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París en un fin de semana

  

París bien vale una misa, ya lo decía Enrique de Borbón que se convirtió en Enrique IV de Francia por adjurar del protestantismo. Había luchado por conquistar París y, a pesar de algunas victorias, ésa fue la única manera de conseguirlo. Hoy en día “conquistarla” es mucho más sencillo, con lo fácil que es llegar. No se convierte uno en rey de Francia en un viaje, pero sí se puede hacer una idea de la ciudad incluso en un fin de semana.

Viajar a la ciudad del amor fue un contrasentido: fui solo. El viaje estaba organizado desde hacía tiempo y ese fin de semana Sara tuvo que trabajar. No utilizar un billete de avión podía pasar, pero no usar ninguno no era una opción así que me planté solo en la ciudad de la luz y del amor.

El problema de viajar solo es que no hay nadie que te diga que hay que parar para comer, nadie de quien preocuparte por si está  cansado, ni que te recuerde que tú también te cansas… Resultado: más de 40 kilómetros caminando por la ciudad. Quería verlo todo y a todas horas.

La visita comenzó por la Basílica del Sagrado Corazón de Montmartre, Sacré Cœur. Sin dejar de recorrer el barrio de los artistas con sus tenderetes de óleos, acuarelas y pasteles.

Paris-SacreCoeur

El metro me quitó parte del camino hasta Pigalle con su más que conocido Moulin Rouge. Para un turista de fin de semana y de presupuesto limitado que quiere verlo todo, entrar en los sitios –al menos en la primera visita– no entra en los planes.

Los cementerios de París son una parte importante de su atractivo: Montmartre, en ese momento, y Montparnasse, al día siguiente. El de Père-Lachaise no entró en la visita, pero caerá en la próxima.

Paris-Cementerio Montmartre

La tarde me llevó al centro, a Île-de-France, para visitar la archiconida Catedral de Nuestra Señora de París, Notre Dame. Comenzada a construir en 1163 se alza en la Place du Parvis, donde se encuentra el kilómetro cero de las carreteras francesas. Como a la entrada de la Plaza Roja de Moscú, la gente lanza monedas a la placa.

Paris Catedral Notre Dame Mosaico

Paris-KmCero

Buscando la Torre Eiffel, que había divisado desde lo alto de Montmartre, y tras atravesar el Sena paseé por el barrio latino. Su nombre se debe a que en él que vivían los estudiantes de la Sorbona, Sorbonne, que hablaban en latín. Pero no sólo la universidad está en este barrio, también el Panteón –Aux grands hommes la patrie reconnaissante A los grandes hombres, la patria agradecida–. La que iba a ser la iglesia de Saint-Etienne du Mont pasó a ser la tumba de Voltaire, Rousseau, Victor Hugo…

Pasear por los jardines de París es descubrir la vida de la ciudad. El parque de Luxemburgo fue el primero, después llegarían los Campos de Marte, Champ-de-Mars, y al día siguiente los Jardines de las Tullerías, Jardins des Tuileries, cuyo nombre proviene de la fábrica de tuile, tejas, que se alzaba allí.

Paris-ParqueLuxemburgo

Al fin llegaba a ver el símbolo de París, la Torre Eiffel, justo a tiempo de disfrutar de la puesta de Sol tras su estructura metálica.

Paris-TorreEiffelAtardecer

Lo que no quería dejar pasar, a pesar de tener los pies ya cansados, era ver todos esos monumentos iluminados por la noche.

Paris-NotreDameFachadaNocturna

A la mañana siguiente, con las piernas machacadas y hasta con dolor de cabeza, quedaban por recorrer los museos de la ciudad, comenzando por el Louvre y siguiendo por el Centro Pompidou.

Paris-PiramideLouvre

Para acabar paseando por los Campos Eliseos, Les Champs-Élysées, hasta el Arco del Triunfo, en la Plaza Charles de Gaulle. Hasta allí llegan doce calles, una por signo del zodiaco. El caos circulatorio de la plaza hace que sea el único lugar en el que los seguros no cubren los accidentes de tráfico.

No se puede ir uno de la ciudad de la luz sin volver a pasar frente a la Torre Eiffel y viéndola desde Trocadero.

Paris-TorreEiffelDia

Un fin de semana no es mucho tiempo, pero sin duda volveré, cualquier momento es bueno para recorrer París.

  

8 comentarios

  1. 25 agosto, 2012 en 03:01 — Responder

    París es una ciudad que enamora la prinera vez que la visitas. Y la segunda. Y la tercera… Y así hasta el infinito.

    Besos!

    • 26 agosto, 2012 en 11:47 — Responder

      Ya te contaremos, bueno te contaré porque Sara ya ha estado una segunda y una tercera, si me sigue enamorando en las siguientes visitas 🙂
      Un abrazo!

  2. 25 agosto, 2012 en 12:39 — Responder

    Nosotros estuvimos hace un par de años porque yo no la conocía (Miri vivió allí) y si bien te pierdes cosas, en un finde o en unos 3 o 4 días puede ser suficiente para verla 😉

    • 26 agosto, 2012 en 11:48 — Responder

      Es poco tiempo, pero menos da una piedra. Si sólo se fuera a los sitios cuando se tiene “tiempo” para verlo todo no saldríamos nunca de casa 😉
      Merece la pena darse una palicilla por ver todo lo posible

  3. 26 agosto, 2012 en 16:58 — Responder

    uhhh que bonitas las fotos nocturnas! yo estoy deseando volver para pasarme la noche paseando y sacando fotos! muy bueno!

    • 5 septiembre, 2012 en 08:06 — Responder

      Hola Carla,
      Muchas gracias por lo de la fotos 🙂 La verdad es que lo de “la ciudad de la luz” le va bien tanto de día como de noche 🙂

  4. Angelica
    12 abril, 2014 en 18:21 — Responder

    Perfecto para un fin de semana!! gracias!!!

    • 14 abril, 2014 en 09:19 — Responder

      Un poco “agresivo” porque hay que andar mucho… pero doy fe de que se puede hacer 😉

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