aforo, datos curiosos

La magnitud del Coliseo se entiende mejor con cifras. La altura del edificio era de 57 metros, como la de un edificio actual de unas 19 o 20 plantas. “Era” porque hoy en día es más bajo, sólo 48,5 metros al haberse perdido parte de la estructura. Su forma es ovalada, con unas medidas de 189 metros por 156. La arena cubría una superficie también ovalada de 75 por 44 metros. Las medidas son importantes, pero ten en cuenta que hablamos del año 80, el siglo I.

Roma Coliseo Exterior Detalle Arcos

La capacidad del Coliseo era de unos 50.000 espectadores y no era la arena más grande la ciudad. El Circo Máximo tenía un aforo de 250.000 personas. Números gigantescos incluso para hoy en día. Eso sí, para el siglo I, la población de Roma rondaba el millón de habitantes.

Roma Coliseo Interior

Los juegos de mayor duración no fueron los que organizó Tito para la inauguración, a pesar de sus 100 días. El emperador Trajano tiene el récord con unos juegos de 117 días en los que participaron 9.000 gladiadores y 10.000 animales. Estaba celebrando su victoria en Dacia.

Roma Coliseo Arcos Interiores

Más curiosidades relativas al Coliseo:

  • es el monumento más visitado de Italia, más de 6.000.000 de personas pasean por el Coliseo cada año;
  • se calcula que, a lo largo de sus años de “servicio”, murieron en la arena unas 400.000 personas y más de un millón de animales;
  • algunos de los bloques de travertino del Coliseo se usaron para construir la basílica de San Pedro del Vaticano;
  • desde el año 2000, el Coliseo se ilumina durante 48 horas cada vez que se conmuta o aplaza una sentencia de muerte a un condenado en cualquier lugar del mundo.

Roma Coliseo Interior

La visita al Coliseo de Roma por dentro: todas sus partes visitables

La visita al Coliseo de Roma permite vivir en primera persona la historia del Imperio Romano. Nos sentimos ciudadanos de la antigua Roma por un rato atravesando los vomitorios de acceso y “buscando nuestro asiento” en las gradas inferiores. No es que sólo puedas ir a tu asiento con la entrada, ¿eh? Es una forma de hablar.

Además de las gradas –hoy mucho menos lujosas y cuidadas que en su inauguración–, disfrutamos de una panorámica completa de la arena y de parte del hipogeo. Hay una zona de la arena en que la madera está levantada dejando ver el sistema de túneles y salas subterráneo.

Roma Coliseo Grada Superior

La visita al hipogeo propiamente dicho no está disponible todos los días. Nosotros no tuvimos suerte y tenemos pendiente recorrer la parte subterránea del Coliseo. Otra zona para la que hay que reservar la visita es la parte superior de las gradas. Ésta tampoco la hemos visitado. Suponemos que durante la explicación se conocerán más datos de la construcción y la historia del Coliseo, porque sólo por tener una panorámica más amplia creemos que no merece la pena.

Información: dónde comprar las entradas para el coliseo de Roma, página oficial, precios y horarios

El Coliseo es un icono de Roma y es muy fácil llegar hasta él. Situado en la Piazza del Colosseo, junto a la estación de metro Colosseo, no tiene pérdida.

Roma Colosseo Coliseo

Ya hemos dicho que es el monumento más visitado de Italia, lo que deja claro que plantarte en la puerta para comprar una entrada puede ser una pésima idea por las colas. Lo mejor es hacerse con una entrada en la página web oficial de venta de entradas –en Italia muchos monumentos públicos tienen las entradas gestionadas por empresas privadas–. El precio es de 12 € e incluye el acceso al Foro Romano-Palatino. La visita al hipogeo tiene un precio de 9 €, igual que la de las gradas superiores.

Puedes consultar los horarios en la página del ministerio de bienes y actividades culturales y del turismo italiano.

Entradas sin colas: Roma Pass y OMNIA Vatican & Rome Card

Las colas para visitar el Coliseo pueden desanimar a cualquiera, empezando por las de la compra de entradas y siguiendo por las de acceso. Para evitarlas en lo posible, lo mejor es hacerse con una tarjeta Roma Pass que incluye la visita al Coliseo –y a otros monumentos– sin colas. El transporte urbano también está incluido con la tarjeta. Aquí puedes ver los precios y reservarla.

Roma Coliseo Interior Pared

Si estás pensando en más visitas en la Ciudad Eterna, echa un vistazo a la OMNIA Vatican & Rome Card que, además de la visita al Coliseo y otros monumentos, incluye también el acceso a los Museos Vaticanos. El transporte urbano en la ciudad de Roma también te saldrá gratis. Aquí puedes ver los precios y reservarla.

