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Los trulli de Alberobello

  

Hay ciudades que llaman la atención por su historia: miles de años condensados en el interior de unos muros, decenas de conquistas, reconquistas, cambios, evoluciones… Hay ciudades que lo hacen por su situación: al borde de un acantilado, en mitad de una inmensa llanura, al pie de una montaña… Y hay otras, como Alberobello en Italia, destacan por su arquitectura que las hace parecer imposibles.

Alberobello Trulli Vista

Alberobello

Nos encontramos en el sur de Italia, en la región de Apulia, Puglia, en la provincia de Bari. Una zona de altas temperaturas veraniegas y de construcciones curiosas. A pesar de no estar en el recorrido turístico italiano por excelencia, llegar a Alberobello es fácil gracias al ferrocarril, como en toda Italia. Pero es más difícil salir del pueblo, una vez que los trulli hayan aparecido frente a ti.

Alberobello Trulli Panorama

Son más de once mil los alberobelleses que, todavía hoy en día, siguen utilizando las mismas construcciones –y otras nuevas parecidas, pero construidas con distintas técnicas– desde su fundación, a mediados del siglo XVI. Eso sí, cada vez menos viven en ellas.

Trulli

La característica fundamental del trullo trulli es el plural– es que se construye sin mortero, esto es, sin cemento u otro aglomerante. Sí, lo único que “une” las piedras es la capa de cal que cubre el exterior de la pared. Se trata de una técnica de construcción de origen prehistórico.

Alberobello Trulli Calle Simbolos Pinaculos

Curiosidades de la vida: todos los avances en el terreno de la construcción han conseguido, según nos contaron, que se haya perdido el conocimiento de esta técnica y que, a día de hoy, los trulli de nueva planta sí que necesiten cemento u hormigón entre sus materiales.

Si no tienes pensado usar cemento, o directamente no lo conoces, la forma más estable de construcción es el círculo. Así son los trulli de Alberobello: edificios cilíndricos con un techo cónico. Dicho así parece sencillo, pero pensad en un techo cónico sin cemento ni vigas, sólo capas de piedra concéntricas que se van cerrando poco a poco.

La historia de los trulli de Alberobello

¿Por qué se utilizó una construcción prehistórica en pleno siglo XVI? Porque, evidentemente, cuando aparecieron los primeros trulli en la Prehistoria no había con qué conectar las piedras, pero en el siglo XVI ya había mortero para dar mayor estabilidad a las paredes. La respuesta llega de la mano de la corrupción.

Alberobello Trulli Nuevos

Los condes de Conversano, los dueños de aquellas tierras, no querían pagar tributos al reino de Nápoles por la construcción de un asentamiento de campesinos –ya en el siglo XVI los ricos se hacían más ricos evitando pagar impuestos–. Pero que no quisieran pagar no significaba que no estuvieran interesados en que los campesinos trabajaran sus tierras, y les pagaran a ellos. La solución fue permitir la construcción de casas a la piedra seca, de forma que se pudieran demoler fácilmente en caso de inspección real.

Durante casi tres siglos, los campesinos de la zona vivieron en estas condiciones hasta que, ellos mismos, informaron al rey Fernando I de Borbón y le pidieron permiso para crear una ciudad independiente. Así nació Alberobello, en 1797, aunque se mantuvieron los trulli como viviendas.

Los trulli de Alberobello hoy

Altos –hasta con dos plantas– o bajos, grandes –incluso “adosados” de dos o más– o pequeños, todos los trulli llaman la atención. No sólo por su forma y por su técnica, sino también por sus colores, que recuerdan a lápices de color blanco. Los dibujos sobre sus techos –símbolos primitivos; símbolos paganos que representan, casi siempre, signos del zodiaco; y símbolos cristianos– y los pináculos que los coronan –la chiave del trullo– servían para distinguir a sus habitantes: no sólo quiénes eran, sino cómo de poderosos eran. Su declaración como Patrimonio UNESCO los colocó en el mapa del turismo.

Alberobello Trulli Simbolos Magicos

Hoy en día se han convertido en museo, el trullo Sovrano, el único de dos pisos; en iglesia, la de San Antonio; en oficina de turismo, el trullo D’Amore –una casa construida por el señor Francesco D’Amore el año 1797, nada que ver con una posible casa del Amor–; en bares y restaurantes o en tiendas de recuerdos. Son construcciones sólidas que mantienen la temperatura casi constante durante todo el año. Pero apenas tienen ventanas, lo que los hace ser muy oscuros, y sólo cuentan con una habitación: no hay paredes interiores. No son ventajas para seguir usándolos como vivienda frente a la posibilidad de usarlas para ganar dinero.

