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El castillo de Malbork, gótico en Polonia

  

Si encontramos a Copérnico entre los castillos de Lidzbark Warmiński y Frombork, hoy seguimos hablando de fortificaciones. Polonia fue un país de batallas y todos estos castillos-iglesia son prueba de ello. Mucho antes de las guerras mundiales, de que Polonia desapareciera del mapa por primera vez, de la invasión sueca, de la coalición polaco-lituana… los Caballeros de la Orden Teutónica dominaban el territorio y se aseguraban de controlarlo a base de muros y armas. Si el castillo de los Obispos de Warmia era una antigua construcción teutónica, la más impresionante de todas es el castillo de Malbork o de Mariemburgo en castellano.

Polonia Castillo Malbork Entrada Salto

El castillo de María de los Caballeros Teutónicos

La Orden de los Caballeros Teutónicos era religiosa, y obviamente militar. Como muchas otras, Templarios incluidos, se fundó durante las Cruzadas en Palestina. Con esa mezcla de intereses no es extraño que el castillo se llamara castillo de María, que es lo que significa Marienburg.

Pero no hablamos de un castillo cualquiera: es el castillo gótico más grande del mundo –para que os hagáis una idea, tenía capacidad para alojar a más de 3.000 soldados en sus casi 21 ha–. Se construyó con un propósito: ser la capital de la Orden Teutónica, la residencia del Gran Maestre de la Orden. Ostentó ese privilegio desde 1309 hasta la Guerra de los trece años, duramente más de cien años.

Polonia Castillo Malbork Gran Refectorio

Si el de los Obispos de Warmia tenía zona alta y baja, en el castillo de Malbork hay:

  • alta, el monasterio: el castillo Alto con la torre de observación y la Iglesia de la Santísima Virgen María;
  • media, la zona residencial: el Palacio de los Grandes Maestros, el Gran Refectorio y la enfermería;
  • baja, la zona de servidumbre: castillo Bajo,

con fosos, torres, puentes… Incluso a día de hoy parece “complicado” llegar al patio del castillo alto con la de muros y fosos que hay que cruzar, y eso que no hay nadie lanzando flechas, aceite hirviendo o simplemente gritándote lo que piensa hacer con tus tripas como te sigas acercando.

Polonia Castillo Malbork Patio Pelicano

El castillo de Malbork tras los teutónicos

A pesar de construir fortalezas prácticamente inexpugnables, lo cierto es que la Orden de los Caballeros Teutónicos fue derrotada, a mediados del siglo XV, en la Guerra de los trece años y todos los castillos pasaron a manos del Reino de Polonia. Eso sí, una construcción así no se podía abandonar y se convirtió en residencia de la familia real polaca hasta finales del siglo XVIII.

Polonia Castillo Malbork Puerta Dorada

En ese momento recuperó su carácter militar bajo el dominio de los prusianos que lo utilizaron como barracones y almacenes -destruyendo gran parte del mismo-.

Restauraciones

Si el castillo de los Obispos de Warmia estaba prácticamente intacto, no se puede decir lo mismo del de Malbork. Con la llegada de los prusianos y su transformación ya se destruyeron bastantes salas. A mediados del siglo XIX fue restaurado por primera vez por Konrad Steinbrecht. Pero fue a finales de la II Guerra Mundial cuando se arrasó el 80% de su superficie. Así que, salvo la catedral, que se visita tal y como quedó después de la guerra, casi todo lo demás volvió a ser restaurado.

Polonia Castillo Malbork Catedral

Tras esta segunda restauración el castillo entró a formar parte de la lista de patrimonio de la humanidad de la UNESCO en 1997.

Comodidades en el castillo de Malbork

El frío en Polonia no es cosa de broma y el castillo de Malbork se construyó con un sistema de calefacción. Siguiendo el ejemplo de las termas romanas, la fortaleza contaba con un doble suelo no en todas las salas, por supuesto en donde se colocaban piedras calentadas en hornos. Se han hecho pruebas y sigue siendo un sistema increíble: barato y eficiente. Contaba también con zona de verano y de invierno: salas amplias con grandes ventanales para aprovechar el sol estival, y salas más pequeñas, con apenas ventanas y grandes chimeneas para las frías temperaturas del invierno polaco.

Una de las joyas del castillo es el Gran Refectorio. Una enorme sala de 30 metros de largo con sólo tres columnas sujetando el techo -abovedado y con nervios-. Imaginad lo que tenía que ser, en 1340, entrar ahí y levantar la vista buscando un techo que no encontrabas, está a nueve metros de altura. La primera de las demostraciones de poder de la Orden de los Caballeros Teutónicos hacia sus invitados, que sigue impresionando a los visitantes del siglo XXI.

Polonia Castillo Malbork Panorama

Información de la visita al castillo de Malbork

Cómo llegar: Desde Gdańsk aeropuerto o puerto– se necesita una hora y media de coche. Desde la estación de tren de Malbork, son 20 minutosWeb.

Horarios: De mayo a septiembre, de 9.00 a 19.00. De octubre a abril, de 10.00 a 15.00.

Precio: en temporada alta –verano– la entrada cuesta 39,50 PLN, 29,50 PLN en baja –invierno–, e incluye audioguía. Hay descuentos dependiendo de las horas.

Restaurantes: La visitas os llevará casi todo el día, pero tranquilos, hay dos restaurantes en el patio del castillo Alto y la comida es excelente.

Polonia Castillo Malbork Sala Museo

Éste es el mayor, pero sólo uno de los muchos castillos góticos que se pueden visitar en Polonia y en los que trasladarse a la Edad Media.

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2 comentarios

  1. Andrea
    8 febrero, 2018 en 16:46 — Responder

    El castillo fenomenal, tambien lo vi!

    • 12 febrero, 2018 en 11:33 — Responder

      Hiciste un buen viaje por Polonia 🙂
      Tendremos que pedirte consejos para nuestra próxima visita 🙂

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