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La Polonia de Copérnico

  

Hoy vamos a tener un Cicerone en nuestro viaje por Polonia, no nos acompañará porque él pasó por aquí hace unos cuantos siglos pero trataremos de seguir sus pasos y conocer su vida y obra. Vamos a dar una vuelta por la Polonia de Nicolás Copérnico, Mikołaj Kopernik en polaco, aunque seguramente era más conocido por su nombre en latín: Nicolaus Copernicus. Si bien no fue el primero que levantó la voz frente a teorías geocéntricas, sí que fue el que retomó la idea después de más de ¡diecisiete siglos! –primero fue Aristarco de Samos y desarrolló un sistema para comprobarlo.

Polonia Frombork Muralla Salto

Toruń, lugar de nacimiento de Copérnico

Nuestro viaje de la mano de Copérnico debería comenzar en Toruń, donde nació. Allí pasó sus primeros años. Pocos, porque siendo todavía un niño quedó huérfano de padre y madre. A partir de ese momento su vida quedaría ligada a Warmia en castellano voivodato de Varmia y Masuria. Allí ejercía como obispo su tío, Łucas Watzenrode, quien se hizo cargo de Nicolás y de su hermano Andrzej. Nuestro viaje por Polonia no incluyó esta ciudad siempre hay que dejar algo para volver en la lista de patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1997.

La Polonia de Copérinco es Warmia

Fue en la región Warmia, y guiado por su tío, donde Copérnico desarrolló todo su potencial. Aunque, para llegar a ser el astrónomo, matemático, filósofo, médico, abogado, economista… que conocemos, antes pasó por Varsovia y por unas cuantas universidades italianas Boloña, Pádova y Ferrara, después incluso pasó por Roma. Allí se encuentran las dos ciudades en las que Copérnico vivió su edad adulta: Lidzbark Warmiński y Frombork.

Lidzbark Warmiński, Castillo de los Obispos de Warmia

Nuestro primer contacto con Copérnico fue en Lidzbark Warmiński, el lugar en que vivía su tío. No pudo ser más impresionante, pues hablamos del Castillo de los Obispos de Warmia. La ciudad de Lidzbark Warmiński se convirtió en residencia de los obispos-príncipes de Warmia a principios del siglo XIV y no dejó de ser corte hasta cinco siglos después. Treinta y siete obispos ocuparon el cargo durante esos años y, aunque casi todos eran alemanes al principio era de la orden de los Caballeros Teutónicos fue uno italiano el que llegó a convertirse en Papa con el nombre de Pio II. En un país tan castigado por las guerras como Polonia, encontrarse con un castillo tan bien conservado sin haber sido restaurado es una sorpresa, y los habitantes de la ciudad lo saben y están muy orgullosos de ello.

Polonia Lidzbark Warminski Castillo Obispos Warmia

Copérnico pasó diez años en el castillo trabajando como secretario y médico del decimosexto obispo de Warmia, su tío. Fue en esos muros donde su pasión por la astronomía le llevó a sus primeros descubrimientos y a la redacción de su obra Commentariolus donde lanzaba los postulados de su teoría. La austeridad del astrónomo no le permitiría disfrutar de las comodidades del castillo alto, que servía de residencia para la corte. Enormes salones casi sin columnas y con bóvedas nervudas recuerdan mucho al edificio de la Lonja de la Seda de Valencia, amplios ventanales y un curioso sistema de calefacción subterráneo el mismo que en el Castillo de Malbork demuestran el poder que ostentaban los obispos de Warmia. Durante el siglo XIX hubo planes para derribar el castillo antes de que ninguna guerra asolara el país pero, por fortuna, se decidió conservar y, después de la Segunda Guerra Mundial se transformó en museo.

Polonia Lidzbark Warminski Castillo Obispos Warmia Sala Museo

Polonia Lidzbark Warminski Castillo Obispos Warmia Capilla

El castillo bajo, que servía como defensa, se ha transformado en un hotel de lujo que permite descansar en una fortaleza del siglo XIV al tiempo que darse un baño en su piscina o un tratamiento relajante en su spa. Estando tan cerca de uno de los lugares de estudio de Copérnico no puede faltar, y no falta, un observatorio y una sala planetario entre sus instalaciones. El hotel lleva el nombre del que fuera último obispo de Warmia, Ignacy Krasicki y, es él mismo, el que deja una nota a cada uno de sus huéspedes en la habitación.

Polonia Hotel Krasicki Piscina

La ciudad de Lidzbark Warmiński tiene también el récord de puentes por habitante: hay veinte puentes para sus 16.000 habitantes y es conocida como la Venecia del norte ¿qué tendrá Venecia que siempre se usa como referencia?. Tanta importancia tienen sus ríos que se organizan paseos en barca por el Łyna lo hace el Hotel Krasicki. Nos contaron que si se hace por la tarde se puede ver alguno de los ¡5.000 castores que hay en Warmia!

Polonia Lidzbark Warminski Castillo Obispos Warmia Rio Lyna

Frombork, la teoría heliocéntrica

Antes de la muerte de su tío, Copérnico dejó Lidzbark Warmiński, en 1510, para ir a Frombork, donde ejerció como canciller. Allí pasó más de 30 años, hasta su muerte, y acabó su De revolutionibus orbium coelestium, que no se sabe si llegó a ver publicado porque no se conoce con exactitud la fecha de su muerte. Por no conocerse, no se sabía ni dónde estaba enterrado. Hasta 2004 no se hicieron investigaciones para localizar su cuerpo y se consiguió gracias al ADN encontrado en unos cabellos que estaban en un libro que le pertenecía. Hoy en día su tumba es bien visible dentro de la Catedral de la Asunción de la Virgen María de Frombork.

Polonia Frombork Catedral

Salir de un castillo de príncipes-obispos y no bajar el nivel de la construcción parece complicado, pero cuando uno ve la colina de la Catedral de Frombork, con su muralla y sus torres, se da cuenta de que Copérnico no debió notar mucho cambio. En uno de los edificios del complejo, el Palacio del Obispo, se encuentra el museo de Copérnico en donde hay desde bustos y estatuas hasta manuscritos suyos. Son muchas las tareas que ejerció en Frombork, desde inspector hasta médico uno de sus manuscritos es una receta, desde economista hasta consejero… y muchas las huellas de su paso. Una de las más conocidas es el cuadro de Jan Matejko que lo presenta mirando las estrellas, pero ojo: ni era tan “guapo”, ni las construcciones que se ven detrás eran de la época, ni el suelo era sobre el que trabajaba. El cuadro se pintó cuatrocientos años después del nacimiento del retratado.

Polonia Frombork Copernico Fortaleza

Astrónomo, economista, médico, abogado, filósofo… un verdadero hombre del Renacimiento que paró el Sol para mover la Tierra.

Si te has quedado con ganas de hacer la ruta de Nicolás Copérnico en Warmia, las oficinas de turismo de la región cuentan con información para hacerla en coche.

Y si quieres ver más castillos, te llevamos a Malbork para que veas el castillo del Gran Maestre de la Orden de los Caballeros Teutónicos.

  

2 comentarios

  1. 27 junio, 2014 en 17:43 — Responder

    Siempre me han atraído lugares como estos que aun mantienen aires de la época de reyes y caballeros. Saludos

    • 30 junio, 2014 en 10:21 — Responder

      Hola Marcello,
      Viajar a la Edad Media para ver esos castillos y pensar en reyes (en este caso obispos-príncipes) nos encanta a nosotros también 🙂 Hoy volvemos a viajar a esa época con el castillo gótico más grande del mundo: el Castillo de Malbork.

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