Alberobello Trulli Restaurante

Italia no es sólo antiguas construcciones romanas o fastuosos palacios del Renacimiento. Hay una Italia lejos de los grandes centros turísticos que descubrir. Dejarse llevar y visitar Alberobello es como meterse en un cuento en el que no sabes si los trulli son la casa de chocolate de Hansel y Gretel o cualquier otra fantasía.

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6 comentarios

  1. 15 octubre, 2014 en 19:27 — Responder

    ¡Fantástico! No sólo por las construcciones en sí, si no por su historia y su explicación… ¿Será posible que se haya perdido irremediablemente una manera de construir que, a este paso, vamos a tener que inventar de nuevo?

    • 18 octubre, 2014 en 15:39 — Responder

      Chicos, esperemos no tener que volver a las construcciones prehistóricas ni a las cuevas… aunque sí que es mala noticia que hayamos perdido técnicas de construcción que nunca se sabe cuándo pueden venirnos bien 😉
      Ya veis, los ricos nunca han sido muy generosos con su dinero, y lo de pagar impuestos a nadie le acaba de hacer gracia…

  2. 16 octubre, 2014 en 12:58 — Responder

    Que sitio mas original y pintoresco y la historia no la conocia, otro sitio mas para apuntar…

    • 18 octubre, 2014 en 15:42 — Responder

      Ya sabes Netikerty, pocas veces no está el dinero (ya sea para ganarlo o para no gastarlo) detrás de casi todo 🙁
      El sitio merece una visita, uno se siente un poco como en la aldea de los pitufos, aunque no sean setas 😉

  3. RODRIGO TORRES
    22 octubre, 2018 en 16:57 — Responder

    Buen reportaje, gracias. Yo vivo en Alberobello y quería compartir con ustedes dos precisiones. La primera es que cuando dicen que los trulli son “construcciones curiosas”, no es necesario agregar “suavemente” ya que evidentemente son muy curiosas y no hay que lamentarse por ello.
    La segunda precisión es que no existe la “Casa del Amor”, existe la casa construida por el señor Francesco D’Amore el año 1797, y, como advertirán, D’Amore es un apellido que castellanizado sería “De Amor” pero obviamente traducir un apellido es muy incorrecto, así es que mejor no lo intenten.
    Los espero en Alberobello con los brazos abiertos. Les sugiero recorrer toda la Apulia, se sorprenderán de descubrir en ella testimonios de dinosaurios, de los primeros homínidos europeos, de neanderhal, del paleolítico, las venus, los primeros asentamientos humanos estables, civilizaciones antiguas, la escuela pitagórica y los griegos, los romanos, primeros cristianos, la cultura rupestre, los bizantinos, el mismísimo viejo pascuero (San Nicola), las invasiones turcas, el período aragonés, el barroco, Napoleón, resistencia y “brigantaggio” hasta la guerra fría. O sea, todo lo que alguna vez pudieron estudiar en el colegio en la aburrida historia universal, también ocurrió aquí.
    Buen viaje ; )

    • 29 octubre, 2018 en 12:24 — Responder

      Hola Rodrigo y bienvenido al blog 🙂
      Muchas gracias por leernos, por tu comentario y por las correcciones.
      Tienes razón en que son curiosas, sin suavidad. Queríamos decir que eran especiales, pero nos damos cuenta de que no se entendía bien y podía llevar a pensar que buscábamos algo despectivo, que no es el caso en absoluto. Lo quitamos para evitar confusiones.
      Gracias también por la corrección de la “casa del Amor”. El folleto que nos dieron en la oficina de turismo no hacía referencia al señor D’Amore y sólo estaba escrito “D’Amore” como si fuera un apelativo de la propia casa. Sabemos que traducir los apellidos es un gran error, ahora, conociendo que existió un señor D’Amore, lo corregimos.
      Tenemos ganas de volver a Apulia, estuvimos hace ya muchos años y muy poco tiempo.
      ¡Muchas gracias de nuevo!
      Saludos viajeros

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