Un aviso: el acceso al Coliseo está limitado a 3.000 personas al mismo tiempo, por lo que es posible que tengas que esperar para poder entrar sea cual sea el tipo de entrada que hayas comprado.

Roma Coliseo Exterior Sur

Visita guiada al Coliseo en español

La entrada al Coliseo romano no incluye guía. Si quieres transportarte al glorioso pasado de la considerada una de Las nuevas siete maravillas del mundo moderno, te recomendamos que contrates una visita guiada.

Hay varias opciones a la hora de contratar un tour del Coliseo. La más básica une la visita al Coliseo y al Foro Romano-Palatino, aquí puedes ver los precios. Si quieres sentirte gladiador y poner el pie en la arena de los gladiadores, puedes incluirla en tu visita, aquí puedes ver los precios. La última combinación reúne los dos grandes clásicos de la ciudad: el Coliseo y el Vaticano, aquí puedes ver los precios.

Roma Coliseo Interior Arena

Ave César, los que van a disfrutar del Coliseo te saludan.

¿Quieres visitar el Coliseo romano? Aquí puedes hacerlo:

  • Busca tu vuelo más barato a Roma aquí.
  • Escoge el hotel que más te guste en Roma al mejor precio aquí.
  • Compra tu tarjeta OMNIA + Roma Pass para tener transporte público ilimitado y acceso a monumentos sin colas aquí o contrata tu traslado desde el aeropuerto a tu hotel aquí.
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6 comentarios

  1. Celia
    20 junio, 2018 en 20:59 — Responder

    Hola, me gustaría saber si es seguro siendo mujer viajar sola teniendo solo guía , gracias.

    • 2 julio, 2018 en 14:51 — Responder

      Hola Celia y bienvenida al blog 🙂
      No sé si te refieres a si es seguro visitar el Coliseo siendo mujer y viajando sola o a viajar por toda Italia. En cualquier caso, no hay problema por hacerlo así. Italia es un país muy seguro. Respecto a hacerlo con guía, siempre es una opción para conocer más los lugares, pero tampoco es necesario por seguridad.
      ¡Buen viaje!

  2. Ana
    21 junio, 2018 en 17:22 — Responder

    Quiero dejar una aclaraciones a aquellos viajeros que tengan dudas.
    La visita al hipogeo y a las gradas superiores es una única visita guiada (no dos como se indica en el post). Como he dicho es una visita guiada en el idioma que tu quieras y se paga a parte de la entrada al coliseo; debes de comprar la entrada y la visita guiada a parte.
    Durante la visita te hacen bajar por debajo de la “arena”, te hacen las explicaciones sobre las trampillas y hay maquetas a escala real de estas trampillas por donde subían los animales; después, te suben a las gradas superiores y te enseñan como enganchaban el velarium.
    Sin visita guiada no se puede acceder al hipogeo ni a las gradas superiores, no te abren ninguna puerta ni te dejan ir a tus anchas por esa zona.
    La visita guiada está organizada por el propio coliseo, no se encarga ninguna empresa externa.
    Saludos.

    • 2 julio, 2018 en 17:11 — Responder

      Hola Ana y bienvenida al blog 🙂
      Muchas gracias por tus puntualizaciones. Como indicamos en el artículo, no hemos podido visitar ni el hipogeo ni el belvedere (las gradas superiores). Pero, según aparece en la web oficial de venta de entradas, son dos visitas distintas: sotterranei e arena y belvedere (puedes confirmarlo aquí: sotterranei y belvedere). Las visitas a estas zonas son guiadas, en varios idiomas, y, como bien dices, las gestiona el propio Coliseo. Son zonas de acceso restringido y no van a permitir que los turistas se muevan a sus anchas por ellas.
      Respecto a la visita “estándar”, también se puede contratar un visita guiada junto con la entrada al Coliseo por un precio de 5 € más (12 € de entrada y 5 € de guiado). Aunque esa visita guiada también se puede reservar con empresas externas.
      Esperamos poder salir de dudas pronto con una visita a Roma y volver a entrar al Coliseo…
      ¡Saludos!

  3. alex donvour
    12 julio, 2018 en 15:44 — Responder

    ¡El Coliseo es una de las estructuras arquitectónicas más grandes de la historia! Todo en él te dice que lo visites más de una vez y explores cada rincón. Es una obra de arte.

    • 16 julio, 2018 en 16:57 — Responder

      Hola Alex y bienvenido al blog 🙂
      Sin duda, el Coliseo es una maravilla y no se puede perder la ocasión de visitarlo. Una auténtica obra de arte.

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