Visitas imprescindibles de Bogotá

Como toda capital que se precie, Bogotá es el epicentro cultural del país. Es una ciudad llena de eventos, en la que casi cada semana hay conciertos gratuitos de todo tipo de música, exposiciones, festivales… y por supuesto mucha rumba, la marcha nocturna colombiana. Es también una ciudad llena de historia. La antigua Bacatá muisca era la capital de la confederación Zipa, uno de los cacicazgos más importantes del norte de Sudamérica a la llegada de los españoles, y Santafé de Bogotá llegó a ser una de las ciudades clave del Nuevo Mundo, convirtiéndose en capital del Nuevo Reino Granada. El Museo del Oro conserva, entre otras muchas obras precolombinas, tesoros del arte orfebre y cerámico muisca y en el barrio de la Candelaria queda todavía algún vestigio del esplendor de la Santafé colonial. Con un gran salto en el tiempo, llegamos al arte contemporáneo expuesto en el Museo Botero. El más conocido de los artistas colombianos es de Medellín, pero Bogotá le acogió en diferentes etapas de su vida.

Bogota Candelaria Salto

Después de una semana en la capital colombiana, es difícil hacer un listado de todo lo que hay que ver y hacer en Bogotá, pero, si hubiera que escoger, un paseo por la Candelaria, una visita al Museo del Oro y una al Museo Botero serían los tres grandes finalistas.

El Museo del Oro

Sí sólo se pudiera visitar un museo en Bogotá, y casi diría que en Colombia, tendría que ser el Museo del Oro del Banco de la República, 3.000$ (1,20 €/1,60 US$). Allí se exhiben los trabajos en oro, en otros metales y en cerámica –entre otros materiales– de las diferentes sociedades prehispánicas que poblaron, desde hace 2.500 años hasta la conquista española, el territorio que hoy es Colombia. Un arte tan rico y refinado que es muestra del gran desarrollo cultural que llegaron a tener estas civilizaciones.

Bogota Museo Del Oro Mosaico

Cuando lo visitamos, tuvimos la suerte de toparnos con la exposición temporal Historia de ofrendas muiscas. Los reyes de la exposición eran los tunjos muiscas, las pequeñas figuritas de metal ofrecidas a los dioses de esta civilización que poblaba la zona de Bogotá antes de la conquista. Algunos son pequeñísimos y es sorprendente descubrir la cantidad de diminutos detalles con los que sus artistas los enriquecieron. Aquí en el Museo del Oro de Bogotá, pero en la colección permanente, se conserva la famosa Balsa Muisca, la pequeña escultura en oro que simboliza la ceremonia del mito de El Dorado. El candidato a cacique, Zipa, cubierto con polvo de oro y con gran cantidad de joyas, se dirigía en una balsa, en compañía de varios sacerdotes, al centro de una laguna. Allí se lanzaba a las aguas, despojándose de todas las joyas para no hundirse, saliendo a la superficie como nuevo jefe.

Bogota Museo Del Oro Balsa Muisca

Lo mejor sin duda del museo fue la visita guiada con el guía Juan Osorio. En el recorrido aprendimos sobre el arte y la cultura de las diferentes regiones arqueológicas de Colombia y las peculiaridades de cada una de ellas, pero, sobre todo, nos dejamos contagiar por la pasión de Juan por este sublime arte.

El Museo Botero

Después de la visita al Museo de Antioquía en Medellín, no podíamos perdernos el Museo Botero en Bogotá (entrada gratuita), donde se exponen otras tantas obras del gran artista colombiano amante de los volúmenes. Cuadros y esculturas que van desde su propia versión de la Monalisa hasta la representación de la Muerte tocando la guitarra, ¡no os lo perdáis! Todas las obras, tanto las de Botero como las de otros artistas, fueron donadas por el propio autor, como en el caso de la colección del Museo de Antioquia.

Bogota Museo Botero Monalisa Mosaico

En el edificio contiguo, se encuentra la Casa de la Moneda, la colección numismática del Banco de la República, ubicada en el lugar en el que se acuñaron las primeras monedas de oro en América a principios del siglo XVII. Un recorrido por la historia de Colombia a través de la historia de su moneda.

Bogota Casa De La Moneda Fachada

Un paseo por la Candelaria

La Candelaria, el barrio histórico de Bogotá, sigue siendo el centro de la vida cultural de la ciudad, con sus Universidades, sus edificios históricos, sus museos (el museo del Oro, el Museo de Botero y la Casa de la Moneda se encuentran allí), sus graffitis y su intensa vida nocturna. Visitas obligadas son el Chorro de Quevedo –la plazoleta donde Gonzalo Jiménez de Quesada habría oficiado la ceremonia de la “fundación de facto” de la ciudad en 1538–, sus iglesias –entre ellas La Candelaria y Santa Clara–, el Teatro Colón y todos los monumentos que rodean la Plaza Bolivar, desde la Catedral Primada hasta el Capitolio Nacional.

Bogota La Candelaria Graffitis

Os recomendamos la ruta gratuita que ofrece la oficina de turismo todos los días por el barrio, saliendo justo de la plaza Bolivar. En la que hicimos nosotros, entre muchas otras cosas, descubrimos un par de curiosidades sobre la plaza Bolivar: la primera es que la estatua de Bolívar inicialmente no se iba a ubicar en esta enorme plaza, por ello es tan desproporcionadamente pequeña, y la segunda es que toda la plaza simboliza la laguna de Guatavita, la de El Dorado, con ondas y una balsa, sobre la que se encuentra la “pequeña” estatua de Bolivar.

Bogota Catedral Plaza Bolivar

Otras curiosas obras que se encuentran nada menos que en los techos de la Candelaria son las esculturas en fibra de vidrio y resina del artista bogotano Jorge Olave, que representan a gente común que vivía en el barrio. Entre ellos están el pescador con la banana en el anzuelo, en el balcón de la casa del artista, o personajes conocidos del barrio y que se convirtieron casi en leyenda como La loca Margarita o el Negro Pomponio. Llamados “habitantes silenciosos del centro“, “los chismosos” o “estatuas humanas“, estarán esperando a que los descubráis en vuestro paseo por la Candelaria, ¡levantad la vista!.

Bogota Candelaria Chismosos Gente Común

Dormir en La Candelaria, Bogotá: Casa Deco

La Candelaria es el sitio donde hay que estar y el sitio ideal donde dormir si se quiere explorar la vida diurna y nocturna del centro de la capital colombiana. Nosotros nos quedamos en un hotel que fue un verdadero descubrimiento: el Hotel Casa Deco, en el corazón de la Candelaria. Ubicado en un edificio de art déco, las habitaciones se dividen por grupos de colores: azul, blanco, morado, oro, naranja, escarlata y fucsia. A nosotros nos tocó este último, ¡una monada! Y el desayuno riquísimo, sin duda os lo recomendamos.

Bogota Candelaria Hotel Casa Deco Mosaico

Bogotá tiene mil otros rincones que descubrir, pero este sin duda es un buen inicio… y todavía quedan los alrededores.

Bogota Mercado De Paloquemao Flores

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